El gobierno de Pedro Carmona fue un gobierno de facto instalado tras la deposición del segundo gobierno de Hugo Chávez en 2002. Carmona era presidente de Fedecámaras y su gobierno duró 48 horas, sumido en una crisis política.
Se promulgó el Acta de Constitución del Gobierno de Transición Democrática y Unidad Nacional, la cual disolvió los poderes públicos nacionales y concentró todo el poder en Carmona.
El gobierno de Carmona fue reconocido por Colombia, El Salvador, España y los Estados Unidos, siendo desconocido por Argentina y Cuba.
Fue sucedido por el gobierno interino de Diosdado Cabello, vicepresidente durante el gobierno previo de Chávez, después de que la Asamblea Nacional lo juramentara. Cabello le devolvió el poder a Hugo Chávez, restaurando su segundo período. Carmona renunció, fue detenido y luego abandonó el país, asilándose en Colombia.
Contexto histórico En diciembre de 2001 el presidente de la Federación de Cámaras y Asociaciones de Comercio y Producción de Venezuela Pedro Carmona dio una entrevista a El País, donde declaró respecto al paro petrolero y las movilizaciones opositoras que:
En el golpe de Estado de 2002, las fuerzas militares le pidieron la renuncia a Hugo Chávez, arrestándolo y llevándolo al Fuerte Tiuna. Tras esto, el empresario Pedro Carmona asumió como presidente.
Gabinete
Política legislativa y judicial
Política exterior En América, el gobierno de Andrés Pastrana en Colombia llamó a Pedro Carmona para ofrecerle «todo el apoyo y la solidaridad expresa del pueblo colombiano en este proceso de transición», El Salvador también lo reconoció como presidente legítimo, igual que la administración Bush en Estados Unidos, que culpó a Hugo Chávez por los sucesos, considerando que Chávez había renunciado y que por lo tanto la asunción de Carmona no podía ser un golpe de Estado. En Europa, el gobierno de José María Aznar de España le dio reconocimiento a Carmona como «nuevo presidente», dando instrucciones al embajador en Venezuela para que se reuniera con el embajador estadounidense y con Carmona. El Fondo Monetario Internacional (FMI) fue la primera institución financiera en reconocer a Carmona como presidente de Venezuela y ofrecerle su colaboración.
El gobierno de Ricardo Lagos en Chile manejó una posición ambivalente, junto con el gobierno de Vicente Fox en México, que declaró que «se abstendrá de reconocer o no» a Carmona, manteniendo las relaciones diplomáticas entre ambos países. El presidente de Perú, Alejandro Toledo, declaró que «sería inoportuno e inapropiado decir si fue golpe de Estado» porque «la información es muy fragmentada todavía».
El presidente interino de Argentina, Eduardo Duhalde, definió la salida de Chávez como un «golpe de Estado» y la actitud del nuevo gobierno de Carmona como «típica de una dictadura». El ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Felipe Pérez Roque, exigió el retorno de las autoridades «elegidas democráticamente por el pueblo». El Grupo de Río, integrado por Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Costa Rica, Chile, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Guyana, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana, Uruguay y Venezuela, condenó la «interrupción del orden constitucional» evitando llamarla «golpe de Estado», y pidió una reunión extraordinaria del Consejo Permanente de la Organización de los Estados Americanos (OEA).
Arresto y asilo de Pedro Carmona La Asamblea Nacional presidida por Willian Lara nombró presidente al vicepresidente Diosdado Cabello, quien le devolvió la presidencia a Chávez. Tras esto, Pedro Carmona renunció, y le fueron presentados los cargos de rebelión y usurpación de funciones públicas, quedando bajo arresto domiciliario. Solicitó entonces a la embajada colombiana en Venezuela su recibimiento como asilado político. Juan Martín Echeverría, uno de sus abogados, declaró que Carmona se consideraba un perseguido político. El gobierno de Andrés Pastrana aprobó su solicitud; Carmona escapó y fue recibido en Colombia bajo ese estatus desde entonces.
Pedro Carmona declaró posteriormente que: «El nuestro no fue un acto que pudiera considerarse dictatorial u omnipotente, sino queríamos abrir un nuevo período de facto para rescatar la democracia cuando todavía se podía». En 2012, durante una entrevista, Carmona declaró que: «Tampoco puede uno arrepentirse de haber sido llamado, sin buscar, a participar en un hecho que era noble en medio de una crisis, de vacío de poder», agregando que «Puedo decir que el error más grande fue la oposición que hicieron algunos altos oficiales a que Chávez saliera a Cuba (...) Si Chávez se hubiera ido a Cuba se constipaba su renuncia», pero que, sin embargo:
Véase también
Anexo:Proyecto de gabinete de Pedro Carmona Golpe de Estado en Venezuela de 2002 Segundo gobierno de Hugo Chávez Gobierno interino de Diosdado Cabello
Referencias
Carmona Categoría:Venezuela en 2002