El Clásico del fútbol mexicano, también conocido popularmente en México como «Clásico de Clásicos» o «Clásico Nacional», es jugado entre los clubes más populares y ganadores de la historia del fútbol mexicano, el Club América y el Club Deportivo Guadalajara.
También son los equipos más tradicionales de sus respectivas ciudades, Ciudad de México y Guadalajara. La rivalidad entre estos dos equipos surge a finales de los años 1950, específicamente el 12 de noviembre de 1959 en un partido que ganó el Guadalajara por 2-0, el cual ya había generado una expectativa enorme a consecuencia de las anteriores declaraciones del entrenador azulcrema quién se burló del cuadro tapatío al finalizar el último encuentro entre ambos, donde la escuadra capitalina lo derrotó justamente por 2-0; idéntico marcador por el que también acababa de dar cuenta de los otros dos equipos de la capital jalisciense.
Algunos de los factores que incentivaron, no solo el nacimiento de la rivalidad, sino su alcance como Clásico nacional, fueron: diversos acontecimientos dentro y fuera de la cancha protagonizados por sus jugadores y entrenadores, la rivalidad entre la provincia mexicana (representada por la ciudad de Guadalajara) y la metrópolis capitalina de la nación, el reflejo al interior de la cultura de cada club del choque entre las visiones nacionalista y cosmopolita que algunos sectores de la población albergaban para el país, las diferencias socioecónomicas profundamente marcadas entre ambas bases de aficionados durante aquel periodo, el impulso mediático de rivalidades como "mexicanos contra extranjeros", "héroes contra villanos", etcétera; promovidas a partir de la compra del América por parte de Telesistema Mexicano y evidentemente el encumbramiento de ambos clubes como las instituciones más exitosas y populares de este país.
En 1959, Emilio Azcárraga Milmo heredero propietario de Telesistema Mexicano, la empresa que hoy es Televisa, adquiere al equipo América y a partir de ese momento se buscó hacer una promoción intensa para que el equipo se arraigara en la sociedad mexicana.
Durante la década de 1960 el Guadalajara atravesaba por su mejor época, conocida como la era Campeonísimo, América buscó crear una antagonía y hacer que el partido se considerara un clásico, utilizando la figura de personajes como Fernando Marcos para crear un cierto "Pique" entre instituciones. La bronca que se generó en el estadio Olímpico de Ciudad Universitaria, en 1962, fue el punto cumbre para que la rivalidad llegara a arraigarse.
Historia
Los primeros encuentros
Los primeros antecedentes de partidos disputados entre estas escuadras se remontan a una gira que realizó el conjunto crema a la capital jalisciense donde disputó una serie de tres partidos en 1926. El 10 de octubre de 1926 fue el primer partido, realizado en el campo Guadalajara, terminó con un resultado de empate a un gol con goles del "Chato" Aceves por parte del Guadalajara y Guillermo Hyder por parte del América.
Un día después el lunes 11 de octubre en los terrenos del Paradero, el marcador del partido fue un 2-1 a favor del Guadalajara, encuentro el cual empezó ganando el conjunto capitalino por medio de un gol de Ignacio de la Garza, pocos minutos después llegaría el empate, y después de un penal marcado por el árbitro Juan Satústregui, Anastasio Prieto anotaría el gol de la victoria.
Se volvieron a enfrentar el 12 de octubre de 1926 y una vez más el Guadalajara se alzó con la victoria con un marcador de 2-1, marcaron Cortina y Prieto por los rayados y Rafael Garza Gutiérrez vía penal por los cremas. Sin embargo, no existe un consenso general de las diversas fuentes para acreditar dichos juegos como las primeras ediciones de esta rivalidad, en virtud de que los duelos fueron disputados por el equipo tapatío, integrando refuerzos del resto de los clubes jaliscienses, esto a manera de ser más un combinado representativo de la liga local, que el club como tal.
El primer partido registrado como un duelo entre estos conjuntos, sin contar con refuerzos ajenos, y de manera más unificada para las fuentes, fue el amistoso de 5 de febrero de 1932 celebrado en el Parque Oro de Guadalajara. El resultado del encuentro fue empate a dos tantos con goles de Antonio Ramírez y Rodolfo Herrera para los rojoblancos; en tano Felipe Haro y Leopoldo López Noriega marcaron para los cremas.
En competencia oficial, el primer encuentro registrado fue el 1 de agosto de 1943 en un partido del torneo de la Copa México 1942-43, donde el equipo rojiblanco derrotó a los azulcremas por marcador de 1-0.
En liga el primer partido fue el 16 de enero de 1944 durante la primera vuelta de la temporada 1943-44, escenificado en el Parque Oblatos y con resultado 3-1 en favor del equipo local. La revancha sobrevino el 20 de febrero de 1944 en el Parque Asturias, presentándose la primera goleada en este tipo de duelos, el equipo capitalino obtuvo el triunfo con un marcador de 7-2 sobre los tapatíos y el goleador americanista Leopoldo Proal hizo 4 goles en aquel encuentro.
Génesis del Clásico
Finales de Copa México
El 6 de mayo de 1954 se jugó el primer partido de final de cualquier torneo, entre América y Guadalajara; esto con motivo de la Copa México 1953-54. En este duelo de ida de la serie final en el Parque Oblatos el resultado fue de empate 1-1. El juego de vuelta se disputó el 12 de mayo en el Estadio Olímpico de la Ciudad de los Deportes, cuyo resultado y desenlace resultaron dramáticos. El empate 0-0 en el tiempo reglamentario obligó a jugar tiempos extras, durante los cuales fue expulsado el portero americanista Manuel Camacho, por lo que el delantero Eduardo Palmer se puso el suéter de portero; goles de Raúl "La Pina" Arellano y J. Santiago pusieron un definitivo 1-1, obligando a los penales. En aquellos tiempos el reglamento establecía un único tirador para la serie; los tiradores fueron Emilio Fizel (acertó 3 disparos) por América y Juan Jasso (solo anotó 1) por Chivas. Él cuadro capitalino se coronó campeón de Copa México por primera vez desde 1937-38
El 6 de marzo de 1955 se jugó a partido único, disputado en el Olímpico de la Ciudad de los Deportes, la gran final de la Copa México 1954-55, donde nuevamente se impuso América al Guadalajara, esta vez con victoria final de 1-0 con gol de Manuel Cañibe.
La disputa por el título 1959-60
Pero no fue hasta finales de los años 1950 que a este encuentro se le empezó a denominar clásico, cuando en la temporada 1959-60 ambos clubes disputaban los primeros lugares de ese torneo, América enfrentó consecutivamente de visita a los tres clubes de Guadalajara, el primero fue ante el Oro al que derrotó 2-0, luego se midió al Atlas para vencerlo también 2-0 y en el último enfrentó al CD Guadalajara, conjunto al que le impuso el mismo marcador el 5 de agosto de 1959 en el Parque Oblatos donde por cierto también terminó la condición de invicto que ostentaba el rebaño. Al terminar el encuentro ante el Guadalajara el entrenador de los entonces millonetas, Fernando Marcos González declaró: “América no viene a Guadalajara a ganar, eso es rutina. Nosotros venimos para cambiarle el número de su teléfono de larga distancia. Así es que ya lo saben mis amigos: cada que quieran llamar a Guadalajara marquen dos cero, dos cero, dos cero o el 20-20-20. Cortesía del América", esta declaración despertó la rivalidad que prevalece hasta nuestros días.
Para el siguiente encuentro se despertó gran expectación por parte de los aficionados por las declaraciones realizadas por el entrenador americanista, el partido se realizó el 12 de noviembre de 1959 en el Estadio Olímpico de Ciudad Universitaria, donde el rebaño pudo cobrar la afrenta y derrotó a los azulcremas por marcador de 2-0. En esta fecha se fincó lo que ahora es el llamado “Clásico Nacional”, motivado por el tremendo pique de los entrenadores Fernando Marcos González y Arpad Fekete. También en ese encuentro se rompió el récord de ganancias en el estadio capitalino ya que el anterior era de casi 125 mil pesos y el nuevo fue de más de 319 mil.
Duelos de Campeón de Campeones Dos finales enfrentaron al América y las Chivas durante la década de los 60 y correspondieron a la disputa del Campeón de Campeones, las dos con circunstancias iguales; a partido único disputado en el Estadio Olímpico Universitario, con América como campeón de Copa México, con Guadalajara como campeón de Liga, y las dos con triunfo para el Guadalajara, esto en las temporadas 1963-64 y 1964-65.
La primera se efectuó el 26 de abril de 1964, con resultado de 2-0, anotaciones de Salvador Reyes y Javier Barba. La segunda y que acrecentó el nombre de clásico fue el 14 de marzo de 1965 de nuevo en dicho encuentro se generó una de las broncas más grandes entre estos equipos y tras ser expulsado el defensa Guillermo "Tigre" Sepúlveda se quitó la playera rojiblanca y se la mostró a la banca americanista diciéndole a los jugadores Cremas: "con esta tienen para sentir miedo...".
Desde el inicio de los enfrentamientos en torneos de liga el Guadalajara dominó al América hasta la década de los 60, teniendo mejores resultados durante la época del Campeonísimo, donde hasta ese entonces se habían enfrentado en 54 ocasiones con 31 victorias para las Chivas, 10 para los Cremas y 13 empates. Esto incluyó la mayor goleada en la historia del Clásico de clásicos el 22 de agosto de 1956 en el Parque Oblatos, durante la jornada 8 de la temporada 1956-57 que terminó 7-0 en favor del Guadalajara.
Década de los años 1970
En este periodo, sobresalieron de manera especial sus primeras confrontaciones en la fase final conocida como liguilla. Las cuales ocurrieron en la temporada 1976-77, torneo en el que la fase final se jugó dividiendo a los 8 equipos calificados en 2 grupos de 4, jugando todos contra todos a visita recíproca. América y Guadalajara dividieron victorias como visitante (1-2 y 0-1 respectivamente). El América pudo emparejar un poco los enfrentamientos en la liga durante la década de los 70, donde el Guadalajara no consiguió ningún título, y vivió algunas de sus peores rachas enfrentando a su acérrimo rival, incluida una goleada 5-2 en el estadio Azteca.
Década de los 1980
Semifinal 1982-83
El América de la temporada 1982-83 realizó una de las mejores actuaciones en la historia de la temporada regular, al concluir el torneo con 26 victorias, 9 empates y 3 derrotas en 38 juegos, 69 goles a favor y 27 en contra, liderando con ello en ofensiva y defensiva el campeonato y un total de 61 puntos. Implantando con los números anteriores los récords de más victorias, más triunfos como local (17), más puntos y mayor porcentaje de efectividad (80.26% de los puntos disputados). Su paso por la temporada regular, pareció refrendado al imponerse con global de 6-0 al Atlético Potosino en la ronda de cuartos de final, e incluso en la semifinal de ida jugada en el Jalisco al derrotar 2-1 al Guadalajara, sin embargo la historia cambiaria drásticamente.