El colegio de San Ignacio en el Mercado (en italiano collegio di Sant’Ignazio all Mercato) fue una institución educativa.
Historia Inicialmente fue concebido como una casa para jesuitas, en que estos enseñaran públicamente por encargo del Pio Monte della Misericordia, institución benéfica de Nápoles. Esta institución fue también favorecida gracias a las donaciones de Isabella Feltre della Rovere, viuda de Niccolò Bernardino Sanseverino, príncipe de Bisignano, y que fue una importante benefactora de la Compañía de Jesús. Se trataba de la tercera institución de la Compañía en Nápoles, tras el collegio Massimo (1554), la casa profesa (1584) y el noviciado de la Anunciación (1588). Tuvo una vocación eminentemente misionera.
Posteriormente se decidió la fundación de un colegio bajo el título de San Ignacio que abriría sus puertas en 1623, al año siguiente de la canonización de Ignacio de Loyola. Desde sus inicios el colegio tuvo una vocación eminentemente popular, al contrario que los colegios ya fundados por la Compañía en la ciudad (Massimo y de San Francisco Javier) , destinados a clases más privilegiadas.
De acuerdo con Richard Bösel la iglesia se debe a Pietro Provedi, y el diseño del edificio del colegio Agazio Stoia.
El colegio cerró sus puertas en 1767 debido a la expulsión de los jesuitas de los reinos de Nápoles y de Sicilia, decretada por Fernando IV.
En la actualidad el edificio se conserva aunque muy deteriorado.
Descripción izquierda|miniaturadeimagen|224x224px|Vista del colegio en un plano de Alessandro Baratta La sede del colegio se encontraba en la parte noreste de la plaza del Mercado de Nápoles, de donde se deriva su nombre de Sant’Ignazio al Mercato.
El colegio contaba con una iglesia con planta de cruz griega.
Referencias
Bibliografía
Categoría:Instituciones de la Compañía de Jesús en Nápoles