alt=Puerto de Hernani en el siglo XVI|miniaturadeimagen|228x228px|Puerto de Hernani en el siglo XVI Los puertos fluviales de Guipúzcoa, provincia del País Vasco en el norte de España, fueron instalaciones y embarcaderos situados en los tramos navegables de varios ríos de la provincia. Durante la Edad Media y la Edad Moderna desempeñaron un papel relevante en el transporte de mercancías entre el interior, los núcleos costeros y los puertos marítimos.
La accidentada orografía guipuzcoana dificultó históricamente las comunicaciones terrestres. Los cursos fluviales sirvieron por ello como vías complementarias de transporte, especialmente en sus tramos inferiores y estuarios. Los principales ríos en los que existió navegación comercial o puertos fluviales fueron el Bidasoa, el Urumea, Oria, Urola y Deva. Las embarcaciones empleadas eran barcazas con poco calado gobernadas con pértigas aprovechando las mareas para navegar.
En torno a estos puertos se creó una red comercial relacionada especialmente con las ferrerías, los astilleros, la explotación forestal, la agricultura y el abastecimiento de las poblaciones costeras.
La aparición de pequeñas presas para generar energía eléctrica, puentes para el desarrollo vial e industrias alrededor del río hizo que a partir del dejaran de ser navegables la práctica totalidad de los ríos guipuzcoanos.
Descripción Hasta el los caminos eran angostos y en muchas ocasiones impracticables para animales de carga y el ferrocarril no hizo su aparición en Guipúzcoa hasta 1864.
Desde la Edad Media ya había una industria minera y metalúrgica que necesitaba vetas de hierro para la fabricación de sus productos y transportarlos una vez confeccionados a puertos y pueblos costeros.
También se transportaba lana, madera, productos agrícolas, sidra etc.
- Río Bidasoa: Desde el está documentado que era una arteria fluvial para el transporte de lanas, maderas, carbones, vinos, mineral de hierro para sus ferrerías y productos elaborados en las ferrerías.
Tenía un puerto fluvial en Montoya, cerca de Vera de Bidasoa en Navarra y navegaban gabarras que podían transportar 5000 kilos de mercancía hasta la desembocadura entre Irún y Fuenterrabía. miniaturadeimagen|Barrio y puerto de Santa Catalina en San Sebastián.1636. - Río Urumea: Tuvo dos puertos fluviales: el puerto de Santa Catalina y el de Hernani. También tuvo varios embarcaderos como el de Fagoyaga.
El puerto de Santa Catalina estaba situado en la desembocadura del río Urumea. Fue el puerto principal de San Sebastián hasta el .
El Urumea tuvo un intenso tráfico de gabarras desde Goizueta hasta el puerto de Hernani y el puerto donostiarra de Santa Catalina.
Fue la salida al mar del reino de Navarra traficando con la forja y productos del hierro, agricultura, maderas para los astilleros fluviales, cobre, estaño, cueros, pieles, cera, algodón o paños de lana y lino. Los buques llegaban a Santa Catalina desde Francia, Países Bajos, Inglaterra, Galicia o Portugal para recoger las mercancías.
El desarrollo del puerto marítimo situado al abrigo del monte Urgull redujo progresivamente la importancia de Santa Catalina como puerto principal de San Sebastián. No obstante, la navegación interior por el Urumea continuó posteriormente: existen testimonios de actividad portuaria, astilleros y transporte fluvial hasta el siglo XIX.
- Río Oria: En el río Oria las embarcaciones fluviales se emplearon para distintas funciones, tales como el transporte de personas, animales o cargas (minerales, madera, hierba, abono agrícola, arena) y para la pesca (mayoritariamente de angulas).
La embarcación tradicional empleada en el río Oria era la denominada "ala".
En la desembocadura albergaba, junto con Pasajes, los astilleros para los grandes galeones para las Indias y la Armada Real.
El puerto del río Oria se ha mantenido a lo largo de la historia en el mismo lugar en la desembocadura del río en la localidad de Orio. miniaturadeimagen|269x269px|Casa lonja medieval del puerto fluvial de Bedua - Río Urola: Era navegable unos tres kilómetros entre el puerto de Bedua y la desembocadura del río en Zumaya.
Fue el puerto fluvial para numerosas ferrerías de la cuenca del Urola. En la época de los Reyes Católicos alcanzó tal importancia que dio su nombre al río llamándose Bedua.
Se hacía la carga y descarga de la veta de hierro desde el puerto de Zumaya para surtir las muchas ferrerías del contorno y se pesaban y se cargaban también las herramientas que salían de aquellas ferrerías. Otro producto que se comercializaba en Bedua era el chacolí del entorno.
A partir del , el puerto de Bedua fue perdiendo actividad.
- Río Deva: era navegable desde Alzola ( Elgoíbar) donde había un puerto fluvial, hasta la desembocadura en la localidad de Deva.
El puerto de Alzola adquirió importancia como punto de embarque de mercancías. La lana procedente de Castilla llegaba por vía terrestre hasta Alzola y desde allí era transportada en embarcaciones fluviales hasta Deva, donde podía ser embarcada hacia otros puertos europeos.
En la otra dirección se trasladaba mineral de hierro desde Deva a Alzola para las ferrerías.
Hubo otros embarcaderos de menor importancia en afluentes y regatas como el denominado Portuetxe (casa del puerto) en San Sebastián. Está situado en una regata de Igara a unos 2 kilómetros de su desembocadura en Ondarreta. Con marea alta llegaban los bateles transportando sidra que elaboraban con sus manzanales.
Véase también
Areneros del rio Urumea Ferrerías en Guipúzcoa
Referencias
Categoría:Historia de Guipúzcoa Categoría:Puertos fluviales