thumb|300px|Conmemoración del aniversario n.º 25 de Solidarność, en la entrada a los astilleros de Gdansk (verano de 2005). thumb|300px|Conmemoración del aniversario n.º 30 de Solidarność, en Ostrowiec Świętokrzyski
La historia de Solidarność, un sindicato no gubernamental polaco, comenzó en agosto de 1980 en los astilleros de Gdańsk, donde Lech Wałęsa junto a otras personas fundaron el sindicato Solidaridad (en polaco:). A principios de los años 1980, Solidaridad se convirtió en el primer sindicato independiente en un país del Bloque soviético que dio lugar a un amplio movimiento social anticomunista. En su momento de apogeo, este movimiento logró reunir a aproximadamente 10 millones de miembros, entre los cuales se contaban tanto a personas asociadas con la Iglesia católica como a miembros de la izquierda anticomunista, que contribuyeron ampliamente a la caída del comunismo. Solidaridad se caracterizó por abogar a favor de la no violencia en las actividades de sus miembros.
El gobierno de la República Popular de Polonia intentó destruir el sindicato por medio del establecimiento de la ley marcial en 1981, seguida de varios años de represión política; aunque, al final, fue forzado a empezar a negociar con el sindicato. Las negociaciones de la mesa redonda entre el gobierno y la oposición liderada por Solidaridad tuvieron como resultado las elecciones de 1989. Hacia fines de agosto de 1989, se había conformado un gobierno de coalición liderado por Solidaridad y, en diciembre de 1990, Wałęsa fue elegido presidente de Polonia. Poco después, se continuó con el desmantelamiento del sistema gubernamental comunista y con la transformación de Polonia en un estado democrático al uso occidental. La supervivencia de Solidaridad significó un quiebre en la postura de línea dura del comunista Partido Obrero Unificado Polaco (PZPR), lo que era un acontecimiento sin precedentes no solo para la República Popular de Polonia -perteneciente al área de influencia de la URSS y un sistema de organización política de Estado socialista unipartidista —, sino para el todo el Bloque Oriental. El ejemplo de Solidaridad contribuyó a la propagación de ideas y movimientos anticomunistas a lo largo de los países del Bloque Oriental, lo cual debilitó a sus gobiernos; un proceso que finalmente culminó en las Revoluciones de 1989 ("el Otoño de las Naciones"), auspiciado por las potencias occidentales.
En los años 1990, la influencia de Solidaridad sobre la escena política de Polonia disminuyó. En 1996, se fundó un brazo político del movimiento "Solidaridad", la Acción Electoral Solidaridad (AWS), que ganaría las elecciones polacas parlamentarias en 1997, para perder las siguientes elecciones de 2001, después de realizar una política de corte conservador. Desde entonces, Solidaridad ha tenido poca influencia como partido político, aunque se convirtió en el sindicato más importante de Polonia.
Raíces pre–1980 En las décadas de 1970 y 1980, el éxito inicial de Solidaridad, en particular, y de los movimientos disidentes, en general, fue alimentado por una crisis que se intensificaba en las sociedades de estilo soviético debido al deterioro moral, el empeoramiento de las condiciones económicas (una economía de escasez) y las tensiones crecientes de la Guerra Fría. Luego de un breve periodo de boom económico, desde 1975, las políticas del gobierno polaco liderado por el Primer Secretario del Partido Edward Gierek precipitaron el hundimiento en una creciente depresión al ascender la deuda externa. En junio de 1976, tuvieron lugar las primeras huelgas obreras que involucraron incidentes violentos en fábricas en Płock, Radom y el distrito de Ursus en Varsovia. Cuando estos incidentes fueron sofocados por el gobierno, el movimiento obrero recibió apoyo de intelectuales disidentes, muchos de los cuales estaban asociados con el Comité de defensa de los obreros (en polaco, Komitet Obrony Robotników; abreviado KOR), formado en 1976. El año siguiente, "KOR" fue renombrado como el Comité para la autodefensa social (KSS-KOR).
thumb|300px|Millones aclaman al papa Juan Pablo II durante su primera visita a Polonia como pontífice (1979). El 16 de octubre de 1978, el obispo de Cracovia, Karol Wojtyła fue elegido papa. Un año después, durante su primera peregrinación a Polonia, las masas se volcaron a las calles por millones. Juan Pablo II hizo un llamado por el respeto a las tradiciones nacionales y religiosas. Asimismo, abogó por la libertad y los derechos humanos, al mismo tiempo que denunciaba la violencia. Para muchos polacos, el Papa representaba una fuerza espiritual y moral que podía hacer frente a las fuerzas materiales brutas; era un líder de cambio y se convirtió en un símbolo importante —y partidario— de los cambios por venir.
Primeras huelgas (1980–1981) thumb Las huelgas no ocurrieron meramente debido a los problemas que habían surgido poco antes del malestar laboral, sino debido a las dificultades gubernamentales y económicas que databan de más de una década atrás. En julio de 1980, al enfrentarse a una crisis económica, el gobierno de Edward Gierek decidió incrementar los precios, a la vez que disminuía el aumento de los salarios. Inmediatamente, siguió una ola de huelgas y ocupaciones de fábricas, teniendo lugar las principales huelgas en el área de Lublin. La primera huelga empezó el 8 de julio de 1980 en la Fábrica aeroespacial estatal en Świdnik). Si bien las huelgas no tenían una coordinación central, los trabajadores habían desarrollado una red de información que difundía noticias sobre su lucha. Un grupo "disidente", el Comité de defensa de los obreros ("KOR"), que había sido originalmente fundado en 1976 para organizar la ayuda para los obreros victimizados, atrajo a pequeños grupos de militantes de clase obrera en los principales centros industriales. En el astillero de Gdansk, el despido de Anna Walentynowicz, una popular operadora de grúas y activista, impulsó a los indignados trabajadores a tomar acciones.
El 14 de agosto, los trabajadores del astillero empezaron la huelga, organizada por el Sindicato Libre de la Costa (Wolne Związki Zawodowe Wybrzeża). Los obreros fueron liderados por el electricista Lech Wałęsa, un extrabajador del astillero que había sido despedido en 1976. El comité huelguista demandaba la recontratación de Walentynowicz y de Wałęsa, así como el compromiso de respetar los derechos de los trabajadores y otras preocupaciones sociales. Además, solicitaron el levantamiento de un monumento a los trabajadores de astilleros que habían sido asesinados en 1970, así como la legalización de sindicatos independientes.
thumb|250px| Tygodnik Solidarność (Solidaridad Semanal) - El primer periódico legal de "Solidarność", antes de la ley marcial en Polonia.
El gobierno polaco impuso la censura y los medios de comunicación oficiales dijeron poco sobre los "disturbios laborales esporádicos en Gdansk"; como una precaución extra, todas las conexiones telefónicas entre la costa y el resto de Polonia fueron pronto cortadas; sin embargo, el gobierno no logró contener la información: se propagó una ola de "samizdats", incluyendo el periódico Robotnik (El Trabajador) y rumores, junto con las trasmisiones de Radio Free Europe que penetraban la Cortina de Hierro, asegurando que las ideas del emergente movimiento Solidaridad fueran rápidamente difundidas.
El 16 de agosto, delegaciones de otros comités de huelga llegaron al astillero. Los delegados (Bogdan Lis, Andrzej Gwiazda y otros), junto con los huelguistas del astillero, acordaron la creación de un Comité de huelgas interempresarial (Międzyzakładowy Komitet Strajkowy o MKS). El 17 de agosto, el cura Henryk Jankowski realizó una misa afuera de la entrada del astillero, en la cual se presentaron 21 demandas de la "MKS". La lista fue más allá de asuntos puramente locales, empezando con una demanda por sindicatos nuevos e independientes y siguiendo con el reclamo por una relajación de la censura, el derecho a huelga, nuevos derechos para la Iglesia, la liberación de prisioneros políticos y mejoras en el servicio nacional de salud.
Al día siguiente, una delegación del KOR que incluía a Tadeusz Mazowiecki llegó para ofrecer su asistencia en las negociaciones. Un periódico clandestino, Solidarność, producido en la imprenta del astillero con la asistencia de los intelectuales de KOR, alcanzó un tiraje diario de 30.000 copias. Mientras tanto, la canción de protesta de Jacek Kaczmarski, Mury (Muros), ganó popularidad entre los trabajadores.
El 18 de agosto, el astillero de Szczecin se unió a la huelga bajo el liderazgo de Marian Jurczyk. Un maremoto de huelgas golpeó la costa, lo que ocasionó el cierre de los puertos y el paro de la economía. Con la asistencia de KOR y el apoyo de muchos intelectuales, los obreros que ocuparon fábricas, minas y astilleros en toda Polonia unieron sus fuerzas. En pocos días, más de 200 fábricas y empresas se habían unido al comité de huelga. Para el 21 de agosto, la mayor parte de Polonia estaba afectada por las huelgas, desde los astilleros de la costa hasta las minas de la región metropolitana de Silesia Superior (en la Alta Silesia, la ciudad de Jastrzębie-Zdrój se convirtió en el centro de las huelgas, con un comité separado organizado allí). Se formaron cada vez más sindicatos nuevos y se unieron a la federación.
left|thumb|200px|El Monumento a los trabajadores de astilleros caídos en 1970, creado tras el acuerdo de Gdansk y desvelado el 16 de diciembre de 1980. Gracias al apoyo popular al interior de Polonia, así como al apoyo internacional y a la cobertura mediática, los trabajadores de Gdansk resistieron hasta que el gobierno accedió a sus demandas. El 21 de agosto, una comisión gubernamental (Komisja Rządowa) que incluía a Mieczysław Jagielski llegó a Gdansk, mientras que otra comisión con Kazimierz Barcikowski fue despachada a Szczecin. El 30 y 31 de agosto y el 3 de septiembre, los representantes de los obreros y el gobierno firmaron un acuerdo que ratificaba muchas de las demandas de los obreros, incluyendo el derecho a la huelga. Este acuerdo fue conocido como el Acuerdo de Agosto o de Gdansk (Porozumienia sierpniowe). El 3 de septiembre, se firmó otro acuerdo en Jastrzębie-Zdrój, mismo que fue llamado el Acuerdo de Jastrzębie (Porozumienia jastrzebskie), aunque es visto como parte del acuerdo de Gdansk. Aunque los temas se referían a los sindicatos, el acuerdo permitió a los ciudadanos introducir cambios democráticos dentro de la estructura política comunista y fue visto como el primer paso hacia el desmantelamiento del monopolio del poder del Partido Obrero Unificado Polaco. Las mayores preocupaciones de los obreros fueron el establecimiento de un sindicato independiente del control del partido comunista y el reconocimiento del derecho legal a la huelga. En cambio, las necesidades de los trabajadores no recibirían una clara representación. Otra consecuencia del acuerdo de Gdansk fue el reemplazo, en septiembre de 1980, de Edward Gierek por Stanisław Kania en el cargo de Primer Secretario del Partido.
Primera etapa de Solidaridad (1980-1981)