300px|right|thumb|Mano usada en el culto de Sabacio, de bronce de época romana (siglo I d.C) encontrada en la Isla de Escombreras (Cartagena) y conservada en el Museo Nacional de Arqueología Subacuática. Se diseñaban manos decoradadas con símbolos religiosos para que se erigieran en santuarios o para ser añadidas a varas para ser usadas en procesiones. Sabacio (en griego antiguo: Σαβάζιος; en latín: Sabazĭus)Σαβάζιος, -ου (gr.); Sabazĭus, -i, (lat.), término tomado del griego por transliteración es un dios frigio cuyo culto tiene carácter orgiástico. En el mundo griego fue asociado con Dioniso como hijo de Zeus y Perséfone. Se le atribuía la idea de domesticar bueyes y se le representaba con cuernos en la frente.Pierre Grimal: Diccionario de mitología griega y romana, voz «Sabacio» También llamado Sabadios, Sabazius o Sabos, es el nombre de un dios de carácter mistérico. Probablemente de Asia Menor, se trata de un dios jinete y padre celestial de los frigios y tracios.

Sabacio fue una prominente figura de culto en la Pérgamo atalida, donde su culto recibió el patronaje de Estratonice, esposa de Atalo II y madre de Atalo III. Los textos de Pérgamo se refieren al dios como Zeus Sabacio, implicando que el dios era visto como una deidad masculina prominente, si bien su culto no sustituyó otros cultos a Zeus en Pérgamo. Sabacio fue adoptado por griegos y romanos y asociado a Dioniso y Zagreo. Su culto durante la era romana se encontró en Jonia, Bitinia, Lidia, Licia y Frigia Epiktetos, y en una amplia área del Mediterráneo, si bien no parece haber sido particularmente notable ni haber atraído gran número de seguidores.

En lenguas indoeuropeas, como el frigio, el elemento -zios en su nombre deriva de dyeus, el precursor común del latín deus ('dios') y del griego Zeus. Si bien los griegos interpretaron al Sabacio frigioOtras variantes de su transcripción, como Sawadios en inscripciones pueden resultar diagnósticas a la hora de establecer orígenes, según lo ha sugerido Ken Dowden en su revisión de E.N. Lane, Corpus Cultis Jovis Sabazii (1989) para The Classical Review, 1991:125. tanto como Zeus y como Dioniso,Véase interpretatio Graeca. las representaciones de Sabacio, incluso en épocas romanas, siempre lo muestran a caballo, como un dios jinete nómada, blandiendo su característico báculo de poder. Las representaciones lo muestran bien como un hombre maduro y con barba, en una forma análoga a las imágenes de Zeus, o como un hombre maduro vestido con el así llamado traje frigio, con gorro frigio, túnica corta, mallas y botas suaves, traje que fue ampliamente usado en el mundo griego para identificar a figuras de culto de origen oriental. Una ofrenda votiva característica fue la imagen de una mano humana adornada con varios símbolos y con dos dedos levantados como para ofrecer una bendición.

Según autores griegos como Aristófanes o Demóstenes, el culto a Sabacio era iniciático y parece estar relacionado con el de la Magna Mater, la «Gran Madre». Se celebraban misterios privados en su honor; no se sabe nada del ritual antes de la época imperial, cuando, en Italia, se le equiparaba con Baco o Júpiter. Su principal atributo es la serpiente; en Los Caracteres, Teofrasto describe la superstición de una persona que invoca al dios encontrando una serpiente inofensiva en su casa.

En las inscripciones griegas y latinas suele ser mencionado con los epítetos: «santo», «invencible» o «grande» por ejemplo: Sancto deo Sabazio.CIL 6,4,2; 14, entre otras

El Sabacio tracio-frigio El culto a Sabacio estaba ampliamente difundido en Anatolia occidental, incluyendo Lidia, Licia, Frigia y la costa occidental de Asia Menor. En una inscripción del procedente de Sardis, Sabacio es vinculado con las deidades anatolias Agdistis (nombre alternativo de la Madre Frigia) y Ma.

La antigua Tracia parece ser el lugar de origen de su culto, desde allí, en el , pasó a Frigia, desde donde fue importado a las ciudades griegas de Jonia. En el , su culto se había extendido por el Mediterráneo hasta alcanzar su máxima expansión durante el helenismo, cuando llegó a Roma a través de las colonias griegas de la Magna Grecia (Italia) y de la conquista de Asia.

Parece probable que los frigios migrantes se llevaron a Sabacio consigo cuando se asentaron en Anatolia a comienzos del primer milenio a. C., y que los orígenes del dios deban buscarse en Macedonia y Tracia. Se cree que el antiguo santuario de Perperikon en la actual Bulgaria era en honor a Sabacio. Los macedonios eran también notables jinetes, criadores de caballos y rendían culto a los caballos hasta los tiempos de Filipo II, cuyo nombre significa «el que ama a los caballos».

Un posible conflicto temprano entre Sabacio y sus seguidores y la diosa madre indígena de Frigia (Cibeles) puede estar reflejado en la breve referencia que hace Homero a las juveniles hazañas de Príamo, quien ayudó a los frigios en sus batallas contra las Amazonas. Un aspecto del asentamiento religioso comprometido similar a otros ajustes míticos similares a lo largo de la cultura egea, puede leerse en la adopción del rey frigio tardío Gordias junto Cibeles,Mitógrafos griegos posteriores redujeron el rol de Cibeles al de esposa, en este contexto. Inicialmente Gordias habría estado gobernando en nombre de la diosa, como su representante visible. de Midas.

Una de las criaturas de la religión nativa fue el toro lunar. Las relaciones de Sabacio con la diosa Cibeles pueden establecerse en la forma en que el caballo de Sabacio coloca un casco sobre la cabeza del toro, como se aprecia en un relieve en mármol romano que se encuentra en el Museo de Bellas Artes de Boston. Si bien romana por fecha, la icónica imagen parece ser mucho más temprana.

Dios a caballo izquierda|miniaturadeimagen|Jinete tracio, Museo Nacional de Historia de Rumanía Se conservan más estelas de «dios jinete» en el Museo de Burdur, en Turquía. Bajo el emperador romano Gordiano III, el dios a caballo aparece en monedas acuñadas en Tlos, en la vecina Licia, y en Istrus, en la provincia de la Baja Mesia, entre Tracia y el Danubio. En general, se cree que el abuelo del joven emperador procedía de una familia anatolia, debido a su inusual cognomen, Gordianus. La imagen icónica del dios o héroe a caballo luchando contra la serpiente ctónica, a la que pisotea su caballo, aparece en columnas votivas celtas, y con la llegada del cristianismo se transformó fácilmente en la imagen de San Jorge y el Dragón, cuyas primeras representaciones conocidas proceden de la Capadocia de los siglos y y de la Georgia y Armenia de los siglos XI.

Transformación en el Sabacio romano El culto a la deidad se extendió desde Asia Menor a Tracia y llegó a Atenas hacia finales del En la época imperial romana, se extendió al oeste del imperio. La transferencia de Sabacio al mundo romano parece haber estado mediada en gran parte por Pérgamo y el culto a Zeus Sabacio,Lane 1989. impulsado por Atalo II y Atalo III. El hecho de que el dios fuera llamado frecuentemente Zeus Sabacio refuerza su identidad local como una deidad masculina importante cuyo equivalente helénico era Zeus. Con todo, su culto no parece haber sido más prominente que el de otro gran número de divinidades masculinas locales que recibían culto como Zeus con un epíteto regional o personal, y de hecho nunca sustituyó otros cultos a Zeus bajo diferentes epítetos en Pérgamo.

El enfoque naturalmente sincrético de la religión griega difuminó las distinciones entre Sabacio y sus deidades propias. Escritores griegos posteriores, como Estrabón en el de nuestra era, relacionaron a Sabacio con Zagreo, entre los ministros frigios y asistentes a los ritos sagrados de Rea y Dioniso.Estrabón, Geografía, 10.3.15. Según los himnos órficos (48.1-6; 49.1-7), es padre de Dioniso. Para Aristófanes, el origen frigio de la deidad is indiscutible, y en Las avispas (cap. 9) afirma que «los tracios le dan a Dioniso el nombre de Sabacio y llaman Sabios a sus sacerdotes». Para Alejandro Polihistor, en Tracia el sol (Apolo) y Liber (Dioniso) son la misma deidad – Sabacio.

La mayoría de testimonia romanas sobre Sabacio corresponden a inscripciones simples, atestiguando una ofrenda a la deidad en pago por una promesa. Un texto se refiere a mystai, iniciados en el culto de Sabacio, y otra hace referencia a Sabaziastai, una asociación religiosa que apoyaba el culto.

El contemporáneo siciliano de Estrabón, Diodoro Sículo, nos dice que algunas narraciones míticas cuentan que hubo un segundo Dioniso. Se refiere a un Dioniso nacido de Zeus y Perséfone, al que algunos llaman Sabacio y cuyo nacimiento, sacrificios y cultos se celebran de noche y en secreto a causa del sentimiento de vergüenza que comportaba esta unión. También dicen que se distinguió por su perspicacia y que fue el primero en uncir los bueyes al yugo, gracias a lo cual pudo realizar la siembra del grano; y esta es la razón por la que se le representa con cuernos.Diodoro Sículo: Biblioteca histórica IV 4, 1 También era responsable de la obstetricia. Después de que Sabacio (Zagreo) fuera desmembrado por los Titanes, fue resucitado como Dioniso. Se le veía como representante de la vida floreciente de la naturaleza, que sucumbe a la muerte y se despierta una y otra vez. Como símbolo de esta renovación anual de la naturaleza, la serpiente era el símbolo que le era propio. Con todo, esta conexión entre Sabacio y Dioniso no se ve confirmada por las inscripciones que se conservan, que están dedicadas en su totalidad a Zeus Sabacio.E.N. Lane se ha esforzado notablemente en descartar tal extendida amalgama: Lane, "Towards a definition of the iconography of Sabazios", Numen 27 (1980:9-33), y Corpus Cultis Jovis Sabazii:, en Études Préliminaires aux Religions Orientales dans l'Empire Romain: Conclusions 100.3 (Leiden, etc: Brill) 1989.

El cristiano Clemente de Alejandría había sido informado de que los misterios secretos de Sabacio, tal y como se practicaban entre los romanos, involucraban a una serpiente, una criatura ctónica sin relación con el dios del cielo jinete de Frigia: «‘Dios en el seno’ es una contraseña de los misterios de Sabacio para los adeptos». Clemente reporta: «Se trata de una serpiente que pasa por el seno de los iniciados».Clemente de Alejandría, Protrepticus, 1, 2, 16.