Que se rompe la cuerda es una estampa realizada por Francisco de Goya entre 1814-1815; es el número 77 de la serie de los Desastres de la guerra. La técnica con la que se realizó esta pieza es aguafuerte, con alguna aportación de punta seca, bruñidor y aguada, técnicas de grabado comunes en Goya para crear luces y sombras dramáticas.

Descripción Es un grabado calcográfico sobre papel realizado con aguafuerte y aguatinta, algo que muestra la obra en un uso magistral de la línea y el tono. Su composición, es dinámica y diagonal. La figura central, un hombre con los brazos abiertos y vestido con ropa ancha como túnicas, caminando en una cuerda con nudos que la unen entre sí mientras las demás personas observan entre asombro y miedo. Tiene unas dimensiones de 178 x 221mm.

Iconografía La vestimenta del hombre elevado y su pose de brazos extendidos imita una figura de predicador, un mártir o incluso un bufón teatral. Su rostro parece de éxtasis, es la encarnación de la razón o de la sin razón. Por otro lado, la multitud representan un conjunto anónimo de rostros apretujados, sufrientes y asustados. Estos representan el pueblo, la masa, la ignorancia o la pasividad ante el fanatismo. Por otro lugar, las cuerdas diagonales simbolizan su castigo, manipulación o la estructura opresiva que rige la escena, aunque también pueden evocar una atmósfera de un espectáculo o un circo. El edificio de la derecha es por su parte una estructura cerrada, alta, de aspecto carcelario o militar, que sugiere el poder de la Iglesia, el Estado o la Inquisición, elementos contra los que Goya fue muy crítico. En resumen, la imagen usa estos elementos para presentar una alegoría del fanatismo, la demagogia y la credulidad de la masa.

Iconología Los Disparates fueron creados durante los años finales del reinado de Fernando VII (1814-1833), un período de absolutismo y represión política tras la Guerra de la Independencia. La inquisición y la censura se reinstauraron. Teniendo eso en cuenta, el significado en su tiempo de esta obra era la serie de la culminación de la visión crítica y pesimista de Goya sobre la condición humana y la sociedad española. Este grabado en particular es una crítica al fanatismo, a la injusticia y el miedo y a la sinrazón.

Referencias

Categoría:Grabados de Francisco de Goya