miniaturadeimagen|La muerte de Atis Atis era uno de los dos hijos de Creso, rey de Lidia. Tras un sueño que predijo que su hijo moriría a a causa de una punta de metal, Creso decidió apartarlo de actos que estuviesen relacionados con las armas. Por ello, lo casó y lo apartó de los ejércitos, a cuyo mando solía enviarlo. Además, ordenó retirar los dardos, las lanzas y todas las armas ofensivas de los aposentos donde colgaban y mandó apilarlas en almacenes, por temor a que alguna cayera sobre su hijo.

Sin embargo, Atis convenció a su padre para que le llevara a la cacería de un jabalí que hostigaba a los habitantes de Misia y les destruía los cultivos. Para evitar que le pasara nada, envió con él a Adrasto, un frigio al cual había purificado Creso tras que este llegase como éxulo por matar a su hermano.

Durante la cacería, Adrasto mató accidentalmente a Atis al lanzar una lanza al jabalí, cumpliéndose así el sueño de Creso. Acorralado por la culpa, Adrasto se suicidó sobre la tumba de Atis. Heródoto, Historias, I.35-45.

Hiponacte de Éfeso menciona una tumba de Atis, que podría ser la de este príncipe.

Referencias

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