El genocidio palestino en Gaza es la destrucción sistemática y continua del pueblo palestino en la Franja de Gaza, llevada a cabo por parte de Israel durante la guerra de Gaza con la intención de destruir a dicha población total o parcialmente mediante asesinatos en masa, hambruna, graves daños físicos y mentales, ataques deliberados contra niños y la interrupción de la natalidad. Otros actos, considerados como crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad, incluyen el bloqueo, la destrucción de infraestructura civil, la destrucción de centros de salud, el asesinato de personal sanitario y solicitantes de ayuda, el desplazamiento forzado masivo, la violencia sexual y la destrucción de sitios educativos, religiosos y culturales. En septiembre de 2025, la Comisión Internacional Independiente de Investigación sobre los territorios palestinos ocupados de la ONU confirmó el genocidio infligido en Gaza mediante una investigación exhaustiva de los hechos y urgió a castigar a los responsables. Esta conclusión se une a las órdenes internacionales de arresto contra Benjamín Netanyahu y Yoav Galant que dictó la Corte Penal Internacional en 2024 por cometer crímenes de guerra y de lesa humanidad.

El número exacto de víctimas se desconoce y aumenta cada día pero se estima que Israel ha matado a más de en Gaza (el 3,5 % de la población total del país, similar al porcentaje mundial de muertos de la Segunda Guerra Mundial) y herido al menos a —de los que se estima que un cuarto sufren secuelas de por vida, como amputaciones, quemaduras y lesiones craneales—, destruido más de y desplazado a de personas. Por este último hecho, Israel ha sido acusado de limpieza étnica. La inmensa mayoría de las víctimas son civiles, y más de la mitad son mujeres y niños. Entre los muertos se cuentan más de 1700 trabajadores sanitarios, más de 560 trabajadores humanitarios, incluidos 390 trabajadores de la UNRWA y 53 miembros de la Media Luna Roja, más de un centenar de rescatistas y más de 252 periodistas. Se cree que hay decenas de miles de cadáveres más bajo los escombros de los edificios destruidos.

Además de las muertes directas por bombardeos y disparos, la acción israelí se ha caracterizado por destruir sistemáticamente la infraestructura sanitaria, los recursos alimentarios y el patrimonio cultural y educativo de la Franja. Para agosto de 2024, solo 17 de los 36 hospitales de Gaza estaban parcialmente funcionales y el de los centros de salud habían sido dañados o completamente destruidos. El bloqueo israelí contribuyó en gran medida a la hambruna en la Franja mientras que fuerzas israelíes bloqueaban o destruían los suministros humanitarios enviados a la población palestina. Desde el principio del conflicto, Israel cortó el suministro de agua y electricidad a la Franja y ha ido destruyendo todas las plantas de tratamiento de aguas residuales y una gran parte de los pozos de agua y plantas desalinizadoras. También ha destruido numerosos edificios de importancia cultural, incluidas trece bibliotecas, las doce universidades de Gaza y el de sus escuelas, decenas de mezquitas, tres iglesias y dos museos.

Se cree que las acciones de Israel en Gaza tienen como objetivo hacerla inhabitable para los palestinos. Altos funcionarios israelíes han realizado declaraciones que indican, según observadores como la relatora especial de la ONU Francesca Albanese,La Relatora Especial sobre los territorios palestinos ocupados, formalmente Relatora Especial sobre la situación de los derechos humanos en los territorios palestinos ocupados desde 1967, es una Relatora Especial que trabaja para las Naciones Unidas e informa sobre la situación de los derechos humanos en los territorios palestinos ocupados. El mandato fue establecido en 1993 por la antigua Comisión de Derechos Humanos. Francesca Albanese fue designada en 2022 para asumir el cargo de Relatora Especial, siendo la primera mujer en ocuparlo. una «intención de destruir» (total o parcialmente) a la población de la Franja, lo cual es condición necesaria para que se cumpla el umbral legal del genocidio.;

Los actos de Israel han sido denunciados como genocidio por los gobiernos de al menos 32 países (entre ellos España, Brasil, Colombia, Turquía y Arabia Saudita), por varias agencias de la Organización de las Naciones Unidas y por organizaciones no gubernamentales como Amnistía Internacional, Médicos Sin Fronteras, Human Rights Watch, Oxfam, B'Tselem y Jewish Voice for Peace. El de los expertos estadounidenses en Oriente Medio consultados en junio de 2024 calificaba las acciones de Israel en Gaza de genocidio o de «crímenes de guerra importantes similares al genocidio». En palabras del israelí Omer Bartov, uno de los más reconocidos historiadores del genocidio, «la comunidad de académicos del genocidio (...) se está acercando cada vez más a un consenso en torno a la descripción de los eventos de Gaza como un genocidio». Uğur Ümit Üngör, otro profesor del genocidio radicado en Ámsterdam, asegura que probablemente habrá académicos del genocidio que no consideren lo sucedido en Gaza como tal, pero «yo no conozco a ninguno». El profesor israelí de la Universidad de Haifa Shmuel Lederman explicó que «en resumidas cuentas, hay un motivo por el que tanta gente en este campo de estudio está de acuerdo. Es muy difícil ser un académico del genocidio y decir que esto no es un genocidio».

El Gobierno de Sudáfrica ha iniciado un proceso, Sudáfrica contra Israel, ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ), denunciando la violación por Israel de la Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio. En un fallo inicial, la CIJ sostuvo que Sudáfrica tenía derecho a presentar su caso contra Israel y reconoció que los palestinos tenían «un derecho plausible a ser protegidos del genocidio», que representaba un riesgo real de daño irreparable. El tribunal ordenó a Israel que cumpliera con sus obligaciones en virtud de la Convención sobre el Genocidio adoptando todas las medidas a su alcance para impedir la comisión de actos de genocidio, prevenir y castigar la incitación al genocidio y permitir el ingreso de servicios humanitarios básicos a Gaza. El tribunal también ordenó posteriormente a Israel que aumentara la ayuda humanitaria a Gaza y que impidiera actos genocidas durante la ofensiva de Rafah. El gobierno israelí rechazó las acusaciones de Sudáfrica e hizo caso omiso de las órdenes de la CIJ. El gobierno de Israel y sus partidarios dicen que acusar a Israel de genocidio es antisemita. Sus oponentes critican que el gobierno israelí explote la noción del antisemitismo para protegerse de las consecuencias de sus crímenes.

Antecedentes

En el contexto de la ocupación israelí y el bloqueo de la Franja de Gaza, el 7 de octubre de 2023, Hamás dirigió un ataque contra Israel desde Gaza, que causó al menos 1139 muertes, la mayoría de las cuales eran civiles. Israel respondió con una campaña de bombardeos altamente destructiva seguida de una invasión de la Franja de Gaza el 27 de octubre. Aunque algunos académicos argumentaban que hubo genocidio contra los palestinos antes de los ataques del 7 de octubre, es la campaña militar israelí en Gaza la que ha sido caracterizada como genocida por Sudáfrica y otros partidarios del argumento del genocidio.

Definición jurídica de genocidio La Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio de 1948 define el genocidio como cualquiera de cinco «actos cometidos con la intención de destruir, total o parcialmente, a un grupo nacional, étnico, racial o religioso». Los actos en cuestión incluyen el asesinato de miembros del grupo, causarles graves daños físicos o mentales, imponer condiciones de vida destinadas a destruir al grupo, impedir nacimientos y trasladar por la fuerza a niños fuera del grupo. El genocidio es un delito de intención especial (El concepto ... es particular de unos pocos sistemas de derecho civil y no puede equipararse de manera general con las nociones de 'intención especial' o 'intención específica' en los sistemas de derecho consuetudinario. Por supuesto, lo mismo podría decirse del concepto de 'intención específica', una noción utilizada en el derecho consuetudinario casi exclusivamente en el contexto de la defensa de la intoxicación voluntaria".(William A. Schabas, especialista en genocidio)); se lleva a cabo deliberadamente y las víctimas son seleccionadas en función de su pertenencia real o percibida a un grupo protegido. Los genocidios reconocidos según la definición jurídica de 1948 que dieron lugar a juicios en tribunales penales internacionales son el genocidio camboyano, el genocidio ruandés y la masacre de Srebrenica.

Otras definiciones de genocidio La definición original de genocidio de Raphael Lemkin era más amplia que la adoptada posteriormente por las Naciones Unidas; se centró en el genocidio como la «destrucción de los fundamentos esenciales de la vida de los grupos nacionales», incluidas las acciones que llevaron a la «desintegración de las instituciones políticas y sociales, de la cultura, el idioma, los sentimientos nacionales, la religión y la existencia económica de los grupos nacionales». Las definiciones académicas varían, pero hay tres temas comunes: «la violencia u otra acción tomada debe ser deliberada, organizada, sostenida y a gran escala», las atrocidades son selectivas para un grupo distinguible y «el perpetrador toma medidas para evitar que el grupo sobreviva o se reproduzca en un territorio determinado». La comprensión coloquial del genocidio está fuertemente influenciada por el Holocausto como su arquetipo y se concibe como víctimas inocentes elegidas por su identidad étnica más que por alguna razón política. El genocidio se considera a menudo el colmo de la criminalidad, peor que otras atrocidades que provocan una cantidad igual de muerte y destrucción de civiles.

Acciones denunciadas como genocidas

Asesinatos directos

Durante los dos primeros meses de bombardeos, Israel lanzó 25 000 toneladas de explosivos sobre la Franja de Gaza. Muchas de estas eran «bombas tontas» no guiadas lanzadas sobre zonas densamente pobladas y que arrasaron barrios enteros. Desde el 7 de octubre de 2023, las FDI han sido acusadas de ejecutar extrajudicialmente a detenidos palestinos desarmados, médicos y trabajadores sanitarios. Los soldados israelíes han ejecutado sumariamente a civiles palestinos, a menudo delante de sus familias. Han matado a palestinos que ondeaban banderas blancas. En abril de 2024 se encontraron fosas comunes que contenían cadáveres de palestinos, entre ellos mujeres y ancianos, con las manos atadas.

La ONU y numerosos medios de comunicación han estimado que aproximadamente el 70% de los palestinos asesinados en Gaza son mujeres y niños, y que al menos 20.000 palestinos habrían sido asesinados en Gaza hasta diciembre de 2023. Para el 14 de enero de 2024, 100 días después de que Israel comenzara su ataque a Gaza, se había confirmado la muerte de más de 23.900 personas. Para el 10 de mayo, las muertes habían superado las 35 000, un tercio de ellas cuerpos no identificados, y se estima que había más de 10.000 cuerpos adicionales enterrados bajo los escombros. En las primeras tres semanas, los ataques israelíes mataron a más niños en Gaza que los que murieron en todo el mundo en todas las zonas de conflicto en cualquier año desde 2019. Hasta diciembre de 2023, más de 52.000 personas habían resultado heridas y en mayo de 2024 esta cifra había aumentado a más de 77 700.