El 9 de septiembre de 2025, durante la Guerra entre Israel y Gaza, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) llevaron a cabo un ataque aéreo en el distrito de Leqtaifiya, en la capital catarí de Doha, dirigido contra la cúpula de Hamás. El objetivo se encontraba alojado en un complejo residencial del Gobierno de Catar, donde se habían reunido para discutir una propuesta activa de alto el fuego presentada por los Estados Unidos. El bombardeo causó muertos y heridos entre los miembros de Hamás, los efectivos de las fuerzas de seguridad cataríes y múltiples civiles. Esta acción militar constituyó el primer ataque conocido de Israel en territorio de Catar y su primera incursión directa contra un Estado miembro del Consejo de Cooperación del Golfo.
Según diversos informes, los objetivos del ataque incluían a cuatro altos cargos de Hamás: Khalil al-Hayya, Zaher Jabarin, Muhammad Ismail Darwish y Khaled Mashal. Los líderes señalados participaban activamente en las negociaciones para un alto el fuego en la guerra de Gaza y en el intercambio de prisioneros y rehenes entre Israel y Palestina. No obstante, las propias instituciones de seguridad de Israel evaluaron posteriormente que la operación destinada a asesinar a la cúpula de Hamás había fracasado.
El ataque fue celebrado por diversos políticos dentro de Israel, cuyo gobierno afirmó que la acción militar fue una respuesta al Tiroteo del cruce de Ramot ocurrido el día anterior. Por su parte, Catar describió la agresión como un acto de terrorismo de Estado. A nivel internacional, el bombardeo recibió una condena generalizada, incluyendo un pronunciamiento de rechazo por parte del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas que contó con el respaldo de los Estados Unidos.
Antecedentes
Relaciones entre Israel y Catar y el apoyo a Hamás Catar albergaba a la dirección política de Hamás desde 2012, año en que altos cargos de la organización —incluido Khaled Mashal, entonces presidente del Comité Político de Hamás— se trasladaron desde Siria debido al estallido de la guerra civil siria. Según las autoridades cataríes, este movimiento se realizó a petición de los Estados Unidos con el fin de facilitar canales indirectos de comunicación con el grupo. Asimismo, Catar afirmó que el propio Israel solicitó que el país acogiera a los líderes de Hamás para propósitos de negociación. Entre otros miembros destacados de la organización establecidos en Doha se encontraban Ismail Haniyeh, Khalil al-Hayya y Mousa Abu Marzouk. De igual manera, Catar ya había albergado previamente a los talibanes en Doha, respondiendo también a una solicitud de la administración estadounidense.
Paralelamente a lo anterior, Catar había sido un importante respaldo financiero para el Gobierno de Hamás en la Franja de Gaza, habiéndole transferido más de 1800 millones de dólares a lo largo de los años. A partir de 2018, Catar comenzó a realizar pagos mensuales de aproximadamente 30 millones de dólares a la Franja de Gaza en coordinación con Israel y los Estados Unidos. Según funcionarios israelíes y cataríes, estos fondos estaban destinados a fines humanitarios —que incluían la compra de combustible, el pago de salarios públicos y la asistencia a familias de bajos ingresos— y eran supervisados bajo mecanismos aprobados por el Gobierno israelí. Diversos analistas señalan que Israel toleraba estas transferencias para mantener la estabilidad dentro de Gaza y evitar una crisis humanitaria generalizada, más que como un respaldo de carácter político hacia Hamás. De acuerdo con las declaraciones del primer ministro Benjamín Netanyahu, los motivos para autorizar el ingreso de dicha ayuda económica fueron estrictamente de índole humanitaria.
Intentos de EE. UU. para crear un alineamiento de seguridad entre el Golfo e Israel Los Estados Unidos promovieron un alineamiento de seguridad entre los países del Golfo e Israel orientado contra Irán, el cual implicaba un sistema de defensa aérea regional que incluyera al Estado israelí. Los Emiratos Árabes Unidos y Baréin normalizaron sus relaciones con Israel en 2020, y Arabia Saudita estuvo cerca de hacer lo mismo formalmente antes del 7 de octubre. Tras los Acuerdos de Abraham de 2020, la planificación geopolítica regional se centró en conectar a Israel y a los países del Consejo de Cooperación del Golfo (incluido Catar) dentro del marco más amplio del Corredor Económico India-Medio Oriente-Europa. Este concepto, desarrollado junto con iniciativas como el grupo I2U2, la Cumbre del Néguev y la Iniciativa N7 del Atlantic Council, tenía como objetivo establecer vínculos de transporte y comercio desde la India hacia Europa a través de los Estados del Golfo e Israel. La viabilidad del corredor dependía de una cooperación política sostenida entre las capitales del Golfo y Tel Aviv.Sin embargo, tras el 7 de octubre y la consecuente respuesta militar israelí, la conducción de la Guerra entre Israel y Gaza restó popularidad a Israel entre las poblaciones árabes. Además, los gobernantes del Golfo temían verse involucrados en el conflicto de Israel con Irán y sus grupos aliados. Un ejemplo de ello fue Catar, que sufrió los Ataques iraníes a la Base Aérea de Al Udeid en 2025, tras los bombardeos estadounidenses a instalaciones nucleares iraníes durante la denominada Guerra de los Doce Días en junio de 2025. Debido a esto, el alineamiento total de seguridad entre Israel y el CCG —y por tanto con Catar— mediado por EE. UU. no llegó a concretarse. En consecuencia, Catar carecía de garantías formales de seguridad o pactos de defensa que pudieran haber servido como un elemento de disuasión material, dado que el instrumento de defensa coordinado exclusivo del CCG, la Fuerza del Escudo de la Península, era mayoritariamente nominal, mientras que cualquier garantía de seguridad por parte de los Estados Unidos solo había sido «implícita en los acuerdos alcanzados y los memorandos firmados».
Asesinatos selectivos de líderes de Hamás por parte de Israel El Gobierno israelí ha reconocido públicamente una política de asesinatos selectivos dirigida contra miembros de organizaciones militantes palestinas desde, al menos, el año 2001. Khalil al-Hayya, quien según los informes fue uno de los objetivos de este bombardeo aéreo, ya había sido objeto de un intento de asesinato previo en 2007, en el cual fallecieron al menos siete miembros de su familia. Asimismo, su residencia en Gaza volvió a ser alcanzada por un ataque aéreo durante la guerra de Gaza de 2014.
Tras los Atentados del 7 de octubre de 2023 que dieron inicio a la Guerra entre Israel y Gaza, Israel prometió eliminar a todos los líderes de Hamás. No obstante, el Estado israelí ha participado en negociaciones mediadas con Hamás a través de Catar, país que desde el comienzo de las hostilidades ha albergado las rondas de negociación en Doha, manteniendo contactos con ambas partes en conflicto; debido a esto, altos funcionarios israelíes han viajado al emirato de manera repetida para tratar la liberación de los rehenes retenidos en Gaza.
Tras el Asesinato de Mohammed Deif (13 de julio de 2024), el Asesinato de Ismail Haniyeh (31 de julio de 2024) y la Muerte de Yahya Sinwar (16 de octubre de 2024), al-Hayya —miembro fundador de Hamás y su negociador principal— se convirtió en uno de los cinco integrantes del recién creado Comité temporal de Hamás, un órgano provisional de máxima toma de decisiones cuyos otros miembros confirmados son Mashal, Zaher Jabarin y Muhammad Ismail Darwish, además de un quinto miembro cuya identidad no ha sido revelada.
El 31 de agosto de 2025, el jefe del Estado Mayor de las FDI, Eyal Zamir, declaró que Israel buscaba eliminar a los oficiales de Hamás en todo Oriente Próximo, afirmando ante soldados de la reserva que «Hamás no tendrá ningún lugar donde esconderse de nosotros» y que cualquier miembro, ya fuera de alto o bajo rango, sería atacado independientemente de dónde se encontrase.
Negociaciones mediadas por Catar durante la guerra de Gaza Durante la Guerra entre Israel y Gaza, Catar albergó a diplomáticos de Hamás y logró mediar con éxito en dos ocasiones para alcanzar un alto el fuego —la primera de ellas en 2023.— En noviembre de 2024, los miembros de Hamás abandonaron Catar con destino a Turquía, después de que los Estados Unidos solicitaran al gobierno catarí la expulsión de los integrantes del grupo como respuesta al estancamiento de las negociaciones de paz.En mayo de 2024, se informó que los Estados Unidos habían instado a Catar a expulsar a los líderes de Hamás de su territorio si estos se negaban a aceptar un acuerdo de rehenes con Israel. Posteriormente, se reportó que Catar estaba revisando el futuro de la oficina de Hamás en Doha como parte de una evaluación más amplia sobre su papel de mediador en el conflicto. A principios de 2025 se produjo un Alto el fuego de enero de 2025, mediado por Egipto, Catar y los Estados Unidos; el cual concluyó con las ofensivas israelíes sobre la Franja en marzo de 2025.
Posteriormente, las negociaciones se estancaron durante el verano, cuando Israel rechazó un plan de alto el fuego propuesto por Egipto y Catar (que había sido aceptado por Hamás) que habría implicado la liberación de la mitad de los rehenes retenidos por Hamás. En concreto, Israel exigía la liberación de los 20 rehenes restantes y la devolución de todos los cuerpos que el Estado israelí contabiliza bajo dicha condición. Coincidiendo con el rechazo de este plan de paz, Israel inició una invasión terrestre total de la ciudad de Gaza. De acuerdo con un análisis publicado por The Washington Post, a medida que se aproximaba la decisión de lanzar la invasión, Netanyahu pudo haber optado por abandonar las negociaciones al considerar que estas limitaban su margen de maniobra para continuar con la vía militar. En sus declaraciones públicas, Netanyahu defendía que esta línea de acción constituía «la mejor manera de poner fin a la guerra y la mejor forma de terminarla rápidamente».
El 7 de septiembre, Hamás anunció que estaba dispuesto a «sentarse inmediatamente en la mesa de negociaciones» tras recibir, a través de mediadores, lo que describió como «algunas ideas de la parte estadounidense destinadas a alcanzar un acuerdo de alto el fuego». De acuerdo con un funcionario palestino, el plan de los Estados Unidos contemplaba la liberación de los 48 rehenes restantes en las primeras 48 horas de una tregua de 60 días, a cambio de la excarcelación de prisioneros palestinos en prisiones israelíes y el inicio de negociaciones para un alto el fuego permanente. El 8 de septiembre, los representantes de Hamás se reunieron con el primer ministro catarí, Mohammed bin Abdulrahman bin Jassim Al Thani, para debatir la propuesta estadounidense, con planes previstos para volver a convocarse al día siguiente (el día en que se produjo el ataque).
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