El cónclave de 2025 reunió a los miembros del Colegio Cardenalicio en mayo de 2025, tras la muerte del papa Francisco, fallecido el 21 de abril de ese año. El cónclave comenzó el 7 de mayo de 2025 y concluyó al día siguiente, el 8 de mayo, con la elección del cardenal Robert Francis Prevost como papa de la Iglesia católica, adoptando el nombre de León XIV, tras la cuarta votación.

Antecedentes: muerte del papa Francisco

En febrero y marzo de 2025 se especuló sobre el próximo cónclave después de que Francisco desarrollara una neumonía bilateral. El 21 de abril de 2025, Francisco falleció a la edad de 88 años.

Los cardenales del cónclave pueden seleccionar a cualquier varón católico bautizado, pero desde 1389 siempre han elegido a un cardenal.

Proceso electivo

Los cardenales mayores de 80 años antes del 21 de abril de 2025 no participaron. Hasta el 6 de mayo de 2025 había 252 cardenales, de los que 135 tenían menos de 80 años. A estos 135 se les restaron dos, Antonio Cañizares y John Njue, quienes no participaron en el cónclave debido a problemas de salud. Al principio, por razones de salud, se esperaba que Vinko Puljic no asistiera al cónclave, sin embargo, al recibir el alta médica, viajó a Roma y participó.

Según la constitución apostólica Universi Dominici Gregis del papa Juan Pablo II, modificada posteriormente por el motu proprio Normas nonnullas de Benedicto XVI, la sede queda formalmente vacante tras la muerte del pontífice. En ese momento, el decano del Colegio Cardenalicio convoca a todos los cardenales menores de 80 años a presentarse en la Ciudad del Vaticano en un plazo de entre 15 y 20 días.

Durante este periodo —en el que se celebran la novena (también conocida como novenario) y las exequias del papa fallecido— los cardenales residentes en Roma esperan la llegada de sus pares procedentes del extranjero. La normativa establece que los electores tienen al menos 15 días para reunirse, y permite iniciar el cónclave antes si todos los cardenales han llegado, o posponerlo por causas graves, pero en ningún caso más allá de los 20 días posteriores a la declaración de la sede vacante.

Composición electoral

El día del fallecimiento de Francisco, el Colegio Cardenalicio contaba con un total de 252 miembros, de los cuales 135 eran cardenales electores habilitados para participar en el cónclave. La constitución apostólica Universi Dominici gregis establece un límite máximo de 120 electores, sin embargo, al Francisco sobrepasar este número, el número de electores se extendió, pudiendo votar los 135 cardenales sin prohibición alguna.

De los 133 cardenales electores, 108 fueron creados por el papa Francisco, 20 por Benedicto XVI y 5 por Juan Pablo II. 27 cardenales electores participaron también en el cónclave de 2013 y 5 lo hicieron en el cónclave de 2005.

Cinco de los cardenales electores pertenecian a Iglesias orientales católicas: Luis Rafael I Sako (caldea), Baselios Cleemis (siro-malankar), Berhaneyesus Demerew Souraphiel (etíope), Mykola Bychok (greco-católica ucraniana) y George Koovakad (siro-malabar).

Un total de 33 cardenales pertenecían a institutos religiosos. Cinco eran de la Pía Sociedad de San Francisco de Sales, con cuatro cardenales cada uno estaban la Orden de Frailes Menores y la Compañía de Jesús; con tres la Orden de Frailes Menores Conventuales; y con dos la Orden de Predicadores, la Congregación de la Misión, la Congregación del Santísimo Redentor, y los Misioneros del Verbo Divino. La Orden de San Agustín, la Orden de los Hermanos Menores Capuchinos, la Orden de los Carmelitas Descalzos, la Orden del Císter, el Instituto Secular Pío X, los Misioneros de la Consolata, los Misioneros del Sagrado Corazón, la Congregación de Misioneros de San Carlos Borromeo, y la Congregación del Espíritu Santo tuvieron un cardenal cada uno.

El cardenal Antonio Cañizares, arzobispo emérito de Valencia (España), y el cardenal John Njue, arzobispo emérito de Nairobi, no estuvieron presentes en el cónclave por problemas de salud.

+Cónclave de 2025frameless|200px|centerEstadísticas de los cardenales electores del cónclave de acuerdo a su origen geográfico.1736232017184Total de electores135Ausentes2 cardenales

Papables Con la hospitalización de Francisco en febrero y marzo de 2025 se alimentaron las especulaciones sobre un cónclave inminente.  Debido a la importante expansión internacional del Colegio Cardenalicio bajo el pontificado de Francisco, que llegó a 252 miembros, con más de 140 cardenales no europeos nombrados durante su pontificado, algunos observadores habían sugerido la probabilidad de un papa no europeo.

Siguiendo el dicho italiano "Papa gordo, Papa flaco ", algunos periodistas predijeron que el sucesor de Francisco sería más conservador.

Por otro lado,algunos creeyeron que sería elegido un papa joven como Pierbattista Pizzaballa o Luis Antonio Tagle.

El candidato más fuerte para ser elegido papa fue el secretario de estado Pietro Parolin,sin embargo se cumplió el dicho de "Quien entra al cónclave como papa sale como cardenal" y no resultó elegido.

Controversias

Participación del cardenal Becciu La posible participación del cardenal Giovanni Angelo Becciu en el cónclave de 2025 generó una significativa controversia dentro y fuera del Vaticano. Becciu fue condenado en diciembre de 2023 por malversación de fondos y abuso de poder en relación con una fallida inversión inmobiliaria en Londres, Reino Unido, siendo sentenciado a cinco años y medio de prisión e inhabilitado de forma perpetua para ejercer cargos en la Santa Sede.

A pesar de haber sido despojado de sus derechos cardenalicios por el papa Francisco en 2020, Becciu sostuvo que nunca se le notificó formalmente su exclusión del cónclave y que su participación en un consistorio en 2022 indicaba que sus prerrogativas seguían vigentes.

El Vaticano lo ha catalogado como «no elector», equiparándolo a los cardenales mayores de 80 años, aunque Becciu tenía 76 años en ese momento. El cardenal Pietro Parolin, Secretario de Estado, presentó dos cartas firmadas por el papa Francisco, fechadas en 2023 y marzo de 2025, en las que se expresaba la voluntad de excluir a Becciu del cónclave.

El cardenal anunció el 29 de abril de 2025 que no participaría en el cónclave previsto para el 7 de mayo, aceptando retirarse «por el bien de la Iglesia», tras la presentación de las cartas por parte de los cardenales Parolin y Giovanni Battista Re.

Eventos previos al cónclave Tras la muerte del papa Francisco, comenzaron los preparativos en la Domus Sanctae Marthae para alojar a los cardenales electores. Estos incluyeron la instalación de barreras o películas opacas en las ventanas para evitar el contacto con el exterior y la construcción de espacios para la celebración del sacramento de la Penitencia, la oración privada y las comidas.  Se utilizaron bloqueadores de señal para aislar a los electores de las redes Bluetooth Wi-Fi y móviles

En la Capilla Sixtina, los preparativos incluyeron la adición de mesas y sillas a modo de sillería de coro y la cobertura de las ventanas; se instalaron la estufa para quemar papeletas y la chimenea, que juntas sirven para señalar los resultados al mundo exterior,  así como un piso de madera temporal que sirvió para proteger la incrustación de mármol, proporcionar una superficie más nivelada y ocultar los bloqueadores de señales electrónicas. Tanto la Casa de Santa Marta como la Capilla Sixtina fueron inspeccionadas minuciosamente antes del cónclave para detectar cualquier dispositivo no autorizado. El 2 de mayo, los bomberos del Vaticano instalaron la chimenea de la Capilla Sixtina.

Cónclave El 7 de mayo de 2025 comenzó el cónclave para elegir al sucesor de Francisco. Fue presidido por el cardenal Giovanni Battista Re, decano del Colegio Cardenalicio, quien celebró la misa pro eligendo Pontifice (lit. «para la elección del Pontífice») en la basílica de San Pedro a las 10:00 h CEST. Todo el personal de apoyo, como sacristanes, personal médico, ascensoristas y el director de los servicios de seguridad del Vaticano, junto con los oficiales y funcionarios del cónclave, prestaron juramento de secreto el 5 de mayo.

A las 16:30 h, el cónclave comenzó oficialmente con un servicio de oración en la Capilla Paulina, al término del cual los electores entraron en procesión en la Capilla Sixtina entonando la Letanía de los Santos. Una vez allí, se cantó el himno Veni Creator Spiritus («Ven, Espíritu Creador») y los 133 cardenales votantes juraron entonces guardar el secreto. Cada cardenal elector, por orden de antigüedad, colocó sus manos sobre un libro de los Evangelios e hizo la afirmación en voz alta en latín:

Al prestar juramento, varios cardenales usaron las formas latinas de sus nombres. Diego Ravelli, maestro de ceremonias pontificias, pronunció entonces las palabras «¡Extra omnes!». La entrada a la Capilla Sixtina se cerró a las 17:46, tras lo cual se pudo realizar una única votación del día. El cardenal Raniero Cantalamessa, antiguo Predicador de la Casa Pontificia y no elector, ofreció entonces una reflexión a los cardenales tras su procesión hacia el cónclave.

Votaciones Primer día, miércoles 7 de mayo Primera votación: A las 21:01, hora de Roma, sale el humo resultante de la quema del primer escrutinio; el resultado fue negativo (fumata negra). Esta fumata se convirtió en la más tardía registrada en un primer día de cónclave desde al menos inicios del , superando la del cónclave de 2005, que ocurrió a las 20:05.

Segundo día, jueves 8 de mayo alt=Segunda fumata negra|miniaturadeimagen|Segunda fumata negra.Segunda y tercera votación: a las 11:51, hora de Roma, nuevamente se produce fumata negra, por lo que ninguna de las dos votaciones de la jornada matutina dieron por resultado la elección de un pontífice. alt=Fumata blanca conclave 2025|miniaturadeimagen|Fumata blanca del 8 de mayo de 2025. Cuarta votación: a las 18:07, hora de Roma, se produce una fumata blanca, indicando que un nuevo sumo pontífice ha sido elegido, y marca el comienzo de los preparativos antes de que el nuevo papa comparezca ante todos los feligreses. A las 19:13, el protodiácono Dominique Mamberti pronunció el habemus papam en el cual se reveló que el nuevo papa sería el cardenal estadounidense-peruano Robert Francis Prevost, que tomó por nombre papal de León XIV:

Es el primer papa perteneciente a la Orden de San Agustín. Pese a que Eugenio IV y otros pontífices estuvieron vinculados estrechamente a la orden agustiniana, no fueron frailes agustinos. Es el primer pontífice norteamericano, nacido en los Estados Unidos, el segundo de procedencia americana y el primer anglófono desde Adriano IV (1154-1159).

Pietro Parolin, como el cardenal obispo de mayor edad presente en la Capilla Sixtina, cumplió con el deber de preguntar al papa electo si aceptaba la elección y cuál sería su nombre papal. Prevost escogió el nombre de León XIV, en evocación a papas anteriores como León I y León XIII, conocidos en su tiempo por su liderazgo y compromiso social, debido, según propias palabras, a que «el Papa León XIII, con su Rerum novarum, abordó la cuestión social en el contexto de la primera revolución industrial. Hoy, la Iglesia debe responder a otra revolución industrial: la de la inteligencia artificial». miniaturadeimagen|Primera aparición de León XIV desde el balcón de la Logia de la Bendición de la basílica de San Pedro.

En su primera aparición pública, acompañado de los cardenales Pietro Parolín y Vinko Puljić, junto con el resto de cardenales en los balcones aledaños, todos ellos participantes en el cónclave, expresó gratitud por el legado de su predecesor, el papa Francisco, y dirigió un mensaje de paz a todos los pueblos. También se dirigió en español a su antigua diócesis de Chiclayo, mostrando su cercanía con la comunidad latinoamericana.

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