miniaturadeimagen|Grafiti en Vitoria: Maria Askatu Legalizazioa (en euskera, «legalización de la maría») El cannabis es un género de planta autóctono en España, hoy fiscalizado legalmente. Se refiere también con la palabra «cannabis» a los cogollos secos de la planta que tienen un efecto psicoactivo, usados con fines médicos o lúdicos.

El cultivo y los usos de la planta es ilegal para algunos fines comerciales (de lucro). La posesión y el uso están descriminalizados para fines personales, así como para otros fines que no sean su compraventa.

Asimismo, existe un régimen legal paralelo para usos industriales de algunas variedades, referidas como cáñamo industrial.

Finalmente, existen una serie de medicamentos autorizados bajo distintas disposiciones legales, para usos médicos, entre los cuales:

dos fármaco de cannabis legales en España, el nabiximols (o Sativex®) y el cannabidiol (Epidyolex®), un analgésico para los dolores provocados por la esclerosis múltiple, fórmulas magistrales tipificadas de preparados estandarizados de cannabis, desde 2025.

Historia El cannabis llegó a la península ibérica durante la Edad de Bronce, y se empezó a cultivar durante el Neolítico. Se documentan sus usos desde la antigüedad clásica, pero los conocimientos procedentes de Persia e India introducidos tras la conquista omeya de Hispania extendiendo el cultivo y uso en Al-Ándalus de la entonces-llamada «qunnab» y «sedenegi», aprovechando la planta tanto para fibra como para usos medicinales y recreativos (fumado en pipas desde los siglos y ). Tras la Reconquista, los cultivos continuaron documentándose en diversas regiones, consolidándose centros productores como Játiva, y la costa valenciana en general. Durante los siglos y , el cannabis estuvo disponible en farmacias españolas, apareciendo por primera vez en la legislación con las Ordenanzas de Farmacia de 1860. Hasta 1918 los medicamentos con cannabis se vendían sin receta, y posteriormente con receta normal. La presencia española en el Protectorado de Marruecos (1912-1956) facilitó el contacto de tropas y científicos con variedades locales. miniaturadeimagen|Catálogo de medicamentos del «Laboratorio Farmacéutico Nacional» (Madrid, años1920)Las primeras restricciones llegaron en 1929 bajo la dictadura de Primo de Rivera, y la prohibición definitiva en 1968 tras adherirse España a la Convención Única sobre Estupefacientes de 1961.

A partir de 1999 comenzó un movimiento de «re-legalización» medicinal, con hitos como el reconocimiento judicial del uso terapéutico (1999), la aprobación parlamentaria catalana (2001), estudios clínicos con THC (2002) y la introducción del Sativex (2005). En octubre de 2025, el Real Decreto 903/2025 estableció el primer marco regulatorio para fórmulas magistrales de cannabis medicinal, aunque con importantes restricciones criticadas por asociaciones de pacientes.

Usos lúdicos alt=Map of cannabis laws in Europe|miniaturadeimagen|339x339px| Legalidad del cannabis en Europa Legalidad Se trata de la droga ilegal más consumida en España; en el informe EDADES de 2017, un 9.1% de los encuestados entre 15 y 64 años dijo haber fumado cannabis en los últimos 12 meses, y un 1.9% lo fumaba diario, siendo en su mayoría hombres (70%) y la media de edad ~34 años; El 35% de los encuestados dijo haber probado alguna vez esta droga. Existe una fuerte tolerancia social con la marihuana; en una encuesta del CIS de 2018, un 84% de los encuestados estaba a favor del cannabis medicinal, y un 47% a favor de ambos, medicinal y recreativo (el 41% lo rechazó). En el informe europeo ESPAD 2019, el 23% de los estudiantes españoles dijo haber probado la marihuana alguna vez en su vida. El 12% consumió en los últimos 30 días, siendo el tercer país de la UE en el ranking, tras Italia y Francia (media europea 15%).

El «cultivo, elaboración, tráfico y posesión ilícita», así como «las actividades que promuevan, favorezcan o faciliten el consumo de drogas tóxicas, estupefacientes y sustancias psicotrópicas» están castigados por el artículo 368 del Código Penal. No se considera delito el consumo, la posesión y el cultivo de cannabis siempre que sea para el propio consumo y no esté destinado al narcotráfico (máx. 10 kg). Sí se considera una infracción grave el consumo en el espacio público, que conlleva la incautación y una multa que varía de los 601€ a los 30.000€. La ley española no diferencia entre el uso medicinal y el uso recreativo.500px|miniaturadeimagen|Consumo de cannabis en España por comunidad autónoma (¿fecha?)Sin embargo, la situación legal del cannabis varía dependiendo de la comunidad autónoma. Por ejemplo, en la Comunidad Valenciana, las Cortes aprobaron la legalización controlada del cannabis en junio de 2018. Mientras, en Cataluña se da desde 1993 una situación de semilegalización, ya que se emiten licencias que permiten cultivar hasta 150 kg anuales de cannabis en clubes (associacions) privados, y a sus miembros el consumo de hasta 60 g mensuales (mayores de 21 años).

En definitiva, la situación legal del cannabis en España se encuentra en revisión desde hace unos años. También desde los años 90 se ha acrecentado la investigación médica de los cannabinoides, su capacidad de interactuar con el sistema endocannabinoide recientemente descubierto, principalmente por las posibilidades de modular la respuesta del sistema inmunitario a través de ciertos receptores situados en la membrana de los linfocitos. Paralelamente existe un auge en el desarrollo y la comercialización de la marihuana y sus derivados, como el hachís, el kif, el aceite de cannabis o los comestibles de cannabis, así como de ferias dedicadas a estos productos, como la feria anual Spannabis.

Existen muchos puntos de venta de artículos para el cannabis, en España se permite la venta de semillas de manera ornamental o de coleccionismo y cada vez son más los grow shop que se animan a vender productos para el autocultivo del cannabis. miniaturadeimagen|Libro sobre cannabis en venta la librería Finestres (Barcelona, 2024)

Disposiciones legislativas El artículo 368 del Código Penal prohíbe cualquier forma de negocio o narcotráfico así como el cultivo y la elaboración de drogas o estupefacientes, ya que suponen un delito contra la salud pública, con penas de prisión que pueden ir de uno a seis años y multa dependiendo de las circunstancias en que se cometa.

Fuera de estos casos, la posesión de drogas para uso propio no está penada, pero el artículo 36 de la Ley Orgánica 4/2015, de protección de la seguridad ciudadana castiga como infracción administrativa grave (con multas de 601 a 30 000 euros) también la tenencia ilícita cuando se produce en espacios públicos y asimismo el traslado de personas para ese fin, la plantación y el cultivo en público y la tolerancia de su consumo por parte de propietarios, administradores y encargados de locales y establecimientos, cuando no supongan delito. La disposición adicional quinta abre la posibilidad de la suspensión de las sanciones dinerarias en materia de consumo de drogas siempre que el infractor sea menor de edad y solicite y se comprometa a seguir tratamiento o rehabilitación al efecto.

Política favorable En la historia reciente de España (la etapa democrática) se han registrado casos de grupos políticos aislados que han defendido la total legalización de la marihuana. Por ejemplo, Izquierda Unida. Sin embargo, no fue hasta 2015, cuando dos partidos políticos españoles, Unidas Podemos y Ciudadanos propusieron una revisión de la Ley Orgánica de protección de la seguridad ciudadana.

Cultura cannábica miniaturadeimagen|Feria Spannabis (Cornellá, 2014)|205x205px

El consumo de cannabis en España tuvo su aparición en la etapa post-franquista (años 70-80), cuando llega la democracia y el país se abre al mundo. Llegan las nuevas ideas hippies y contraculturales que estaban candentes en otros países occidentales (como el movimiento Mayo del 68 en Francia o el movimiento pacifista juvenil de EE.UU. y Reino Unido). El cannabis era traído principalmente desde Marruecos en forma de hachís, y en un principio solo se extendió entre las clases marginales (mercheros, la España «cañí»). No fue hasta mediados de los años 80, cuando eclosionó un movimiento contracultural en Madrid (la Movida) que el consumo de hachís se hizo visible en las clases populares.

Fue común la expresión «bajarse al moro», refiriéndose a viajar a Marruecos para traficar con hachís. La obra de teatro Bajarse al moro (1985) de José Luis Alonso de Santos trata este asunto. Los traficantes de hachís eran llamados coloquialmente «camellos», pues se les abultaba la ropa cuando escondían la droga en su cuerpo. El hachís o «chocolate» de mala calidad era llamado «jaravaca» (del árabe خربقة jarbaqa 'cosa muy mala') que en España se tradujo como «caca de vaca», expresión que se sigue utilizando con el mismo sentido. En cambio, el hachís de buena calidad era llamado «guays» (كويس kuayyis 'bueno' o 'bonito'), aunque por interferencia del andaluz, donde se omiten las -s finales, quedó en «guay». La expresión «guay» se sigue usando coloquialmente en España para referirse a algo 'bueno', que 'está bien'.

Una de las publicaciones más conocidas sobre cannabis es la Revista Cáñamo, fundada en 1997.

Asociaciones cannábicas (Cannabis Social Club) 300px|miniaturadeimagen|Manifestación en Madrid por la legalización del cannabis (mayo de 2004) El modelo de asociación cannábica, conocido en el resto del mundo como "cannabis social club" (CSC) nació en España en los años 1990. La primera asociación legalmente fundada fue la Asociación Ramón Santos de Estudios sobre el Cannabis (ARSEC).

La ENCOD (Coalición Europea para políticas de drogas justas y eficaces) considera que otros países deberían tomar por modelo los clubs españoles de cannabis. Es lo que hizo poco después Bélgica de que vio nacer a la primera asociación de cultivadores de cannabis. Así como en España, la posesión de cannabis para uso personal es legal. En 2020, se documentaban CSC en al menos 13 países de la Unión Europea.

Los CSC entraron en la ley en varios países, como Uruguay (2013), Malta (2021 quien legalizó las asociaciones cannábicas bajo el nombre de "Asociaciones para la Reducción de Daños del Cannabis"), Suiza (en 2023 inició un experimento con 21 CSC en el cantón de Zürich), y Alemania (2024). En España, varias comunidades autónomas intentaron regular las asociaciones cannábicas, sin lograrlo. En 2017, el Parlamento de Cataluña aprobó "La Rosa Verda", una ley regulando los CSCs, que fue revocada por el Tribunal Constitucional un año después.

Tolerancia social En la encuesta EDADES del Ministerio de Sanidad de 2017, un 66'1% de la población pensaba que «el consumo de marihuana una vez al mes o menos puede producir muchos/bastantes problemas», siendo el menor porcentaje entre todo el resto de drogas, solo por detrás de los antidepresivos (62'1%) y «5/6 copas de alcohol en fin de semana» (49'1%), y muy por debajo de «5/6 copas de alcohol entresemana» (90'9%), el tabaco (93%), el MDMA (96'5%), la cocaína (97%), o los alucinógenos (97.8%).

Usos terapéuticos Desde octubre de 2025, el uso de cannabis confines médicos es autorizado de nuevo en España, aunque la implementación esta pendiente.

Usos no-psicoactivos (cáñamo industrial) La legislación española y europea autorizan el cultivo de cannabis para fines industriales, no-psicoactivas. La producción en este contexto es legal y se regula por el Real Decreto 1729/1999 de 12 noviembre por el que se establecen las normas para la solicitud y concesión de las ayudas al lino textil y al cáñamo, siempre y cuando se cultiven las siguientes variedades:Beniko. Bialobrzeskie. Carmagnola. Cs. Delta-Llosa. Delta 405. Dioïca 88. Épsilon 68. Fasamo. Fédora 17. Fédora 19. Fedrina 74. Félina 32. Félina 34. Ferimón. Fibranova. Fibrimón 24. Fibrimón 56. Futura. Futura 75. Juso 14. Kompolti. Lovrin 110. Santhica 23. Uso 31.

Véase también