Andrés Alonso Polo (Pedrosillo de Alba, Salamanca, 10 de abril de 1876 - Santiago de Compostela, 20 de septiembre de 1924) fue un sacerdote católico, poeta, catedrático de universidad y canónigo español.

Biografía

Estudios y formación Nació en Pedrosillo de Alba en 1876. En 1886 ingresó en el Seminario Conciliar Central de Salamanca, donde cursó sus estudios eclesiásticos de latín y de humanidades e inició los de filosofía (1886-1892), obteniendo la máxima calificación —Meritissimus, equivalente a sobresaliente— en todas las asignaturas, excepto en las asignaturas de Latín y de Geografía del primer curso, en las que obtuvo la calificación de Benemeritus —la segunda más alta calificación, equivalente a notable—. En 1892 ingresó en la Compañía de Jesús (jesuitas), donde prosiguió sus estudios humanísticos y filosóficos e inició los teológicos. En 1897 abandonó la Compañía y regresó al Seminario Conciliar Central de Salamanca, donde continuó sus estudios de teología y cursó los de derecho canónico, obteniendo la licenciatura y el doctorado en Sagrada Teología.

También cursó la carrera de Filosofía y Letras en la Universidad de Salamanca, donde obtuvo la licenciatura en Filosofía y Letras con ocho matrículas de honor y quince sobresalientes. Prosiguió entonces sus estudios en la Universidad Central de Madrid, donde obtuvo el doctorado en Filosofía y Letras con ocho matrículas de honor y quince sobresalientes. También hizo en Zaragoza los estudios de especialización para archiveros, bibliotecarios y anticuarios; y estudió dos años de Alemán, de Arqueología bíblica, de Epigrafía y Derecho público en la Universidad de Estudios Superiores.

Sacerdocio y docencia Entre 1903 y 1908 desarrolló su ministerio sacerdotal en la diócesis de Salamanca. En 1903 realizó un viaje a Roma, donde conoció a Ramón Ibarra y González, arzobispo de Puebla de los Ángeles (México). En 1907 fue nombrado beneficiado en la Catedral de Salamanca y censor ex officio de la Junta Diocesana de Vigilancia contra el Modernismo.

En 1908 se trasladó a Cuba para recuperar su quebrantada salud. Poco después, se trasladó a México, al ser llamado a la archidiócesis de Puebla de los Ángeles por el arzobispo Ramón Ibarra y González, al que había conocido en Roma en 1903. Permaneció en esta archidiócesis mexicana durante cinco años (1909-1914), ejerciendo como catedrático de Lenguas bíblicas y orientales en la Universidad de Puebla de los Ángeles. En 1914 regresó a España.

En 1915 obtuvo, por oposición, el cargo de canónigo de la Catedral de Toledo. Entonces fue nombrado catedrático de Teología en la Universidad Pontificia de Toledo, oficio docente que ejerció durante un año (1915-1916). Al año siguiente (1916), obtuvo, también por oposición, el cargo de canónigo de la Catedral de Santiago de Compostela. Entonces fue nombrado profesor de Lengua hebrea y de Lengua griega en la Universidad Pontificia de Santiago de Compostela, oficio docente que desempeñó durante tres años (1916-1919). En 1919 se volvió a presentar a oposiciones para cambiar su canonjía por otra que había quedado vacante. La razón es que su salud estaba muy debilitada, por lo que prefería la canonjía vacante porque llevaba consigo menos obligaciones, pudiendo renunciar a las clases que venía impartiendo en la universidad pontificia. Finalmente ganó la oposición ese mismo año. Durante esta época como canónigo compostelano destacó como orador sagrado.

Colaborador de publicaciones periódicas como La Lectura Dominical y La Semana Católica, además de periódicos de Salamanca, fue autor de títulos como La Reconquista (poesía, 1898), Ciudad Rodrigo, Bailén, Arapiles (esbozos épicos, 1903), Cantando y llorando (poesías, 1906), «Oración fúnebre por Menéndez Pelayo (1912) y ¿Qué ha quedado del alma árabe en España?.

En 1923 envió una Exposición al arzobispo Federico Tedeschini, nuncio apostólico en España, en la que denunciaba que un reducido número de canónigos de la catedral compostelana se habían apoderado totalmente de la voluntad del difunto cardenal José María Martín de Herrera. Esta Exposición le generó tantos problemas con dicha "camarilla" que el arzobispo Zacarías Martínez Núñez, unos años después, aseguró a la Sagrada Congregación del Concilio que el Dr. Alonso Polo había muerto por los disgustos que le fueron ocasionados por ese grupo.

Muerte Falleció el 20 de septiembre de 1924 en Santiago de Compostela.

Notas

Referencias

Bibliografía

Categoría:Nacidos en Pedrosillo de Alba Categoría:Fallecidos en Santiago de Compostela Categoría:Poetas de España del siglo XX Categoría:Canónigos de la catedral de Santiago de Compostela