thumb|300px|Zona del Pacto de Teodomiro en el reino de Tudmir y antigua región de Carthago Spartaria.
La Mancha de Montearagón, también conocida como La Mancha de Montaragón, o La Mancha de Aragón, es una región o comarca histórica española, compuesta por las tierras meseteñas del sureste de Castilla, fronterizas con el Reino de Valencia, perteneciente a la antigua Corona de Aragón.
Hasta el , recibía este nombre el sector más oriental de La Mancha, la cual conformaba junto a la Mancha Alta y la Mancha Baja.
La extensión real de la región histórica no está determinada de forma precisa, pues de hecho La Mancha de Montearagón nunca tuvo una dimensión política, sino geográfica. No obstante, la mayor parte de la misma se extendía por parte de las actuales provincias de Albacete y Cuenca (especialmente las dos manchuelas (albaceteña y conquense, el área metropolitana de Albacete y el Corredor de Almansa), si bien también podrían incluirse en ella algunas localidades de las provincias de Ciudad Real, Toledo, Valencia, Alicante y Murcia.
El origen del topónimo Monte Aragón y Mancha El topónimo más antiguo conocido como Monte Aragón procede del nombre de un monte cercano a Huesca donde Sancho Ramírez de Aragón comenzó a construir un Castillo Real, una importante iglesia abadía dentro de este y una Villa junto al castillo, todo con el sobrenombre de Montearagón, desde 1085.
Jerónimo Zurita dice que Pero López de Ayala tuvo noticia cierta del nombre de Mancha como tierra de espartos, seca, que los godos la llamaban Espartaria y que los árabes mantuvieron el léxico Espartaria que en lengua árabe sería Manxa.
El origen de La Mancha de Montaragón La mención escrita más antigua del topónimo "Mancha de Montaragón" es del año 1237, en tiempos contextuales de Jaime I de Aragón y la conquista de Valencia en 1238. Se da en un convenio entre la Orden de Santiago y la Orden de San Juan, en la que el comendador de Uclés (de la Orden de Santiago) paga con unas cabezas de ganado al de Consuegra (de la Orden de San Juan), "por la ayuda del agua de Guadiana que saco por la Mancha de Montearagón",Derek W. Lomax (1965): La Orden de Santiago. CSIC. Madrid. Pág. 262. en referencia a la zona de las Lagunas de Ruidera.
Las tesis Existen escritos de individuos de la Real Academia de la Historia que afirmaron que arrago es palabra ibera y que significaría "esparto" y lo vinculan con el antiguo Campo Espartario o Espartaria, o con la Carthagena Espartera. A partir de aquí se derivan tesis que vinculan al topónimo Montaragón con la palabra arrago y extendiendo la Mancha de Montearagón hasta las costas de Murcia y Alicante, y relacionándola con la Cora de Tudmir.
Pretel Marín thumb|300px|Conquistas de la Corona de Aragón en un mapa coetáneo de la época en que aparece la nomenclatura «La Mancha de Montearagón o Montaragón»
Según el historiador Aurelio Pretel Marín, en este tiempo, es decir, a comienzos del , se designaría de forma imprecisa con el nombre de Mancha de Montaragón toda la zona incluida entre el dominio castellano al este de la actual provincia de Ciudad Real, incluidas las Lagunas de Ruidera, hasta los límites que según el Tratado de Cazola corresponderían a la Corona de Aragón, en los rebordes montañosos del oeste de la provincia de Valencia, integrando así un amplio territorio despoblado y meseteño que nominalmente pertenecía al reino musulmán de Murcia.
Así, el topónimo Montaragón provendría del hecho de que los castellanos que viajaran hacia Valencia (que ya había sido conquistada por Jaime I de Aragón en 1238) "montaban" (subían) hacia Aragón, al pasar por este territorio, situado a mayor altitud. Se trataría de una evolución similar a la del topónimo que designa a los Altos de Giravalencia, que también designaban el camino hacia ese territorio.
Mancha de Monte Aragón o Mancha de Aragón Pero López de Ayala recogió en sus Crónicas de los Reyes de Castilla la nomenclatura «Mancha de Montearagón» y Jerónimo de Zurita realizó posteriormente unas correcciones y notas a esta obra que constituyen per se, en uno de sus capítulos, una tesis sobre si el verdadero nombre de la comarca es la «Mancha de Monte Aragón» o la «Mancha de Aragón» con que aparecía en algunos libros de su época. Las notas particulares se titulan bajo el epígrafe: Que era «conde de espartaría», que quiere decir, de la «mancha» que dicen de «montearagón» . Así comienza:
Afirma Zurita, como primera premisa, que toda nomenclatura nueva de la región deriva de Mancha o Espartaría y que en su tiempo «algunos tenían por cierto» que «Mancha de Aragón» se corrompió de Mancha y que estos infieren de aquí «una marca o comarca» en razón a la reconquista. Como desde Aragón se reconquistó Valencia y esta colindaba con la antigua «Mancha o la Espartaría goda» de aquí la dicción «Mancha de Aragón» tal como «Alicante de Aragón» en el contexto bélico del año undécimo del rey don Pedro. También destaca el papel que tuvieron las ediciones impresas en extender «Mancha de Aragón».
La tesis de Zurita thumb|300px|Vista de la ciudad de Chinchilla de Montearagón.
Prosigue e inicia la parte demostrativa de su tesis suscribiendo que López de Ayala tuvo noticia cierta del nombre de Mancha como tierra de espartos ,seca, que los godos la llamaban Espartaria y que los árabes mantuvieron el léxico Espartaria aunque en lengua árabe es manxa. Encuentra que en razón de la Guerra de los Dos Pedros, en los registros del rey don Pedro de Aragón este dice sobre la posibilidad táctica de entradas militares por aquella parte:
Y dice Zurita, «en otras ediciones de Florián de Ocampo de Monte Aragón se enmendó a Mancha de Aragón» y expone que «Monte Aragón» fue el usado en otros documentos oficiales: «También aparecen ciertos instrumentos originales del tiempo de D. Dionis de Portugal, en portugués, en que se hace mención del Lugar de la Alhambra de la Mancha de Monte Aragón y en las cortes que se tuvieron en la ciudad de Burgos por la reyna Doña María, se dice así: porque dezis que recibides grandes daños de los ganados que van y vienen de los extremos que salen de las cañadas antiguas e entrando por panes e viñas, las cuales cañadas son, la una que dicen de León e la otra que dicen Segoviana e la otra que dicen de la Mancha de Monte Aragón y en una carta del rey D. Alonso, dada en Madrid 1367 nombrando las Cañadas, las llama: la Cañada de Monte Aragón e Segoviana e Toledana e Leonesa e de Cuenca».
Porqué se llamó Monte Aragón según Zurita
Y concluye la tesis: «Porque causa se llamase Monte Aragón se declara más por algunas memorias antiguas, en que se dice que la Sierra que se extiende desde la villa de Chinchilla hasta el reyno de Valencia se llama Monte Aragón y hoy en día le dura este nombre en aquella comarca».
Subraya Zurita desde su introducción, reiteradamente y en su conclusión final, el valor más significante del topónimo Monte Aragón, negando tanto a Mancha como a Aragón ser la causa directa del topónimo de la comarca sino al monte. Parece sugerir Zurita que el sobrenombre Monte Aragón es tan antiguo como el de la villa y sierra.
Montearagón y montaragon En gramática histórica, Montearagón aparece escrito en latín como Montaragón en algún documento regio de los emitidos sobre el castillo de Montearagón por Pedro I y Ramiro II, siendo usados como equivalentes los términos Mont-Aragón y Monte-Aragón. La ciudad de Chinchilla desde antiguo llevó el nombre de «Cincilia», voz de origen celta, escrita también «Cingilia», en latín, por los romanos. Recibió el nombre de Ghenghalet y también, bajo el mismo dominio, se llamó Yinyalá o también Sintinyala y finalmente Chinchilla. Las tropas de Alfonso X, coaligadas con la Orden de Calatrava y los ejércitos de Jaime I de Aragón la conquistaron a los árabes entre 1243 y 1266. Un sobrino de Jaime I que también era abad de la regia abadía de Montearagón acompañó personalmente estas campañas de conquista.
No existe certeza histórica del porqué de la presencia y adopción del sobrenombre «Montearagón» en esta zona de la mancha, salvo la inferida razón de la conquista de Chinchilla por tropas de Jaime I quien, como todos sus ascendientes, fue también protector del Real castillo abadía de Montearagón, fundado por su ancestro Sancho Ramírez de Aragón, y así pudiera ser esta la causa o nexo que dio metonimia a la ciudad de Chinchilla de Monte-Aragón y extensivamente a la Cordillera de Montearagón. Es también notable la existencia del antiguo Castillo de Chinchilla y su semejanza con aquel original emplazamiento fortificado de la hoya de Huesca, con su semejante topografía y vegetación, con la ciudad de Chinchilla bajo el monte de su castillo, igual que Quicena, y con su carácter de conquista participada por un rey aragonés.
La Mancha de Montearagón y El Señorío de Villena 300px|thumb|Límites del Tratado de Almizra. thumb|300px|Señorío de Villena en 1340
Con la reconquista confederada castellano-aragonesa de las tierras de la Mancha de Montaragón a lo largo del , se creó un espacio mesetario, manchego y fronterizo ínter-reinos cristianos, a la sazón, en guerra con las taifas, caracterizado por su escaso poblamiento, sus extremas condiciones climatológicas y su altitud.
La Taifa de Murcia fue inicialmente pactada en 1241 por Fernando III de Castilla mediante el tratado o las «capitulaciones de Alcaraz» de 1243. En razón al Tratado de Almizra de 1244, este mismo año, su hijo Alfonso X tomó Mula, Lorca y Cartagena y nombró adelantado mayor del reino de Murcia a su hermano, Manuel de Castilla. En 1246, su hijo Alfonso X casó con Violante de Aragón y se confederó con su suegro, Jaime I el Conquistador. Se inició repoblación por gentes cristianas, que llegaron tanto de Aragón como de Castilla .
La conversión de la Taifa de Murcia en el Reino de Murcia dejó en una encrucijada jurisdiccional a los terrenos y poblaciones ahora confines de los reinos de Toledo, Valencia y el más reciente de Murcia, quedando partidas entre los nuevos reinos las tierras de la subyacente nomenclatura «Mancha de Montearagón o Montaragón». El contexto sobre la formación del reino de Murcia y una disputa acaecida sobre Játiva (cota. de Jaime I), Villena y Sax (cota. de Alfonso X), darían lugar a reajustes finales de la línea de frontera entre los reinos de Valencia-Murcia y a la primera jurisdicción estable del incipiente Señorío de Villena.
El Señorío Ducado y Marquesado de Villena thumb|300px|La villa de Alarcón, a orillas del río Júcar.
Desde Fernando III de Castilla se iniciará la denominada Casa de Manuel de Villena y junto a la Casa de Aragón serán co-fundadoras del señorío de Villena con connotaciones de Infantado.
Señorío. Manuel de Castilla fue el I señor de Villena, hijo de Fernando III de Castilla y hermano de Alfonso X, de quien lo recibió como infante y por su participación en la conquista y defensa de Murcia. Casado con Constanza de Aragón, infanta, hija de Jaime I de Aragón y habiendo recaído unas tierras en el reino de Murcia-Castilla y otras en el de Valencia-Aragón, de consuno y en concilio con Jaime I crearon el nuevo señorío y lo dieron a título de derechos de guerra consolidados por el infante y como dote sobrevenida de la Infanta.
Ducado. Don Juan Manuel, hijo de los anteriores y el II señor de Villena. Mayordomo mayor de su sobrino el rey Fernando IV de Castilla y adelantado del reino de Murcia. Juan Manuel se confederó con su cuñado Alfonso IV de Aragón, y como había tierras del señorío de Villena que estaban en el reino de Valencia, este le dio el título de Príncipe de Villena en 1334. El mismo título lo ratificó en 1336 Pedro IV de Aragón y concedió que pudiese usarlo indistintamente con el de I Duque del Ducado de Villena. Por el Tratado de Elche el Castillo de Alarcón se incorporó al Señor de Villena, Don Juan Manuel tomó posesión de la villa de Alarcón en 1305.