María del Rosario Zavala Aguilar (1975 - León, 16 de octubre de 2020) fue una activista mexicana, defensora de derechos humanos, buscaba a su hijo Yatziri Misael Cardona cuando fue asesinada por un grupo armado.

Antecedentes familiares Febrero de 2012 fue el año en el que Rosario fue detenida por mariguana y cocaína para ofrecer a la venta, por lo que fue encarcelada por un año, situación que reconoció como un error que le afectaría como un estigma durante la búsqueda de su hijo, ya que según ella, la policía se mantenía interesada en investigarla y hostigarla realizando cateos frecuentes en su domicilio, al igual que la Fiscalía General de Justicia de Guanajuato, los agentes del Ministerio Público y Agentes de Investigación Criminal, por lo que la Plataforma por la Paz y la Justicia la acompañó a interponer una queja ante la Comisión Nacional de los Derechos Humanos por el abuso de autoridad y constante allanamiento de la Guardia Nacional.

Activismo Yatziri Misael Cardona Aguilar, el hijo de María del Rosario, tenía 16 años recién cumplidos al momento de desaparecer, el 23 de diciembre de 2019, cuando, por la tarde, cinco hombres armados ingresaron a su domicilio en León, Guanajuato, encañonaron a los integrantes de la familia presentes mientras Yatziri bajaba de la planta alta por las escaleras, les quitaron sus pertenencias al grito de ¡Denos el dinero hijos de su puta madre!, amenazaron con llevarse a Yesica, otra hija de Rosario, quien se encontraba embarazada, fue entonces cuando Yatziri se ofreció por su hermana y se lo llevaron, su padre lo defendió desde la planta alta lanzando ladrillos a la camioneta de los sicarios, quienes se alejaron tirando una ráfaga de balas a la fachada.

La búsqueda de su hijo la realizó a través de cartelones impresos y presiones a la fiscalía, a la vez que se unió a un colectivo de búsqueda y recorrió el Estado de Guanajuato preguntando si alguien se había encontrado con su hijo desaparecido; denunció la falta de colaboración de la Fiscalía General del Estado, quienes se demoraron 15 días en la activación de la Alerta Ámber por la desapareición de Yatziri, a pesar de ello, María del Rosario decía no sentir miedo, ya que no creía ser objetivo de alguna persona por lo que requiriera protección, y en todo caso, decía que quien la hostigaba era la autoridad, por los frecuentes allanamientos en su vivienda por supuesta búsqueda de drogas.

En algún momento, durante la búsqueda, la Fiscalía indicó a la familia que a Yatziri, "lo habían matado y deshecho en ácido", por lo que le tomarían muestras de ADN para realizar el cotejo con huesos hallados; fue a esa misma Fiscalía, a la que Rosario le solicitó en más de una ocasión que investigaran si la desaparición de su hijo respondía a un reclutamiento forzado por grupos de la delincuencia, situación que no se incluyó en las carpetas, lo que demostró que no contaban con un plan de investigación alineado al Protocolo Homologado de Investigación para los delitos de desaparición forzada y desaparición cometida por particulares de la FGR, el cual, de acuerdo con la Plataforma por la Paz y la Justicia de Guanajuato, es un documento rector en la materia de desaparición forzada. En otra ocasión, la Fiscalía le indicó que los responsables de la desaparición de Yatziri habían sido localizados, eran un banda de siete integrantes que fue capturada en las colonias El Rosario y El Condado Plus en marzo de 2020, aunque Rosario tenía información diferente, que involucraba a una banda detenida en Irapuato y Silao.

La búsqueda de Rosario por su hijo se extendió hasta la colonia Coecillo, donde en agosto de 2020, recibió información de un joven, quien le indicó que sabía dónde estaba su hijo y agregó que lo vio en un punto de venta de drogas, sin dar mayor información por las posibles represalias de compartir esta información, fue por ello que Rosario aseguraba estar cerca de encontrar a su hijo en octubre de 2020.

Asesinato Rosario mantenía la esperanza de encontrar a su hijo Yatziri, así se lo contó a Joanna, quien era la mayor de sus seis hijos, a través de una llamada después de su recorrido por la colonia Coecillo el 16 de octubre de 2020, en la que le decía que sentía que estaba por encontrar a su hijo, esa misma noche fue asesinada en la puerta de su casa por dos sujetos que tocaron el timbre de su casa, esperaron a que abriera y la hirieron de muerte con seis balazos sin que la desaparición de su hijo se hubiera resuelto; esa misma noche, una patrulla de la Guardia nacional se presentó en su vivienda por una denuncia, sin embargo, esta no se encontraba al momento de su asesinato.

El asesinato de Rosario permaneció sin comunicarse abiertamente durante varios meses, ya que su familia temía por su seguridad, sin embargo, decidieron dar a conocer el hecho con la esperanza de que alguien pudiera compartir información de Yatziri, el hijo al que Rosario buscaba.

Legado En julio de 2021, cuatro Procedimientos Especiales de la ONU se pronunciaron en nombre de que el asesinato de Rosario fuera investigado sin obtener una respuesta del Estado Mexicano, por lo que se planteó la necesidad de aplicar el Protocolo Minessota sobre la investigación de muertes potencialmente ilícitas.

El 27 de junio de 2022, Jorge Ulises, otro hijo de Rosario, fue asesinado en el mismo sitio y de la misma manera que su madre, cuando "El Riki" llegó en una motocicleta blanca acompañado por "El Chalán", el primero le disparó a Jorge Ulises, quien fue herido de muerte en el torax, mientras que dos familiares más terminaron heridos; finalmente, después de estos actos, la familia desistió del avance en la investigación por temor a que continúen las represalias.

Véase también

Anexo:Activistas asesinados en México.

Referencias

Categoría:Asesinatos en México en 2020 Categoría:Activistas de México Categoría:Activistas asesinados Categoría:Asesinadas de México