miniaturadeimagen|La imposición de la Casulla a San Ildefonso. Nicolás Correa. LACMA, Los Ángeles. miniaturadeimagen|Virgen de Guadalupe. Anónimo novohispano. Real Convento de la Preciosísima Sangre, Castellón de la Plana. La Pintura enconchada (también conocida como Enconchado) es una técnica artística mixta basada en incrustaciones de nácar y pintura al óleo empleada en el Virreinato de la Nueva España durante los siglos y para representar temas religiosos e históricos.

Historia La consolidación de las Islas Filipinas como parte de la Monarquía Hispánica y el descubrimiento del Tornaviaje por Andrés de Urdaneta dieron lugar a una nueva ruta comercial transpacífica entre Asia y América que conectaba Manila con Acapulco y otros puertos de la Nueva España. Como consecuencia, la llegada de muebles y otras obras de artes aplicadas de manufactura asiática, principalmente de China y Japón, a través del Galeón de Manila y de la Embajada Keichō (1613-1620), supuso el nacimiento de una nueva sensibilidad artística en el México virreinal, reflejada en el gusto por los biombos, las tallas de marfil, las porcelanas y las taraceas de nácar.

Nueva España fue uno de los principales destinos del arte namban japonés, recibiendo en particular objetos de madera decorados combinando laca natural, incrustaciones de nácar y detalles dorados; sobre todo piezas de mobiliario, como arcones o cofres, y objetos para el culto religioso como atriles, trípticos o altares portátiles.

La conexión entre los objetos lacados del arte namban y los enconchados se aprecia en los marcos de estos últimos. Los marcos de las pinturas enconchadas replican los diseños basados en aves, plantas, frutos y flores utilizados en Japón para decorar las lacas namban. No obstante, la coincidencia se limita a los motivos, ya que, en cada caso, las técnicas empleadas en su ejecución son distintas.Ocaña Ruiz, Sonia (2008) Marcos "enconchados": autonomía y apropiación de formas japonesas en la pintura novohispana, Anales del Instituto de Investigaciones Estéticas 30(92), UNAM, México, pp. 107-153

Factores, como la influencia japonesa visible en los marcos y el creciente interés de la sociedad novohispana del por los productos elaborados empleando “conchas”, han llevado a los estudiosos a considerar que la llegada del arte namban pudo ser determinante para que artistas de la Ciudad de México experimentaran con el uso del nácar, el óleo y el yeso, hasta conseguir desarrollar el “enconchado” como una nueva técnica mixta de pintura.

La pintura enconchada resulta singular no sólo por su naturaleza híbrida sino porque su elaboración se limitó a los siglos y , dejando de producirse en torno a 1750.Ocaña Ruiz, Sonia (2013) Nuevas reflexiones sobre las pinturas incrustadas de concha y el trabajo de Juan y Miguel González, Anales del Instituto de Investigaciones Estéticas 35 (102), UNAM, México, pp.125-176

Técnica A diferencia del arte namban, en la realización de las pinturas enconchadas no se utilizaban lacas, aunque en la Nueva España eran conocidas diversas técnicas prehispánicas de lacado.

El peso del nácar exigió que se utilizaran como soporte tablas de madera, que en ocasiones fueron enteladas en lino. Sobre la tabla se aplicaba una fina capa de yeso y se dibujaba la escena a representar. A continuación, se adherían las piezas de nácar empleando cola animal. La pintura al óleo se aplicaba en finas veladuras y transparencias que permitían no opacar la iridiscencia del nácar. Habitualmente, los bordes de las figuras eran resaltados en negro o dorado. Antes de finalizar el proceso, solía aplicarse una gruesa capa de barniz al conjunto. En ciertos casos, se ha detectado presencia de polvo de oro en barnices y pigmentos.Lopezosa Aparicio, Concepción, (2021) Los enconchados, Noticonquista-Amoxtli/Instituto de Investigaciones Históricas, UNAM, México

Esta misma técnica también se aplicó a la decoración de los marcos, que fueron realizados por los mismos autores de las pinturas.

Autores Se estima que se conservan alrededor de 250 pinturas enconchadas, repartidas principalmente entre América y España. Cerca de un tercio están firmadas por los pintores Juan y Miguel González, destacando sus dos extensas series (cada una con 24 tablas) que representan la conquista de México-Tenochtitlan y se custodian respectivamente en el Museo de América en Madrid y en el Museo Nacional de Bellas Artes en Buenos Aires.

Los restantes autores conocidos tienen escasa obra documentada. De Nicolás Correa, sobrino del reputado pintor afrodescendiente Juan Correa y creador relevante por la calidad de sus trabajos, se conservan únicamente tres obras firmadas. Mismo número de enconchados con firma que existen de Nicolás del Pino. Mientras que Pedro López Calderón y Rodulpho sólo tienen una obra reconocida respectivamente.

Un importante número de obras se encuentran sin firmar y su autoría sigue siendo desconocida.

Obras destacadas

Véase también Pintura del Virreinato de Nueva España Pintura de México

Referencias

Categoría:Técnicas de pintura Categoría:Pintura de Nueva España Categoría:Pintura de México