200px | thumb|Folio del Papiro 46 (escrito alrededor del año 200 d. C.), que contiene 2 Corintios 11:33-12:9. Este manuscrito contiene partes casi completas de todas las epístolas paulinas 2 Corintios 10 es el décimo capítulo de la Segunda epístola a los corintios del Nuevo Testamento de la Biblia cristiana. Fue escrito por Pablo de Tarso y Timoteo de Éfeso (2 Corintios 1:1) en Macedonia entre los años 55 y 56 d. C. Según el teólogo Heinrich August Wilhelm Meyer, los capítulos 10-13 «contienen la tercera sección principal de la Epístola, la defensa polémica del apóstol de su dignidad y eficacia apostólica, y luego la conclusión».Meyer, H. W. W. (1880), Comentario del Nuevo Testamento de Meyer sobre 2 Corintios 10, consultado el 8 de septiembre de 2017 Según Margaret MacDonald, «preparan el terreno» para la próxima visita de Pablo a Corinto. Toda esta tercera sección se basa en la convicción de que «la autoridad del apóstol se basa en el hecho de que su fuerza/debilidad personal se hace eco de la fuerza/debilidad del Cristo crucificado/resucitado».
Texto El texto original fue escrito en griego koiné. Este capítulo se divide en 18 versículos. Testimonios textuales Algunos de los primeros manuscritos que contienen el texto de este capítulo son: Papiro 46 (~200 d. C.) Códice Vaticano (325-350) Códice Sinaítico (330-360) Códice Alejandrino (400–440) Códice Ephraemi Rescriptus (~450; versículos 3-24 conservados) Codex Freerianus (~450; versículos 1, 9, 16-17 conservados) Codex Claromontanus (~550). Referencias del Antiguo Testamento 2 Corintios 10:17: Referencias del Nuevo Testamento 2 Corintios 10:17: Texto bíblico
Comentario previo a los capítulos 10-13 Pablo hace la apología de su persona en polémica con sus adversarios en Corinto. En contraste con el tono de afecto de las secciones anteriores, aquí emplea un estilo enérgico ante el peligro que para aquella joven comunidad cristiana supondría romper con su fundador y Apóstol. En primer lugar expone la defensa ante las acusaciones de debilidad en el ejercicio de su misión, y de vanagloria por su trabajo en Corinto (10,11-18). Luego compara sus títulos de honor con los de sus adversarios (11,1-12,18). Finalmente, indica que esta apología va orientada a la enmienda de los corintios antes de su próxima visita (12,19-13,10). Universidad de Navarra. Cátedra de Teología. Comentarios a la Sagrada Biblia. p. 10111. EUNSA Editorial
Versículo 4 Las armas con las que luchamos no son las armas del mundo (Nueva Versión Internacional).: Nueva Versión Internacional Las armas (, ) a las que se refiere Pablo «no son carnales» (, ). No se basan en el poder y la autoridad humanos, ni en el saber o la elocuencia.Joseph Benson, Comentario de Benson sobre 2 Corintios 10, consultado el 8 de septiembre de 2017
Versículo 10 Pablo sabe que se le critica por ser audaz y directo en sus escritos, pero se le trata como débil y poco asertivo cuando está presente: ha señalado lo mismo en el versículo 1, Yo, que soy humilde cuando estoy cara a cara con vosotros, pero audaz hacia vosotros cuando estoy lejos.: Nueva Versión Estándar Revisada El comentarista bíblico Edward Plumptre señala también la crítica de que el retraso de Pablo en regresar a Corinto, que él ha explicado en , también se consideró «una prueba de que estaba eludiendo [un] encuentro».Plumptre, E., Comentario de Ellicott para lectores ingleses sobre 2 Corintios 10, consultado el 9 de septiembre de 2017 Comentario a los versículos 1-11 El Apóstol responde directamente a las críticas de quienes intentaban desprestigiarlo. Sus opositores, que se presentaban como procedentes del judaísmo, se consideraban poseedores de un conocimiento religioso más elevado que el suyo y utilizaban esta supuesta superioridad para poner en duda su autoridad apostólica. Ante estas afirmaciones, Pablo desmonta sus pretensiones destacando que su misión y su saber no provienen de credenciales humanas, sino del llamado directo de Cristo y de su entrega total al anuncio del Evangelio. Universidad de Navarra. Cátedra de Teología. Comentarios a la Sagrada Biblia. p. 10113. EUNSA Editorial
Pablo afirma con claridad su autoridad apostólica frente a quienes interpretaban su mansedumbre como debilidad. Recuerda que esa autoridad le fue concedida por Cristo y que su intención es ejercerla para edificar, no para destruir. Aclara además que “vivir en la carne” alude simplemente a la condición humana, mientras que “militar según la carne” significa actuar guiado por criterios puramente humanos, alejados del espíritu evangélico.
Versículo 17 Pero el que se gloría, gloríese en el Señor.: New King James Version Los creyentes no deben gloriarse en sí mismos ni en las circunstancias externas de sus vidas, ni en sus «dotes mentales internas», sino más bien «en el Señor Jesucristo, como autor y dador de todos los dones, naturales y espirituales».Gill, J., «Exposición de toda la Biblia de John Gill», 2 Corintios 10:17, consultado el 26 de junio de 2025 Comentario a los versículos 12-18 Pablo responde a la acusación de vanagloriarse por su labor en Corinto dejando claro que su satisfacción proviene de los frutos de su ministerio, no de un orgullo personal. No se adjudica méritos ajenos ni compite con otros predicadores, sino que fundamenta toda su obra en la acción de Dios, siguiendo las palabras de Jeremías: El que se gloríe, gloríese en el Señor. De este modo enseña que los juicios humanos tienen un valor limitado, mientras que el verdadero reconocimiento es el que proviene de Dios. Universidad de Navarra. Cátedra de Teología. Comentarios a la Sagrada Biblia. p. 10114. EUNSA Editorial
Véase también Macedonia Tito Partes relacionadas de la Biblia: Salmo 34, Salmo 44, Jeremías 9, 1 Corintios 1, 2 Corintios 11
Referencias
Bibliografía
Enlaces externos Biblia del Rey Jacobo - Wikisource Traducción al inglés con Vulgata latina paralela «Biblia en línea» en GospelHall.org (ESV, KJV, Darby, American Standard Version, Bible in Basic English) Múltiples versiones de la Biblia en «Bible Gateway» (NKJV, NIV, NRSV, etc.)
Categoría:Capítulos de la Segunda epístola de Pablo a los corintios