Rafael Álvarez Lalinde (1860-1949) fue un empresario caficultor reconocido por ser de los pioneros en la industrialización masiva del café en El Salvador. Biografía
Antecentes
El esplendor y decadencia del añil Para finales de 1770 según don Martín de Mayorga, Presidente de la Real Audiencia de Guatemala, la cosecha de añil en El Salvador representaba un 2,000,000 de peso Oro.A principios del el añil era el pilar básico de la economía salvadoreña y Chalatenango era la zona más productiva. En el año 1804 la Intendencia de San Salvador produjo casi 250,000 libras de añil, de los cuales casi 15,000 eran producidas solo en Chalatenango. Los mayores compradores de añil eran España, Perú y muchos países europeos para dar color a sus prendas en el proceso de fabricación de estas
Para 1880 los colorantes sintéticos para ropa creados en China ganaron el mercado de Europa y colapsó la industria salvadoreña del añil,por lo que El Salvador siguiendo el ejemplo de Costa Rica y tomando las bases sentadas por su expresidente el Capitán General Gerardo Barrios decidió convertirse en potencia cafetera; pero se carecía de conocimiento técnico que permitiera recuperar el terreno perdido por el añil, por lo que decidieron motivar la inmigración de extranjeros a través de incentivos en compra de terrenos.
Los ejidos Antes de 1881 en El Salvador se protegían los ejidos; es decir tierras comunales sin propietarios, destinadas para que los indígenas las usaran para pastoreo de sus animales o cosechas para uso comunitario. Pero ante la necesidad de atraer extranjeros, se dio la necesidad de tener tierras en oferta y así nació la Ley de Extinción de Comunidades (1881) y la Ley de Extinción de Ejidos (1882);las cuales obligaban a las alcaldías a quitar las tierras a los indígenas y venderlas a buen precio a extranjeros y a los "buenos vecinos de San Salvador". El objetivo, como se indicó, era atraer extranjeros con conocimientos en procesos de industrialización o caficultura.Se tiene documentada la frase "El crecimiento solo se consigue con la experiencia de la inmigración” del político quezalteco Daniel Cornejo en 1873. Lamentablemente esta expropiación de tierras a indígenas, fue uno los muchos antecedentes del genocidio de 1932.
Extranjeros y el café miniaturadeimagen|165x165px|Emilio Álvarez Lalinde Con la puesta en venta de muchas hectáreas de terreno para extranjeros y salvadoreños, muchos extranjeros como la familia inglesa Soundy, el alemán Hedor Deininger comenzaron a comprar a bajos precios antiguas tierras ejidales y fincas a otros empresarios, para convertirlas en fincas cafeteras.
Emilio Álvarez Lalinde (1847-1906), hermano mayor de Rafael Álvarez Lalinde, se estableció en Santa Ana, El Salvador en el año 1872, residiendo en la casa de su tía Liberata Lalinde, quien previamente había emigrado desde Medellín y se encontraba casada con Joaquín Pérez, destacado vecino de Santa Ana.
Las causas que motivaron la migración de Liberata Lalinde a El Salvador en 1840 permanecen desconocidas, aunque se enmarca en el contexto de movimientos migratorios de familias colombianas hacia Centroamérica durante el .
Establecido en Santa Ana, Emilio se casa con su prima, Isabel Pérez Lalinde y tras el fallecimiento de Joaquín Pérez, quien poseía una considerable fortuna, Isabel y Emilio heredaron diversas propiedades agrícolas y beneficios, entre ellos:
Malacara Sinaí Potosí Rosa Valle Santa Teresa Manizales (Se desconoce el nombre original de esta finca)
Con los ingresos de estas comenzó a comprar más fincas en Santa Ana y en Quezaltepeque. Según historiadores el colombiano Emilio Álvarez Lalinde llegó a poseer en Quezaltepeque 2114 hectáreas para cultivo de café, entre ellas la Finca Colombia aún en operación. Fue tanta la cantidad de producción de café, que necesitó llamar a sus hermanos en Colombia para que migraran a El Salvador y le ayudaran en el negocio.
Emilio ha sido reconocido como exitoso empresario en El Salvador y también el padre de la cirugía médica en citado país.
Primeros años. Rafael Álvarez Lalinde, Nació en Medellín, Colombia en 1860. En 1880 a la edad de 20 años se casó con Julia Ángel Macias en Manizales, Caldas, Colombia.
En el año de 1889, su hermano Emilio Álvarez, establecido desde 1872 en El Salvador, en Santa Ana y en Quezaltepeque, le invitó a que le ayudara en el creciente negocio del café. El viaje de Rafael Álvarez, desde Manizales, Colombia, tomó un mes, ya que en esa época se viajaba por carreta, hasta el puerto más próximo, en este caso al río Magdalena, donde se embarca hasta el Puerto de La Libertad.
Una vez establecido en Quezaltepeque, Rafael Álvarez comienza trabajar con su hermano en las fincas de Quezaltepeque y en cuestión de pocos años llegaron a poseer entre 1889 y 1893 las siguientes haciendas en Quezaltepeque:
El Olvido Antioquía La Toma Bolívar Miranda Isabel Santa Elena Atapasco
Su éxito en los negocios en Quezaltepeque le permitió hacerse de más haciendas en la región. Su capacidad en ingeniería, le permitió implementar en 1893 el primer despulpador de El Salvador en la finca Isabel de Quezaltepeque.
Carrera alt=Café de la marca Malacara de la finca Malacara establecida en 1888 y aún en operación.|miniaturadeimagen|Café de la marca Malacara de la finca Malacara establecida en 1888 y aún en operación. En 1897, trasladó su residencia de Quezaltepeque a Santa Ana de manera permanente, con el propósito de garantizar una educación de mayor calidad para sus hijos. Una vez establecido en la ciudad, adquirió varias fincas a su hermano y, además, fundó nuevas propiedades agrícolas en la región. Entre todas las fincas en propiedad en Santa Ana, destacan:
Malacara (Aún operando) La Reforma El Molino Potosí
En la hacienda El Molino instaló el segundo despulpador de café en 1894 y contratando técnicos ingleses que le permitieron la tecnificación de cada proceso desde el lavado hasta el empacado para exportar. Establecido en Santa Ana, logró ser alcalde del municipio en 1913.
Fue padre de 11 hijos, entre ellos María Álvarez quien fuera la primera sufragista del voto femenino en El Salvador.
Falleció el 6 de enero de 1949 en San Francisco, Estados Unidos. En su memoria se han nombrado calles, avenidas y centros escolares, como es el caso del centro escolar "Rafael Álvarez Lalinde" en Santa Ana.
Se considera que los descendientes de Álvarez Lalinde forman parte de las llamadas las 14 familias de El Salvador, un término popular que hace referencia a un pequeño grupo de familias que, según la creencia popular, controlaban el rumbo del país. Aunque si bien es cierto que durante la República Cafetalera la concentración de tierras estuvo en manos de unos pocos, no existe evidencia concreta de que exactamente 14 familias dominaran el país. Esta idea forma parte del imaginario colectivo salvadoreño. Sin embargo, incluir a la lista a Rafael Álvarez Lalinde en ese grupo refleja la gran riqueza que logró acumular.
Es tatarabuelo del político salvadoreño Alejandro Muyshdont Álvarez.
Referencias
Categoría:Nacidos en Medellín Categoría:Fallecidos en San Francisco Categoría:Emigrantes hacia El Salvador Categoría:Empresarios de El Salvador Categoría:Filántropos de El Salvador