La segregación ocupacional consiste en la distribución de trabajadores entre distintas ocupaciones y dentro de estas en función de características demográficas, en la mayoría de los casos el género. Otros tipos de segregación ocupacional son la segregación racial o étnica y la segregación por orientación sexual. Estas características demográficas suelen encontrarse. Mientras que un puesto de empleo hace referencia a un puesto propiamente dicho en una empresa o industria, una ocupación representa un grupo de puestos de trabajo similares que requieren habilidades y cometidos similares. Muchas ocupaciones están segregadas dentro de sí mismas debido a los diferentes puestos de empleo, pero esto es difícil de detectar en términos de datos ocupacionales. La segregación ocupacional compara distintos grupos y sus ocupaciones en el contexto de la población activa total. El valor o el prestigio de los puestos de empleo no suelen tenerse en cuenta en las mediciones.
Los niveles de segregación ocupacional se diferencian en función de la segregación perfecta y la integración. La segregación perfecta se produce cuando una ocupación determinada solo emplea a un grupo. La integración perfecta, en cambio, se produce cuando cada grupo ocupa en una ocupación la misma proporción de puestos que de mano de obra.Weeden, K. (2007). Ritzer, George (ed.). Occupational Segregation. Blackwell Publishing.
Muchos académicos, como Biblarz et al., sostienen que la segregación ocupacional suele seguir patrones, ya sea horizontalmente (a través de las ocupaciones) o verticalmente (dentro de la jerarquía de las ocupaciones) y es muy probable que esté causada por la discriminación basada en el género. Sin embargo, en el pasado, la segregación ocupacional con respecto a la raza no se ha investigado bien, y muchos estudios han optado por comparar dos grupos en lugar de varios. Debido al hecho de que diferentes géneros de diferentes orígenes raciales/étnicos experimentan diferentes obstáculos, la medición de la segregación ocupacional es más matizada. En última instancia, la segregación ocupacional da lugar a diferencias salariales y a la pérdida de oportunidades para candidatos aptos que son obviados debido a su género y raza.
En los Estados Unidos
Tendencias de género A lo largo del último siglo, en Estados Unidos se ha producido una sorprendente estabilidad de las puntuaciones del índice de segregación, que mide el nivel de segregación ocupacional del mercado laboral. Hubo descensos de la segregación ocupacional en los años setenta y ochenta, a medida que las tecnologías que agilizaban y facilitaban las tareas de cuidado del hogar permitían a más mujeres incorporarse a la población activa.
Tendencias raciales Los datos de segregación sexual posteriores a los años noventa son extensos, pero los datos de segregación racial son menos exhaustivos. Asimismo, aunque es fácil ver tendencias nacionales, no siempre reflejan las tendencias en distintos sectores. Ciertas regiones de Estados Unidos son más propensas a la segregación ocupacional. Debido a su historial de esclavitud, Jim Crow y la lenta transición a una economía industrial, la población activa del Sur ha estado más segregada racialmente que el resto de Estados Unidos.
La Gran Migración (1910-1970) supuso un traspaso de la población afroestadounidense del Sur al Norte, y de trabajos agrícolas a industriales. La Gran Depresión (1929-1933) provocó que muchos afroestadounidenses fueran despedidos antes que otros en sus empresas, lo que hizo que se decantaran por el autoempleo, con trabajos como las tareas domésticas o abriendo sus propios negocios como modistas o propietarios de tiendas. En los años cuarenta, los tipos de empleos disponibles empezaron a virar de la industria a los servicios, mientras que la parte agrícola pasó a utilizar máquinas que no requerían muchos trabajadores. Este viraje creó nuevos puestos de empleo y desechó otros puestos al mismo tiempo. La segregación racial empezó a decaer con la creación del Título VII de la Ley de Derechos Civiles de 1964.
Los datos han demostrado que a las mujeres negras de todos los niveles educativos se les asignan puestos de empleo con salarios más bajos, mientras que a sus compañeras blancas con niveles educativos y habilidades similares se les asignan puestos de empleo mejor pagados debido únicamente a su ventaja racial. La segregación ocupacional no solo ha afectado a los empleos que se asignan a las mujeres afroestadounidenses, sino también a su salario. Datos de Equitable Growth afirman que la brecha salarial entre mujeres negras y hombres blancos es «a menudo interpretada por los economistas como la aproximación más cercana a la discriminación real». Sin embargo, de las variables observadas, las diferencias raciales y de género en la industria y la ocupación —conocidas colectivamente como segregación en el lugar de trabajo— explican con diferencia la mayor parte de la brecha (28 %, o 10 centavos por cada dólar que gana un hombre blanco). Una de las principales razones por las que la segregación ocupacional es un problema para las mujeres negras en primer lugar es la discrepancia racial y étnica en el acceso a recursos educativos y financieros de alta calidad, que perjudica los desenlaces educativos de los niños, y el acceso a la universidad da lugar a oportunidades en el mercado laboral a largo plazo en lugar de empleos mejor pagados.
Tipos
Por género
La división de género del trabajo ayuda a explicar la jerarquía de poder en función de la identidad de género, la clase, la raza, la etnia y la orientación sexual. Las feministas socialistas contribuyen a esta ideología mediante un marco marxista de alienación del trabajo y los medios de producción. Heidi Hartmann recalcó en la división de género del trabajo como control patriarcal sobre el trabajo de las mujeres. Wally Saccombe sugirió que el modo de producción debería convertirse en una unidad de producción y reproducción en la que las capacidades reproductivas de las mujeres se consideraran una valiosa fuente de trabajo o de ingresos. El movimiento Wages for Housework de finales de los años setenta puso de manifiesto la importancia de la desigualdad de género en el lugar de trabajo. Las feministas socialistas criticaron la explotación del trabajo doméstico y reproductivo de las mujeres, ya que no se consideraba una mercancía que mereciera un pago en la economía de mercado. Las mujeres a menudo experimentan una «doble jornada» o «segundo turno» cuando van a un trabajo asalariado y luego vuelven a casa para ocuparse de los niños y del hogar.
Horizontal La segregación horizontal hace referencia a las diferencias en la cantidad de personas de cada género presentes en distintas ocupaciones. Es probable que la segregación horizontal aumente debido a la reestructuración posindustrial de la economía (sociedad posindustrial), en la que la expansión de las industrias de servicios ha hecho que muchas mujeres se incorporen a la población activa. Las millones de amas de casa que entraron en la economía durante la reestructuración posindustrial entraron principalmente en empleos del sector servicios, donde podían trabajar a tiempo parcial y tener un horario flexible. Si bien estas opciones suelen ser atractivas para las madres, que suelen responsabilizarse del cuidado de sus hijos y su hogar, también están más disponibles, por desgracia, en ocupaciones peor pagadas y de menor postín. La idea de que se suele representar a las mujeres como enfermeras y profesoras mientras que se da por hecho que los médicos y abogados son hombres son ejemplos de lo arraigada que está la segregación horizontal en nuestra sociedad.
Vertical El término «segregación vertical» describe la dominación de los hombres de los puestos de empleo de mayor postín en ocupaciones tanto tradicionalmente masculinas como tradicionalmente femeninas. Coloquialmente, se habla de la existencia de segregación vertical como permitir a los hombres subir a una «escalera mecánica de cristal» por la que las mujeres deben ver cómo los hombres las superan en el camino hacia los puestos más altos.Snyder, Karrie Ann y Adam Isaiah Green. 2008. "'Revisiting the Glass Escalator: The Case of Gender Segregation in a Female Dominated Occupation." Social Problems 55(2): 271-299. Por norma general, cuanta menos segregación ocupacional haya en un país, menos segregación vertical hay, dado que las mujeres tienen más oportunidades de ocupar los puestos más altos en una ocupación determinada a medida que aumenta su porcentaje de empleo en esa ocupación concreta.
Puede resultar un tanto complicado medir la segregación vertical en distintas ocupaciones porque hace referencia a jerarquías en ocupaciones individuales. Por ejemplo, la categoría de «Education Professionals» (de la clasificación de ocupaciones australiana) se divide en «School Teachers», «University and Vocational Education Teachers» y «Miscellaneous Education Professionals». Estas categorías se dividen a su vez en subcategorías. Aunque estas categorías describen correctamente las divisiones en la educación, no son comparables a las categorías jerárquicas de otras ocupaciones, lo que complica las comparaciones de niveles de segregación vertical.
Por raza Las distintas minorías tienen distintos factores que incluyen en su segregación. En Estados Unidos, Alonso-Villar et al. llegaron a la conclusión de que los asiáticos son el grupo más segregado a partir de datos de la distribución general del empleo, mientras que los hispanoamericanos son los más segregados en los mercados locales. Los asiáticos suelen estar concentrados en puestos de empleo tanto mal pagados, como operadores de máquinas de coser o sastres, como bien pagados, como en medicina o ingeniería informática. Esta variación puede deberse a que, en la categoría «asiáticos», los datos de las distintas etnias difieren, por ejemplo entre asiáticos del Sudeste y asiáticos orientales. Si se desechan los factores de las características del capital humano y las variables geográficas, los africanos y los nativos americanos son los más segregados. Mientras que los asiáticos e hispanoamericanos suelen estar segregados debido a sus habilidades y características individuales, se suele discriminar incondicionalmente en contra de los negros y los nativos americanos.
Casi el 90 % de los puestos de empleo en Estados Unidos representan en exceso o en defecto a los varones negros, lo que demuestra la segregación. La sobrerrepresentación se da en los empleos peor pagados, mientras que la infrarrepresentación se da en los empleos mejor pagados. Los empleos con sobrerrepresentación de varones negros y latinos tienden a reducir su salario con el tiempo.
Interseccionalidad La interseccionalidad de raza/etnia y género en la segregación ocupacional significa que los dos factores se complementan de una forma compleja para crear sus propios conjuntos únicos de problemas. Entre géneros existen nociones preconcebidas: cuando el género se divide aún más por raza y etnia, los estereotipos difieren aún más. Las mujeres sufren más segregación que los hombres; sin embargo, la comparación entre distintos sexos muestra que existe una mayor disparidad racial/étnica entre los hombres en comparación con sus homólogas femeninas. En el lugar de trabajo, la distribución de las mujeres hispanoamericanas, asiáticas, afroestadounidenses y nativas americanas es muy similar. Sin embargo, en los trabajos mal pagados, las mujeres hispanoamericanas representan el grupo demográfico más numeroso.
Causas
Preferencias individuales