Erundina Álvarez Pérez (Santos, Brasil, 1899-Orense, 1936) fue camarera y activista antifranquista, una de las ocho mujeres ejecutadas en Orense por los sublevados de la guerra civil española, acusada de proteger a un compañero republicano.
Biografía
Contexto histórico-social Aunque en Galicia no hubo frente militar activo fueron muchas las mujeres gallegas que sufrieron represión tras el levantamiento militar de 1936 por la defensa de sus ideales. Presas, exiliadas, asesinadas y perseguidas fueron relegadas al olvido y desaparecieron del relato histórico. Durante la Segunda República se habían producido considerables avances en la participación de las mujeres en la vida política y social. Tras el golpe de Estado, muchas de ellas intentaron participar en la defensa del gobierno democráticamente establecido. Alentar a los resistentes, transportar armas y alimentos o transmitir noticias a los republicanos, servir de enfermeras, acoger a fugitivos, cortar carreteras, etc. fueron algunas de las funciones desempeñadas por las mujeres que trabajaban en la resistencia en La Coruña, Ferrol, Mugardos, Betanzos, Negreira, Ribadeo, Orense, Vigo y otras localidades gallegas.
Primeros años Nació en Santos (Brasil) en 1899. Sus padres, Rosa y Benito, eran originarios de la aldea de Ferreiros (Entrimo, Orense) y habían emigrado allí años antes, como tantos gallegos, para mejorar su situación económica. Sin embargo en 1910 volvieron a Galicia. Erundina (le gustaba que le llamaran Undina) creció en Entrimo, en un entorno rural y trabajando en el campo con su familia. Se sabe que sabía leer y escribir, algo que no era muy habitual en la sociedad rural de la época.
Madre soltera Tuvo tres hijas siendo soltera: con veintiún años tuvo a María, nacida el 25 de agosto de 1920; la segunda fue Justa, nacida el 5 de abril de 1924 y la última Encarnación, que llegó al mundo el 12 de marzo de 1926. Todas vivían con sus padres y ella en Ferreiros, zona considerada afín a la República en los inicios de la guerra. Al nacer sus dos primeras hijas empezó a ser mal considerada en el pueblo, por lo que se fue a trabajar de camarera a Orense, donde nació la tercera. Pero la sociedad conservadora de la ciudad veía también como deshonrosa su condición de madre soltera. En 1930 se fue a Cimadevilla, cerca de la casa de sus padres.
Matrimonio El 8 de mayo de 1935 contrajo matrimonio con Constante Álvarez González, un labrador viudo y adinerado. Ella tenía treinta y cinco años y él sesenta. Según diría años después la familia de Erundina, Constante era falangista. Su matrimonio no era feliz y ella marchó con sus hijas a Orense donde vivió en la calle Libertad y siguió trabajando de camarera.
Acusación y fusilamiento Aunque no consta su participación en ninguna organización política, un día conoció en Orense a Francisco Cofán Eiriz, comerciante de Barbadanes perseguido por la policía por formar parte de la resistencia antifranquista de la ciudad. Ella quiso ayudarle y le llevó a la casa de su marido en Ferreiros. No se sabe con seguridad si Constante les denunció o si Francisco fue descubierto durante uno de los habituales registros de los falangistas, pues Ferreiros era un pueblo con mucha actividad política y con fama de estar habitado por gentes comprometidas con la República. El caso es que la Guardia Civil llevó detenido a Francisco a Orense y a ella primero a Entrimo y luego a la prisión de Bande, lugar en el que se había habilitado una improvisada y desorganizada cárcel de mujeres, y donde sufrió palizas, humillaciones y tortura psicológica.
No tuvo ningún tipo de juicio pero fue acusada de colaboradora y rebelde contra el nuevo régimen. En la mañana del 30 de septiembre de 1936, cinco soldados formaron el escuadrón de ejecución que terminaría con su vida, acusada de esconder a un fugitivo en su hogar. Fue fusilada en el antiguo cuartel de San Francisco, en el conocido como Campo de Aragón, por orden del comandante militar provincial de la segunda reserva de Orense, Luis Soto Rodríguez, el 30 de septiembre de 1936.
Un vecino llamado Miguel, un anarquista, llevó a pie a las tres hijas de Undina desde Orense a Ferreiros y las dejó en la casa de los abuelos. Reconocimientos
En 2018 la corporación municipal de Orense aprobó el cambio de denominación del “Campo de Aragón” (un lugar en el que fueron asesinadas más de cien personas durante la guerra) a “praza da República”, pero en 2025 aún no se había cumplido el acuerdo.
El 14 de septiembre de 2019 se inauguró un monolito de casi tres metros en la curva de Fontaboa, entre Xordos y Nigueiroá, en el municipio de Bande, uno de los múltiples escenarios del terror tras el golpe de Estado de 1936. El monumento recoge los nombres y las fechas de los asesinatos de hasta veinticinco personas represaliadas de la zona, entre las que está Erundina. Véase también Represión franquista. Víctimas de la Guerra Civil en Galicia.
Referencias
Categoría:Nacidos en Santos Categoría:Mujeres en la guerra civil española