La Masacre de Magüí Payán fue una matanza colectiva ocurrida el 27 de noviembre de 2017 en la vereda Pueblo Nuevo del municipio de Magüí Payán, departamento de Nariño, Colombia. El evento, perpetrado por el Ejército de Liberación Nacional (ELN), dejó un saldo de 13 personas muertas, incluyendo civiles y líderes comunitarios.
El incidente ocurrió en el marco de una disputa territorial tras la desmovilización de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia - Ejército del Pueblo (FARC-EP) y durante la vigencia de un cese al fuego bilateral con el gobierno nacional.
Antecedentes Tras la firma del Acuerdo de Paz entre el gobierno colombiano y las FARC-EP en 2016, la zona del Triángulo del Telembí experimentó un vacío de poder. Este territorio es estratégico para grupos armados debido a su conexión con el río Patía, el cual facilita rutas para el narcotráfico y la extracción ilícita de yacimientos mineros.
Para finales de 2017, el Frente de Guerra Occidental del ELN buscaba expandir su hegemonía en la zona, enfrentándose a un grupo de disidentes de las FARC conocido como "Guerrillas Unidas del Pacífico" o "Resistencia Campesina".
Desarrollo de los hechos El 27 de noviembre de 2017, una columna armada del ELN incursionó en la vereda Pueblo Nuevo, donde se celebraba un evento comunitario. Según testimonios de sobrevivientes recopilados por la Defensoría del Pueblo, los insurgentes abrieron fuego indiscriminado contra un grupo de personas que se encontraba en una zona recreativa.
Si bien el ELN argumentó inicialmente que se trató de un combate contra un grupo criminal, las investigaciones posteriores de la Oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos confirmaron la muerte de civiles y el uso desproporcionado de la fuerza.
Víctimas El balance oficial fue de 13 personas fallecidas. Entre las víctimas identificadas se encontraban: Líderes sociales: Edison Ortiz, representante legal del Consejo Comunitario "Manos Amigas". Mujeres y población vulnerable: Una mujer de 22 años y un hombre con discapacidad cognitiva. Combatientes: Supuestos integrantes del grupo disidente local. Consecuencias Desplazamiento forzado: El hecho provocó el desplazamiento masivo de aproximadamente 40 familias hacia el casco urbano del municipio. Crisis política: La masacre generó fuertes tensiones en la mesa de negociación de Quito, ya que ocurrió mientras estaba vigente el primer cese al fuego bilateral, temporal y nacional acordado entre el gobierno de Juan Manuel Santos y el ELN. Militarización: El Ministerio de Defensa ordenó un incremento de la presencia de la Fuerza de Tarea Conjunta Hércules en la zona para intentar contener el avance de los grupos armados ilegales. Referencias
Categoría:Asesinatos en Colombia en 2017 Categoría:Nariño en el conflicto armado colombiano Categoría:Masacres cometidas por el ELN Categoría:Hechos de violencia del ELN