Armando Valenzuela Ruiz (Bogotá, 1940,-Bogotá, 2007) fue un escritor, político, sociólogo, insurgente, activista e ideólogo de extrema derecha colombiano; fue miembro del Partido Conservador.

Fue conocido principalmente por su actividad entre los sectores de extrema derecha en Colombia defendiendo ideas del nacional socialismo alemán y del fascismo italiano y por inspirar a nivel ideológico al grupo neonazi colombiano Tercera Fuerza que lo reivindicaba como “la figura más saliente e incontaminada de la generación del medio siglo en Colombia”. Buena parte de su obra está dedicada a negar el holocausto judío. Para él, era una falsedad histórica que el régimen de Adolf Hitler hubiera asesinado a 6 millones de personas. Biografía Infancia, juventud y estudios Nació en Bogotá y vivió en el barrio de La Candelaria, era hijo de un ingeniero oriundo de Tolima y de una ama de casa hija de aristócratas arruinados su infancia según comentan fue “ordenada y apacible”. En su juventud fue un “comunista fanático” y fue penado por actos subversivos en la Cárcel Nacional Modelo de Bogotá. Valenzuela estudió derecho en la Universidad Libre de Bogotá, más adelante se graduó de sociología por parte de la Universidad Católica de Lovaina en Bélgica y obtuvo un posgrado en “Planeación de Territorios” por parte del Instituto Internacional para la Investigación y de Formación, Educación y Desarrollo (IRFED) de París (denominado posteriormente Centro Internacional Desarrollo y Civilizaciones - Lebret - IRFED), allí estudió bajó la tutela de intelectuales como el dominico Joseph Louis Lebret, Raymond Aron, Francois Perroux, entre otros.

Actividad política y profesional Valenzuela fue guerrillero en los años sesenta, formando parte de grupos insurgentes en el Urabá antioqueño, aunque más adelante en los ochenta pasaría a ser impulsor del movimiento político de los paramilitares del Magdalena Medio

Participó como editor y redactor de varios periódicos controversiales como: Colombia, Meridiano Nacional y Resumen gráfico, diarios en los que se trataban temas polémicos, algunos ejemplos de ello eran las publicaciones antisemitas y negadoras del holocausto que se realizaban desde el diario Colombia o el apoyo que se hizo en 1975 desde el mismo periódico al dictador ecuatoriano Guillermo Rodríguez Lara en esta publicación participaron Valenzuela Ruíz, Alejandro Ordóñez (futuro Procurador General de la Nación) y otras personas la comunicación de 1975 que se dirigía al golpista (que acababa de salvarse de un contragolpe) comentaba:

miniaturadeimagen|Bandera insignia del grupo neonazi colombiano Tercera Fuerza A la par de su labor periodística Valenzuela Ruíz participó en otras actividades del ámbito público nacional: trabajó como profesional especializado en la subdirección académica del ICFES, fue también (entre 1978 y 1982) secretario de la Comisión Legal de Cuentas de la Cámara de Representantes por el Partido Conservador, también fue director del Instituto de Estudios Socio-Políticos así mismo, fue catedrático en varias universidades bogotanas tales como: La Universidad Javeriana, Universidad Santo Tomas, Universidad Jorge Tadeo Lozano, Universidad Distrital, la Universidad Libre, Universidad Gran Colombia y la Fundación Universitaria de San Martin

En 1971 fue presidente y ponente del primer Simposio Colombiano de Navegación Austral convocado por el INTRA, dicho simposio fue fruto de una exploración y una vasta investigación de la red fluvial amazónica colombiana donde se buscaban hacer diagnósticos y recomendaciones para el desarrollo de dicha región de ese proceso salió el libro Interconexión de cuencas fluviales para la integración del sur colombiano.

Aparte del amazonas Valenzuela recorrió varias zonas de Colombia y el mundo llegando a recorrer países como: España, Bélgica, Países Bajos, Alemania Occidental, Alemania Oriental, Italia, Checoslovaquia, la Unión Soviética, China, Vietnam, Honduras, Nicaragua, Costa Rica y Estados Unidos.

Actividad en MORENA Cuando el gobierno de Virgilio Barco decretó la ilegalidad de las Autodefensas del Magdalena Medio en abril de 1989 los líderes paramilitares crearon el Movimiento de Reconstrucción Nacional (MORENA) con la intención de mantener su dominio político en a aquella región del país. Los principales proponentes e impulsores de este movimiento fueron tres importantes figuras públicas, estas eran: Iván Roberto Duque alias “Ernesto Báez” comandante paramilitar que buscaba aprovechar la apertura del gobierno de entonces para que los distintos grupos armados pudieran desmovilizarse y participar en política, Fernando Vargas Quemba abogado y futuro fundador de una fundación para la defensa de víctimas de la guerrilla y Armando Valenzuela Ruíz que por esas épocas era miembro del partido Conservador y se encontraba trabajando como secretario de la comisión de cuentas del senado, este último encabezó el respaldo político a MORENA.alt=Ernesto Baez (izq) con Armando Valenzuela Ruiz (der) al fondo una cruz catolica acompañada de una cruz celta.|miniaturadeimagen|Fernando Vargas Quemba (izq) con Armando Valenzuela Ruiz (der) al fondo una cruz católica acompañada de una cruz celta.La plataforma política de MORENA (que buscaba participar en las elecciones de 1990) se lanzó en mayo de 1989 en Bogotá, pero el proyecto solo duró tres meses. Ernesto Báez, por entonces secretario general de la Asociación Campesina de Ganaderos y Agricultores del Magdalena Medio (Acdegam) (que era la fachada de los paramilitares de Báez), inició una campaña para ser senador por MORENA. Entre julio y agosto de 1989 “Báez” y Valenzuela recorrieron en helicóptero cerca de 15 municipios del Magdalena Medio y el occidente de Cundinamarca, por aquellas regiones comenzaron a parecer carteles publicitarios en los que aparecía una mujer de piel oscura con leyendas como “Te quiero por Morena, te quiero por colombiana”.

Valenzuela Ruíz (quien para finales de los ochenta ya era un asiduo anticomunista y anti-subversivo) apoyaba el discurso de MORENA que se centraba en denunciar los crímenes cometidos por las guerrillas y acusaba a estos últimos de estar relacionados con partidos de izquierda colombiana como la Unión Patriótica o el Partido Comunista Colombiano. Ejemplo de esta fiebre anticomunista y reaccionaría eran las frases incendiarias que Valenzuela expresaba en los medios de comunicación en julio de 1989:

La plataforma política de MORENA tuvo un fuerte impulso inicial perfilándose como una opción sería para un país que en ese momento sufría por la violencia desatada por el Cartel de Medellín y el genocidio de los dirigentes de la Unión Patriótica. De la misma forma este partido político no estuvo exento de polémica, algunos sectores le dieron gran aceptación social, llegando a comparar dicha plataforma con el partido político anticomunista del Salvador ARENA -Alianza Republicana Nacionalista- (fundado por militares salvadoreños a principios de los ochenta y que gobernó ese país por casi dos décadas).

Otros sectores, principalmente los de izquierda, criticaron su creación, dirigentes como Bernardo Jaramillo Ossa (en ese momento candidato presidencial por la Unión Patriótica y asesinado un año más tarde en 1990) y Gilberto Viera (secretario general del Partido Comunista) señalaban que si se permitía la creación de ese movimiento se estaría legitimando el accionar violento de los grupos paramilitares del Magdalena Medio.

Esos grupos paramilitares a los que se referían fueron otro de los pilares que sostuvieron a la plataforma política de MORENA, pues varios jefes de autodefensa buscaban aprovechar ese movimiento para tener un brazo político propio, esto debido a que se habían desencantado con el partido Liberal (hegemónico en la región) puesto que concebían que este solo los veía como aportantes de votos. Cuando en versión libre se le cuestionó a “Báez” sobre el financiamiento de la campaña, eventos electorales (en los que llegaron a reunir en plaza pública a más de diez mil personas como fue el caso de Yacopí –Cundinamarca-) y el mantenimiento de MORENA, este comentaba que:

Otros importantes sectores sociales que respaldaron al partido de extrema derecha fueron las organizaciones religiosas ultranacionalistas como la Sociedad Colombiana en Defensa de la Tradición, Familia y Propiedad (TFP), que se autodenominaba como: “el mayor movimiento cívico-cultural anticomunista de inspiración católica del mundo”. La TFP, originada en Brasil en los sesenta, se expandió por varios países de América Latina (como Perú y Chile) durante los setenta emprendiendo una cruzada contra las propuestas de reforma agraria y contra formaciones ideológicas de izquierda como el marxismo y la teología de la liberación.

En Colombia durante los ochenta promovió la propuesta de legalizar el paramilitarismo e impulsó la organización de los terratenientes en oposición a la reforma agraria acusándola de ser una política orientada a la expropiación de sus propiedades. La TFP también tuvo vínculos con las organizaciones paramilitares, estas relaciones comenzaron en el Magdalena Medio y se dieron precisamente a través del partido MORENA. Con estas alianzas los paramilitares, la TFP y MORENA se proponían contrarrestar la presencia de la guerrilla en la zona, combatir el secuestro, el chantaje, el “boleteo”, la extorsión y el ajusticiamiento.

A pesar de su solidez y de los apoyos paramilitares, políticos, sociales y de las organizaciones religiosas ultraconservadoras; el partido MORENA se acabaría por varias razones: la primera fue un escándalo que estalló entre julio y agosto de 1989 y que involucraba a Valenzuela. Mientras este último y “Báez” llevaban a cabo su campaña por el Magdalena Medio, en la finca del narcotraficante Gonzalo Rodríguez Gacha fue hallado un libro escrito por Valenzuela con una dedicatoria del escritor al capo del cartel de Medellín. Cuando el escándalo se hizo público Valenzuela de inmediato negó conocer a Rodríguez Gacha afirmando que escribió la dedicatoria de buena fe y sin saber que era para el narcotraficante, el sociólogo alegaba que alguien le pidió que hiciera una dedicatoria de uno de sus libros a un empresario.

La controversia causó la división entre los líderes del movimiento y al parecer fue un golpe duro para la reputación del político, quién en el libro Con las manos atadas (escrito a finales de 1989 y donde relataba su experiencia y versión de los hechos durante su paso por MORENA) se expresaba de forma despectiva y racista contra Miguel Alfredo Maza Márquez. Miguel Maza era el director en la época del DAS –Departamento Administrativo de Seguridad- y fue quién sacó a la luz pública la presunta relación de Valenzuela con Rodríguez Gacha. Sobre el director del DAS del momento Valenzuela comentaba:

Otras razones de peso que harían tambalear el proyecto político de MORENA fueron: la divergencia entre su dirigencia respecto a los candidatos que debían postularse a la presidencia de la república en las elecciones de 1990 (mientras “Báez” defendía que se debía apoyar a los precandidatos liberales, Valenzuela postulaba que el candidato debía venir de MORENA), el asesinato de Luis Carlos Galán en agosto de 1989 hecho que llevaría a que se disolviera el partido de extrema derecha, pues el magnicidio llevó a que los dirigentes de MORENA fueran estigmatizados como cercanos a los posibles asesinos del aspirante liberal.