La Iglesia Carismática Episcopal, es una denominación cristiana establecida en 1992,que es parte de la Comunión Internacional de la Iglesia Carismática Episcopal, conocida por sus siglas CIICE ("ICCEC" en inglés). Nace de la experiencia espiritual de cristianos de diversas denominaciones con el Movimiento Carismático, y con el Movimiento de Convergencia. Su identidad y misión es ser dentro del Cristianismo, una Iglesia totalmente Evangélica, totalmente Carismática, y totalmente Sacramental/Litúrgica.
Contrario a lo que se podría pensar por su nombre, la Iglesia no proviene, ni tiene relación con la Iglesia Episcopal, ni con la Comunión Anglicana, salvo el uso del Libro de Oración Común por parte de la mayoría de sus ministros ordenados en los servicios dominicales, también llamadas celebraciones eucarísticas. El nombre Episcopal, es usado en la Iglesia por su raíz, del griego "episkopos", que actualmente se traduce como "obispo", ya que es central para la identidad y fe de la Iglesia el ser lidereados por obispos con sucesión apostólica, y abiertos a la guía del Espíritu Santo.
La Iglesia afirma que ella no surge de la separación con otra Iglesia, ni que el fin sea llenar de miembros a la Iglesia, si no, edificar a todos los cristianos de diversas denominaciones, y acercar a Cristo a todos los que no le conocen; "la CIICE no se trata de separarse de ninguna otra iglesia; somos un nuevo comienzo, reunidos y llamados por Dios, a través de líderes de muchas denominaciones. Ellos vieron la necesidad de una Iglesia que combine en una misma realidad, las prácticas ancetrales de la Iglesia apostólica, compartiendo las buenas nuevas de Jesús, y experimentando el Espíritu Santo en la adoración."
Actualmente tiene diócesis o misiones en Europa, África, América del Norte, América del Sur, América Central y Asia.En América del Norte, la mayoría de las congregaciones y misiones de la Iglesia Carismática Episcopal están ubicadas en el norte, sudeste, medio oeste y oeste de los Estados Unidos; también tiene presencia en Texas y en el oeste de Canadá . miniaturadeimagen| Eucaristía de la Iglesia Carismática Episcopal en la Catedral del Rey en Manila
Historia y Origen
Antecedentes Los orígenes de la Comunión Internacional de la Iglesia Carismática Episcopal se desenvuelven en el contexto del Movimiento de Convergencia, iniciado entre 1977 y 1985, en Estados Unidos. Una variedad de personas provenientes de diversas denominaciones y tradiciones cristianas, que habiendo vivido la experiencia carismática espiritual llamada Bautismo en el Espíritu Santo, comenzaron a unificar la esencia del estilo evangélico, en la predicación y experiencia personal de salvación y conversión, con las expresiones carismáticas de alabanza y adoración, y con el uso de liturgias del Libro de Oración Común, inspirados en escritores protestantes evangélicos contemporáneos, tales como Thomas Howard, Robert E. Webber, Peter E. Gillquist, así como en los antiguos escritores Cristianos, conocidos como los padres de la Iglesia primitiva. Este mensaje fue promovido por pastores de diversas denominaciones, teólogos, y estudiosos de las Escrituras, historia del Cristianismo, y la patrística, que invitaban a los creyentes modernos, a volver a las raíces sacramentales de la iglesia primitiva.
Esta invitación suscitó el nacimiento de nuevas denominaciones y grupos, que se caracterizan por tratar de mantener en la adoración, el aspecto contemporáneo y el aspecto ancestral, viendo el énfasis evangélico, carismático, y sacramental, como tres corrientes que brotan del mismo Espíritu Santo, y que acercan al creyente al enfoque de la Iglesia de los primeros siglos. Esto en contraste con las denominaciones cristianas habituales, que si fuesen de tinte Cárismatico, no se enfocaban tanto en lo Sacramental/litúrgico, y viceversa.
En medio de ese ambiente e ideal de convergencia, se forma oficialmente en 1992, lo que hoy es la Comunión Internacional de la Iglesia Carismática Episcopal (CIICE), que abraza la convicción de ser una obra de Dios, para ofrecer una manera de seguir a Cristo viviendo las tres corrientes: Evangélica, Carismática y Sacramental, como tres fuentes armónicas, que provienen del mismo Espíritu.
Establecimiento y crecimiento Creer en la Sucesión Apostólica, y el interés en que la Iglesia tuviese obispos ordenados con ésta, fue una prioridad para la CIICE (ICCEC) desde sus inicios.
El 26 de junio de 1992, Randolph Adler fue consagrado como el primer obispo y primado de la Iglesia Carismática Episcopal, junto con Timothy Michael Barker, de otra denominación llamada Comunión Católica Libre Internacional, por la imposición de las manos del arzobispo-patriarca Herman Adrian Spruit, y su esposa, quien se desempeñó como consagrante principal, ambos clérigos de la Iglesia Católica Apostólica de Antioquía, una jurisdicción católica independiente.
Unos años después de la consagración de Adler, el clero del CIICE comenzó a expresar preocupación porque Barker tenía una visión teológica liberal, con apertura a la ordenación de mujeres, y enseñanza de una ética sexual no tradicional.
En 1996, Adler fue nombrado primer obispo-patriarca de la Comunión de Iglesia Carismática Episcopal. En 1997, con la intención de reforzar el ser asociados a las creencias doctrinales y morales tradicionales, así como asegurar la sucesión apostólica de los obispos de la Iglesia Carismática Episcopal, se adquirió la consagración y ordenación de todo su clero por parte de Carlos Duarte Costa, Obispo Católico Romano, fundador de la Iglesia Católica Apostólica Brasileña. Hasta entonces, la Comunión Internacional de la Iglesia Carismática Episcopal, tiene la sucesión apostólica, dentro del episcopado histórico a través de la línea Rebiban.
La CIICE (ICCEC) adoptó la siguiente declaración sobre su identidad y misión: "La Iglesia Episcopal Carismática existe para hacer visible el Reino de Dios; para llevar la rica vida sacramental y litúrgica de la iglesia primitiva a los evangélicos y carismáticos en búsqueda; para llevar el poder de Pentecostés a nuestros hermanos y hermanas en las iglesias históricas; y finalmente, para proporcionar un hogar para todos los Cristianos que buscan una iglesia litúrgico/sacramental, evangélica y carismática y un fundamento para sus vidas y dones de ministerio". La CIICE experimentó un rápido crecimiento durante los primeros diez años de su existencia, sin embargo, la tasa de crecimiento en los Estados Unidos se estancó a principios del .
Primeros Desafíos y Cisma En 2006, la Iglesia Carismática Episcopal en Estados Unidos experimentó una crisis que resultó en la salida de aproximadamente el 30% de su clero y sus congregaciones, incluidos siete obispos en servicio activo y un obispo jubilado. En septiembre de 2006, el Consejo emitió una declaración con sus conclusiones, a la que luego siguieron varias salidas más en Estados Unidos. Algunos de los clérigos y congregaciones que partieron, encontraron nuevos hogares dentro de la Iglesia Ortodoxa Griega de Antioquía como clérigos y parroquias de rito occidental, y algunos entraron en plena comunión con la Iglesia Católica Romana a través del Ordinariato Personal de la Cátedra de San Pedro .
Crecimiento y Estadísticas Actualmente hay unas 80 parroquias en Estados Unidos y sólo siete tienen más de 100 miembros. La mayoría de las parroquias en Estados Unidos tienen menos de 50 miembros, con un total de unos 2,000 miembros en Estados Unidos. Sin embargo, la Iglesia está experimentando un crecimiento significativo en el extranjero, contando en la actualidad con unas 2,500 iglesias en todo el mundo; la mayoría de estas iglesias se encuentran en África, seguido de Brasil y luego Asia.
Doctrina y Creencias miniaturadeimagen| Obispos africanos de la CIICE
Creencias Esenciales La Iglesia se considera plenamente evangélica, carismática y litúrgico/sacramental.
Algunas de las doctrinas esenciales de la Iglesia Carismática Episcopal son la fe en la autoridad de las Sagradas Escrituras, la salvación por gracia a través de la fe en Jesucristo y los méritos de su expiación, la sucesión apostólica, los 7 Sacramentos como instituidos por Cristo, en la presencia real de Cristo en la Eucaristía, en la experiencia carismática y espiritual del Bautismo en el Espíritu Santo, y en que el avivamiento Carismático es un movimiento genuino de Dios .
La Iglesia cree en la Trinidad de Dios, en la encarnación de Jesucristo por obra del Espíritu Santo, en la unión hipostática de las dos naturalezas de Cristo como verdadero Dios y verdadero hombre, en que vivió una vida santa, en su pasión, muerte redentora, resurrección, asencion al cielo y en su segunda venida. La Iglesia cree en la existencia de los ángeles como criaturas espirituales no corporales, y en la existencia personal de Satanás y los demás ángeles caídos.
La Iglesia cree en el libre albedrío y en que todos los hombres nacen con la herida del pecado de los orígenes y en necesidad de redención; que por medio de Cristo, el pecado personal y original es removido del creyente, sin embargo, la concupiscencia o tendencia al pecado sigue presente en el ser humano, por lo que el cristiano debe esforzarse en seguir los impulsos del Espíritu Santo, que le mueven a vivir la santidad que ya se tiene al estar en Cristo. La Iglesia cree en vivir en la vida ordinaria los mandamientos y la caridad del Evangelio; en la lectura constante de la Palabra de Dios, la recepción frecuente de los Sacramentos, y en la oración personal y comunitaria, tanto con las propias palabras, como siguiendo una estructura litúrgica.
Se suele ver en la CIICE (ICCEC) a la salvación y la santificación como dos realidades separadas, aunque intrínsecamente relacionadas, distintas entre sí; esto para enfatizar en que la salvación es por gracia y no por obras, aunque las obras son fruto de la salvación y la gracia. La visión más común en la Iglesia es que si la persona verdaderamente recibió la salvación, no la puede perder, salvo la rechace explícitamente.
La CIICE (ICCEC) cree en congregarse los Domingos para adorar y recibir el Sacramento de la Eucaristía. Se cree que la alma del creyente va al Cielo al momento de morir. No hay una declaración oficial sobre el purgatorio o proceso de purificación después de la muerte, siendo una pequeña cantidad de miembros los que creen en esta posibilidad y los que oran por el eterno descanso de los difuntos, aunque la mayoría de los obispos enseñan la gloria inmediata del alma del creyente después de morir. La CIICE (ICCEC) cree también en la última persecución y tribulación de la iglesia, en la resurrección de los muertos en los últimos días y en la segunda venida de Cristo; en el juicio final y en la vida eterna: condenación o gloria eterna, llamada también visión beatifica.
La CIICE (ICCEC) cree que el objeto de la adoración es solamente Dios. También cree en la comunión de los santos entendiendo que desde la mediación de Cristo, los creyentes pueden orar unos por otros, así como las almas de los redimidos que están en el Cielo, conocidos como santos, pueden orar por los creyentes que están en la tierra, no obstante, se promueve por muchos miembros, que la oración va dirigida solamente a Dios; Padre, Hijo y Espíritu Santo. Es común en la Iglesia hablar y poner como ejemplo de vida cristiana a los santos de los primeros siglos, también llamados hombres o mujeres ilustres, en los que se encuentran algunos personajes del Nuevo Testamento, los Apóstoles, los padres de la Iglesia, entre otros. De la misma manera, es promovido en muchos ambientes de la Iglesia, la idea de que todos los creyentes, por el hecho de estar en Cristo ya son santos, pues la santidad de Cristo habita en ellos; de esta manera el creyente está llamados a manifestar cada vez más la santidad de Cristo en la propia vida.