El espejo de obsidiana es un espejo de 31,40 cm de altura de estilo azteca del Postclásico tardío , realizado en obsidiana con la técnica de tallado, abrasión y pulido, de forma circular con una prolongación ondulada que termina en una perforación probablemente para colocar la pieza en algún tipo de soporte. Se exhibe en un soporte de madera contemporáneo.Espejo de obsidiana Catálogo Museo de América https://www.cultura.gob.es/museodeamerica/coleccion/america-prehispanica/espejo-de-obsidiana.html (Consultado el 07 de abril de 2025)
Los aztecas Los términos azteca y mexica sirven para designar a un pueblo nahua o de lengua náhuatl que en el alcanzó la hegemonía en la zona central de México. Se desconoce el lugar exacto de su procedencia, quizás de los territorios del norte de México o incluso del suroeste de los Estados Unidos. Disponemos de documentos que nos aportan información sobre los aztecas como la Tira de la peregrinación o códice Boturini que nos dice que procedían de una patria legendaria llamada Aztlán, que tras un deambular dilatado residiendo provisionalmente en el cerro de Coatépec, en la ciudad de Tula (gran capital de los toltecas) o el promontorio de Chapultepec, bajo la dirección del caudillo Tenoch llegaron a un islote del lago Texcoco y fundaron en esa zona pantanosa el asentamiento de Tenochtitlan en 1325. Tras lograr convertir el terreno en una zona fértil para el cultivo del maíz, iniciaron campañas bélicas con las ciudades vecinas hasta lograr establecer las bases em 1433 de la poderosa Confederación azteca.
Su carácter bélico se basaba en la especial concepción del mundo y el universo, ya que creían en la vieja Leyenda de los Soles,PANO GARCÍA, José Luis. Manual de arte precolombino. Prensas Universitarias de Zaragoza, 2021. según la cual ellos vivían en la era del quinto sol y para evitar el fin de esa era, debían practicar una actividad guerrera y el sacrificio de seres humanos. Esa actitud hizo que se extendieran por el valle de Toluca y el valle de Oaxaca lográndose una síntesis y una homogeneización político cultural con el último caudillo azteca Moctezuma que se vio interrumpida por la conquista de española de Hernán Cortés.
Un acercamiento a la pieza mediante el material: la obsidiana negra miniaturadeimagen|265x265px|Espejo Azteca de Obsidiana (colección Museo de América, Madrid) La obsidiana es un vidrio natural de origen volcánico, que destaca por su particular brillo, tiene variedad de colores y tonalidades, así como diferente grado de dureza y fragilidad y una fractura concoidea que permite hacer formas con filos agudos y cortantes.PASTRANA, Alejandro. GARCÍA VALLÉS, Maite & MORELOS RODRÍGUEZ, Lucero “La obsidiana: un vidrio precioso milenario”. En Carles Canet Miquel Guía de campo del GEOPARQUE de la COMARCA MINERA, México, D.F, Laboratorio Nacional de Clima Espacial Instituto de Geofísica UNAM, 2018, pp. 93-106 La obsidiana negra es una roca que abunda cerca del llamado cerro o volcán de San Andrés.
La explotación prehispánica de la obsidiana en sus variedades verde, transparente, dorada y bandeada, se concentró en el flanco sur- oeste del cerro de Las Navajas. Las minas más renombradas de la sierra de Las Navajas corresponden a la explotación de la Triple Alianza, y se conocen como la explotación azteca. Entre las minas se ubicaban los talleres y los campamentos habitacionales y de trabajo de los dirigentes, mineros, artesanos y cargadores.
La importancia estratégica de este recurso radicaba en la manufactura de instrumentos y armas, así como de artefactos y objetos simbólicos asociados con los dioses y con las estructuras de poder. Así se empleó tanto en las actividades productivas de alimento como de caza, la recolección o la agricultura. También se hicieron instrumentos artesanales y armas. Y debido a su brillo se empleó para hacer objetos preciados que formaron parte de la vestimenta de sacerdotes y personajes de alto status, como orejeras, bezotes, cuentas, pendientes, esculturas, cetros y espejos. La obsidiana verde de Las Navajas representa el poder del centro de Mesoamérica. El brillo y los reflejos vítreos se han conceptualizado como una especie de “energía interna”, a la que la mentalidad animista le han asignado propiedades mágicas y divinas.
Plinio el Viejo en su obra Historia Natural del se refirió a la obsidiana en relación a una piedra que había encontrado en Etiopía un explorador romano, diciendo de ella, que no devolvía imágenes, sino que devolvía sombras. Existen pruebas de que los romanos conocían esta piedra y que la utilizaron para realizar espejos, de hecho, se han encontrado espejos en varias casas de Pompeya a los que se han atribuido funciones apotropaicas.BLANCO, Miguel Ángel. “El Espejo Humeante”. [Catálogo Mayo-Diciembre 2022], Museo Arqueológico Nacional, 2022 Por lo tanto, la relación de la obsidiana con los espíritus y lo sobrenatural data desde muy antiguo y además focalizado en los espejos.
Los estudiosos y los mineralogistas la descubrieron en el la descubrieron cuando ya la habían dado por desaparecida en entornos de volcanes activos, como Lord Hamilton en los conos del Vesubio y del Etna o Alexander Von Humboldt en el Teide, lo que ha permitido estudiar sus propiedades, además se han encontrado en las Cañadas del Teide herramientas de obsidiana en lugares que fueron ocupados por los guanches.
El dios Tezcatlipoca "el espejo humeante" “TEZCATLIPOCA ,ta-skat-le-'po-kal, o Tezcatlepoca (náhuatl, probablemente derivado de la palabra tezcatl, "espejo de obsidiana", junto con i(h)poca, "emite humo o exhalaciones"), era la deidad omnipotente y omnipresente del panteón azteca. El culto a Tezcatlipoca fue llevado al centro de México por los toltecas hacia finales del siglo X d.C.”Encyclopaedia Britannica, Inc. Encyclopedia of World Religions. Encyclopaedia Britannica, Inc, 2006, p. 1086miniaturadeimagen|Representación del dios Tezcatlipoca según el Códice Borgia|197x197pxDios del Norte, asimilado por los aztecas “originalmente, era la personificación del aire, fuente tanto del aliento de la vida como de la tempestad”CAUDET YARZA, Francisco. Leyendas mayas y aztecas. Madrid, M. E. Editores, 1996. por tanto divinidad capaz de dar vida así como de destruirla. En la cosmovisión azteca estaba asociado al Norte, la Noche, la Guerra, la constelación de la Osa Mayor y el Viento Nocturno. Respondía a diversos nombres derivados de la zona y cultura en la que se adscribía. El hecho de que respondiese a varios nombres y evocaciones estaba motivado por el lenguaje náhuatl en el que cada palabra, cuando se usa en un contexto mitológico o mágico, puede adquirir múltiples significados, algunos de ellos con matices esotéricos. Además, al igual que muchas lenguas indígenas de América, el náhuatl tiende a formar palabras compuestas, lo que potencia su capacidad de evocación. Esto se debe a que cada término que las integra aporta sus propias asociaciones tradicionales de imágenes, lo que permite una gran diversidad de interpretaciones y alusiones.SOUSTELLE, Jacques. El universo de los aztecas. México, D.F., Fondo de Cultura Económica, 1986, p. 96
Tezcatlipoca formaba parte de los 4 dioses principales de México-Tenochtitlan junto con Huitzilopochtli, Tláloc y Quetzalcóatl.
La dualidad de los pueblos precolombinos, que articula todo el pensamiento y organización social está presente en la relación de contrarios entre Tezcatlipoca y Quetzalcóatl, dioses de culturas anteriores que aunque opuestos también son complementarios, ya que mientras Tezcatlipoca representaba el caos, la guerra y el engaño mediante la magia con hechizos y maleficios; Quetzalcóatl simbolizaba la paz, la civilización y prosperidad.CAUDET YARZA, Francisco. Leyendas mayas y aztecas. Madrid, M. E. Editores, 1996. p. 108
Para entender el origen de Tezcatlipoca debemos remitirnos a los dioses antiguos, conocidos como la “Pareja Divina”, ambos señores de la dualidad masculina y femenina, quienes crearon al resto de dioses.
Esta segunda generación de dioses compuesta por Xipe Tótec, Tezcatlipoca, Quetzalcóatl y Huitzilopochtli, conocidos como los dioses jóvenes pronto relegaría el culto de los dioses viejos. Y tendrían un papel fundamental en la concepción del mundo de los pueblos indígenas, quienes consideraban que el universo se movía por el cambio, de tal manera que antes del mundo actual en el que habitaban, se creía que había existido 4 Mundo o Soles previos, cada uno de ellos asociado a una divinidad y a un símbolo:
“Sol del Jaguar” (Ocelotonatiuh) gobernado por Tezcatlipoca, donde los humanos eran gigantes, y cuya destrucción se produjo por el levantamiento de Tezcatlipoca cuando hizo caer el cielo; “Sol del Viento” (Ehecatonatiuh) gobernado por Quetzalcóatl en el que los humanos eran de tez blanca y delgados y cuyo fin se debió a un gran huracán que los transformó en monos y los dispersó; el “Sol de Lluvia (Quiauhtonatiuh) gobernado por Tláloc donde que los humanos de esta era eran resistentes al fuego, pero cuya destrucción se debió a una lluvia de fuego y cenizas que convirtió a los humanos en aves. El cuarto sol “Sol del Agua” (Atonatiuh) gobernado por Chalchiuhtlicue, diosa del agua en el que los humanos eran hábiles nadadores pero un gran diluvio los convirtió en peces.SOUSTELLE, Jacques. El universo de los aztecas. México, D.F., Fondo de Cultura Económica, 1986.
Por tanto, las civilizaciones que habitaban Mesoamérica, Centroamérica y el área Andina se encontraban en el “Quinto Sol” del Movimiento, gobernado por Tonatiuh, dios del Sol, creado a partir del sacrificio de los dioses. Esta cosmovisión está presente en la teoría de los 4 rumbos.
Es lógico pensar que la civilización azteca encontrase refugio en los 4 dioses principales antes mencionados: por un lado Tláloc y Quetzalcóatl como dioses de las aguas verticales y el crecimiento así como de la civilización y la prosperidad respectivamente en recuerdo de su pasado como pueblo nómada y agrícola, mientras que Tezcatlipoca y Huitzilopochtli, ambos dioses guerreros de gran peso en la organización social, evocando de igual manera su pasado como pueblo guerrero.
Este hecho justifica el gran peso que tenía Tezcatlipoca en los ritos religiosos celebrados por los aztecas, llegando a articular uno de los dos modelos educativos de la época el “telpochcalli “casa de los jóvenes” donde niños y adolescentes recibían una educación esencialmente práctica, orientada hacia la vida del ciudadano medio y la guerra. Los propios maestros eran guerreros ya confirmados, que se encargaban de inculcar a sus alumnos las virtudes cívicas y militares tradicionales”.SOUSTELLE, Jacques. El universo de los aztecas. México, D.F., Fondo de Cultura Económica, 1986. p. 37 El otro sistema educativo: el calmécac estaba dedicado a la vida austera y estudiosa de libros sagrados, mitos, calendario adivinatorio, etc. cuya finalidad última era preparar a los jóvenes para el sacerdocio y/o los altos cargos del Estado, bajo la invocación del dios Quetzalcóatl. A diferencia del sistema educativo dedicado a Quetzalcóatl al que solo podían acceder los hijos de dignatarios, el telpochcalli estaba abierto a hijos de comerciantes, cortesanos y simples ciudadanos. miniaturadeimagen|161x161px| Representación de los imitadores de Tezcatlipoca según el Códice Florentino: Ixiptla (sacrificio humano) tlatoani (representación del Dios o gobernante)