thumb|La figura de Carlos Antonio López (en la imagen) y su hijo Francisco Solano López se utilizan como símbolos centrales en la propagación del nacionalismo paraguayo El nacionalismo paraguayo es una corriente ideológica, social y política que ha influido en el desarrollo del país desde su independencia en 1811. Se caracteriza por una exaltación de la identidad nacional, el culto a figuras históricas emblemáticas y una narrativa que enfatiza la singularidad del Paraguay dentro de América Latina. A lo largo de la historia, esta ideología ha servido tanto para la cohesión nacional como para justificar diversas formas de gobierno, incluyendo regímenes autoritarios.
En el , el nacionalismo paraguayo sigue teniendo una presencia significativa en la política, la educación pública y la cultura popular. Su influencia se observa en discursos oficiales, en la forma en que se enseñan la historia y la identidad nacional en las escuelas, y en la manera en que se perciben las relaciones internacionales. No obstante, sigue siendo un tema de debate académico y político, ya que, mientras algunos lo consideran un factor unificador, otros advierten sobre su potencial para justificar políticas excluyentes y autoritarias.
Proto nacionalismo paraguayo miniaturadeimagen|Escudo de armas imperial hispano de la ciudad de Asunción otorgado por el Emperador Carlos V (Carlos I de España) del Sacro Imperio Romano Germánico El origen mismo del nacionalismo paraguayo se puede perseguir incluso desde antes de la formación del estado-nación-pueblo desde la forma de los proto nacionalismos (prototipo de nacionalismo) y el nacionalismo del Imperio español durante la época de la era de la regencia (Imperio británico), era napoleónica (Imperio francés) o incluso antes. Esto debido a que las provincias circundantes a los territorios de la intendencia de Paraguay los consideraban como "la tierra de los paraguayos o tierras guaraníes", debido a estos términos y la creación misma de la provincia, la cultura y el molde de lo que se conocen como «los paraguayos» empezó a ser construida desde siglos antes de la revolución nacionalista que dio la independencia como estado a Paraguay en 1811, entendiéndose así como un inicio de una proto-autonomía con pueblos distintos que empezaron a convivir y mezclarse bajo la tutela de los colonos españoles y los pueblos nativos. Marcando así una raya divisoria y una pequeña distanciación entre diferentes regiones. Aunque estas diferencias son poco notorias en la cuenca del Plata de la propia época, son reconocibles a día de hoy. Vinculadas sobre todo a la tesis del nacionalismo criollo debatida en la comunidad anglófona y ausente en la comunidad americana hispana y portuguesa.
Autonomía paraguaya Aunque en la práctica los territorios de Paraguay estaban bajo una cadena de mando desde su reclamación y creación en diferentes contextos de administración territorial del Imperio español, cuando se creó la misma intendencia de Paraguay dentro del virreinato del Río de la Plata la cadena de mando respondía a Buenos Aires que a su vez respondía a Madrid. Para la época la cadena de mando era relativamente muy lenta y tardía en las comunicaciones o la logística, debido a la mediterraneidad de Paraguay, la cadena de mando pasó a ser en buenas ocasiones de la historia de la provincia a ser muy autónoma, pero sin violar la lealtad a la misma corona y otras veces bastante rápida y con total subordinación y lealtad explícita a la corona, estas etapas son especialmente estudiadas durante los periodos de crisis de la provincia como la revolución de los comuneros y las guerras imperiales, donde la provincia actuó de formas contundentes en sucesos críticos sin comunicación directa o semidirecta con Buenos Aires e incluso Madrid al momento de los sucesos.
Las guerras de Europa el catalizador de la emancipación del Paraguay
Revolución comunera de 1721-1735
La revolución comunera de Paraguay de 1721 fue la guerra que más afecto a la provincia directamente, fue una guerra civil de carácter burgués entre asuncenos criollos y colonos a favor de la esclavitud y los jesuitas de las misiones que defendían a los guaraníes y otras tribus. Dicho conflicto dejó bastante agotado a la región al punto que se dio el pleno derecho a los colonos y se ordenó la expulsión de los jesuitas. La cicatriz más notoria de esta guerra es la división de las misiones, una quedando subordinado ante Asunción y la otra misión subordinada a Buenos Aires dentro del mismo imperio, esa división realizada a partir de ese conflicto fue evolucionando con el tiempo y hoy en día, ambas misiones son el Departamento de Misiones de Paraguay y la provincia de Misiones de Argentina. Además, el conflicto influyo directamente al inicio de la guerra guaranítica por factores de la tensión social y belicista.
Guerras guaraníticas y guerra de los Siete Años (1753 - 1763)
Previo a la era crítica de los movimientos independentistas nacionalistas de las Américas, en el contexto de la región del Río de la Plata ocurrió en la década de 1750 principalmente casi al mismo tiempo las guerras guaraníticas en las Misiones y al finalizar esta "guerra secundaria" estalla la guerra de los siete años un conflicto de escala global que en la región del Plata, lo disputaron directamente los imperios portugués y español, en ocasiones el Imperio británico. Este conflicto dejó importantes batallas en la región de la banda oriental como el asedio de Sacramento de 1763 (Uruguay) por tropas del ejército imperial español bajo el mando del virrey Cevallos, lugar que en el pasado ya habían participado soldados de la provincia de Paraguay en la batalla de Sacramento de 1680, también ocurrió ese mismo año el combate naval de San Miguel (frontera costera de Brasil y Uruguay) y la batalla de Río Grande (ciudad de Río Grande). Ambas de estas guerras involucraron indirecta o directamente a la provincia paraguaya en las hostilidades lo que pudo dejar efectos negativos en la población local como el "cansancio de guerra", especialmente la rebelión de los siete pueblos de las misiones jesuíticas fue la que más involucró a la provincia paraguaya por el cumplimiento del tratado de Madrid-Permuta de 1750, mientras que la de los siete años es un completo misterio en materia de involucramiento de la provincia. Poco tiempo después de finalizada la campaña en la banda oriental en 1763 estallaría en el norte de América la revolución de las treces colonias lo que desviaría toda la atención de Portugal y el Imperio británico dando finalizada la campaña por el momento.
Guerra hispano-portuguesa en Sudamérica de 1767-1777
Debido a los hechos históricos ocurridos en el año 1763 y los incumplimientos de tratados de ambas partes. El ejército imperial portugués empezó a acumular tropas en la región, triplicando en número a las fuerzas españolas acantonadas en Río Grande, en 1767 inicia la guerra cuando el ejército portugués lanza ataques directos a la fortaleza lo que dio inicio a las escaramuzas por toda la zona y la construcción de fuertes por ambos bandos. En 1974 las fuerzas de Vertíz atacan el fuerte Jesús, María, José de Río Pardo, el mismo fuerte sería el escenario directo del periodo más violento y directo de la guerra con choques más constantes entre ejércitos en 1974, al mismo tiempo de la ofensiva española, se atacan el fuerte Santa Bárbara y Guardia de Piquirí, los portugueses realizan una contraofensiva en la batalla de Tabatingai y en 1975 conquistan el fuerte Guardia de San Martin, en 1976 los portugueses desembarcan en Río Grande y sitian el fuerte de Santa Tecla propiciando una dura derrota al Imperio español.
Ese mismo año bajo el Rey Carlos III, mando nuevamente a su líder militar regional y exgobernador el general Pedro de Cevallos. Disponiendo de todos los recursos posibles para la guerra, otorgándole casi 10mil hombres y más de 100 barcos de guerra y barcos mercantiles. Llamando a la guerra a todas las regiones posibles, incluida Paraguay así como Cuyo, Chile, Tucumán y Río de la Plata. En 1977 la armada de Cevallos ataca la isla Santa Catarina y vuelve a atacar Sacramento, para este momento la guerra ya era total para la región debido a la gran acumulación de tropas y sus armadas de ambos imperios.
Batalla del fuerte Iguatimí, fundación del fuerte concepción y escaramuzas en la zona del Apa En ese mismo año en Paraguay ocurre la batalla del fuerte de Iguatimí que involucró a más de dos mil soldados del Imperio español, con anterioridad también se mencionan de escaramuzas en el fuerte de San José al norte del Río Apa y la construcción de la Villa real de la Concepción una villa y fuerte militar para la contención de los portugueses, aunque también se mantenía conflictos armados con tribus locales, como los mbaya por las zonas norte demostrando así la plena participación de la provincia en las hostilidades. La guerra terminaría con la firma del tratado de San Ildefonso ese año y se oficializa de facto la creación del virreinato del Río de la Plata.
Para este punto el Imperio español entraría directamente en guerra tras guerra, terminada esta campaña el imperio concentró sus fuerzas para la guerra de Independencia estadounidense contra el Imperio británico que ocurría al mismo tiempo.
Revolución francesa y la Gran Guerra europea (1789-1795)
Tras la firma del tratado de París de 1783 en la que el Imperio británico reconocía su derrota ante lo que eran sus trece colonias ya independientes. El Imperio español vivió una relativa y tensa paz, pero el costo de la guerra ya había mermado sus fuerzas y dejado graves roturas en su capacidad de gobierno. El Imperio francés que también había participado en la guerra de independencia estadounidense también sufrió del desgaste bélico, su sistema de finanzas y economía de la época también habrían quedado mermadas y tambaleantes, sumado a un creciente ambiente civil hostil y descontento que adelantaría una crisis para las monarquías de Europa.
Habían solo pasado 6 años del fin de la guerra y estallaba por diversas causas conjuntas la revolución francesa en 1789, que terminaría con la ejecución del monarca Luis XVI en 1793, antes de eso los borbones de España vieron con total negatividad la revolución, observaban detalladamente como la guerra avanzaba por toda Francia. El Imperio español tomo medidas urgentes de contención, preparación y movilización militar, así como también condeno al nuevo régimen francés. Las tensiones ya habían escalado en los Pirineos con la movilización de los ejércitos, la guerra ya había estallado con la muerte de Luis XVI con los frentes de Bélgica-Holanda contra las monarquías de los Habsburgo y Prusia, también la que hoy es la frontera italiana contra el reino cerdeño-piamontés. La guerra llegaría a los Pirineos con algunas escaramuzas, hasta volverse total con la ofensiva española en Rosellón dando oficializada la primera guerra de coalición y la propia campaña de Rosellón-Pirineos. La guerra terminaría con la firma de la paz de Basilea en 1795. Pero al poco tiempo estallaría otra larga guerra con el Imperio británico en 1796.
Influencia de la guerra en Dr. Francia José Gaspar tendría entre 20 y 30 años en el momento del inicio de esta guerra universal y la propia revolución en Francia, lo que lo hace probable de ser influenciado por las ideas defendidas en la guerra, en algunos pensamientos mismos de él y los hechos posteriores. Muchos historiadores concuerdan que Gaspar se influenció de la doctrina jacobina, la liberal girondina y las ideas de la ilustración, aunque también se destacó por el absolutismo y la centralización del poder, la autoridad y el uso de milicias leales y la lealtad del catolicismo a la causa como las vistas en la campaña de la Vendée (guerra civil francesa en el mismo periodo) y las monarquías. También se le atribuyen ideales bonapartistas y militaristas, es un debate concurrente entre las izquierdas y derechas paraguayas.