La casa de Mendoza es una casa nobiliaria española, que tiene sus orígenes en la localidad de Mendoza en la actual provincia de Álava (País Vasco). Los Mendoza entraron al servicio del reino de Castilla durante el reinado de Alfonso XI (1312-1350). Álava, región montañosa limitada por los reinos de Castilla y Navarra, es uno de los territorios vascos incorporados a la monarquía castellana con fueros.

Escudo y Lema

thumb|Las "armas de los Mendoza" figuran entre las de los caballeros del Toisón de Oro que asistieron en 1559 al capítulo de esta insigne Orden en la Catedral de San Bavón de Gante.

El lema de la Casa de Mendoza es “Ave María Gratia Plena”.

Linaje thumb|Torre de Mendoza en Álava. El lugar de Mendoza en las cercanías de la ciudad de Vitoria, capital de la provincia de Álava, ha sido cuna de uno de los linajes más ilustres y prolíficos de la historia española. El origen de esta linaje está en Íñigo López, señor de Vizcaya en la segunda mitad del , cuyo nieto Lope Sánchez, fue el primer señor de Llodio y señor de Álava por la cofradía de Arriaga. Lope Sánchez, falleció antes de 1121, según declara su viuda, Sancha de Frías, cuando donó parte de su herencia en Paternina al Monasterio de San Salvador de Oña. Su nieto Lope Íñiguez fue el primero en utilizar el apellido Mendoza.

El hijo de este último, Íñigo López de Mendoza, fue quien construyó la torre de Mendoza a principios del . Asistió a la batalla de las Navas de Tolosa el 16 de julio de 1212 y por haber contribuido a la rotura del cerco de las cadenas que custodiaban la tienda del almohade Muhammad An-Nasir Miramamolín (1199-1213), añadió a su escudo de armas una orla con las cadenas.

Los hidalgos en el En virtud de su condición de caballeros, propietarios libres, los alaveses que pasaron a Castilla durante el , adquirieron la condición de hidalgos. Todos los miembros de la clase de los hidalgos, fueran caballeros o letrados, compartían las mismas responsabilidades con respecto a la res publica local, concretamente en la administración del reino. La mayor responsabilidad familiar era reunir, mantener, proveer y dirigir una partida armada que podían poner a disposición del rey si eran llamados por bando. Los caballeros aportaban a la corona estas partidas armadas, no en virtud de una obligación feudal, sino como profesionales de la guerra. Los de mayor rango, entre los caballeros, se convertían en vasallos del rey, mientras que los demás servían en las mesnadas de los vasallos o en la guardia del rey.

Rangos Según las Siete Partidas de Alfonso X (), los vasallos del rey eran quienes recibían caballos, dinero o tierras como recompensa por servicios de armas destacados. Además de las recompensas descritas, la corona asignaba puestos diversos en la administración del reino, con las consiguientes rentas y prebendas. Cuando los Mendoza y otras familias alavesas de caballeros pasaron a Castilla, entraron a participar en la vida pública del reino a través de una gama de actividades que hubieran resultado impensables en una monarquía más feudalizada o más centralizada.

Los caballeros ostentaban los cargos más importantes en la Mesta y ejercían el monopolio de las encomiendas de las órdenes militares, la mitad de los regimientosSedes urbanas con derecho a voto, para concejos y cortes en los concejos de las villas y entre ellos se elegían los dos procuradores, que enviaban a las cortes. Los caballeros acapararon la administración real, corporativa y señorial a nivel nacional y local.

Los Mendoza del Gonzalo Yáñez de Mendoza

Los Mendoza tienen su origen en Álava, siendo descendientes por línea paterna de la familia de los Vela, ancestros de los señores de Vizcaya.

El primer Mendoza que aparece al servicio del reino de Castilla es Gonzalo Yáñez de Mendoza. En el último período de la Reconquista, luchó en la batalla del Río Salado en 1340 y en el sitio de Algeciras en 1344, sirvió como montero mayor de Alfonso XI, se asentó en la ciudad de Guadalajara, de la que llegó a ser regidor,Concejal, grupo restringido y progresivamente hereditario, de designación señorial. después de casarse con Juana de Orozco, hermana de Íñigo López de Orozco, señor de Escamilla. Orozco, otro alavés, había recibido el cargo de alcalde entregadorJuez supremo. de la Mesta como premio a sus servicios militares al rey. Era regidor de la ciudad de Guadalajara y uno de los hombres más ricos de la zona. En la carrera de Gonzalo, uno de los primeros Mendoza, se advierten los rasgos característicos que marcarán la historia de la familia: caballero por rango, luchó contra los moros, recibió como premio cargos del rey y llegó a ser regidor de la villa, donde se asentó y contrajo matrimonio con mujer de familia acaudalada e influyente.

Pedro González de Mendoza

thumb|Batalla de Aljubarrota. El hijo de Gonzalo, Pedro González de Mendoza, el héroe de Aljubarrota.Al morir el caballo del rey Juan I en la batalla, Pedro le cedió el suyo para que huyera, lo que le costó la vida. Muerto en 1385, tuvo el acierto de elegir el lado vencedor en el momento preciso. Bajo su guía, los Mendoza consiguieron establecerse como una de las familias más ricas y poderosas de Castilla en el .

Durante los dieciséis primeros años del reinado de Pedro I, Pedro y su tío Íñigo López de Orozco apoyaron al rey.Obviando la muerte de más de sesenta vasallos del rey y de la amante de su padre, madre de los Trastámaras. Este comportamiento cambió en 1366, con la deserción del rey, abandonando a su ejército y a la ciudad de Burgos, en contra de los consejos de sus capitanes. Los Mendoza, Orozco y otras familias alavesas reconocieron entonces como rey a Enrique de Trastámara, de quien recibieron privilegios y mercedes;Le otorgó dos plazas estratégicas, Hita y Buitrago, que hubo de conquistar, por seguir siendo fieles al rey Pedro. Pedro fue nombrado mayordomo mayor del hijo de Enrique, el futuro rey Juan I, y su tío Orozco entró a formar parte del consejo de Enrique.

Con la entrada del Príncipe Negro en apoyo de Pedro I y de Francia en apoyo de Enrique, la guerra civil castellana se convirtió en parte de la guerra de los Cien Años. La batalla de Nájera, 3 de abril de 1367, aunque fue un desastre para el bando de Enrique, precipitaría la transformación de los Mendoza en un partido político.

Los sucesos de Nájera

thumb|Batalla de Nájera. Fueron los acontecimientos de Nájera, donde la mayoría de los alaveses cayeron prisioneros, más que cualquier otro factor, los que determinaron la sociedad de los Trastámara y la política de los Mendoza a lo largo del : al pasarse del bando de Pedro al de Enrique en 1366.

Mendoza abandonó a Pedro únicamente cuando las torpezas del rey dieron por resultado la pérdida de Burgos y se vio claro que no podría ganar la guerra.

La adhesión más bien tibia hacia la causa de Enrique se transformó en ferviente lealtad en Nájera, cuando su tío pasó a formar parte de los mártires de la causa de Enrique, al ser ajusticiado por la mano del rey, lo que provocó el disgusto y abandono del Príncipe Negro a la causa de Pedro I. Poco después los cautivos, ya liberados a costa de un cuantioso rescate a favor del príncipe inglés, iniciaron una serie de alianzas matrimoniales entre sí y con los epígonos.Nombre dado a los hijos bastardos de Alfonso XI. La dilatada familia vivió una experiencia histórica común y formó una corporación cerrada dentro de la aristocracia castellana.

Esta dilatada familia, surgida de los acontecimientos de Nájera, se convirtió en el más poderoso grupo político de Castilla y sus miembros ostentaron los cargos más altos, políticos y militares del reino.Pedro González de Mendoza fue mayordomo mayor de Juan I y su cuñado Pedro López de Ayala canciller mayor de Castilla; los dos eran miembros del consejo del rey.

Diego Hurtado de Mendoza

Esta provechosa política de activo apoyo militar y político a la nueva dinastía fue mantenida por su hijo mayor, Diego Hurtado de Mendoza, almirante de Castilla. thumb|Escudo de la casa de Mendoza unido al de la casa de la Vega. Había heredado una gran fortuna de su padre y añadido después grandes extensiones de tierra, gracias a las mercedes de Juan I y Enrique III, en las actuales provincias de Madrid y de Guadalajara. Amplió además los intereses familiares en Asturias, con su segundo matrimonio celebrado en 1387 con Leonor Lasso de la Vega, viuda por entonces de Juan Téllez de Castilla II señor de Aguilar de Campoo, cuya dote incluía Carrión de los Condes y los estados de las Asturias de Santillana, donde era conocida como la ricahembra. Aunque la pareja tuvo muchos hijos, mantuvieron casas separadas, Leonor en Carrión de los Condes con su madre, mientras el almirante permanecía en la residencia familiar de Guadalajara con su prima y amante Mencía de Ayala.

La vida pública del almirante fue una sucesión de victorias, pero su vida privada (convivió con su prima, Mencía de Ayala, en Guadalajara) costó a los Mendoza su alianza con el clan de los Ayala.

Como almirante, prestó grandes servicios en las guerras contra Portugal, pues los derrotó tres veces en tres encuentros navales.En una ocasión, con cinco barcos contra siete naves portuguesas, los venció y ahogó a los supervivientes como venganza por la muerte de su padre. En las luchas de poder durante la minoría de edad de Enrique III (1390-1406), apoyó al bando vencedor al aliarse con sus tíos Pedro López de Ayala y Juan Hurtado de Mendoza, lo que le valió ser nombrado consejero del rey —en un momento en que también lo era su tío Ayala, que además era canciller mayor—, y la confirmación en 1391 de su señorío sobre el Real de Manzanares y en 1395 la villa de Tendilla y la confirmación de Cogolludo y Loranca más Liébana.

Poco antes de 1395 el almirante recibió el patronazgo de los cargos públicos de Guadalajara. Dado que anteriormente los Mendoza habían recibido para sí y sus descendientes el derecho a designar los procuradores en Cortes de la ciudad, a partir de entonces estuvieron en condiciones de dominar la principal ciudad de la zona de Guadalajara. Cuando murió en 1404, era considerado el hombre más rico de Castilla.

Los Mendoza del Cuando enviudó Leonor de la Vega, uno de los ejecutores del testamento era Mencía de Ayala, amante de Diego Hurtado, con el resultado de que las dos mujeres entablaron una lucha enconada a propósito de los términos del testamento, dando a sus parientes, los Manrique, ocasión de disputar los extensos dominios de la herencia de los Mendoza. Las luchas y posteriormente los pleitos por la posesión de Liébana con los marqueses de Aguilar de Campoo (Manriques) se extendieron hasta bien entrada la segunda mitad del , hechos que no impidieron varias alianzas matrimoniales entre ambas casas.

thumb|Íñigo López de Mendoza.

Íñigo López de Mendoza

Una vez muerto el viejo canciller mayor, Pedro López de Ayala, en 1407, Leonor de la Vega rompió toda relación con la familia Ayala, pero mantuvo la política de matrimonios con el grupo de los de Nájera; el distanciamiento se prolongó hasta que Íñigo se hizo adulto, con perjuicios para las dos familias.

A fin de obtener los recursos militares y las influencias políticas que necesitaba en la Corte, para recuperar la fortuna arrebatada, Íñigo practicó una política circunstancial y oportunista, sellando acuerdos que rompía a continuación, prestando su apoyo ahora a unos y luego a otros, negando sus servicios militares hasta que fueran satisfechas sus demandas, desafiando la voluntad del rey, encastillado en sus fortalezas de Hita y Buitrago o trasladándose más tarde a la corte para defender sus intereses.

Acción política