miniaturadeimagen|300x300px|Comienzo del itinerario bajo una alineación de plátanos de sombra. El Camino Natural Vía Verde del río Oja es un itinerario perteneciente a la Red de Caminos Naturales de España, un proyecto desarrollado por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, que se encarga de la recuperación de antiguas infraestructuras relacionadas con el transporte y la comunicación, que actualmente se encuentran en desuso o en estado de abandono, para su uso senderista y ciclista.

Localización Este itinerario discurre por el trazado del antiguo ferrocarril de vía estrecha Haro-Ezcaray y sigue el curso, en paralelo, del río Oja, que da nombre a la comunidad autónoma, a través de un corredor natural que enlaza los paisajes de montaña de la Sierra de la Demanda con las llanuras y viñedos de La Rioja en dirección noroeste de la provincia, para desembocar finalmente en el Ebro. En su trayecto, atraviesa los más bellos y monumentales parajes de la provincia. Al Ebro se le suman también en el territorio otros ríos como el Najerilla, Iregua, Leza-Jubera, Cidacos o Alhama. La ruta está diseñada para senderismo, cicloturismo y actividades de recreo al aire libre, y constituye uno de los itinerarios verdes más frecuentados de la comunidad autónoma. miniaturadeimagen|300x300px|Puente metálico que cruza el arroyo Santurdejo.|izquierda Este Camino Natural cuenta únicamente con un tramo acondicionado que recorre el trayecto de la línea ferroviaria. Se localiza íntegramente en La Rioja, desde la población serrana de Ezcaray hasta la villa riojana de Casalarreina. A lo largo de sus aproximadamente 26 kilómetros, la ruta atraviesa diversos municipios como Ojacastro, Santurdejo, Bañares, Castañares de Rioja y Santo Domingo de la Calzada, enlazando entornos rurales, áreas de ribera y paisajes agrícolas característicos de la región.

Además, desde Casalarreina es posible continuar hasta Haro mediante la Ruta Verde del Oja-Tirón, lo que prolonga la conexión natural del valle hasta la comarca vitivinícola de Rioja Alta.

Historia del ferrocarril La vía del ferrocarril que hoy constituye el Camino Natural Vía Verde del río Oja fue proyectada ya a finales del siglo XIX; en 1881 se planteó la construcción de un ramal que partiendo de Casalarreina llegara hasta Ezcaray. Finalmente, la línea ferroviaria —de vía estrecha y popularmente conocida como ‘El Bobadilla’ — se inauguró en 9 de julio de 1916, conectando Ezcaray con Haro a través del valle del río Oja.miniaturadeimagen|300x300px|El Camino Natural Vía Verde del Oja comienza junto a la antigua estación ferroviaria de Ezcaray, actualmente transformada en restaurante.Durante su época de mayor esplendor, en 1956, este ferrocarril llegó a transportar unas 34.000 toneladas de mercancías y alrededor de 210.000 viajeros. Sin embargo, el progresivo declive demográfico de la comarca, junto con la creciente competencia del transporte por carretera (automóviles, autobuses y camiones), provocaron un descenso brusco de su uso.

Ante la pérdida de rentabilidad, la explotación del ferrocarril se suspendió: su último servicio tuvo lugar el 15 de enero de 1964. A partir de ese momento, la infraestructura fue abandonada y gran parte del trazado quedó en desuso.

Hoy en día el antiguo ferrocarril vive de nuevo como vía verde: su recorrido —atravesando montañas, valles, bosques y campos de cultivo— permite recorrer a pie o en bicicleta el valle del Oja, preservando parte de la memoria histórica y ofreciendo una experiencia de turismo activo vinculada al patrimonio natural y cultural de La Rioja.

Descripción por tramos izquierda|miniaturadeimagen|300x300px|Ermita de Nuestra Señora de Allende. El Camino Natural Vía Verde del Oja parte junto a la antigua estación de Ezcaray, hoy rehabilitada para usos turísticos, y arranca bajo una alineación de plátanos de sombra (Platanus x hispánica) que flanquean el tramo inicial —asfaltado y de tráfico compartido— y que marcan los primeros metros del recorrido antes de que la vía entre definitivamente en el corredor fluvial donde sigue en paralelo al río que le da nombre, dejando a los lados varios desvíos que llevan a un área recreativa y a la ermita de Nuestra Señora de Allende, patrona de Ezcaray.

Desde los primeros pasos, la Sierra de la Demanda domina el horizonte: el camino desciende suavemente por las laderas septentrionales entre los montes de Suso y Yuso y gana enseguida un carácter más natural cuando el firme pasa a zahorra compactada y desaparece el tránsito motorizado. En estas primeras decenas de kilómetros el bosque es mixto y relativamente bien conservado: haya (Fagus sylvatica) y quejigo (Quercus faginea) configuran los rodales más cerrados, mientras que arces (Acer sp.), cerezos (Prunus avium), nogales (Juglans regia), avellanos (Corylus avellana) y fresnos (Fraxinus spp.) completan la estratificación arbórea; en las áreas más húmedas también aparece el acebo (Ilex aquifolium) como elemento puntual del sotobosque, lo que otorga al tramo un marcado carácter de bosque de montaña y ribera. miniaturadeimagen|300x300px|Una instantánea del camino en las inmediaciones del hito kilométrico 5. Al acercarse a Ojacastro, la vía pasa por los restos de la antigua estación y queda en ocasiones encajonada entre trincheras excavadas en la roca —vestigios del antiguo ferrocarril—; la vegetación aquí alterna parches sombríos de frondosas con claros donde aparecen praderas y pequeños prados de siega. Tras cruzar el arroyo de San Pelayo a través de un puente de piedra, el paisaje comienza a abrirse: las choperas de producción (Populus spp.) y las llanuras de inundación del río emergen frente al viajero, y las parcelas agrícolas empiezan a ganar terreno. En estos sectores ya se observan campos de cultivo con cereales (trigo Triticum aestivum, cebada Hordeum vulgare, triticale x Triticosecale y avena Avena sativa) y parcelas de colza (Brassica napus), girasol (Helianthus annuus), leguminosas (Fabaceae) y frutales variados, reflejo de la transición de un paisaje forestal a uno agrario.

El tránsito por la franja media del valle —hacia Santurde, Santurdejo y Bañares— se realiza un mosaico de huertos, pastizales y cultivos cerealistas. En los márgenes del río se mantienen formaciones de ribera dominadas por álamos y chopos (Populus spp.), sauces (Salix spp. -en tramos puntuales-) y otros ejemplares de fresno (Fraxinus spp.), que constituyen los sotos que acompañan al cauce y actúan como corredores ecológicos para la fauna. Tras este tramo, la ruta prosigue por una zona de cultivos y caseríos. Entre las parcelas agrícolas, las alineaciones de chopos y las pequeñas masas arboladas ofrecen sombra y refugio a aves y pequeños mamíferos, integrando el uso tradicional del territorio con el valor natural del corredor fluvial. izquierda|miniaturadeimagen|300x300px|Llegada del Camino Natural Vía Verde del Oja a Santo Domingo de la Calzada. Al aproximarse a Santo Domingo de la Calzada, el Camino Natural Vía Verde del Oja se acerca al entorno urbano. A esta localidad se accede tras cruzar la carretera LR-325, donde se recomienda precaución. Este histórico municipio fue fundado en el siglo XI por lo que merece la pena detenerse ya que conserva un patrimonio capaz de transportar al visitante a la época medieval: murallas aún visibles, recoletas plazas, antiguas residencias nobles y un notable conjunto religioso. El trayecto en Santo Domingo de la Calzada, cruza la localidad coincidiendo con el Camino de Santiago. Entre los edificios más significativos de este municipio se encuentran la abadía cisterciense y el convento de San Francisco, aunque la auténtica referencia es la catedral dedicada a la figura de Santo Domingo de la Calzada, acompañada por su llamativa torre separada del templo, cuya obra comenzó en 1158. En su interior, reposan los restos del santo, figura central de relatos prodigiosos como el famoso milagro del gallo y la gallina que, según la tradición, recuperaron la voz después de haber sido cocinados. La presencia actual de un gallinero con aves vivas mantiene vigente esta singular leyenda y la convierten en la única catedral del mundo con animales viviendo dentro de ella. En esta localidad el carácter de la ruta se humaniza temporalmente: la senda atraviesa márgenes de huertas y polígonos periurbanos antes de recuperar, al poco de salir de la villa, el paisaje agrario abierto.

En la salida hacia el norte se multiplican las referencias a la agricultura de la comarca y comienzan a aparecer con más frecuencia los viñedos (Vitis vinífera), que anuncian la proximidad de La Rioja vitivinícola: estos viñedos se integran con chopos (Populus spp.) y pequeñas islas de vegetación de ribera, y en algunos tramos también se observan instalaciones de huertos solares y canales de riego que completan el paisaje contemporáneo de la vega. miniaturadeimagen|300x300px|Puente de piedra de Casalarreina. El tramo final, ya próximo a Castañares de Rioja y en la entrada a Casalarreina, transcurre entre plantaciones de chopos (Populus spp.), alineaciones de árboles de ribera y cultivos alternos; el sendero se separa en ocasiones de la carretera para acercarse al cauce, recuperando un ambiente más fresco y húmedo en el que las orillas muestran vegetación riparia bien definida. Los últimos metros conducen a un puente metálico cercano al puente monumental de Casalarreina, una construcción de sillería del siglo XIX, y al monasterio de Nuestra Señora de la Piedad, edificación del siglo XVI, donde el bosque de ribera, las choperas y las parcelas cultivadas conviven como reflejo de la historia agrícola y ferroviaria del valle.

Otros datos de interés

Catedral de Santo Domingo de la Calzada Construida en 1158, fue modificada en el , para acoger el sepulcro del santo, pero manteniendo casi totalmente su planta original.

Destacan sus dos portadas románicas, además de sus vidrieras y la torre de estilo gótico. Además, en su interior, cabe reseñar la cabecera románica, la capilla, el coro, el gallinero gótico y una de las obras más emblemáticas de Damián Forment, el retablo.

Monasterio de Nuestra Señora de la Piedad Su construcción comenzó en 1514, por orden del obispo de las Diócesis de Calahorra y Palencia, Juan Fernández de Velasco, pero no fue hasta el 1522, cuando fue inaugurado.

De estilo gótico isabelino y renacentista plateresco es el único monasterio de España inaugurado por un papa. Ya que el papa Adriano VI, pasó la noche en él en su camino de vuelta a Roma.

Referencias

Enlaces externos

Sitio web oficial Camino Natural Vía Verde del Oja Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación de España

Categoría:Turismo