thumb|Reinos y tribus en Britania, sobre el año 600. La historia de la Inglaterra anglosajona comprende el periodo de la Alta Edad Media inglesa, desde el fin de la Britania romana y el establecimiento de los reinos anglosajones en el hasta la conquista normanda en 1066. Los siglos y son conocidos arqueológicamente como la Britania posromana, o en la cultura popular como la «Edad Oscura».

Desde el siglo comenzaron a emerger grandes reinos anglosajones suplantando progresivamente a las áreas ocupadas por los britones, denominados conjuntamente «heptarquía». El más septentrional de ellos, el Reino de Northumbria de los reyes Edwino (r. 616-633), Osvaldo (r. 634-642) y Oswiu (r.642-670), dominó Inglaterra en el siglo , pero su expansión se paró con la derrota de Nechtansmere contra los pictos en 685. En el , fue el reino de Mercia, centrado en las Midlands, el que ocupó una posición hegemónica en los reinados de Æthelbald (r. 716-757), Offa (r. 757-796) y Cenwulf (r. 796-821).

La llegada de los vikingos al final del siglo trastornó Gran Bretaña. Las costas de la isla fueron saqueadas por flotas danesas y noruegas antes de que comenzara un verdadero proceso de colonización en el norte y este de Inglaterra, una región más tarde llamada Danelaw. La victoriosa resistencia del rey de Wessex Alfredo el Grande (r. 871-899) preparó la unificación de Inglaterra bajo la autoridad de la casa de Wessex, un proceso continuado por su hijo Eduardo el Viejo (r. 899-924) y completado por su nieto Æthelstan (r. 924-939), a menudo considerado el primer gobernante del reino de Inglaterra.

Las incursiones vikingas se reanudaron con fuerza al final del siglo y abocaron a la conquista de Inglaterra por el danés Canuto el Grande en 1016. Su imperio, que también incluía Dinamarca y Noruega, se derrumbó a su muerte en 1035, y la casa de Wessex se restableció en el trono en la persona de Eduardo el Confesor. La muerte de este sin descendencia, el 4 de enero de 1066, sirvió de pretexto para la conquista normanda de Inglaterra por Guillermo el Conquistador, en un momento en que las relaciones con el continente ya eran importantes.

Fuentes

Existe una amplia gama de fuentes materiales para comprender la Inglaterra anglosajona. Las principales fuentes narrativas son la Historia eclesiástica de Beda y la Crónica anglosajona. Además, se encuentra disponible un grupo de leyes que apuntan al reinado de Ethelberto de Kent, aunque crezcan notoriamente tras el reinado de Alfredo el Grande. Los fueros (generalmente garantías de tierra) prestan un vasto rango de información de todo el período. Otras fuentes escritas son la hagiografía, las epístolas (a menudo entre clérigos, pero también entre dirigentes políticos, p. ej. Carlomagno y Offa), y la poesía.

Como complemento a estas fuentes escritas existe gran información no escrita. La arqueología ha proporcionado pruebas que dan a pensar en una academia medieval temprana en los últimos 50 años. De forma más tradicional, el estudio de patronímicos se ha empleado para demostrar las tendencias sociales y políticas de la colonia, mientras que la lingüística, más concretamente en la contribución del inglés antiguo, el nórdico antiguo y las lenguas celtas al inglés moderno, dan fe de tendencias sociales y culturales más amplias.

Fin del gobierno romano

thumb|Britania en el año 500.

Resulta bastante difícil establecer una cronología coherente de los hechos ocurridos desde la partida romana de Britania hasta el establecimiento de los reinos anglosajones. La historia del levantamiento romano, como lo especifica Geoffrey de Monmouth en su Historia Regum Britanniae, es dudosa excepto en la documentación de la leyenda medieval.

Los registros arqueológicos de las últimas décadas del gobierno romano muestran indicios incuestionables de debilitamiento y una vida urbana estancada. La existencia de monedas de cambio anteriores a 402 es inusual. De esta forma, cuando Constantino III fue declarado emperador por sus tropas en 407, y cruzó el canal con las unidades restantes de la guarnición britana, la Britania romana llegó efectivamente a su fin. Britania quedó indefensa, y Constantino fue finalmente asesinado en batalla. En 410, el emperador Honorio ordenó a los romano-britanos que velaran por su propia defensa, aunque aún a finales del , los romano-britanos sentían que podían acudir al cónsul Aetius en busca de ayuda contra los invasores.

Varios mitos y leyendas giran en torno a la llegada de los anglosajones, algunos basados en documentos, y otros algo más imprecisos. Cuatro son las fuentes literarias principales. La Ruina de Britania (540) de Gildas es polémica, y se centra más en criticar a los reyes britanos que en ofrecer hechos concretos. La Historia eclesiástica del pueblo inglés de Beda se basa parcialmente en la de Gildas, aunque aporta otros datos. Sin embargo, fue escrita a comienzos del siglo , tiempo después de los hechos que narra. Aún más tardía es la Crónica anglosajona, que se basa en parte en Beda, pero también aporta leyendas relacionadas con la fundación de Wessex.

Otros datos confirman los de las fuentes literarias. Hay que destacar que los reinos anglosajones de Kent, Bernicia, Deira y Lindsey retenían nombres celtas, que sugerieren continuidad política con la época anterior. En contraste con estos, los reinos más occidentales de Wessex y Mercia muestran poca señal de límites continuos existentes. El estudio arqueológico de los modelos de sepulcro y de uso de la tierra permiten conocer la evolución del asentamiento anglosajón en la isla, aunque es posible que los britanos adoptasen la práctica anglosajona, desvirtuando en parte los datos. El análisis de restos humanos exhumados en un antiguo cementerio cercano a Abingdon, Inglaterra, señala que los inmigrantes sajones y los britanos nativos vivían juntos. Existe un debate académico sobre si los migrantes anglosajones reemplazaron a los romano-britanos que habitaban el sur y el este de Britania o se mezclaron con ellos.

Invasión anglosajona y formación de los reinos

thumb|300px|left|Patrones de las migraciones de los siglos al . thumb|right|200px|Mapa de asentamientos britanos del .Morris, The Age of Arthur, Ch.14:Brittanny thumb|right|200px|Mapa de la Britania sajona.

Existen registros de infiltración germánica en Gran Bretaña previos al hundimiento del Imperio.Myers, The English Settlements, Chapter 4: The Romano British Background and the Saxon Shore. Myers identifies incidence of German people in Britain during the Roman occupation. Se cree que los primeros visitantes germanos fueron ocho cohortes bátavas asociadas a la 14.ª Legión que participó en la primera invasión del año 43 bajo el mando de Aulo Plaucio.Dión Casio, Historia Romana, Libro LX, p. 417. «Mientras esto sucedía en la ciudad, Aulo Plaucio, un senador de gran renombre, hizo una campaña en Gran Bretaña; ya que un tal Bericus, que había sido expulsado de la isla como consecuencia de un levantamiento, había convencido a Claudio de enviar una fuerza.»Dión Casio, Historia Romana, Libro LX p. 419. «Entonces los britanos se retiraron al Támesis, en un lugar cerca de donde desemboca en el océano y las mareas forman un lago. Cruzaron éste fácilmente porque sabían donde se podía encontrar tierra firme y los pasos en esa zona; pero los romanos no tuvieron tanto éxito en su intento de persecución. Sin embargo, los germanos cruzaron nadando otra vez y algunos otros cruzaron por un puente un tramo de la corriente, tras lo que rodearon a los bárbaros desde varios sitios y mataron a muchos de ellos.»

Era bastante frecuente que Roma completase sus legiones con foederati reclutados en tierras germanas.Ward-Perkins. The fall of Rome: and the end of civilisation. Particularmente pp38 - 39 Esta práctica también se aplicó a los ejércitos de Gran Bretaña, y tumbas de estos mercenarios y sus familias pueden identificarse en los cementerios romanos de la época.Welch, Anglo-Saxon England, Capítulo 8: From Roman Britain to Anglo-Saxon England La migración continuó con la salida del ejército romano, cuando se reclutó a anglosajones para defender Gran Bretaña; e igualmente durante la primera rebelión anglosajona del año 442.Myers. The English Settlements, Capítulo 5: Saxons, Angles and Jutes on the Saxon Shore.

Tras la derrota anglosajona en la batalla del Monte Badon en 500, donde según Gildas la resistencia británica estuvo encabezada por un tal Ambrosio Aureliano, la migración anglosajona quedó temporalmente detenida.http://en.wikisource.org/wiki/The_Ruin_of_Britain#25 - Con sus incontables juramentos atribularon los cielos," que ellos no serían llevados a la suma destrucción, tomaron las armas bajo la conducción de Ambrosius Aurelianus, un hombre modesto, uno de aquellos de la nación romana que entonces estaba solo en la confusión de aquellos tiempos problemáticos y por casualidad vivo. Gildas dice que esto sucedió «cuarenta y cuatro años y un mes» tras la llegada de los sajones, y fue el año de su nacimiento. Dice que siguió un período de gran prosperidad. Pero los anglosajones fueron apoderándose de Sussex, Kent, Anglia Oriental y parte de Yorkshire; mientras los sajones occidentales fundaron un reino en Hampshire bajo el mando de Cerdic en torno a 520.Morris, The Age of Arthur, Chapter 16: English Conquest. Sin embargo, esto sucedió cincuenta años antes de que los anglosajones consiguieran sus mayores avances. Durante esos años, los britanos se agotaron en guerras civiles, disputas internas e inestabilidad general, lo que sirvió de inspiración al libro de Gildas De Excidio Britanniae (La ruina de Gran Bretaña).http://en.wikisource.org/wiki/The_Ruin_of_Britain#1 Gildas.The Ruin of Britain.

La siguiente gran campaña contra los britanos tuvo lugar en 577, encabezada por Cealin, rey de Wessex, que derrotó a los britanos en Deorham y conquistó Cirencester, Gloucester y Bath.Snyder.The Britons. p. 85.Stenton, Anglo-Saxon England, p. 29. Esta expansión concluyó abruptamente cuando los anglosajones comenzaron a luchar entre sí y Cealin tuvo que retirarse a su territorio original. Fue sustituido por Ceol, posiblemente su sobrino, asesinado al año siguiente.Stenton. Anglo-Saxon England, p. 30.Morris. The Age of Arthur. p. 299. Cirencester se convirtió en un reino anglosajón controlado por Mercia más que por Wessex.Wood.The Domesday Quest, pp. 47-48.

Si se cree el relato de la Crónica Anglosajona, los diferentes reinos que acabarían uniéndose para formar Inglaterra fueron fundados por pequeñas flotas de tres o cinco barcos que desembarcaban en diversos puntos de la costa inglesa para luchar contra los britanos posromanos y conquistar sus tierras.Jones.The End of Roman Britain. p. 71: «... las repetidas entradas acerca de barcos invasores en la Crónica (tres barcos de Hengest y Horsa; tres barcos de Aella; cinco barcos de Cerdic y Cynric; dos barcos de Port; tres barcos de Stuf y Wihtgar), tomadas de tradiciones orales que incluían epónimos y duplicidades, pueden considerarse un recurso poética». Según señala Margaret Gelling en el contexto de los nombres de lugares, lo que realmente sucedió entre la partida de los romanos y la llegada de los normandos es materia de desacuerdo entre los historiadores.Gelling/ Cole, The Landscape of Placenames, p.xvii. «La opinión histórica oscila como un péndulo de un extremo al otro, y aquí, como en otras disputas sobre el curso de los acontecimientos entre el fin del dominio de Roma y la conquista normanda, los topónimos pueden desempeñar una función util en alejar a la gente de los extremos lunáticos».