derecha|miniaturadeimagen|El Renault FT fue el primer tanque de diseño moderno en entrar en producción
El desarrollo francés de los carros de combate comenzó durante la Primera Guerra Mundial como un esfuerzo por superar el estancamiento de la guerra de trincheras, y en gran medida por iniciativa de los fabricantes. El Schneider CA1 fue el primer tanque producido por Francia, del cual se construyeron 400 ejemplares. Los franceses también experimentaron con diversos diseños de tanques, como el «buque terrestre» () Frot-Laffly, la máquina Boirault y el experimento Souain. Se fabricaron otros 400 tanques Saint-Chamond desde abril de 1917 hasta julio de 1918, pero estaban infradotados y tenían una utilidad limitada, ya que las orugas eran demasiado cortas para la longitud y el peso del tanque.Steven Zaloga, (2011). French Tanks of World War I. Osprey Publishing. El desarrollo francés más significativo de un tanque durante la guerra fue el tanque ligero Renault FT, que sentó las bases generales de los futuros diseños de tanques y fue utilizado o rediseñado por numerosas fuerzas militares, incluidos los Estados Unidos.
Historia
Primera Guerra Mundial izquierda|miniaturadeimagen|El Schneider CA1, el primer tanque francés. Aunque los británicos iniciaron el diseño y uso de carros de combate en la Primera Guerra Mundial, Francia desarrolló al mismo tiempo sus propios vehículos blindados de combate con orugas, pero su situación era muy diferente. En el Reino Unido, un único comité coordinaba el diseño, mientras que las industrias principales se mantenían al margen. Por ende, casi todo el esfuerzo de producción se concentró en el Mark I y sus sucesores directos, todos ellos con un aspecto muy similar. En Francia, por el contrario, hubo varias líneas de desarrollo contradictorias que se integraron mal, lo que dio lugar a tres tipos de producción principales y bastante dispares. Schneider, un gran productor armamentístico, tomó la iniciativa en enero de 1915 e intentó construir un primer vehículo blindado basado en el tractor Baby Holt, pero al principio el proceso de desarrollo fue lento hasta que en julio recibieron apoyo político, incluso presidencial, al combinar su proyecto con el de un cortador mecánico de alambre ideado por el ingeniero y político Jean-Louis Bréton. En diciembre de 1915, el influyente coronel Estienne entusiasmó al mando supremo con la idea de crear una fuerza acorazada centrada en estos vehículos; el firme apoyo del Ejército a los tanques sería una constante durante las décadas siguientes. En enero y febrero de 1916 ya se habían realizado pedidos bastante importantes, en ese momento con un número total de 800, mucho mayor que los británicos. derecha|miniaturadeimagen|Los tanques franceses Saint-Chamond tenían carrocerías largas y gran parte del vehículo sobresalía hacia adelante sobre las cortas orugas, lo que los hacía más propensos a quedar atrapados en las trincheras. Sin embargo, el entusiasmo del Ejército y la prisa tenían desventajas inmediatas. A raíz de la implicación de oficiales militares inexpertos a los que se les había encargado idear un nuevo tanque basado en el mayor chasis Holt de 75 CV en muy poco tiempo, los primeros tanques franceses estaban mal diseñados en lo que respecta a la necesidad de cruzar trincheras y no adoptaron el sistema de montaje sobre flotadores de los tanques británicos. El primero, el Char Schneider CA, dotado de un obús corto de 75 mm, tenía una movilidad pésima debido a sus cortas orugas combinadas con un casco que sobresalía por delante y por detrás. También era poco fiable; solo estuvieron operativos unos 130 de los 400 ejemplares construidos al mismo tiempo. Entonces, la rivalidad industrial empezó a actuar en detrimento: creó el Char Saint-Chamond pesado, un desarrollo en paralelo que no había encargado el Ejército, sino que había aprobado el Gobierno presionando a la industria. Este carro ostentaba un armamento aún más impresionante —su cañón de 75 mm era el más potente utilizado por cualquier tanque operativo hasta 1941—, pero también combinaba muchas de las fallas del Schneider CA con una carrocería aún más grande y que sobresalía. Su innovadora transmisión petroeléctrica, si bien permitía una fácil maniobrabilidad, no estaba lo suficientemente desarrollada y provocaba un gran número de averías. izquierda|miniaturadeimagen|Tanques Renault FT operados por el Ejército de los EE. UU. en Francia. Tanques ligeros con una tripulación de solo dos personas, producidos en masa durante la Primera Guerra Mundial. Pero la iniciativa industrial también dio lugar a avances rápidos. La industria automovilística, acostumbrada ya a la producción en cadena de vehículos y con mucha más experiencia en estructuras de vehículos, diseñó en 1916 los primeros tanques ligeros prácticos, una clase que los británicos habían prácticamente ignorado. Fue el excelente diseño de tanque pequeño de Renault, el FT, que incorporaba una superficie adecuada para el avance de las orugas, el primer tanque en incorporar una torreta montada en la parte superior con una capacidad de giro completa de 360 °. De hecho, el FT fue en muchos sentidos el primer tanque «moderno», en tanto que tenía una disposición que han seguido casi todos los diseños desde entonces: el conductor en la parte delantera, el armamento principal en una torreta totalmente giratoria en la parte superior y el motor en la parte trasera. Los modelos anteriores eran «tanques caja» con un único espacio abarrotado que combinaba el cuarto de máquinas, el compartimento de combate, el almacenaje de munición y la cabina del conductor. En 1918 se probó un prototipo de Peugeot muy similar, con una casamata fija que montaba un cañón corto de 75 mm, pero la idea no prosperó. El FT tuvo la mayor producción de todos los tanques de la guerra, con más de 3700 unidades fabricadas, más que todos los tanques británicos juntos. Al principio, esto estaba lejos de ser seguro; algunos miembros del Ejército francés ejercieron presión para que se optara por la producción en masa de tanques superpesados. Se invirtió mucho esfuerzo de diseño en este ámbito del desarrollo, dando lugar al gigantesco Char 2C, el tanque más complejo y tecnológicamente avanzado de su época. Su complejidad misma hizo que se fabricara demasiado tarde para participar en la Primera Guerra Mundial y que solo se produjeran diez unidades, pero fue el primer tanque con una torreta para tres personas; el más pesado en entrar en servicio hasta finales de la Segunda Guerra Mundial y aún hoy el más grande que ha estado operativo.
Al principio, la producción francesa estaba a la zaga de la británica. Sin embargo, después de agosto de 1916, la fabricación de tanques británicos se detuvo temporalmente a la espera de mejores diseños, lo que permitió a los franceses adelantar a sus aliados en cifras. Cuando los franceses usaron tanques por primera vez el 16 de abril de 1917, durante la ofensiva de Nivelle, contaban con cuatro veces más tanques. Pero eso no duró mucho, ya que la ofensiva fue un gran fracaso: los Schneider estaban mal desplegados y sufrieron un 50 % de bajas a causa de la artillería alemana de largo alcance. Los tanques Saint-Chamond, desplegados por primera vez el 5 de mayo, resultaron estar tan mal diseñados que fueron incapaces de cruzar la primera línea de trincheras alemanas.
Periodo de entreguerras Los franceses emplearon un abanico muy amplio de tanques, incluidos muchos tipos particulares. Francia era la segunda mayor productora de tanques del mundo por detrás de la Unión Soviética. Los tanques de caballería franceses supusieron un intento de equilibrar las necesidades de potencia de fuego, protección y movilidad. También desplegaron un diseño de tanque pesado y varios tipos más ligeros para reconocimiento y apoyo a la infantería. Además de estos tipos, también estaban trabajando en tanques de avance superpesados (FCM F1). Los franceses no contaban con un cuerpo de tanques independiente; todos los tanques pertenecían a la infantería o a la caballería. derecha|miniaturadeimagen|El tanque francés Renault R35.
Tanques de infantería (chars) Tanques ligeros (chars légers): similares a los de otras naciones, aunque estaban más bien pensados para el apoyo a la infantería que para el reconocimiento, y por tanto estaban mejor blindados, pero eran más lentos que muchos otros tanques ligeros. El Renault R35 fue el tipo más común; se construyeron pequeñas cantidades del futurista FCM 36. El R35 también se exportó a varios países de Europa del Este, como Polonia. Tanques medios (chars de bataille): eran en realidad de tanques de avance especializados (Char D1, Char D2, Char B1). Tanques pesados (chars lourds): solo el Char 2C de la Primera Guerra Mundial estuvo operativo en esta clase, siendo esta la razón por la que el papel de avance se delegó a los chars de bataille. Tanques de caballería (automitrailleuses): estas clases se centraban en la velocidad, además de la potencia y la protección de otros diseños de tanques, y estaban destinadas tanto a tareas antitanque como antipersona. Como por ley todos los tanques (chars) debían formar parte de la infantería, la caballería denominó a sus tanques automitrailleuses. Entre estos se incluía el Hotchkiss H35. Carros de combate blindados (AMC o automitrailleuses de combat): tanques medios que sacrificaban algo de blindaje a cambio de velocidad y tenían un armamento similar a los tanques de infantería (AMC 34, AMC 35, SOMUA S35). Carros de reconocimiento blindados (AMR o automitrailleuses de reconaissance): básicamente tanques ligeros (AMR 33, AMR 35), pero pensados específicamente para el reconocimiento general y para mantener una barrera de seguridad. El reconocimiento especializado lo llevaban a cabo las automitrailleuses de découverte, que normalmente eran automóviles blindados o semiorugas.
derecha|miniaturadeimagen|AMR 35 franceses armados con cañones de 13,2 mm, pertenecientes al 4.º RDP, 1.ª DLM. El Renault FT tuvo una longeva vida y se usó en la Segunda Guerra Mundial e incluso en Indochina más tarde. Se utilizó incluso en lugares tan lejanos como China, durante las guerras civiles chinas, y se emplearon versiones de este tanque tanto contra los japoneses como por parte de estos durante la invasión de China. Un gran número de ellos acabaron en manos tanto de los republicanos como de los nacionales durante la guerra civil española. Fueron utilizados en la Revolución Rusa tanto por los bolcheviques como por los rusos blancos, y más tarde por los finlandeses contra los soviéticos. Francia exportó el FT hasta la Segunda Guerra Mundial. El diseño también fue desarrollado por los italianos como el Fiat 3000 y por la URSS como el T-18.
A mediados de los años treinta, el Ejército francés estaba reemplazando su anciana flota de FT por una fuerza mixta de tanques ligeros tanto en la rama de infantería como en la de caballería, además de tanques medios y pesados. Entre los carros ligeros de infantería se encontraba el Renault R35, que seguía muy de cerca el concepto del FT, con su tamaño muy reducido, una tripulación de dos hombres y un armamento ligero con un cañón de 37 mm. Sin embargo, estaba fuertemente blindado. El R35 se usó principalmente para dotar a los batallones de tanques independientes, una reserva blindada a nivel de ejército pensada para reforzar a las divisiones de infantería en operaciones de avance. Las divisiones de infantería francesas no solían tener un componente blindado orgánico. El R35 se exportó a Polonia y Rumanía. La caballería contaba con el similar Hotchkiss H35, armado con el mismo cañón de 37 mm, así como con tanques ligeros de reconocimiento, como el AMR 35.