El tiroteo de Bondi Beach, calificado oficialmente por el gobierno australiano como el «ataque terrorista en Australia de 2025» fue un tiroteo masivo antisemita ocurrido el 14 de diciembre de 2025 en la playa de Bondi Beach ubicada en Sídney, estado de Nueva Gales del Sur, Australia.
El ataque se produjo durante una celebración pública con motivo de la festividad judía de Janucá y fue calificado por las autoridades australianas como un acto de terrorismo vinculado al Estado Islámico con motivación antisemita. Los asesinos gritaban allahu akbar durante la masacre (árabe; en español: «alá es grande»). El primer ministro, Anthony Albanese, declaró que se trató de un ataque deliberado contra judíos durante el primer día de Janucá.
Dieciséis personas murieron, entre ellas una niña y uno de los dos terroristas; el segundo tirador se encuentra detenido.
La policía declaró que los presuntos pistoleros eran padre e hijo. Cuarenta personas resultaron heridas y fueron trasladadas al hospital, entre ellas al menos dos policías. La Policía de Nueva Gales del Sur respondió al incidente, y posteriormente la policía encontró y retiró una presunta bomba casera del coche de uno de los tiradores, y confiscó cuatro restantes que aventaron a la multitud pero que fallaron en detonar.
Cuatro civiles se enfrentaron a los tiradores en un intento de frustrar el ataque. Tres murieron y uno resultó herido de bala. Socorristas acudieron al lugar para prestar ayuda durante el tiroteo.
Se trata del ataque terrorista masivo más mortífero en Australia desde la masacre de Port Arthur en 1996.
Trasfondo
Bondi Beach es una de las zonas costeras más populares de Australia. Ubicada en los suburbios del este de Sídney, la zona es reconocida como el centro de la comunidad judía de la ciudad, que constituye una de las dos comunidades judías más grandes del país, junto con la de Melbourne. Recientemente, la zona de Bondi experimentó un aumento de preocupación por la seguridad tras los apuñalamientos ocurridos en Bondi Junction en abril de 2024.
Desde el inicio de la guerra de Gaza en octubre de 2023, Australia registró un incremento de ataques contra comunidades e individuos judíos. En agosto de 2024, la Organización Australiana de Inteligencia de Seguridad (ASIO) elevó el nivel de amenaza terrorista nacional de «posible» a «probable», citando como motivo el riesgo de tensiones comunitarias y violencia política relacionadas con el conflicto en Gaza.
El incidente se produjo durante un evento anual de la comunidad de Jabad, denominado «Janucá junto al mar», que se celebra para conmemorar el inicio de Janucá. La actividad tuvo lugar en Archer Park, al este del Pabellón Bondi, y reunió a casi 1000 asistentes.
Antes del ataque, Australia ya tenía varias de las leyes de armas más estrictas del mundo, luego de la Masacre de Port Arthur en 1996. Rifles de asalto, escopetas y algunos rifles semiautomáticos fueron prohibidos. A pesar de eso, el número de armas de fuego en Australia y el número de personas con licencia para poseerlas había aumentado desde la masacre de Port Arthur. En Nueva Gales del Sur, el estado donde tuvo lugar el atentado, había 260.000 licencias de armas en 2025, frente a las 181.000 de 2001.
Hechos Los primeros videos del incidente mostraron a dos hombres vestidos de negro disparando contra la multitud desde un puente peatonal sobre el estacionamiento al norte del Bondi Pavilion, presuntamente con al menos un rifle de cerrojo. Durante el ataque se dispararon aproximadamente cincuenta tiros.
Naveed se detuvo y pareció hacer un gesto para que los transeúntes se alejaran de él desde direcciones distintas a la de la celebración de Janucá, antes de reanudar el fuego contra la reunión judía.
Los servicios de emergencia fueron llamados al lugar a las 18:47 (AEDT, UTC+11). La Policía de Nueva Gales del Sur emitió un comunicado a las 18:57 confirmando que se estaba respondiendo a un incidente. BBC Verify autentificó posteriormente un video casi continuo de 11 minutos, filmado desde unos 50 metros, que comienza poco después de iniciarse el ataque y muestra al primer oficial de policía subiendo al puente peatonal, así como a participantes heridos del evento «Janucá junto al Mar» siendo atendidos.
La policía arribó al lugar abriendo fuego contra los tiradores con sus pistolas, incluido un detective que usando un árbol como cobertura, apuntó y disparó contra ambos tiradores, abatiendo a Sajid e hiriendo gravemente en el estómago a Naveed. El fuego continuó y obligó a los transeúntes presentes a agacharse, creyendo que había un tercer tirador. El tirador herido fue trasladado al hospital, donde permaneció en calidad de detenido.
Actos de heroísmo Antes del ataque, una pareja ruso-judía, Boris y Sofia Gurman, notaron una bandera del Estado Islámico desplegada en un vehículo estacionado. Sajid salió del vehículo, momento en el que los Gurman forcejearon con él y le arrebataron el arma. El atacante entonces recuperó otra arma y asesinó a la pareja a tiros.
Durante el ataque, Ahmed al-Ahmed, un vendedor de frutas musulmán australiano de origen sirio, desarmó a Sajid. Tras acercarse entre dos vehículos, agarró al tirador por detrás, le quitó el arma y le apuntó. El tirador huyó hacia un puente donde se encontraba Naveed, y éste vio a al-Ahmed y le disparó. Luego de sobrevivir y ser trasladado al hospital, el primer ministro Anthony Albanese visitó a al-Ahmed. Posteriormente, al-Ahmed recibió 2,5 millones de dólares australianos gracias a varias donaciones de GoFundMe.
Reuven Morrison atacó a Sajid mientras este se retiraba, lanzando un ladrillo e intentando interrumpir el ataque. Naveed disparó y mató a Morrison.
Además de quienes se enfrentaron a los pistoleros, los socorristas del cercano Bondi Surf Lifesaving Club acudieron en auxilio de las víctimas bajo fuego cruzado, arriesgando sus propias vidas. Utilizaron tablas de surf como camillas y agotaron el botiquín de primeros auxilios del club. Llegaron al lugar antes de que llegaran las ambulancias. Aproximadamente 250 personas fueron refugiadas en el club, incluyendo a una mujer en avanzado estado de gestación que entró en labor de parto durante el ataque. . También hubo un rescate acuático.
Víctimas El tiroteo dejó un saldo de al menos dieciséis personas fallecidas, incluyendo a Sajid, y cuarenta personas heridas, entre ellas Naveed y varios agentes policiales. Las víctimas eran principalmente asistentes al evento comunitario, aunque también resultaron heridos transeúntes que se encontraban en la zona.
Los quince civiles fallecidos fueron identificados como:
Edith Brutman, de 68 años, vicepresidenta del comité antiprejuicios y antidiscriminación de B'nai B'rith NSW. Dan Elkayam, de 27 años, ciudadano francés que jugó para el Rockdale Ilinden FC y trabajó en Sídney como analista de TI para NBCUniversal. Boris, de 69 años, y Sofia Gurman, de 61, quienes desarmaron a Sajid a su llegada, pero fueron asesinados con otro rifle. Alex Kleytman, de 87 años, un superviviente del Holocausto que emigró de Ucrania y trabajó como ingeniero civil. Yaakov Levitan, de 39 años, un rabino nacido en Sudáfrica que fue secretario de Sydney Beth Din. Peter Meagher, de 61 años, detective de policía retirado y gerente de Randwick DRUFC que fue contratado como fotógrafo independiente en Chanukah by the Sea. Reuven Morrison, de 62 años, un empresario nacido en la Unión Soviética que arrojó un objeto a Sajid antes de ser asesinado por Naveed. Marika Pogany, de 82 años, una voluntaria australiana nacida en Eslovaquia que entregó comidas y servicios a personas mayores judías. Matilda, de 10 años, la víctima más joven; estudiante de la Escuela Pública La Perouse Eli Schlanger, 41 años, rabino asistente y capellán de Servicios Correccionales de Nueva Gales del Sur, nacido en Reino Unido. Adam Smyth, de 50 años, un vecino de Bondi paseando con su esposa. Boris Tetleroyd, de 68 años, un visitante del evento de Janucá que murió junto a su hijo herido. Tania Tretiak, de 68 años, residente de Randwick, asistió al evento con su familia; la última víctima en ser identificada. Tibor Weitzen, 78 años, ingeniero automotriz nacido en la Unión Soviética que murió protegiendo a su esposa y a Edith Brutman.
Investigación Las autoridades australianas iniciaron una investigación a cargo de la Policía de Nueva Gales del Sur y de agencias federales. De acuerdo con los informes oficiales preliminares, el ataque fue clasificado como un acto de terrorismo doméstico con motivación antisemita, debido al carácter del evento y a los elementos hallados en poder de los agresores. En el marco de esta investigación, la policía de Nueva Gales del Sur comunicó que fueron encontrados explosivos improvisados y dos banderas del Estado Islámico dentro de un vehículo estacionado cerca de la playa, perteneciente a uno de los atacantes.
El día del ataque, la policía allanó una propiedad en Bonnyrigg donde vivían los pistoleros. Tres personas fueron detenidas, pero poco después fueron puestas en libertad sin cargos.
La policía allanó una casa de Campsie donde se creía que los sospechosos se alojaban antes del ataque. El Sydney Morning Herald informó que la pareja les había dicho a sus familiares que iban a un viaje de pesca a la Bahía de Jervis.
Los investigadores estaban indagando en un viaje que los dos atacantes hicieron a Filipinas un mes antes del ataque, para ver si recibieron entrenamiento militar allí. Según funcionarios filipinos, los hombres viajaron a Manila el 1 de noviembre, el padre con un pasaporte indio y el hijo con uno australiano, y luego se dirigieron a la ciudad de Dávao, en la isla de Mindanao, donde actualmente ocurre una Insurgencia del Estado Islámico.Según la policía local y el personal, pasaron toda su estadía de 28 días en la ciudad de Davao, saliendo rara vez de su habitación de hotel y luego solo por una hora aproximadamente a la vez, y sin recibir visitas, antes de partir el 28 de noviembre. Según el personal del hotel, inicialmente habían reservado una estadía de 7 días, pero la extendieron repetidamente.
El 22 de diciembre, más tarde se dieron a conocer más detalles del ataque tras el levantamiento de una orden judicial de represión: se habían arrojado cuatro bombas caseras contra la multitud pero que afortunadamente no habían detonado.
Sospechosos Según Mal Lanyon, comisario de la policía de Nueva Gales del Sur, los atacantes fueron un padre e hijo. Sajid y Naveed Akram, de 50 y 24 años respectivamente. De acuerdo a la policía de Telangana, India, de donde Sajid era originario, el hombre mayor había emigrado a Australia en 1998 con una visa de estudiante tras completar una licenciatura en negocios en Hyderabad y casarse con una mujer en Australia. La policía de Telangana también informó que el padre no tenía antecedentes penales antes de emigrar y que su familia en la India parecía desconocer su mentalidad o actividades radicales. Según el ministro del Interior australiano, Tony Burke, obtuvo una visa de pareja en 2001 y posteriormente una visa de residente de regreso. El hijo, Naveed, nació en 2001 y es ciudadano australiano. El padre fue abatido a tiros por la policía de Nueva Gales del Sur en el lugar del ataque; el hijo fue hospitalizado en estado grave y despertó del coma dos días después, el 17 de diciembre.