La embolización de la arteria genicular (EAG) es un procedimiento mínimamente invasivo guiado por imagen realizado por radiólogos intervencionistas para aliviar el dolor crónico de rodilla causado por la artrosis (OA) o la hemartrosis postoperatoria.
Técnica e indicaciones La técnica consiste en embolizar (bloquear) pequeñas arterias en torno a la rodilla, concretamente las arterias geniculares, para reducir la inflamación y la neovascularización que contribuyen al dolor.
El EAG está indicado para pacientes que sufren:
Osteoartritis de rodilla moderada a grave (grado 2-4 de Kellgren-Lawrence) Dolor persistente en la rodilla que no responde a tratamientos conservadores (por ejemplo, fisioterapia, AINE, inyecciones de corticosteroides) Hemartrosis recurrente después de artroplastia total de rodilla Pacientes que no son candidatos adecuados para una cirugía de reemplazo de rodilla o prefieren un tratamiento no quirúrgico
Mecanismo y procedimiento Durante la intervención, se inserta un catéter a través de una pequeña punción, normalmente en la arteria femoral o radial, y se hace avanzar bajo guía fluoroscópica hasta las arterias que irrigan la articulación de la rodilla. Se inyectan agentes embólicos (microesferas) en las arterias geniculares para bloquear los vasos anormales y reducir la inflamación. Esta interrupción del flujo sanguíneo ayuda a disminuir la hiperplasia sinovial y dolor asociados a la inflamación crónica.
La embolización de la arteria genicular (EAG) suele llevarse a cabo como procedimiento ambulatorio bajo anestesia local. La duración es entre 1 y 2 horas. Los pacientes generalmente pueden andar el mismo día y volver a las actividades normales en 1 o 2 días. La atención postprocedimiento implica el seguimiento de efectos secundarios menores, tales como decoloración de la piel o dolor transitorio.
Resultados y riesgos Estudios clínicos han demostrado que la embolización de la arteria genicular provoca reducciones significativas en las puntuaciones del dolor (por ejemplo, VAS, WOMAC). También puede conducir a una mejora de la capacidad funcional y calidad de vida, con una alta satisfacción del paciente.
Aunque generalmente es seguro, el procedimiento conlleva riesgos, tales como: decoloración o hematomas de la piel, entumecimiento u hormigueo temporales y casos raros de embolización no objetivo (donde el material embólico se deposita accidentalmente en vasos u órganos no deseados).
Investigación y ensayos clínicos Varios estudios han explorado la eficacia de la eficacia generalizada general (EAG). Un estudio piloto aleatorizado y series de casos posteriores informan de resultados favorables tanto en el seguimiento a corto como a medio plazo.
Referencias
Enlaces externos
Categoría:Tratamientos en medicina