Nunca estamos solos (; ) es una película dramática checa de 2016 dirigida por Petr Václav. Fue seleccionada para proyectarse en la sección Contemporary World Cinema del Festival Internacional de Cine de Toronto de 2016.

Resumen

En un pequeño pueblo de provincia los únicos divertimentos son la prisión y el burdel. Allí vive un hipocondríaco hombre cincuentón enfermo y amargado, que está casado con una empleada de un supermercado que no le ama. Tienen dos hijos, pero parecen dos desconocidos. Su vecino es funcionario de prisiones y está obsesionado con la seguridad y el control de sus familiares. La dependienta tiene un padre tiránico, que también le hace la vida más amarga. Un día la dependienta entra en el burdel y le confiesa a uno de los proxenetas que está enamorada de él. Este le da largas, porque, a su vez, está enamorado de una prostituta drogadicta que no le hace caso y cuyo novio está en la prisión. La cinta muestra a la joven prostituta acudir a los muros de la prisión a suplicar a su amante el perdón. Por su parte, los hijos del matrimonio juegan a juegos violentos con ranas, gatos y otros seres vivos. La película es una historia de luces y sombras en la que cada personaje busca una salida a sus inexistentes vidas.

Reparto

Klaudia Dudová Zdeněk Godla Miroslav Hanuš Karel Roden Lenka Vlasáková

Referencias

Enlaces externos

Categoría:Películas dramáticas de República Checa Categoría:Películas de 2016