La iglesia de San Vicente el Alto fue un templo de origen románico construido entre los siglos y sobre los restos de una de las mezquitas de Wasqa tras su conquista por Pedro I.

Ubicación Aunque el edificio original destinado a San Vicente desapareció en el y con la posterior introducción de la comunidad carmelita en el edificio que ya había sufrido considerables alteraciones, se tiene atestiguada su ubicación junto a la casa de los Ena, donde actualmente se encuentra el convento de la Asunción.

A pesar de que se encontrase junto a otros prioratos de mayor tamaño como lo eran el de San Pedro el Viejo o el de San Salvador, las relaciones con estos parece ser que siempre fueron cordiales ya que San Ramón, obispo de Roda, falleció en la casa prioral de San Pedro.

Etimología A menudo se le llama como San Vicente El Alto debido a su posición elevada respecto al otro templo de la ciudad dedicado al mártir oscense aunque también aparece mencionado como del Mercado por estar situada cerca de la plaza llamada así al igual que también se le acuñaba también el término de el Viejo, principalmente para diferenciarlo del templo de San Vicente de Abajo o el Nuevo que había sido construido en el 1288 junto a la Puerta Nueva de la ciudad, donde la tradición oral ubicaba la casa de los padres del santo oscense.

Historia

Origen El origen del templo se encuentra en la mezquita de ibn Atalib, que al igual que las otras mezquitas de Wasqa fue donada por el rey Pedro I de Aragón a diversos monasterios y cabildos tras su conquista para que fueran convertidas en iglesias, siendo donada a la catedral de Roda para ello junto con tres casas musulmanasEn el documento de donación realizado por Pedro I se refiere a las casas de tres mudéjares, Ferro Alharaz, Ibn Karabuemia y las de Abdella ibn Rebel y su mujer. y siendo consagrada a San Vicente, formándose así el priorato de San Vicente de la diócesis de Roda.

En agosto del 1113 aparece el obispo Ramón de Roda cediendo espacio de la iglesia para construir un molino y conociendo el nombre de uno de los priores del que dirigieron el templo, Johan a quien Gombaldo de Roda le dona la iglesia con la condición de acoger a los canónigos cuando estos estuvieran en la ciudad y aparece posteriormente en el 1195 al heredar una viña con cuyos productos debía de mantener una lámpara en el altar de San Vicente, aunque ya para entonces el priorato tenía una serie de huertos en los alrededores de la puerta de Montearagón de la muralla al igual que viñas y alodios en los distintos distritos de la ciudad de Huesca y sus alrededores.

Rectorado y confusión con San Vicente el Bajo El traslado de la sede obispal de Roda a Lérida restó importancia al priorato a nivel diocesano, algo que coincidió con una considerable cantidad de bienes inmuebles que le monasterio de Santa Cristina tenía en la capital leridana y que dio lugar a una permuta de estos bienes entre el obispo leridano Ramón de Siscar y el prior de Santa Cristina Sancho de Orradre, en la que se aunque se intercambiaban los bienes pertenecientes al priorato de San Vicente, la iglesia seguía fictio iuris como parte del obispado leridano, aunque en la práctica asumiera su gestión el monasterio a través de rectores. Posteriormente con la entrada de los monjes dominicos, el recuerdo de este intercambio de bienes se volvería confuso, llegando a confundir las iglesia de San Vicente el Alto con el Bajo tal y como narra Francisco Lalana en su Historia.

Durante la Baja Edad Media las noticias sobre el rectorado de San Vicente el Alto se hacen más escasas aunque en el conteo que se hizo para la Guerra de Granada en el 1488 se tiene constancia de que tenía un capellán y un beneficiario.

Llegada de las carmelitas, reforma y desaparición de los restos medievales En el se convirtió en un convento carmelitas descalzas, el convento de Nuestra Señora de la Asunción, en el 1856 cuando debido a las desavenencias que un grupo de monjas del convento de San Miguel tenían, instalándose en una casa junto al convento pero que debido al tamaño de la comunidad se quedó pequeño y el dueño, Juan Alberto Ena, que no quería vender las casas fue expropiado forzosamente por el ayuntamiento para la ampliación del convento, que se inició en el 1892 y finalizó en el 1895 en el que se realizó una fachada nueva en la que se eliminaron todos los elementos medievales, tanto la techumbre como el torreón mudéjar, actualmente en la capilla principal aún se mantiene un retablo dedicado a San Vicente como recuerdo pero del edificio original no se ha conservado nada.

Descripción y posible ubicación junto al foro romano Anteriormente según describe Juan Cañardo, el ábside sería una pequeña construcción romana que flanquearía con la puerta del Acrópolis, una hipótesis que autores como Federico Balaguer consideraban muy poco probable pero que teniendo en cuenta los comentarios de Aínsa en el 1619 en el que describía además del retablo mayor y las capillas de Santa Bárbara y San Blas, existía el de un cristo crucificado acompañado de unas esculturas de San Juan y de la Virgen en una capilla "redonda y harto crecida, sobre la cual está fundado el campanario de la iglesia", algo que Balaguer consideraba indicio de que fuera el ábside junto al cual se había encontrado una inscripción dedicada a la victoria de Augusto en su muro meridional, algo que hizo sospechar a Balaguer sobre la localización del foro.

Se tienen algunos dibujos de ábside exterior, uno de ellos de Félix Lafuente que representa tanto el ábside como el muro meridional en el que se encontró la inscripción romana, otro presente en el Aragón Histórico Pintoresco y Monumental que representa tanto el ábside como el pequeño campanario que lo coronaba y finalmente un dibujo de Ramón Acín en el cual se muestra el mismo panorama que en el dibujo de Lafuente.

El templo habría tenido una orientación litúrgica, aunque actualmente el templo del monasterio de la Asunción se encuentra orientado hacia el sur, al igual que lo habría estado en el 1619 cuando Aínsa lo describe.

Referencias

Categoría:Iglesias de Huesca Categoría:Iglesias dedicadas a San Vicente de Huesca