The Great Stagnation: How America Ate All the Low-Hanging Fruit of Modern History, Got Sick, and Will (Eventually) Feel Better («La gran estancación: Cómo América consumió todas las frutas al alcance de la mano de la historia moderna, se enfermó y (eventualmente) se sentirá mejor») es un panfleto escrito por Tyler Cowen y publicado en 2011. Argumenta que la economía estadounidense ha alcanzado un estancamiento tecnológico histórico y que los factores que impulsaron el crecimiento económico durante gran parte de la historia de Estados Unidos ya no están presentes. Estas «frutas al alcance de la mano»De la expresión original en inglés «Low-hanging fruit». Usado comúnmente para denominar tareas que no requieren mucho esfuerzo, pero sí tienen un efecto positivo. figurativas incluyen el cultivo de tierras libres y sin usar, avances tecnológicos en transporte, refrigeración, electricidad, comunicaciones masivas, saneamiento y el crecimiento de la educación. Cowen, profesor de economía en la Universidad George Mason, teoriza que estos factores han contribuido a la estancación del salario medio estadounidense desde 1973.
El concepto de una «Gran Estancación» se ha contrastado con la idea de la «Gran Divergencia», un conjunto de explicaciones que atribuyen el estancamiento económico al aumento de la desigualdad de ingresos y a la globalización. Debates relacionados han examinado si el efecto del internet ya se ha materializado completamente en la producción, si sus usuarios disfrutan de un significativo excedente del consumidor y cómo podría integrarse aún más en la economía. El conjunto final de cuestiones se refiere a las reacciones políticas adecuadas al problema.
El panfleto, publicado inicialmente en enero de 2011 como un libro electrónico, tiene 15,000 palabras y se vendió inicialmente por 4 dólares estadounidenses. Una versión en tapa dura, que Cowen denominó «la regresión», fue publicada en junio de 2011. Aunque no todos los críticos estuvieron de acuerdo con la tesis y los argumentos de Cowen, el libro fue ampliamente recibido como oportuno y cualificado para enmarcar el debate sobre el futuro de la economía estadounidense.
Sinopsis
La tesis principal es que el crecimiento económico se ha ralentizado en Estados Unidos y otras economías avanzadas debido a la disminución de las tasas de innovación. En el capítulo 1, Cowen describe las tres principales formas de «frutas al alcance de la mano»: la facilidad para cultivar tierras libres y sin usar, la rápida invención entre 1880 y 1940 que capitalizó los avances científicos de los siglos y , y los grandes rendimientos de enviar a niños inteligentes pero sin educación a la escuela y la universidad. Hay potencialmente dos formas menores adicionales: combustibles fósiles baratos y la fortaleza de la Constitución de los Estados Unidos. Cowen concluye: «Se podría decir, 'Los Estados Unidos modernos se construyeron con cinco formas de frutas al alcance de la mano, y como máximo solo dos de ellas siguen con nosotros'. Bastante justo.»Cowen (2011:10) Aunque produjeron retornos extremadamente grandes, los avances futuros serán mucho más incrementales. Cowen ofrece ilustraciones anecdóticas y estadísticas para esta ralentización. Primero, compara los cambios presenciados por su abuela con los de su propia generación. Luego, cita estadísticas de ingresos medios: la tasa de crecimiento disminuyó drásticamente desde 1973.Cowen (2011:11) Además, argumenta que la incapacidad para diagnosticar esta tendencia ha llevado a una degradación en el discurso político, ya que los actores de izquierda y derecha culpan a las políticas del «otro lado» y «lo que me gusta llamar el 'centro honesto' no puede ser escuchado por encima del ruido.»
El capítulo 2 examina la productividad en la economía contemporánea. Cowen describe picos en el crecimiento de la productividad, 2.8% entre 1996 y 2000 y 3.8% de 2000 a 2004, y se pregunta si estos desmienten la tesis de la estancación. Concede que ha habido ganancias en ciertas áreas, como en la tecnología de la información, pero sostiene que en otras áreas importantes, como las finanzas, que representan el 8% del PIB, se ha creado menos valor.
Aunque las cifras de productividad han mejorado, los ingresos medios y los precios del mercado de valores, y por lo tanto los rendimientos al capital y al trabajo, no han mejorado. Además, el consumo gubernamental (actividad gubernamental excluyendo transferencias de pago) representa entre el 15 y el 20% del PIB, pero dado que el sector se mide al costo, se vuelve menos productivo a medida que crece. Por lo tanto, cuanto más consumo gubernamental hay, más tienden las cifras publicadas del PIB a sobreestimar el crecimiento en el nivel de vida.
En el sector de la salud (17% del PIB), los problemas de información asimétrica y riesgo moral significan que un mayor gasto resulta en poca o ninguna mejora en los resultados de salud. Un resultado similar se observa en la educación, que representa el 6% del PIB, donde los resultados no han mejorado en los últimos 40 años.
El capítulo 3 considera si internet y otras tecnologías informáticas refutan el argumento. Cowen escribe que, aunque internet ha sido fantástico para los intelectualmente curiosos, ha hecho poco para elevar los estándares de vida materiales. Las mayores empresas de internet emplean como máximo a unos pocos miles de personas, y relativamente pocos servicios son de pago: «Tenemos una memoria histórica colectiva de que el progreso tecnológico trae un gran y predecible flujo de crecimiento de ingresos en la mayor parte de la economía. Cuando se trata de la web, esas suposiciones están resultando ser erróneas o engañosas.»Cowen (2011:38)
El capítulo 4 examina la política de Estados Unidos a la luz de la tesis. Cowen dice que La conciencia de un liberal (2007) de Paul Krugman pone «el carro delante de los bueyes» al pedir altas tasas impositivas marginales, sindicalización y una distribución igualitaria de ingresos y riqueza. Las políticas funcionaron en los años 50 precisamente porque el crecimiento real de los ingresos estaba allí para respaldarlas. Cowen sostiene que no reconocer la estancación ha llevado a malas ideas políticas tanto de la derecha (como «recortes fiscales que generan ingresos») como de la izquierda (redistribución de ingresos).Cowen (2011:39) Cowen lamenta la «exageración» de ambos lados y la influencia del cabildeo político en la política económica. El crecimiento del gobierno, dice, fue asequible durante el período de frutas al alcance de la mano, y los avances en transporte, producción industrial, comunicaciones electrónicas y gestión científica incluso lo facilitaron.
El capítulo 5 propone una causa simple para la crisis financiera de 2008: «Pensamos que éramos más ricos de lo que éramos.»Cowen (2011:46) Argumenta que, a pesar de una serie de crisis menores regulares desde la década de 1980, el colapso fue causado en última instancia por inversores que asumieron demasiado riesgo en toda la economía, «los préstamos hipotecarios y de alto riesto fueron el canario proverbial en la mina de carbón.»Cowen (2011:49)
El capítulo 6 analiza soluciones al problema. Cowen elogia el desarrollo de India y China como productores y consumidores, el papel de internet en ampliar la comunidad científica y un consenso creciente para la reforma de la política educativa en Estados Unidos. Además, sugiere que el estatus social de los científicos se eleve como un factor motivador tan fuerte como el dinero.
Análisis Lugar en la literatura sobre el crecimiento económico Matthew Yglesias describió los temas del libro como una continuación y expansión de los desarrollados por Paul Krugman en The Age of Diminished Expectations, Third Edition: U.S. Economic Policy in the 1990s (1997). Ambos libros tratan la disminución de la tasa de retorno de la ciencia básica y los efectos que esto tiene en la política, específicamente «que una proporción creciente de la energía innovadora se destina a búsqueda de rentas u otras actividades no productivas.»
Timothy Noah lo comparó con Prosperity: The Coming Twenty Year Boom and What it Means to You de Bob Davis y David Wessel, un libro enormemente popular en su momento (1998) que hoy se revende por un centavo.Noah describió cómo tanto Prosperity como The Great Stagnation examinan el enigma de los salarios medios estancados, aunque ofrecen opiniones radicalmente diferentes sobre las perspectivas de crecimiento futuro y, en particular, el papel de las tecnologías de la información en ello. Concluyó llamando a la apelación de Cowen a «expectativas realistas» sobre el crecimiento un «extraño eco conservador» del evangelio liberal de la «era de los límites» del Club de Roma de los años 70. En el verano de 2012, el artículo de Robert Gordon, «Is U.S. Economic Growth Over?» generó comparaciones con la tesis de Cowen. Gordon también señala que las ganancias fáciles de una mayor participación en la fuerza laboral, escolarización o uso de la tierra se han agotado, mientras que otras innovaciones o industrias importantes, como el transporte o el saneamiento, han disfrutado solo de mejoras graduales.
Internet, crecimiento y calidad de vida Escribiendo en Slate, Annie Lowrey compara el tratamiento de Cowen sobre internet con la «paradoja de la productividad» postulada por primera vez por economistas en la década de 1980. Annie citó a Robert Solow, un teórico del crecimiento, quien escribió en 1987: «Puedes ver la era de las computadoras en todas partes, pero no en las estadísticas de productividad.» Para explicar por qué el crecimiento no se aceleró fuertemente después del auge de los productos informáticos desde la década de 1970, sugirieron que los cambios beneficiaron a algunas empresas y perjudicaron a otras, dejando poca ganancia neta. El problema también puede deberse en parte a deficiencias en la medición de los ingresos y el bienestar. Internet promueve una cultura más libre, cuyo consumo proporciona utilidad y felicidad a las personas, pero no puede ser capturado a través de las cifras del PIB que miden los ingresos.
El blog Free Exchange de The Economist argumentó que Cowen «subestimó» las innovaciones recientes en tecnologías digitales y que la sociedad aún está en proceso de reorganizarse en torno a ellas. Se debería esperar un aumento en el crecimiento, pero esto podría tomar desde años hasta décadas, advirtió. Además, hay ganancias particularmente grandes por obtener en el área de «innovaciones que aumentan la cognición (en oposición a las innovaciones que aumentan el trabajo).» Escribiendo en Forbes, Steve Denning describió la «teoría de las frutas al alcance de la mano» de Cowen como «un disparate folclórico.» El mundo de 1953, cuando Denning era joven, es inconcebible para un joven de hoy, escribió, añadiendo que la calificación «aparte de internet» es equivalente a decir «aparte de la rueda» cuando se habla de transporte. El crítico de Financial Times reconoció que Cowen, un destacado bloguero, «no es un ludita... piensa que la vida es más divertida e interesante con internet alrededor.» Argumentó que la mayoría de los economistas no miran la tecnología de consumo para encontrar el efecto de internet en la productividad, sino a las organizaciones: minoristas súper eficientes como Walmart y Tesco ya lo han incorporado en su logística. Además, el ritmo del cambio significa que podría pasar al menos una generación antes de que veamos la implementación completa. Timothy Noah aprovecha la «concesión» de Cowen de que internet podría aumentar la producción científica al permitir una mejor comunicación entre científicos en lugares remotos. Así como Davis y Wessel predijeron incorrectamente un auge en los ingresos de la clase media debido a las computadoras, Cowen «parece igualmente equivocado al sugerir que la tecnología informática no está a punto de hacerlo.»
Educación y empleo