miniaturadeimagen|Escarificaciones en la espalda de una mujer de la tribu narim, en Sudán del Sur. La escarificación es la acción de producir escaras en la piel mediante la aplicación de incisiones superficiales o profundas. Las escaras o granulaciones que se derivan son pequeñas costras que se forman como consecuencia en la dermis. Estas heridas, por lo general, son de color oscuro como consecuencia de la muerte del tejido. Al tratarse de una modificación corporal, las incisiones se suelen realizar de manera controlada para no comprometer la salud de la persona y obtener un dibujo que, en la mayoría de los casos, es estético.
Diversas culturas han utilizado esta técnica. En algunas como la africana, las mujeres consideran la escarificación como un elemento atractivo y en los hombres un símbolo de fortaleza y resistencia.Nayeli Canché. Escarificación… lienzo en el cuerpo Caliope Magazine. Consultado el 27 de junio de 2016. También se emplea en algunas culturas americanas, como la maya, huasteca o chichimeca. Esta técnica de automutilación también se practica en la cultura occidental con fines decorativos, como una forma de modificación corporal.
La palabra escarificar proviene de latín tardío scarificāre que significa «hacer incisiones en el cuerpo»escarificar RAE. Consultado el 2 de julio de 2016. y está considerada una modificación corporal extrema. También es conocida como «la marca de sacrificio» y es ilegal en varios países, entre ellos, el Reino Unido. Se realiza por medio de diferentes técnicas como el branding (quemaduras) o el cutting (cortes), entre otras.A la escarificación también se le suele llamar comúnmente branding o simplemente cutting. El proceso es extremadamente doloroso y la persona puede sufrir infecciones, hemorragias y limitaciones de la movilidad.Miguel Aizpún. Arte en el cuerpo La Rioja. Consultado el 26 de junio de 2016.
La escarificación es menos común y popular que el tatuaje o la perforación,Lori St. Leone. The Art and History of Body Modification Light Speed Magazine. Consultado el 5 de julio de 2016. sin embargo, es cada vez más aceptada por movimientos contraculturales, liberales y tribus urbanas, también por subculturas como el punk, hippie y comunidades adolescentes en general que le definen como un estilo de vida.
Historia thumb|170px|Máscara con marcas de cicatrización, en un miembro de los Makonde, Tanzania. Históricamente, la escarificación ha sido practicada por pueblos y grupos indígenas de América, África y Oceanía para recordar a los antepasados, como una tradición o por cuestiones simbólicas. Aunque se cree que se desarrolló en gran manera en la África Occidental, donde fue evolucionando con el transcurrir de los años. También se sabe que esta práctica, junto con otras relacionadas con la alteración del cuerpo, despertó el interés durante la Era de los descubrimientos que data del y que fue considerada por los europeos como formas extremas de arte corporal empleadas en la África subsahariana.Lars Krutak. Tattoos of Sub-Saharan Africa Vanishing Tattoo. Consultado el 3 de julio de 2016.
No se sabe con exactitud el origen de la escarificación, pero existen registros, manuscritos ilustrados y esculturas del y donde se muestran personas ejerciendo esta actividad e imágenes en piedra, madera y metales como el cobre con notables diseños. Investigadores y arqueólogos afirman que ya en la era del paleolítico era común la escarificación, aplicada en distintas partes del cuerpo como glúteos, abdomen, pecho, vientres, hombros y muslos.Aunque también se tiene evidencia que fue practicada en otras partes del cuerpo como pantorrillas y genitales. La base de estas afirmaciones se centra en varios hallazgos realizados en yacimientos arqueológicos como el caso de 'Ain Ghazal en Jordania y en la zona montañosa de Tassili n'Ajjer, sitio inhóspito donde se encuentran las pinturas rupestres del Sahara.
En Egipto, los tatuajes y las escarificaciones fueron técnicas que se emplearon hace más de 4000 años. Prueba de ello es una momia llamada Amunet, quien ejerció como sacerdotisa de la diosa Hathor, y otra más que se cree fue una bailarina, ambos cadáveres presentan figuras en distintas partes del cuerpo y algunas incisiones en el abdomen. En la bailarina, las escarificaciones representan el erotismo y la sensualidad, ya que se cree honraba a Hathor, diosa egipcia del amor y la alegría.Tattoos of the Egyptian World Universidad del Sur de California. Consultado el 7 de julio de 2016. En Japón, los historiadores creen que estos métodos de transformación se originaron en el período Jōmon (14 500 hasta el 300 a. C.) y cuyas evidencias se retratan en pequeñas estatuas y monumentos de arcilla.Jon Mitchell. Japan inked: Should the country reclaim its tattoo culture? Japan Times. Consultado el 7 de julio de 2016. En China, más específicamente en Fengdu Ghost City, también se encuentran imágenes y figuras de personas con grabados que se cree fueron torturados y padecieron de dolor y sufrimiento por sus pecados.
Liam Brady, investigador australiano de la universidad de Monash afirma que por medio de las escarificaciones, las tribus indígenas aprendieron a interactuar socialmente. Brady centró sus estudios e investigaciones en el estrecho de Torres, donde encontró algunas pinturas rupestres e imágenes de cuerpos humanos con tatuajes y cicatrices, una prueba más de que estas técnicas representaban «una forma distintiva de ornamentación corporal». Alfred Cort Haddon, antropólogo británico, realizó las primeras exploraciones a este sitio en el y conservó las evidencias en unas fotografías tomadas en blanco y negro. Todo este material recolectado por Haddon es considerado como uno de los «hallazgos más antiguos confirmados para la región».Jennifer Viegas. Aboriginal tattoos reflect art, culture Australian Broadcasting Corporation. Consultado el 6 de julio de 2016.
En la época de la cultura prehispánica, el pueblo huasteco utilizó el arte corporal, la escarificación y otras técnicas como parte de una tradición ancestral. Se sabe que la mujer desempeñó un papel importante en esta comunidad ya que era portadora del tiempo a través de los ciclos menstruales, esto se sustenta en una escultura llamada la «mujer escarificada» o «venus de Tamtoc» que presenta un tamaño natural parcialmente fragmentada con fines rituales, cuenta con escarificaciones en hombros, pechos y muslos (exactamente 52 cortes en una parte del pecho y otros 104 en los muslos), que representan 52 años del calendario mesoamericano y 104 años del ciclo lunar y solar. Según las investigaciones del arqueólogo mexicano Guillermo Ahuja Ormaechea, la mujer escarificada fue una sacerdotisa sacrificada que desempeñó un papel importante en la vida social, política y religiosa.Cynthia Villagómez Oviedo. Visita a las ruinas de Tamtoc, sitio arqueológico huasteco Revista interior gráfico de la división de arquitectura, arte y diseño de la universidad de Guanajuato. Consultado el 4 de julio de 2016. Asimismo, en otras culturas como la teotihuacana y maya, se han encontrado esculturas, figuras y tótems en donde se evidencia esta práctica, no solo en el cuerpo, sino también, en la parte de los genitales masculinos y femeninos. En Mesoamérica, por ejemplo, las modificaciones corporales fueron muy importantes hasta el punto de llegar a ser reglamentadas e institucionalizadas por muchas tribus y pueblos indígenas. De ellas, la escarificación, el tatuaje y la deformación craneal artificial se convirtieron en auténticas «expresiones visibles de identidad cultural».
thumb|left|200px|Escultura de la «mujer escarificada» encontrada en un yacimiento arqueológico del municipio de Tamuín.
En la gran mayoría de culturas africanas, la palabra escarificación también se refería al simple hecho de pintar o dibujar diseños. Incluso, esta terminología fue cambiando y se empleó como sinónimo de éxito y triunfo, también por haber alcanzado un objetivo específico. En América, en el periodo prehispánico, el hombre sentía la necesidad de purificar el cuerpo y el alma a través de varios métodos tales como ayunos, lavatorios, unciones, entre muchos otros, mientras que los cortes, la vestimenta, la deformación craneal artificial y demás modelos de transformación corporal «formaban parte de un universo simbólico».
Desde hace muchos siglos, los grupos y las etnias africanas siempre identificaron el arte del cuerpo (tatuajes, escarificaciones y perforaciones) como un aspecto cultural, más que todo por tratarse de una forma dominante de arte. Los miembros solían utilizar diversos tipos de herramientas cortopunzantes capaces de rasgar cualquier parte del cuerpo, como la hoja lítica, con el único fin de tallar o diseñar dibujos lineales, simétricos y significativos. A pesar del dolor y el sufrimiento que se origina en la piel como producto de las múltiples cortaduras, la escarificación se concibe como un elemento imprescindible que integra la parte social, cultural y espiritual. Según investigaciones del antropólogo, escritor y fotógrafo estadounidense Lars Krutak, algunas tribus africanas como los Batammariba suelen iniciar el rito con una ceremonia de adivinación, donde los chamanes y adivinadores son los que indican cómo será el patrón de cortes, partiendo de una serie de conjuros que se realizan en un recipiente. Después de esto, el niño o adulto a escarificar es acostado en el suelo sobre unas hojas de gran tamaño. Los artistas se encargan de cortar la piel, generalmente sobre el rostro, en donde se exhiben líneas perpendiculares, horizontales y verticales de gran tamaño. Las regiones nasales y los labios también se cortan, después se limpian con abundante agua y, por último, el chamán invoca en voz alta a los antepasados para que protejan física y mentalmente al miembro del grupo. La manteca de Karité se suele aplicar sobre el rostro como medicamento antiinflamatorio, también se utiliza carbón ya que sirve para ahuyentar a los espíritus malignos.Africa - A. Ritual UCLA Center for digital humanities, intro to digital humanities - Concepts, Methods, and Tutorials for Students and Instructors. Consultado el 2 de julio de 2016.
También se sabe que los maoríes y otras tribus de la República Democrática del Congo, Kenia, Nigeria, Sudán y Etiopía, emplearon esta técnica en sus rostros. Como resultado, la piel quedaba literalmente esculpida con grandes diseños y protuberancias, sinónimo de belleza y valentía para las mujeres; también servía para identificar a los miembros de la comunidad. Las primeras incisiones realizadas se rellenaban con pequeñas cantidades de ceniza, dando como resultado una cicatriz oscura. Otras tribus oceánicas como la Sepik de Nueva Guinea se cortaban la piel en honor al cocodrilo, por tratarse de un animal sagrado. Por lo general, los ancianos y las personas adultas que conforman este tipo de grupos se encargan de ejercer esta actividad y, en ocasiones, ordenan a los demás (especialmente a los jóvenes) a iniciar con este rito ancestral, son conocidos como «maestros escarificadores» y conocen perfectamente los riesgos aunque se justifican en el hecho de que por medio de este método, los miembros de la comunidad podrán liberarse física y mentalmente, además de obtener otra serie de beneficios.Henry Siqueira-Barras. El 'maestro' El País. Consultado el 5 de julio de 2016. En algunas ocasiones, el artista o maestro que puede ser de la misma tribu o de otra diferente, recibe algunos beneficios como dinero o bebidas especiales. Esta remuneración varía pero puede ser de aproximadamente 500 Franco CFA que es la moneda oficial de 14 países africanos y dentro de las bebidas populares o especiales se encuentra el tchoukoutou que es un tipo de cerveza que se prepara con mijo o sorgo (sorghum bicolor).Henry Siqueira-Barras. La 'gratificación' El País. Consultado el 5 de julio de 2016.