Durante la guerra de Gaza, hubo numerosos casos de fuego amigo. La gran mayoría de las víctimas del conflicto fueron asesinadas por el bando contrario, pero según el ejército israelí, a fecha de mayo de 2024, 49 de los 278 soldados israelíes muertos durante la guerra habían sucumbido por fuego amigo o incidentes similares.

Contexto Los casos de fuego amigo no son ajenos al conflicto palestino-israelí. Por ejemplo, un suboficial israelí fue asesinado a tiros por tropas israelíes en el verano de 2023 durante una incursión en la ciudad palestina de Yenín. Otros dos soldados israelíes murieron en enero de 2022 en el valle del Jordán en otro incidente calificado de fuego amigo.

Cuando Hamás llevó a cabo la operación Inundación de Al-Aqsa el 7 de octubre de 2023, Israel movilizó a unos 360.000 reservistas para su ejército que se sumarían a los aproximadamente 169.500 militares en servicio activo. En enero de 2024, unos 295.000 reservistas se habían presentado para el servicio, muchos de ellos mal entrenados debido a la premura con la que fueron enviados al frente.

7 de octubre: la Directiva Aníbal El 5 de diciembre de 2023, los rehenes israelíes liberados por Hamás durante la primera tregua se reunieron con el gabinete de guerra israelí y se quejaron de que, durante el 7 de octubre, fueron atacados deliberadamente por helicópteros israelíes cuando los dirigían hacia Gaza y fueron bombardeados incesantemente por la aviación israelí cuando ya estaban allí. El Canal 12 israelí informó el 16 de diciembre que el ejército israelí había disparado contra un tractor que transportaba rehenes a Gaza. El 18 de diciembre, el ejército israelí admitió que «hubo bajas como resultado del fuego amigo el 7 de octubre», pero añadió que «más allá de las investigaciones operativas de los acontecimientos, no sería moral investigar estos incidentes debido a la inmensa y compleja cantidad de ellos que tuvieron lugar en los kibutz y las comunidades del sur de Israel por la difícil situación en la que se encontraban los soldados en ese momento».

En enero de 2024, una investigación del diario israelí Yedioth Ahronoth concluyó que el ejército israelí había aplicado la Directiva Aníbal desde el mediodía del 7 de octubre, por la cual ordenó a todas las unidades de combate detener «a toda costa» cualquier intento de los milicianos de Hamás de volver a la Franja con rehenes. Los helicópteros del ejército israelí dispararon contra vehículos que intentaban cruzar la línea fronteriza. No está claro cuántos rehenes murieron por fuego amigo como resultado de esta orden. Según Yedioth Ahronoth, las tropas israelíes inspeccionaron unos setenta vehículos alcanzados por ataques de helicóptero, tanque o dron en las carreteras que conducen a la Franja Gaza, y en algunos de los casos todos sus pasajeros habían sido asesinados.

En una entrevista con el diario israelí Haaretz, el teniente coronel Nof Erez declaró que las tropas israelíes habían sido prácticamente aniquiladas en todo el terreno fronterizo con la Franja. Según Erez, esto supuso que no hubiese nadie con quien los pilotos de helicópteros o drones pudieran comunicarse, lo que hizo muy difícil la identificación de personas sobre el terreno. Erez declaró que «la Directiva Aníbal, sobre la base de la cual hemos estado realizando simulacros durante los últimos 20 años, se plantea el escenario de un solo vehículo con rehenes: se sabe por qué punto de la valla fronteriza pasa, por qué lado de la carretera se mueve e incluso por qué carretera... Lo que vimos aquí fue un "Aníbal masivo". Había muchas brechas en la valla. Miles de personas en gran cantidad de vehículos distintos, tanto con rehenes como sin ellos».

Un informe de una comisión de la ONU publicado en junio de 2024 concluyó que las fuerzas de seguridad de Israel aplicaron la Directiva Aníbal en varios lugares, matando probablemente al menos a 14 civiles israelíes el 7 de octubre de 2023.

Una investigación de Haaretz de julio de 2024 reveló que el ejército israelí ordenó que se utilizara la Directiva Aníbal, y agregó: «Haaretz no sabe cuántos civiles y soldados fueron alcanzados debido a estos procedimientos, pero los datos acumulados indican que muchas de las personas secuestradas estuvieron en riesgo, expuestas a los disparos israelíes, incluso aunque no fuesen el objetivo». Una de estas decisiones se tomó a las 7:18 AM, cuando un puesto de observación informó que alguien había sido secuestrado en el paso de Erez, cerca de la oficina de enlace del ejército israelí. «Hannibal en Erez» fue la orden que dio el cuartel general de la división, tras lo cual añadió «envíen un Zik». El Zik es un avión no tripulado de asalto, y el significado de esta orden estaba claro, según Haaretz.

Una fuente del Mando Sur del ejército israelí declaró a Haaretz: «Todo el mundo sabía entonces que esos vehículos podían transportar civiles o soldados secuestrados... No hubo ningún caso en el que un vehículo que transportara a personas secuestradas fuera atacado deliberadamente, pero no se podía saber realmente si había alguna de esas personas en un vehículo. No puedo decir que hubiera una orden clara, pero todo el mundo sabía lo que significaba no permitir que ningún vehículo regresara a la Franja de Gaza». La misma fuente afirmó que a las 14:00 horas se dio una nueva orden que «tenía como objeto convertir el área alrededor de la valla fronteriza en una zona de muerte, cerrándola hacia el oeste».

Haaretz también informó que, a las 18:40, la inteligencia militar creía que los milicianos pretendían volver a la Franja de Gaza de una manera organizada desde los kibutzim Beeri, Kfar Aza y Kissufim. En respuesta, el ejército disparó su artillería contra la zona de la valla fronteriza, muy cerca de estas comunidades. Poco después, también se dispararon proyectiles contra el paso fronterizo de Erez. El ejército israelí afirma que no tiene conocimiento de que ningún civil resultase herido en estos bombardeos.

La Directiva Aníbal resultó en la muerte de varios civiles israelíes cuando estaban siendo trasladados a la Franja de Gaza, entre los que se contaron Dikla Arava, que había sido secuestrada en el kibutz Nahal Oz, y Efrat Katz, alcanzado mientras lo trasladaban en un tractor desde el kibutz Nir Oz.

7 de octubre: otros casos de fuego amigo

Kibutz Beeri Durante el ataque del 7 de octubre de 2023, cerca de 40 milicianos de Hamás atacaron el kibutz Beeri y tomaron a muchos israelíes como rehenes. En un momento dado, un comandante palestino pidió a una mujer israelí, Yasmine Porat, que llamara a la policía israelí para poder negociar un paso seguro de regreso a Gaza a cambio de mantener con vida a los rehenes. La policía israelí llegó y se enfrentó a tiros con los milicianos, que utilizaron a los rehenes para evitar que la policía israelí se adentrase en la casa. Entonces llegó un tanque y disparó contra la casa llena de rehenes. Porat dijo que la mayoría de los rehenes todavía estaban vivos antes de que llegara el tanque. El general de brigada Barak Hiram admitió que había ordenado al tanque que disparara contra la casa, sabiendo que en ella había civiles israelíes y milicianos palestinos, «incluso a costa de causar víctimas civiles». Había 14 rehenes en la casa cuando las FDI la atacaron, y 13 de ellos murieron.

Los familiares de algunos de los fallecidos en estos incidentes han exigido una investigación al respecto.

Kibutz Nir Oz El 7 de octubre, la rehén israelí Doron Katz-Asher y otros miembros de su familia estaban siendo transportados desde el kibutz Nir Oz en un tractor cuando el ejército israelí disparó contra ellos para impedir que el tractor llegara a la Franja. Su madre, Efrat Katz, murió a causa de uno de los disparos. Doron Katz-Asher permaneció como rehén en Gaza durante 49 días antes de ser liberada durante el alto el fuego de noviembre de 2023. El 5 de abril de 2024 se anunció que, tras una investigación sobre los hechos, el ejército israelí consideraba que había una gran probabilidad de que Katz hubiese muerto por fuego amigo.

Kibutz Alumim Ofek Atun y su novia Tamar escaparon de la masacre del festival de música de Reim e intentaron acceder al kibutz Alumim, que también estaba siendo atacado por milicianos palestinos. Se colaron violentamente en la vivienda de un par de ancianos que se habían refugiado en una habitación del pánico y que llamaron a los guardias de seguridad del kibutz denunciando que había terroristas en su casa. Los guardias de seguridad y un soldado que vivía allí acudieron al lugar y abrieron fuego, matando a Atun e hiriendo a Tamar.

Kibutz Kfar Aza Durante los combates en el kibutz Kfar Aza, varios soldados israelíes dispararon contra un vehículo que se dirigía hacía ellos y mataron a todos sus pasajeros, incluidos varios milicianos y el residente Eliyahu Orgad, que había sido capturado poco antes.

Kibutz Nahal Oz Durante la batalla por el kibutz Nahal Oz, un joven israelí de 17 años, Tomer Arava, logró escapar de manos de varios milicianos palestinos y se escondió en el kibutz. Cuando las tropas israelíes llegaron a la zona en la que se encontraba le dispararon, matándolo al instante. Se da la circunstancia de que su madre, Dikla Arava, también murió abatida por el ejército israelí, en este caso cuando un helicóptero disparó contra el vehículo en el que estaba siendo transportada a la Franja de Gaza.

Ruta 4 La Ruta 4 es la carretera que une ciudades del sur de Israel como Asdod o Ascalón con Jerusalén. El 8 de octubre, un reservista de 25 años llamado Niv Aivas decidió que no iba a esperar la carta de reclutamiento y se encaminó hacia Jerusalén para recoger su equipamiento militar de casa de sus padres. En un cruce cerca de Asdod, Aivas vio a un grupo de hombres armados a los que confundió con milicianos palestinos, por lo que dio la vuelta. Estos hombres eran en realidad soldados israelíes que dispararon más de 400 balas contra el vehículo y mataron al instante a Aivas.

Guerra de Gaza Según el ejército israelí, desde el comienzo de la invasión terrestre de la Franja de Gaza el 29 de octubre de 2023 hasta el final de ese año, de dos a seis soldados israelíes murieron cada semana por fuego amigo, lo que llevó a un total de 18 soldados muertos en los dos primeros meses de invasión. Para el 26 de enero de 2024, el número de soldados israelíes muertos por fuego amigo había aumentado hasta 36 de los 188 soldados fallecidos en total. De hecho, aproximadamente el 17% de las muertes de soldados en la guerra hasta ese momento fueron clasificadas como accidentes. Para el 7 de abril de 2024, 41 soldados de los 604 soldados muertos desde el comienzo de la guerra había fallecido como resultado de accidentes operacionales que incluían fuego amigo.

Entre estas muertes por fuego amigo, algunos de los soldados caídos murieron por ataques aéreos israelíes, por metralla de sus propios explosivos, por atropellos de vehículos blindados israelíes o por fuego de tanques y/o armas de fuego.

Rehenes El 10 de noviembre de 2023, la aviación israelí bombardeó un túnel de la localidad de Jabalia con la intención de asesinar a Ahmed Ghandour, líder de la brigada de Gaza del Norte de Hamás. Ese mismo bombardeo mató también a tres rehenes israelíes, dos soldados de diecinueve años (Ron Sherman y Nik Beizer) y un civil de veintiocho (Elia Toledano). Según el informe forense, los tres rehenes murieron por la inhalación de gases tóxicos. El ejército israelí se negó a revelar esta información a las familias de las víctimas durante seis meses.