La Capilla del Carmen es una obra anónima realizada entre los siglos y . Está ubicada en la Iglesia de San Ginés de Padriñán, en Sangenjo, Pontevedra (Galicia, España).
Historia San Sebastián De la feligresía de San Ginés de Padriñán existen datos desde al menos el siglo , si bien el templo actual se corresponde con una reconstrucción acometida en el siglo ; de acuerdo con la información aportada por Francisco Varela Sarmiento, cura de Sangenjo para 1702, el inicio de dicha reforma tuvo lugar en 1514, año en que el abad Gonzalo de Saavedra costeó la capilla mayor, finalizando las obras al parecer en 1519. Respecto a la Capilla del Carmen, la primera referencia conservada data de 1607, año en que el cardenal Jerónimo del Hoyo visitó la iglesia, y en ella consta que el espacio se hallaba bajo la advocación de San Sebastián:
El motivo de dedicar este espacio a San Sebastián tiene su origen en la epidemia de peste negra que en 1515 asoló Pontevedra, constando en la Tabla de Ceremonias del ayuntamiento de la capital la existencia de un voto al mártir. En 1567 la peste bubónica haría estragos por segunda vez; en esta ocasión entró por El Grove, desde donde se extendió por toda Galicia. Hay datos de su presencia en Pontevedra para 1570 a causa de un pleito originado en Lourizán, parroquia que mostró abiertamente su rechazo a admitir el acceso de ciudadanos que, huyendo de la capital por temor a infectarse, buscaban refugio en la zona. Esta circunstancia se repitió el 6 de junio de 1574, fecha en que varios municipios se negaron a acoger en Lérez a miembros de la familia Sarmiento de Redondela, parientes del juez Antonio Sarmiento, lo que desataría un pleito de gran magnitud en el que la Real Audiencia de Galicia se vio obligada a intervenir. En el periodo 1579-1582 tuvo lugar un tercer contagio, aunque el más mortífero de todos llegaría en 1598. Los desastrosos efectos de la peste bubónica en tierras pontevedresas dejarían testimonio, entre otros, en el voto a San Sebastián, en la dedicación al mártir de la capilla colateral de la epístola de la Iglesia de San Ginés, y, sobre todo, en un baldaquino pétreo cuyos restos se conservan en la Iglesia de San Pedro de Bordones.
De la capilla no volverá a haber noticias hasta 1624, año en que consta que «mando asmmo que se quiten lastres ymagines de san Po y sanpablo y la del sepoñ nro G. Y las dos de arriba porestar yndecenntemente enlacustodia. que son dos cajas y por estar todos sin la decencia que pide tangran Santuario= ya demastedos mando seizieseuna caja para el sMo enfrente del cristo y dealsisequiten lasimagenes sino fueren la de san Gines y lade la virgen y las otras las pongan en los altares coletorales loqual cumplan […]». En 1652 figura una manda en virtud de la cual se ordena que «se pinte la custodia del Santísimo por adentro que el altar mayor y el colateral del evangelio se cubran de madera dejando campo descubierto para colocar los corporales. Un frontal de tela para el colateral de la Epístola y píntense las imágenes de San Amaro y Santiago, encájense en madera el ara que está en la capilla y se compre otra para el colateral de la epístola, así como un frontal de seda para la capilla mayor».
Virgen de la O thumb|Baldaquino de San Sebastián (anónimo, siglo ). Iglesia de San Pedro de Bordones. Posteriormente, en fecha desconocida, la capilla cambiaría de advocación para ser puesta bajo el título de Nuestra Señora de la O tal y como consta en la cesión de una sepultura a Domingo Antonio de Ledo por parte de la feligresía a raíz de una donación efectuada el 22 de octubre de 1749:
La advocación de la Virgen de la O ya era venerada en el templo para finales del siglo , pues de acuerdo con los archivos de 1702: «Gonzalo Pérez de Galdós, vecino de esta villa 16 misas las 12 en cada mes, rezadas y perpetuas cada año; 1 cantada y 3 rezadas el día de Na Sra de la O según su testamento que pasó ante Álvaro Gómez, escribano de la Lanzada en 1598, cumplió con ellas su heredero D. Nicolás Saavedra, y no cumplió su hijo y heredero […]». Así mismo, este título mariano gozó de gran aceptación entre los fieles tal y como demuestra el gran número de misas dedicadas a la Virgen de la O a lo largo del tiempo:
En 1719 tuvo lugar un ataque por parte de Gran Bretaña:
Dicho ataque supuso, entre otros, el robo de las campanas de la iglesia,En los archivos parroquiales figura que «el Inglés se llevó la campana». que debió ser sometida en 1720 a una reforma a causa de los desperfectos, tras lo cual se trató sin éxito de poner la capilla bajo la advocación de Nuestra Señora de la Anunciación; no sería hasta aproximadamente la década de 1770 cuando la capilla cambiaría de titular por tercera y última vez, trasladándose la advocación de la Virgen de la O al nicho de la sacristía, levantado en la primera mitad del siglo .
Virgen del Carmen thumb|Retablo de la Virgen del Carmen (anónimo, c. 1770). Iglesia de San Ginés de Padriñán. Hacia los años 1770 el regidor Alberto Jacinto de los Reyes hizo dotación de una capellanía bajo el título de la Virgen del Carmen:
Reyes nació en 1712 en el seno de una familia humilde de Sangenjo; de espíritu aventurero, emigró a una edad temprana y en Filipinas logró amasar una gran fortuna la cual le permitió enviar importantes donativos en forma de imágenes y alhajas a la Iglesia de San Ginés. Nombrado regidor y alférez de Manila por Real Orden de San Lorenzo de El Escorial el 6 de noviembre de 1753, hacia la década de 1770 costeó el retablo de la Virgen del Carmen así como la imagen titular, con el rostro y las manos talladas en marfil al igual que la figura del Niño Jesús que sostenía (ambos de rasgos filipinos), acompañada a su vez de dos coronas de plata sobredorada y un rico guardarropa. A mayores, Reyes envió 9000 reales a la iglesia en 1778 además de donar junto con la Virgen del Carmen una réplica del Santo Niño de Cebú (advocación a la que también dotó de una capellanía), la cual ocupó por un tiempo el retablo mayor, estructura para cuya policromía y dorado contribuyó en 1768 con la suma de 1500 reales,En 1782 contribuiría nuevamente para el dorado del retablo mayor con 1700 reales. amén de otros presentes:
El 4 de octubre de 1782 visitó la iglesia el canónigo cardenal mayor de Santiago de Compostela, Andrés Sobrino Taboada, constando que «se visitaron las dos capillas, esto es la mayor y menor de S. Josè que fundó D. Juan Posse de Faxín, rector que fue de esta, con su capellán D. Rodrigo Peón y D. Juan Francisco Peón con obligación cada uno de dos misas semanales en los días lunes y viernes, Item: hay una fundación de dos misas diarias que se dicen en el colateral del Carmen, una la celebra D. Nicolás Malvido, vecino de Portonovo y la otra D. Juan Francisco Peón, fue fundador el mismo D. Alberto de los Reis y por cada misa se pagan 4 reales […]». Tanto la capilla como el retablo y la talla de la Virgen del Carmen corrieron el riesgo de resultar destruidos o de ser víctimas del expolio durante la invasión francesa de 1808 tal y como relató en 1819 un monje del Monasterio de Santa María de Armenteira:
thumb|Santo Niño de Cebú (anónimo, c. 1770). Iglesia de San Ginés de Padriñán. Nuevamente tanto la capilla como el retablo corrieron peligro debido a un fuerte temporal acaecido el 13 de diciembre de 1870 el cual dejó gravemente afectada la cubierta de la iglesia, si bien las obras de reparación no serían acometidas hasta 1872, previo apercibimiento por parte de los vecinos a las autoridades gubernamentales. En 1871 se realizó un exhaustivo inventario gracias al cual se puede conocer cómo era la distribución del templo:
En un registro del ajuar se informa que los vestidos de la Virgen del Carmen, al igual que los de otras imágenes, no se guardaban en el templo sino en la casa de una feligresa:
Un nuevo inventario en 1891 permite apreciar que en los veinte años transcurridos no se produjeron cambios en la distribución ni de los altares ni de las imágenes:
En 1936 el cura ecónomo Manuel Pérez Rajoán redacta un inventario con destino al boletín del obispado en el que se citan los mismos altares aunque se mencionan nuevas imágenes y cambios de distribución con respecto a los inventarios de 1871 y 1891:Estos dos inventarios también fueron remitidos al obispado.
En 1938 se llevaron a cabo importantes labores en el templo consistentes en «descubrir la cantería de la Iglesia, cubierta por una gruesa capa de cal, abrir una ventana en la nave, descubrir el arco de la puerta lateral, limpieza de la bóveda de madera y arcos, arreglo de la tarima de San Benito, reparación completa de la capilla de San José, abrir una ventana y lavado y barnizado del retablo, además del lavado y barnizado del altar mayor y colaterales. Importando toda la obra la cantidad de 1078 pts, con 5 céntimos». Poco después, en 1941, se realizaron más obras gracias a que el 19 de junio el cura Jesús Lois cursó al obispado una petición para que se ejecutasen los siguientes arreglos:
En 1950 la talla de marfil de la Virgen del Carmen fue reemplazada por la imagen actual, de talla completa regalada por Gumersinda Pita de Santiago; en consecuencia, la imagen primitiva, similar a nivel estilístico a la talla de la Virgen del Pilar venerada en la Catedral de Imus,El historiador José Manuel Abel Expósito la identificó incorrectamente como «Na Señora del Carmen». fue conducida a la cercana Parroquia de San Ginés, donde permanece guardada fuera de la vista del público (la talla del Santo Niño de Cebú, oculta durante años en las dependencias parroquiales junto con la Virgen del Carmen, se expone actualmente en la Iglesia de San Ginés, en el lugar que antes ocupaba el sagrario). Al igual que en 1870, en 1973 el retablo corrió riesgo de sufrir desperfectos a raíz del desplome de una parte del tejado producto de un fuerte temporal, llevándose a cabo décadas después, en 2004, extensas reformas en el templo, tales como sustitución del pavimento y del tejado así como saneamiento de los muros y de los retablos por parte de la empresa Atlas, todo ello con un coste total de 149 586,16 euros. En 2016 todos los retablos fueron nuevamente restaurados, en este caso mediante un baño químico por la parte posterior debido a la presencia de carcoma, la cual afectó gravemente a la imagen de Santa Teresa de Lisieux y, en menor medida, a la imagen de la Virgen del Carmen, proceso que supuso un coste de 484 euros.
Descripción Arquitectura La capilla se erige como una obra reducida a la unión de dos muros de mampostería de piedra de sillería, el oriental del siglo y el sur del siglo , situados ambos entre dos arcos ojivales, el oriental del siglo y el occidental del siglo , careciendo los muros de cualquier clase de ornamento más allá de un altar de sencilla labra situado frente a una pared baja sobre la que se halla dispuesto el retablo. Su simplicidad contrasta con el aderezo de la vecina Capilla del Rosario, la cual cuenta con un arcosolio ricamente decorado cuyos ornamentos se repiten en la Capilla de la Purificación, sita en la iglesia, así como en dos casas ubicadas respectivamente en Padriñán y Portonovo, si bien este arco se encuentra actualmente cubierto en su totalidad por un retablo.
Retablo thumb|Predela del retablo de la Virgen del Carmen (anónimo, c. 1770). Iglesia de San Ginés de Padriñán.