miniaturadeimagen|300x300px|El Papa Francisco y el Papa Emérito Benedicto XVI en una reunión el 5 de julio de 2013 El benevacantismo (acrónimo de «Benedicto» y «sedevacantismo») es una creencia marginal dentro del catolicismo que sostiene que el papa Benedicto XVI no renunció válidamente al pontificado en febrero de 2013 y, por lo tanto, permaneció como papa, lo que convierte a su sucesor, el papa Francisco, en un antipapa electo de forma inválida. Quienes profesan esta teoría reciben el nombre de «benevacantistas».
Esta corriente surgió en círculos católicos conservadores poco después de la elección de Francisco, en respuesta a su teología menos conservadora. Los benevacantistas argumentan que la renuncia de Benedicto XVI fue inválida, ya sea porque este tenía una comprensión defectuosa del papado o porque presiones externas le impidieron renunciar con plena libertad.
Tras el fallecimiento de Benedicto XVI el 31 de diciembre de 2022, que lo precedió en la muerte a Francisco, algunos benevacantistas reconocieron a este último como papa legítimo, mientras que otros adoptaron abiertamente la postura del sedevacantismo clásico o de un neosedevacantismo.
Historia
Antecedentes
El 11 de febrero de 2013, el papa Benedicto XVI anunció que renunciaría al pontificado durante un acto celebrado en la Sala del Cónclave del Palacio Apostólico. El encuentro, convocado en principio para anunciar la fecha de canonización de 800 mártires católicos, se convirtió en el escenario de este histórico anuncio. Ante los presentes, y expresándose en latín, Benedicto XVI declaró haber tomado «una decisión de gran importancia para la vida de la Iglesia». Como motivo principal, alegó el deterioro de sus fuerzas debido a la avanzada edad y a las exigentes demandas físicas y mentales del cargo pontificio. Al mismo tiempo, afirmó que continuaría al servicio de la Iglesia «mediante una vida dedicada a la oración».
Aparición Los estudios y análisis académicos que comenzaron a cuestionar la validez de la declaración de Benedicto XVI se centraron en la distinción terminológica y teológico-canónica empleada en el texto. Unos de los primeros académicos en señalar las anomalías de la declaración fue el canonista italiano y sacerdote Don Stefanp Violi, profesor de derecho canónico en la facultad teológica de Emilia-Romaña y en la facultad de teología de Lugano. En 2013, un día después de la renuncia, Violi publicó en la Revista teológica di Lugano un estudio titulado "La Rinuncia di Benedicto XVI , tra storia , diritto e coscienza" en tal estudio concluyó que Benedicto XVI no renunció al papado ni al MUNUS según lo exigido por el canon 332§2.
Tras la elección del papa Francisco, el desacuerdo con su enfoque teológico menos conservador impulsó la aparición de teorías de conspiración en círculos católicos tradicionalistas. Algunos comenzaron a cuestionar la validez de la renuncia de Benedicto XVI al observar que, tras su dimisión, seguía vistiendo una sotana blanca (aunque sin la muceta papal) y que pedía ser referido con su nombre de reinado —aunque con el título de «emérito»—. Estas dudas se intensificaron con otras observaciones: que Benedicto continuaba impartiendo la bendición apostólica en cartas escritas —un privilegio reservado al papa reinante—, que conservaba las llaves del san Pedro en su escudo de armas y que seguía usando una versión del anillo del Pescador. Uno de los primeros análisis académicos sobre la declaración de renuncia y la distinción entre munus y ministerium fue realizado por el canonista italiano Stefano Violi en una revista teológica de la Universidad de Lugano en junio de 2013.
Teorías Las teorías benevacantistas sostienen que, por diversas razones, la renuncia de Benedicto XVI no era válida y que, por lo tanto, él siguió siendo el verdadero papa hasta su muerte, lo que provocó que Francisco fuera elegido de forma inválida y fuera un antipapa.
Presión indebida Las primeras especulaciones sugirieron que la renuncia de Benedicto XVI fue una respuesta a presiones externas, como el escándalo de las filtraciones en el Vaticano, también llamado Vatileaks. En aquel momento, el diario La Repubblica llegó a vincular su dimisión con la existencia de una presunta «mafia de san gallo» dentro de la institución: una red clandestina de clérigos homosexuales de alto rango que organizaba fiestas sexuales en Roma y el Vaticano, y estaba involucrada en casos de corrupción en el Instituto para las Obras de Religión —el banco vaticano)—. Dado que el Código de Derecho Canónico de 1983 establece que se debe renunciar al Munus Petrino y debe ser «libre», cualquier forma de coacción o presión indebida la invalidaría.
El canon 332§2 recita en latín : Si contingat ut Romanus Pontifex Muneri (munus o oficio petrino) Suo renuntiet, ad validitatem requiritur ut renuntiatio libere (libre)fiat et rite manifestetur,
El propio Benedicto XVI se encargó de desmentir estas versiones. En 2014 negó haber carecido de libertad plena al tomar su decisión, y en su libro de 2016 Últimas conversaciones restó importancia al rumor de la «mafia gay», describiéndolo como un grupo de cuatro o cinco personas que buscaban influir en las decisiones vaticanas y que él había logrado desarticular.
Según Peter Seewald, su biógrafo, la causa principal de la renuncia fue un insomnio persistente que sufría desde la Jornada Mundial de la Juventud de Colonia en 2005. Un incidente en marzo de 2012, en el que el uso de somníferos le obligó a limitar sus apariciones públicas en viajes al extranjero a las mañanas, lo llevó a decidir que debía dimitir antes de la Jornada Mundial de la Juventud de Río de Janeiro en julio de 2013.
Munus vs. ministerium En un discurso pronunciado en mayo de 2016, Georg Gänswein, secretario personal del papa Benedicto, se refirió a un «oficio petrino ampliado» con un papa «activo» y otro «contemplativo», en alusión respectiva a Francisco y Benedicto. Este último había afirmado en una entrevista con su biógrafo Peter Seewald que se veía a sí mismo como un padre cuyo rol cambiaba, pero seguía siendo padre. Según Gänswein, Benedicto tenía la intención de continuar en el munus (traducido como la «obra» o «función») del papado.
Gänswein aclaró que Benedicto solo lo planteaba en un sentido analógico y que no pretendía una renuncia parcial. Sin embargo, los benevacantistas sostienen que la distinción entre la palabra ministerium («ministerio») usada por Benedicto en su renuncia y el término munus que aparece en el canon 332 §2 del Código de Derecho Canónico de 1983 indica que no tenía la intención de renunciar plenamente al papado, por lo que la dimisión sería inválida.
Por su parte, el cardenal Raymond Leo Burke, antiguo prefecto del Tribunal Supremo de la Signatura Apostólica, afirmó que «sería difícil decir que [la renuncia] no fue válida» al señalar que Benedicto usa los vocablos munus y ministerium de manera intercambiable y sin distinción. Otros latinistas han coincidido en que ambos términos son «más o menos sinónimos» y que resulta evidente que Benedicto los empleó para referirse a lo mismo en su declaración de renuncia.
Rechazo de Benedicto En vísperas del primer aniversario de su renuncia, Benedicto XVI escribió al periódico La Stampa para rechazar las especulaciones que sugerían que había sido forzado a dimitir. «No existe la más mínima duda sobre la validez de mi renuncia al ministerio petrino», declaró en su carta. «La única condición para la validez es la plena libertad de la decisión. Las especulaciones sobre su invalidez son simplemente absurdas». Reiteró esta postura en una entrevista el 28 de febrero de 2021 al confirmarnuevamente la legitimidad de su renuncia.
Legado Las autoridades eclesiásticas han excomulgado a varios religiosos por profesar públicamente el benevacantismo. Estas medidas han afectado, entre otros, el sacerdote Alessandro Minutella, que fue suspendido a divinis por el arzobispo de Palermo Corrado Loreficie. Minutella afirmava una de las tesi del benevacantismo "La sede Vacante Incompiuta" en sintesi Benedicto XVI renunciando al ministerium y no al Munus o Oficio no completo el efecto de la renuncia que era pasar de sede plena a sede vacante y como el al menos cinco sacerdotes en Italia, así como a clérigos en Costa Rica, España y California, y a comunidades de religiosas en España y Texas. En esta misma línea, el exnuncio apostólico en Estados Unidos, Carlo Maria Viganò, fue excomulgado el 5 de julio de 2024 por motivos similares.
Entre las teoría más populares están el código Ratziger di Andrea Cionci , el autor dice que atraversos códigos escrito en restrincion mental Benedicto declaró de ponerse en sede Impedita. el problema de esta tesi es que el comportamiento del papa emérito no encaja con el canon que regula la sede impedita el canon 412, este canon demanda un bloque total de comunicación, evidentemente esto nunca fue así. Por otra parte Javier Suarez Grandmos propuso el concepto de Sede Vacante Incompiuta o incompleta , esta teoría se mantiene más aderente al código de derecho canónico y busca explicar objetivamente porque la vacante nunca se completo.
Tras el fallecimiento de Benedicto XVI el 31 de diciembre de 2022, el movimiento se fragmentó: algunos de sus antiguos adherentes adoptaron el sedevacantismo, otros dieron origen a un neosedevacantismo, mientras que otros reconocieron a Francisco como papa legítimo.
Referencias
Enlaces externos
Categoría:Sedevacantismo Categoría:Controversias relacionadas con el catolicismo Categoría:Benedicto XVI Categoría:Wikipedia:Artículos con texto en latín