El virus de la leucemia bovina (VLB) es un retrovirus que provoca leucosis bovina de tipo enzoótica en el ganado mayor. Está muy relacionado con el virus linfotrópico T humano tipo 1 ( HTLV-I ). El VLB puede integrarse al ADN genómico de los linfocitos B como un intermediario de ADN (el provirus), o existir como formas circulares o lineales no integradas. Además de los genes estructurales y enzimáticos necesarios para la producción de viriones, el VLB expresa las proteínas Tax y microARN, involucradas en la proliferación celular y la oncogénesis.
En el ganado, la mayoría de los animales infectados son asintomáticos; la leucemia es rara (alrededor del 5% de los animales infectados), pero la linfoproliferación es más frecuente (presentándose en un 30%).
Vectores El VLB es transmitido por los mosquitos Anopheles albimanus, Anopheles freeborni, Anopheles quadrimaculatus, Anopheles stephensi, la mosca Stomoxys calcitrans y varios tábanos, incluidos Tabanus atratus y Tabanus fuscicostatus, y por la garrapata Boophilus microplus .
Enfermedad
Transmisión Existen muchas posibles vías de transmisión de VLB La transmisión iatrogénica a través del contacto con sangre entre animales, como el descornado con gubia, la vacunación y el marcaje de orejas sin descartar o desinfectar el instrumental utilizado es un medio significativo de propagación de VLB. La palpación rectal con mangas que se comparten entre animales plantea un riesgo que aumenta conforme aumente la frecuencia de estas examinaciones. La transmisión a través del calostro, la leche y la exposición in utero generalmente se considera responsable de una proporción relativamente pequeña de infecciones. La transferencia de embriones y la inseminación artificial también representan un riesgo si se comparten equipos y/o mangas de palpación entre animales. Si bien se ha documentado la transmisión a través de insectos que se alimentan de sangre, la importancia de este riesgo no está del todo clara.
La transmisión depende principalmente de la transferencia de linfocitos infectados de un animal a otro, y los animales positivos con linfocitosis tienen más probabilidades de ser una fuente de infección. Las partículas virales son difíciles de detectar y no se utilizan para la transmisión de la infección.
Signos clínicos miniaturadeimagen|El prolapso conjuntival es un signo de leucosis bovina. En general, el VLB causa únicamente una enfermedad benigna, similar a la mononucleosis, en el ganado . Solo algunos animales desarrollan posteriormente una leucemia de células B denominada leucosis bovina enzoótica. En condiciones naturales, la enfermedad se transmite principalmente por la leche al ternero.
Como principal signo, se observa agrandamiento de los ganglios linfáticos superficiales, y suele ser un signo clínico temprano. Existen una forma digestiva, una forma cardíaca, una forma nerviosa, y una forma respiratoria. Como hallazgo clínico, puede producirse la protrusión de la membrana conjuntival, debido al agrandamiento de los ganglios linfáticos retrooculares. Bovine Leukaemia Virus reviewed and published by WikiVet, accessed 10 October 2011.
Diagnóstico El diagnóstico puede realizarse mediante inmunodifusión en gel de agar, ensayo inmunoabsorbente ligado a enzimas y PCR . Los hallazgos de necropsia son característicos e incluyen tumores blancos diseminados en la mayoría de los órganos.
Tratamiento y control No existe tratamiento para esta enfermedad. Se realiza control mediante el testeo y eliminación de los animales positivos de los rodeos, y en rebaños donde la enfermedad está extendida, debe evitarse el contacto sanguíneo entre animales.
Epidemiología y esfuerzos de erradicación En Europa se intentó erradicar el virus mediante el sacrificio de animales infectados. El primer país considerado libre de infección fue Dinamarca. Poco después, el Reino Unido le siguió. Los estados norteamericanos y varios países de Europa del Este no intentaron erradicar el virus, aunque estos últimos, lograron a estar libres de leucosis tras los cambios políticos de finales del siglo pasado. Una cita de una hoja informativa del USDA realizada en un reporte de 1996 sugiere que realizar pruebas y sacrificar animales seropositivos podría no ser un método rentable para controlar la enfermedad, mencionando la prevención de la transmisión como la forma más eficiente de control.
La prevalencia del virus es alta. Un estudio de 2007 realizado en vacas de tambo mediante test de ELISA detectó que un 83,9% de los tambos de los Estados Unidos eran positivos a VLB.
Vacunación Existe una vacuna segura y eficaz para el virus de la leucosis bovina. Esta vacuna se basa en un provirus con deleciones o mutaciones en los genes necesarios para una replicación eficiente (R3, G4, microARN, envoltura), comportándose como un virus atenuado en el organismo. Por lo tanto, esta vacuna induce una respuesta inmunitaria anti-BLV persistente al mantener un bajo nivel de infectividad, al tiempo que previene el riesgo de infección por el virus en condiciones de campo. Ésta vacuna se utiliza en zonas endémicas con alta prevalencia de la enfermedad. En comparación con la infección de campo, la respuesta humoral contra los antígenos del virus solo se reduce ligeramente en los animales vacunados. Las cargas provirales de la vacuna atenuada permanecen en su mayoría indetectables. La cepa atenuada no se transmite de la madre a la descendencia, lo que respalda la seguridad de la vacuna.
Posible infección en humanos Poco después del descubrimiento del virus de la leucosis bovina en la década de 1970, se realizaron diez estudios para buscar anticuerpos contra el mismo en humanos. Sin embargo, al no encontrarse anticuerpos, los investigadores concluyeron que el virus no representaba un riesgo para la salud humana. No obstante, se desarrollaron técnicas más sensibles para detectar anticuerpos, y en 2003, una prueba realizada a más de 200 personas con estas nuevas pruebas reveló que más de un tercio presentaba anticuerpos reactivos al VLB, lo que reanudó la investigación sobre el tema.
Se han desarrollado estudios para deteriminar si el VLB provoca enfermedad en humanos, a partir de testeos en trabajadores de granja que bebiesen leche cruda de vacas infectadas. Algunos estudios a largo plazo pueden ser necesarios, ya que parece haber una correlación en casos de cáncer entre carniceros y trabajadores de mataderos.
En 2014, los investigadores descubrieron la presencia de células positivas para el virus en el tejido mamario humano en una muestra de mujeres estadounidenses, y un estudio publicado en 2015 sugirió que la exposición al VLB está asociada con el cáncer de mama, también en mujeres estadounidenses. Un estudio posterior de mujeres australianas detectó ADN del virus retrotranscrito en el tejido mamario de mujeres con cáncer de mama versus el de mujeres sin antecedentes de cáncer de mama. Estos resultados corroboran los hallazgos del estudio previo de mujeres estadounidenses con una razón de probabilidades incluso mayor para la población australiana. En 2019, Gertrude C Buehring propuso una revisión del posible papel del virus de la leucemia bovina en el cáncer de mama.. Estudios realizados en China no encontraron asociación con el virus a partir de muestras de sangre, pero no se realizaron pruebas a partir de muestras de tejido mamario
Infección en otras especies Existen otros huéspedes mamíferos, como el búfalo de agua, el ratón común, el conejo europeo y las ovejas .. Aunque varias especies pueden infectarse mediante la inoculación del virus, la infección natural solo ocurre en bovinos ( Bos taurus y Bos indicus ), búfalos de agua y capibaras.
Tras la infección artificial en ovejas, a la cual son muy susceptibles, la mayoría de los animales sucumben a la leucemia, y desarrollan tumores con mayor frecuencia y a edades más tempranas que en bovinos. Los conejos contraen una enfermedad mortal similar al SIDA, similar a la pasteurelosis, diferente del resfriado humano benigno.
También se puede detectar una respuesta persistente de anticuerpos tras la infección experimental en ciervos, conejos, ratas, cobayas, gatos, perros, ovejas, monos rhesus, chimpancés, antílopes, cerdos, cabras y búfalos.
Direcciones de investigación Debido a la estrecha relación entre el BLV y el HTLV-I, existen investigaciones respecto al primero para comprender en mayor medida el virus en humanos y las enfermedades inducidas por éste, como la LTA ( leucemia de células T del adulto) y los trastornos neurológicos similares a la mielopatía asociada a HTLV-1/paraparesia espástica tropical ( HAM/TSP). Se han realizado varios estudios de casos y controles, pero la investigación sobre las enfermedades relacionadas con el BLV no ha sido tan exhaustiva como la realizada sobre otras enfermedades virales.
Véase también
Señal de empaquetamiento del ARN del virus de la leucemia bovina
Referencias
Categoría:Enfermedades bovinas