María Refugio Esteves Reyes, conocida posteriormente como «Madre Cuca», fue una enfermera mexicana vinculada a la atención de heridos durante la Revolución mexicana y a la organización de servicios de enfermería militar. Su trayectoria se desarrolló inicialmente a partir de la práctica y la experiencia adquirida en hospitales y posteriormente fue formalizada mediante estudios de enfermería. En 1940 fue reconocida como enfermera titulada y posteriormente recibió el grado de teniente coronel y el reconocimiento como veterana de la Revolución mexicana.

Su figura ha sido incorporada a la historia de la enfermería mexicana y, desde 2016, da nombre al Premio «Enfermera Refugio Esteves Reyes», otorgado por el Gobierno de México a profesionales de enfermería que hayan prestado servicios destacados en zonas o circunstancias de conflicto o desastre.

Biografía Refugio Estéves Reyes nació en Cuquío, Jalisco, el 9 de mayo de 1877, de acuerdo con las actas de bautismo y nacimiento civil localizadas durante una investigación documental sobre su vida.

El acta de bautismo señala que fue bautizada el 10 de mayo de 1877, un día después de su nacimiento. El documento la registra como María Refugio, hija legítima de Pedro Estéves y Martina Reyes. Como abuelos paternos aparecen Ignacio Estéves y Micaela Agredano, mientras que por línea materna figuran Juan Reyes y Josefa Silva. Sus padrinos fueron Pedro Santillán e Ysaac Santillán.

El registro civil de Cuquío confirma que el nacimiento ocurrió el 9 de mayo de 1877 a las doce de la noche. El acta fue levantada el 10 de mayo de ese año ante la autoridad política de la villa. En ella, Pedro Estéves, de 39 años, declaró el nacimiento de su hija María Refugio Estéves y señaló que Martina Reyes, de 32 años, era su madre. El documento también indica que Pedro Estéves era obrajero y vecino de Cuquío.

Estos documentos constituyen una de las principales bases para establecer el nacimiento de Refugio en 1877. Sin embargo, varias fuentes posteriores han difundido el año de 1881, incluido el Consejo de Salubridad General, por lo que existe una discrepancia entre la documentación civil y algunas biografías institucionales posteriores.

Matrimonio y familia El 18 de agosto de 1897, cuando tenía 19 años, Refugio contrajo matrimonio civil en Cuquío con José María Plascencia Ruvalcaba.

El acta matrimonial localizada durante la investigación registra que José María tenía 35 años, era jornalero y viudo de Petra Yáñez. Era hijo de Ramón Plascencia, ya fallecido, y de Marciala Ruvalcaba. Refugio aparece como soltera, de 19 años y natural de Cuquío. El matrimonio se celebró después de cumplirse las publicaciones correspondientes y de no presentarse impedimento legal.

De acuerdo con la documentación reunida para su biografía, el matrimonio tuvo dos hijos:

Dolores, nacida en 1900. Ramón, nacido en 1904.

La investigación familiar permitió además relacionar a Refugio con distintas familias de Cuquío y reconstruir parte de su descendencia.

Viudez y traslado a Guadalajara El 15 de agosto de 1910, José María Plascencia Ruvalcaba murió en Guadalajara. La investigación lo atribuye a paludismo crónico.

La muerte de su esposo dejó a Refugio viuda y responsable de sus dos hijos. En ese contexto decidió permanecer en Guadalajara y buscar una forma de sostener a su familia.

Encontró trabajo como costurera en un hospital. Su presencia en ese ambiente hospitalario la puso en contacto directo con los enfermos y con las necesidades de atención que existían en una época en la que los servicios sanitarios enfrentaban importantes limitaciones.

De acuerdo con la biografía reunida en la investigación, fue a partir de ese trabajo que comenzó su trayectoria en la enfermería. Inicialmente no contaba con formación académica como enfermera y sus conocimientos fueron desarrollándose mediante la observación, la práctica y el trabajo cotidiano.

Incorporación a la enfermería La Revolución mexicana comenzó en el mismo año en que Refugio quedó viuda. La llegada de numerosos heridos a los hospitales incrementó la demanda de personal dedicado a su atención.

Según la investigación, Refugio ingresó inicialmente como auxiliar de enfermería, a pesar de no contar con conocimientos formales previos. Su desempeño llamó la atención del general Urriza, identificado en las fuentes biográficas como una de las autoridades relacionadas con el hospital donde trabajaba.

Por su capacidad y rapidez para desempeñar las tareas de atención, fue nombrada enfermera y posteriormente recibió el grado de sargento primero.

La documentación posterior sobre su trayectoria la presenta como una de las mujeres que participaron en la atención de los heridos de la Revolución y como una figura vinculada con la organización de personal femenino para labores de primeros auxilios.

El grupo de enfermeras «Ángeles» Con el aumento de los heridos que llegaban a los hospitales, Refugio participó en la organización de un grupo de mujeres dedicado a la atención de los combatientes.

La investigación denomina a este grupo «Ángeles». De acuerdo con el relato biográfico, Refugio reunió y capacitó a mujeres para que pudieran participar en el cuidado de los heridos.

La importancia de este grupo no se limitó al campo de batalla. Algunas de las mujeres vinculadas con este proceso posteriormente participaron en la enseñanza de enfermería en instituciones como el Instituto Marillac y el Hospital Inglés.

Una publicación de la Revista de Enfermería del Instituto Mexicano del Seguro Social también recoge la existencia de un grupo de «ángeles» asociado con Refugio Esteves y señala que sus integrantes tuvieron posteriormente participación en escuelas de enfermería.

Trabajo en distintos lugares La trayectoria de Refugio no se limitó a Guadalajara. Las fuentes la sitúan también en Querétaro y Guanajuato, donde continuó desempeñando labores de atención a heridos.

Durante el conflicto armado estuvo vinculada con las fuerzas constitucionalistas. Una fuente oficial contemporánea señala que se incorporó a las fuerzas constitucionalistas con el propósito de atender a los heridos en el campo de batalla y capacitar a otras mujeres para disminuir las consecuencias de traumatismos, enfermedades infecciosas, desnutrición y epidemias que afectaban a los combatientes.

La misma documentación oficial destaca su participación en la organización de un grupo de mujeres que formó una cuadrilla de primeros auxilios y que recibió capacitación para mejorar la atención de los heridos.

El sobrenombre de «Madre Cuca» Fue durante su participación en las fuerzas revolucionarias cuando adquirió el sobrenombre por el que posteriormente sería conocida.

De acuerdo con la biografía reunida, en 1914 las fuerzas constitucionalistas llegaron al hospital donde Refugio trabajaba. Ella y otras enfermeras fueron incorporadas a las labores de atención de los heridos.

Uno de los pacientes presentaba una lesión grave en la boca que le impedía alimentarse normalmente. Ante la escasez de recursos, Refugio preparó papillas para poder alimentarlo y mantenerlo con vida.

La actitud maternal con la que atendía a los pacientes hizo que los soldados comenzaran a llamarla «Madre Cuca». El sobrenombre quedó asociado desde entonces con su trayectoria.

El decreto presidencial publicado en el Diario Oficial de la Federación en 2016 también recuerda que los soldados heridos la llamaban «Madre Cuca» por la manera maternal, tierna y protectora con que los cuidaba.

El carro-hospital En 1915, Refugio estuvo a cargo de un carro-hospital, utilizado para proporcionar atención a los heridos en el contexto de las operaciones militares.

La investigación señala que en este espacio no solamente atendía a los pacientes, sino que también participaba en procedimientos quirúrgicos.

El trabajo realizado en condiciones de guerra exigía trasladar los servicios sanitarios hacia los lugares donde se encontraban los heridos. Las fuentes institucionales posteriores destacan precisamente su participación en la atención de combatientes directamente vinculada con el campo de batalla.

La herida de 1915 El 4 de junio de 1915, mientras se encontraba en el campo de batalla, Refugio recibió un disparo en el lado izquierdo del cuello.

De acuerdo con la documentación reunida para su biografía, la herida le provocó una conmoción y posteriormente le ocasionó problemas derivados de la localización de la bala.

Años después fue sometida a una intervención quirúrgica. Sin embargo, el proyectil no pudo ser retirado debido a su proximidad con la región de la carótida y con la cuarta vértebra.

La lesión afectó su movilidad y visión hacia el lado izquierdo, pero continuó desempeñando actividades relacionadas con la enfermería.

La existencia de la herida de 1915 también aparece en literatura especializada sobre historia de la enfermería mexicana. Un artículo publicado por Scielo señala que Refugio recibió un balazo en el cuello durante ese año y que el dolor derivado de la lesión la acompañó posteriormente.

Organización de los servicios de enfermería Después de varios años de trabajo relacionado con el campo de batalla, Refugio recibió la encomienda de trasladarse a la Ciudad de México para organizar los servicios de enfermería del hospital militar.

Durante el trayecto realizó una estancia en Querétaro, donde capacitó a enfermeros y a mujeres que participaban en las labores relacionadas con el conflicto.

La investigación señala que en Querétaro se organizaron los servicios de atención y se capacitó a personal para continuar atendiendo a los enfermos y heridos de la zona.

Posteriormente llegó a la Ciudad de México y se incorporó al antiguo Hospital Militar, donde continuó desarrollando sus labores de enfermería.

Una publicación de la Revista de Enfermería del IMSS añade que durante aproximadamente año y medio en el campo de batalla recorrió más de 10 000 kilómetros en tren atendiendo a combatientes antes de recibir el encargo de organizar los servicios de enfermería del hospital militar de la capital.

Formación profesional Uno de los aspectos particulares de la trayectoria de Refugio fue que su experiencia profesional precedió a su formación académica.

Después de varios años de trabajo, ingresó a un curso de enfermería impartido por el médico cirujano Donato Moreno Muro.

Las fuentes consultadas sitúan este proceso cuando tenía alrededor de 57 años. La investigación señala que obtuvo calificaciones destacadas y posteriormente consiguió su certificación como enfermera.

En 1940, cuando tenía aproximadamente 59 años según las fuentes que utilizan el año de nacimiento de 1881, presentó su título ante el Registro Público de la Dirección General de Profesiones.

La literatura especializada coincide en que obtuvo su título de enfermera en 1940, después de haber desarrollado durante décadas una práctica fundamentalmente empírica.

Reconocimiento como teniente coronel y veterana Después de obtener su formación profesional, Refugio recibió nuevos reconocimientos.

En 1940 fue nombrada teniente coronel y reconocida como veterana de la Revolución mexicana, según la biografía reunida y diversas fuentes posteriores.

La literatura especializada señala además que el reconocimiento como veterana se formalizó el 14 de febrero de 1941.

Su trayectoria también fue reconocida por el Congreso de la Unión, que le otorgó una Medalla de Honor y una pensión vitalicia.

Últimos años y fallecimiento Las fuentes disponibles presentan discrepancias importantes respecto a su fecha exacta de fallecimiento.