La Iglesia parroquial de la Asunción de Nuestra Señora es un templo católico situado en Buendía (provincia de Cuenca). Destaca por su tipología de iglesia de salón con tres naves de igual alzado, una poderosa columnaria toscana y dos portadas herrerianas (una monumental al norte y otra toscana al sur). La fábrica actual, de autoría desconocida, se levantó sobre una iglesia románica anterior y se desarrolló en campañas entre finales del y el , con reparaciones y reformas posteriores.

Historia En 1475 los Reyes Católicos concedieron el Condado de Buendía a Pedro de Acuña, hijo de Lópe Vázquez de Acuña y Teresa Carrillo de Albornoz, cuyos enterramientos se conservan en el templo. De la iglesia medieval subsiste el muro occidental con espadaña y dos huecos de campanas; la primitiva planta habría tenido tres naves separadas por arquerías y cubierta de artesas de madera.

La gran reforma moderna comenzó en el . En 1580 se trabajaba en la capilla mayor mientras aún seguía en pie la iglesia antigua, ya insuficiente para la feligresía. El 24 de enero de 1581, el visitador Dr. Castañeda (por el obispo Rodrigo de Castro) dejó constancia de que «la iglesia tiene labradas la capilla mayor y dos colaterales, de cantería, a lo nuevo. El cuerpo de la iglesia es de tres naves. Ha de necesidad de hacerse de nuevo porque ni cabe la gente ni viene con el edificio de la capilla». En las décadas siguientes la obra se paralizó debido a dificultades económicas para su finalización, llegando al punto que en 1609 el conjunto amenazaba ruina (cuerpo y pilares del altar mayor), algunas capillas se habían hundido y entraba la lluvia. Ese año Felipe III concedió carta de provisión para aplicar diezmos a la obra, obligando a obispo, beneficiarios y prestameras a contribuir anualmente hasta concluirla. Aun así, en 1621 el mayordomo Pedro del Toro informó al Consejo Real de que tres cuartas partes del templo seguían descubiertas, con 12.000 reales ya adeudados por cantería y necesidad de 12.000 ducados más. En 1624 se urgió un retablo nuevo; la respuesta fue enviar a Tomás del Campo, «nuestro maestro de Huete», para restaurar el existente. La heterogeneidad del alzado exterior —sillería en los tres tramos de los pies y tosco sillar hacia la cabecera— delata esas campañas fragmentarias. Bien entrado el se terminó el retablo del altar mayor, obra del pintor Bernardo de Oviedo.

No se conoce maestro de traza único; la obra es el resultado de múltiples contratos y oficios a lo largo de décadas. El conjunto combina la tradición castellana de iglesia de salón —naves coetáneas en altura, gran diafanidad— con ornamentación clasicista sobria y portadas herrerianas, destacando el rigor geométrico de su composición, la gramática toscana de la columnaria y un aparato estructural de arcos y bóvedas estrelladas que singulariza su interior. La documentación cita a numerosos maestros canteros: Juan Pérez Collado; Pedro de Loidi (activo 1541–1542); Juan de la Cuesta (fallecido 1596, seguido por su yerno Diego de Morlote); y Pedro Gil (cuya viuda reclamó en 1625 219.715 maravedís adeudados). La torre y el campanario se ejecutaron mediante contrato de cuatro años por Pedro de Asís y Pedro de Fresneda.

Poseyó un retablo ejecutado por Pedro Martínez de Castañeda destruido en la guerra civil española.El retablo actual se realizó en Valencia en la década de 1960.

En 1996 se acometió una gran intervención de cubierta, sustituyendo la estructura de madera por cerchas de acero laminado; en 2011 se repararon nervaduras de bóvedas, se rejuntó la sillería exterior y se cubrieron con teja los contrafuertes, además de instalar canalones y bajantes. Aún así presenta basas de columnas con molduras severamente erosionadas, sillería exterior con gran desgaste —sobre todo en fachadas sur y oeste—; asentamiento grave del muro sur de la capilla de la Virgen del Rosario, con grietas de entidad; y el forjado del campanario oeste, en mal estado y con peligro inminente de caída.

Arquitectura El templo responde a la tipología de iglesia de salón, al igual otras parroquias coetaneas de la provincia de Cuenca, con tres naves de igual altura, cinco tramos y ocho grandes columnas toscanas de aproximadamente doce metros, que articulan un espacio unitario de gran escala. La nave central, más ancha que las laterales, conduce a una capilla mayor rectangular separada por arco triunfal apoyado en columnas giradas 45° respecto al eje de nave. En el segundo tramo del muro norte se abre una capilla cuadrada; en el muro sur se suceden tres capillas cuadradas. Junto a la cabecera, al lado de la epístola, se dispone la sacristía. A los pies se adosa un voluminoso cuerpo central con la capilla del Bautismo; desde ella una escalera helicoidal asciende al cuerpo antiguo de campanas; junto a este volumen, en el lado de la epístola, se habilita una dependencia de almacén. El coro, centralizado, ocupa el segundo tramo desde los pies. La torre se adosa a los pies en el muro norte, con planta sensiblemente cuadrada.

Encima de las capillas del sur y sobre la sacristía existen estancias altas que debieron usarse como espacios útiles: lo prueban la escalera de caracol que arranca en la sacristía y otra escalera de caracol —hundida y tapiada en su comienzo— que partía de la capilla de la Virgen. Una ventana incorpora asientos laterales empotrados.

En la estructura vertical, los muros perimetrales se articulan con semicolumnas al interior y contrafuertes al exterior, que reciben los empujes de arcos y bóvedas hasta el alero. Los soportes centrales son ocho columnas toscanas de sillares curvos sobre plinto cilíndrico y basa moldurada (sucesión de toros, escocias y franjas lisas hasta 1,80 m). Los fustes lisos presentan éntasis muy leve. Los capiteles de las cuatro primeras columnas (contando desde el coro) combinan listel, bocel, franja recta con rosetas y ábaco circular de bocel; las otras cuatro se coronan con anillo de gola y capitel de ovas, platabanda recta y ábaco circular con gola y cuarto bocel invertido. Las semicolumnas laterales reproducen estas basas, salvo la segunda desde los pies en el muro norte, junto a la puerta, con plinto rectangular de dos niveles y doble toro de distinto espesor.

La estructura horizontal se resuelve con arcos fajones y formeros de sillería (dovelas) de perfil moldurado, que incrementan sección al acercarse a las bóvedas. Estas son bóvedas estrelladas con nervaduras de sillería y ligaduras rectas, naciendo sobre capiteles y dibujando una gran palmera. Las capillas presentan cubiertas diferenciadas: al norte, bóveda de arista; al sur, cúpulas semiesféricas sobre pechinas frente a los tramos tercero y quinto, y bóveda con terceletes frente al cuarto, con ligaduras curvas que cierran un octógono de lados curvos; la capilla bautismal se cubre con cañón de perfil rebajado.

Los cerramientos combinan mampostería y sillería, coronados por cornisas molduradas de perfiles variados. Las ventanas de iluminación son verticales, con arco de medio punto y moldura perimetral. La torre arranca sobre zócalo y se organiza en tres cuerpos de distinta altura separados por cornisas; el campanario ofrece dos vanos al norte y uno en las restantes fachadas, rematado por potente cornisa.

El templo dispone de dos portadas de estilo herreriano. La portada sur, toscana, articula un cuerpo con arco de medio punto de arquivolta moldurada sobre impostas y jambas lisas (a modo de contrapilastras), flanqueado por semicolumnas sobre pedestal con capitel toscano. Sobre ellas corre un entablamento con arquitrabe sencillo, friso con tres triglifos (uno por columna y otro central) y cornisa moldurada, rematada por pináculos de bolas laterales. Encima se alza un templete: hornacina central de medio punto entre pilastras lisas, entablamento liso y frontón triangular con tres pináculos de bolas; aletones de platabanda resuelven la diferencia de anchura, formando triángulos curvilíneos. La portada norte, de gran austeridad monumental, avanza sobre el plano de fachada en dos cuerpos y remate: un gran hueco adintelado rehundido con pilastras lisas e imposta recta, coronado por arco de medio punto moldurado y pórtico de doble semicolumnas de tambores (basa de plinto y doble toro, capitel toscano), con hornacinas de medio punto en intercolumnios y entablamento de arquitrabe liso, friso de triglifos y metopas lisas, y cornisa de gola. El segundo cuerpo, menor, repite la pauta con cuatro semicolumnas sobre pedestal, hornacinas laterales y hornacina rectangular central con arco deprimido; lo corona un entablamento de platabandas y gola. El remate consiste en basamento corrido con cuatro pedestales (cada uno con pináculo de bolas) y un templete con arco de medio punto entre pilastras rectangulares, entablamento liso y frontón triangular con pináculos, unido a la calle central mediante ale-tones curvilíneos.

En cuanto a materiales y acondicionamientos, el tejado es de teja cerámica curva sobre cerchas metálicas (desde 1996); las solerías alternan losa de caliza (probablemente sobre terreno) con parches de mortero pobre de cemento.

Bibliografía Catálogo de Patrimonio Arquitectónico de la provincia de Cuenca, Diputación de Cuenca.

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