A lo largo del último tercio del los nuevos hallazgos de pinturas románicas en Cataluña y el estudio de las mismas vinieron a dar soluciones positivas sobre cronología, autores y estilo. Son dignas de mención las pinturas o miniaturas que completan la obra de los manuscritos que se desarrollaron en los numerosos escritorios (scripta) del , aunque la gran mayoría se perdió con el transcurrir de los años. Más importante son las múltiples pinturas sobre tabla que han llegado hasta nuestros días con bastante integridad y que compone un gran número de obras.

thumb|200px|Pantocrátor rodeado por la mandorla, del Maestro de Taüll, en el Ábside de Sant Climent de Taüll.

Miniaturas del Fueron muy numerosos en época románica en Cataluña los escritorios o scripta de las catedrales y monasterios, donde se elaboraban los códices iluminados con miniaturas, muchos de ellos conservados en las bibliotecas episcopales de Gerona y Seo de Urgel.

Los códices más antiguos muestran en sus miniaturas un estilo con influencias de tradición autóctona, carolingia y mozárabe. El códice catalán más antiguo de que se tiene noticia es el Liber Iudicum iluminado por el barcelonés Iudex Homobonus en 1012. Los dibujos son temas de lazo.Está guardado en la Biblioteca del monasterio de El Escorial Existen además un evangeliario muy antiguo (de alrededor del año 1000) de la catedral de Gerona con miniaturas realizadas a tinta plana que serán el antecedente de un estilo que va a perdurar hasta comienzos del .

El escritorio del monasterio de Ripoll El monasterio de Ripoll fue un foco cultural importantísimo que alcanzó su gran desarrollo en los tiempos del abad Oliba. Anteriormente con el abad Arnulfo (948-974) se había creado un escritorio propio donde trabajaron los iluminadores que llegaron a formar una verdadera escuela. A la muerte del abad Oliba (1048) la biblioteca del monasterio contaba con 240 códices iluminados en el escritorio del propio monasterio. Muchas obras se han perdido pero las que quedan pueden dar idea y buen ejemplo de lo que fue aquel taller de miniaturistas.

Obras

Compendio de Geografía física y astronómica de 1055 iluminado con 42 miniaturas.José Pijoán las atribuye al iluminador Arnau Biblia en cuatro volúmenes en folio cuyo propietario era el monasterio de San Pedro de Roda.A finales del siglo XVII, esta biblia fue robada por el mariscal de Noailles. La obra se encuentra en la Biblioteca Nacional de París Biblia de la Biblioteca Vaticana cuyas miniaturas están tan relacionadas con los relieves de la portada del monasterio de Ripoll que permitieron establecer y demostrar el origen ripollés del códice. Los dibujos de estas dos biblias son de trazo de pluma limpio y sin vacilaciones. Las figuras siguen un ciclo narrativo sin elementos adicionales aunque en ocasiones se dibujan algunos objetos necesarios, como instrumentos o muebles, incluso a veces se da un apoyo arquitectónico. Las miniaturas de estos dos códices fueron ejecutadas por varios artistas que aportaron influencias muy diversas; esto hace pensar que el tiempo de realización debió ser bastante prolongado. Liber Beati Gregorii in Ezechiel y un tratado de De locis sanctis, guardados en el Archivo de la Corona de Aragón.

El escritorio de la catedral de Gerona Los códices miniados procedentes de esta catedral son del mismo estilo que los anteriores. En el libro de las Homilías del venerable Beda de San Feliu de Gerona pueden verse miniaturas de gran vivacidad y otras de influencia francesa. De este escritorio procede un Beato ilustrado con 106 grandes miniaturas que se guarda en la Biblioteca Nacional de Turín. La fecha de realización es hacia 1100.

Gran centro cultural de Cuixá El monasterio benedictino de San Miguel de Cuixá fue en la Edad Media el gran centro cultural de la Cataluña de los Pirineos. Este monasterio fue víctima de guerras y expoliciones que le redujeron a una casi total ruina. Desapareció también su gran biblioteca que en el año 1000 era ya digna de consideración. Quedan algunas reliquias en el archivo de Perpiñán, como el Evangeliario miniado con escenas a toda página adornadas con decoración de tradición carolingia.

Pinturas murales Son las pinturas al fresco o al temple que se realizaron en las iglesias durante los siglos y , en los muros, ábsides, columnas y arcos. El comienzo de la realización de estas pinturas se sitúa a finales del . En estos años llegaron a Cataluña grupos de artistas de corriente italo-bizantina que dejaron sus trabajos por amplias zonas donde las autoridades eclesiásticas y políticas favorecieron la cultura y el desarrollo artístico y donde se estaba llevando a cabo la construcción y reconstrucción de muchos templos, de ahí el carácter itinerante de los artistas cuyas obras anónimas son un exponente de originalidad, personalidad y carácter, como cita José Pijoán cuando las describe:PIJOÁN, José. Historia general del arte, Volumen IX, colección Summa Artis. El arte románico siglos XI y XII. Editorial Espasa Calpe S.A. Madrid 1949.

La mayoría de estas pinturas se encontraron después de la restauración de las iglesias, escondidas en los ábsides detrás de los retablos añadidos en épocas posteriores. Otras estaban a la vista decorando los muros laterales o bien ocultas tras la capas de cal con que blanquearon las iglesias en el Renacimiento. Los temas están distribuidos sistemáticamente, según el lugar en que eran realizados. Así los ábsides recibían siempre la escena del Pantocrátor con sus acompañantes de rigor: Tetramorfos, Ancianos, Arcángeles, Serafines, y debajo el Apostolado con la Virgen y el Niño, y a veces también Caín y Abel y los Reyes Magos. En los muros laterales se pintaban escenas del santoral correspondiente a cada iglesia; en el muro de los pies, ya cerca de la salida del templo se repetía la narración del Juicio Final como prevención de los males que pudieran acechar en el exterior del edificio.

La pintura románica en Cataluña más representativa está en los murales de las iglesias del Valle de Boí,La gran mayoría se conserva en el MNAC sin olvidar la gran importancia que tiene la pintura en tabla y la pintura de algunos frontales de altar conservados.Datan del siglo XII y se realizaron durante el segundo impulso renovador del arte románico catalán. Dentro de la pintura encontrada en el valle de Boí se considera como la más antigua la de la iglesia de San Juan de Boí. El tema discurre sobre la lapidación del primer mártir del cristianismo, San Esteban. Las pinturas murales de las iglesias de Taüll son un claro ejemplo del gran valor artístico que llegaron a tener estas obras románicas de Cataluña.

En la segunda mitad del aparecen otras pinturas con sus correspondientes maestros. Las pinturas del ábside de la iglesia de Santa María de Castell de MurTodo el ábside se halla en la actualidad en el Museum of Fines Arts de Boston son de influencia bizantina, como las anteriores. Su autor es conocido como el Maestro de Mur. El tema del Pantocrátor con el Tetramorfos está acompañado en este caso por las siete lámparas símbolo de las siete iglesias. En el muro puede verse un apostolado y en el zócalo el tema del Nacimiento de Jesús.

Antecedentes En las tres iglesias románicas de Tarrasa se conserva un grupo importante de pinturas arcaicas. Son pinturas inspiradas en las miniaturas de los manuscritos, sin pretensiones artísticas, realizadas solo por el gusto de ilustrar y narrar acontecimientos religiosos. Su ejecución es rápida, al fresco o al temple con pigmentos de muy mala calidad en la mayoría de los casos.

Las pinturas de la iglesia de Santa María cubren la bóveda de la cabecera representando una serie de iconografías que no han llegado a identificarse. Las pinturas de san Pedro están peor conservadas; muestran las imágenes de Jesús, Pedro y el Tetramorfos. Están pintadas a modo de retablo sobre las paredes que cierran el ábside mayor. En el ábside de la cripta de la capilla de san Miguel hay un mural dedicado a la Ascensión. Los colores empleados se reducen al negro, ocre y almagre. Están datadas del .

Técnicas Los artistas seguían la técnica de pintar al fresco las masas de colores y las figuras principales. A continuación remataban al temple y creaban los elementos lineales con negro. Se adaptaban perfectamente a los espacios, ya fueran bóvedas, arcos, frisos o columnas. El estilo es hierático y se repite continuamente. El modelado se obtiene por los matices tonales y la división de franjas, los plegados de los ropajes, etc. Son artistas que demuestran un gran dominio del dibujo; será precisamente el dibujo lo que va a permitir distinguir unos maestros de otros.

Temas Los temas se refieren a pasajes del Nuevo Testamento y vidas de santos y sobre todo a la figura del Pantocrátor con los símbolos evangelistas. También aparece la Virgen, el Cordero apocalíptico y la Mano que bendice, todo ello acompañado casi siempre de ángeles, querubines y serafines en versión apocalíptica.

Otro grupo de murales arcaicos es el procedente de San Quirico de Pedret, pinturas descubiertas por casualidad pues estaban tapadas por otras del que fueron extraídas para llevarlas al museo MNAC. Las escenas representadas se refieren tal vez a la cruzada contra Barbastro en 1061. Los colores son rojos, amarillos y negros con fondo blanco.

En este ciclo arcaico se integraron también las pinturas halladas en Olèrdola, en la pequeña ermita circular del Santo Sepulcro, de 1060. En el templo de Sant Ponç de Corbera se conservan unos mínimos vestigios. El hallazgo más reciente es el de los restos de pinturas encontrados en la primitiva fachada del monasterio de Ripoll, en los huecos que dejaron al colocar los relieves de piedra del .

Maestros pintores de los siglos y Se ignora el nombre auténtico de estos artistas, por lo que los historiadores han recurrido al apodo derivado de la procedencia de su obra más significativa. A veces un solo apelativo se refiere tanto al jefe de taller como a sus colaboradores. Maestro de Pedret. Así llaman los historiadores al pintor de murales románicos de Cataluña cuya principal obra se da en la iglesia románica de San Quirico de Pedret. Este autor es el que mayor número de obras dejó en Cataluña.

El maestro de Urgel, de la primera mitad del , está considerado como uno de los mejores en el arte de la pintura mural; es el autor del los frescos de estilo italo-bizantino de la antigua iglesia de Sant Pere que está pegada al claustro de la catedral de Urgel.Estas pinturas se encuentran en el MNAC, siendo una de las obras más impresionantes custodiada. El maestro de Esterri de Cardos, cuyas pinturas del ábside se encuentran también en el museo de Barcelona está considerado de segunda fila con relación a los demás; se cree que trabajó muy influenciado por el maestro de Pedret y maestros de Taüll. La representación del Pantocrátor está rodeada del Tetramorfos, acompañados de serafines turiferarios (que llevan incienso). Hay también arcángeles que portan los rótulos de

peticius y postalicius Maestro de Boí. Es el autor de los frescos de la iglesia de San Juan de Bohí en la población del mismo nombre en el valle de Bohí. Decoró la cabecera y las naves de dicha iglesia con grandes escenas, utilizando los colores negro, blanco, rojo y ocre, recortando las figuras sobre un fondo de bandas horizontales perfiladas con líneas negras. Maestro de Taüll. Considerado como el más grande de los pintores de murales del en Cataluña y también como el más importante de los pintores románicos de Europa. Su principal obra está en la de la iglesia de San Clemente de Tahull.

Maestro del Juicio Final. De estilo arcaizante, basa su obra en las miniaturas catalanas del . Es un artista itinerante, con estilo propio.