Malagueño es una ciudad argentina situada en el departamento Santa María, provincia de Córdoba.
Está compuesta por y se encuentra situada al sudeste departamental, a 25 km de la Ciudad de Córdoba, aproximadamente.
Es una típica localidad del interior del país que surgió gracias al ferrocarril; posee un trazado en damero (o de manzanas), con una plaza principal en el centro, una municipalidad, una capilla, un destacamento policial, una escuela y un hotel en donde antaño se realizaban importantes bailes y las casas, comercios e industrias en la periferia.
El municipio abarca varias localidades que en 2001 fueron censadas por el INDEC como aglomerados separados: La Perla, Yocsina, Villa Sierras de Oro, San Nicolás y Barrio Gilbert.
Despliegue de las Fuerzas Armadas argentinas en Malagueño +Ejército Argentino20px Unidades pertenecientes a la Guarnición Militar Córdoba Sigla Escuadrón de Exploración de Caballería Paracaidista 4 Esc Cab Parac 4 Existen también instalaciones comerciales y de servicios, consistentes en pequeños comercios y establecimientos locales como supermercados, farmacias, librerías, panaderías, kioscos, y otros.
Toponimia Se refiere al gentilicio de los habitantes de la ciudad española de Málaga, los malagueños. En Argentina se suele pronunciar con diéresis: [malagüeño].Un ejemplo de este error de pronunciación se encuentra en este sitio, que cuenta acerca del casamiento de la astróloga Aschira con el millonario Felipe Fort, que revalidaron su matrimonio en Malagueño.
Economía
Es una localidad nétamente agrícola y ganadera, existen en la localidad numerosos establecimientos agrícolas como plantas de silos, etc. Entre los principales cultivos se encuentra la soja, el maíz, el trigo y la avena. A fines de y durante la mayor parte del fue muy importante la extracción de cal del cercano cerro llamado Cerro Malagueño, tal cal se distribuyó a casi toda Argentina para obras edilicias. miniaturadeimagen|Planta de Holcim al sur de la ciudad También la industria tiene mucha importancia, ya que existen en la localidad dos importantes plantas productoras de cemento de la empresa Holcim argentina S.A., una fábrica de lanchas, una empresa láctea y otras industrias relacionadas con el campo. También cuenta con el polígono industrial Malagueño en donde se ubican grandes empresas de producción y servicios. Malagueño, por la gran cantidad de empresas productivas e industriales se destaca por tener las sedes principales de muchas empresas de transporte de cargas.
El turismo también tiene cierta relevancia, debido a sus plazas, clubes y principalmente al Festival de Doma Y Folklore de Malagueño, que se realiza todos los años a mediados de febrero y convoca a importantes personalidades folklóricas y a jinetes de toda Sudamérica.
La localidad cuenta con un complejo automovilístico de 400 ha conocido como Complejo Pro Rácing, inaugurado en 1999 y en donde se realizan importantes certámenes.
Además, en esta localidad se encuentra la sede de Caminos de las Sierras S.A., el concesionario de la Red de Accesos de la Ciudad de Córdoba.
Durante la última dictadura militar (1976-1983) funcionó en Malagueño un centro de tortura conocido como «Perla Chica».
Existen en la localidad 1605 viviendas. miniaturadeimagen|Municipalidad de Malagueño Malagueño se encuentra en la región turística Paravachasca conforme lo describe el Artículo 10 del Decreto 552/86 del Poder Ejecutivo de la Provincia de Córdoba: "El Área Paravachasca comprende los ejidos municipales de Alta Gracia, Malagueño y Despeñaderos". La localidad está en un fuerte desarrollo turístico gracias a su iglesia parroquial, capillas y parques. En el año 2016 acabará la construcción del primer barrio del interior con una laguna cristalina navegable de 2,7 hectáreas. Entre otras, esta ciudad tiene el ejido más grande de la provincia de Córdoba.
Censo 2022 Malagueño (entre la Capital y Carlos Paz y repleta de nuevos countries) pasó de los más de 12 mil habitantes en 2010 a los 25.733 que se contaron en 2022, lo que representa un 104% de incremento según INDEC (Instituto Nacional de Estadística y Censos de la República Argentina ).https://www.lavoz.com.ar/ciudadanos/subas-y-bajas-entre-las-20-mayores-ciudades-de-cordoba/
Historia de Malagueño
Antes de la llegada de los conquistadores, estaba habitada por los pueblos originarios de Córdoba. Aún quedan vestigios. Mucho tiempo después, a finales del , Malagueño creció gracias a la explotación de la cal. No obstante, la gran expansión vino de la mano de la tradicional familia Ferreyra. Desde el principio, todo giró alrededor de la piedra caliza. Allí se encuentra el horno de cal más grande de Sudamérica (1907) y único en el mundo; hay un horno de 1883 y el más vistoso y cuidad es el de la fábrica número 5, que está en pleno centro de la localidad. Nos encontramos en la plaza Belgrano frente al edificio donde funcionó la primera escuela (1904), a pocos metros de la capilla Nuestra Señora de Nieva, también construida el mismo año. No quedan muchos más edificios históricos y tampoco tiene museo, aunque Coronel va atesorando piezas para el día en que sea posible organizarlo. Hay algunas vinculadas a la primera empresa de cal. Esto incluye ladrillos refractarios de Escocia, Irlanda, Perú, y Estados Unidos de finales del , que se han encontrado en el lugar. “Es una parte de la historia que nunca se vio, nunca nadie le prestó atención”, dice Coronel. El pueblo fue fundado en 1886 por doña Martina Cabezón Argüello de Ferreyra. Ella realizó el primer trazado urbanístico. Por entonces era un caserío donde vivían, en su mayoría, trabajadores de las canteras. Pero antes de esa historia hubo otra historia: en 1576, Don Pedro de Villalba recibió la merced de estas tierras. De aquel linaje procedía Martina, casada con Martín Ferreyra. “Si no fuera por los Ferreyra, las canteras y la cal, Malagueño no existiría”. Don Martín Ferreyra fue el pionero de su familia en la producción de cal en Malagueño. Aunque la explotación ya existía en el . Hay documentación que revela que parte de la piedra y cal con la que se construyó la Catedral de Córdoba provenía de esta zona. No había hornos como los actuales, sino hornillas como en los cortaderos de ladrillos. Como es de presuponer, el pueblo creció de la mano de la cantera. En 1883, la comisaría contaba con cinco policías: uno en el pueblo y cuatro en las canteras. “Imaginen el movimiento que había en las canteras”, nos dice Coronel. Después de la muerte de Martín Ferreyra, se conformó Canteras Malagueño, más tarde vino Corcemar, Minetti y, hoy, Holcim. La historia ferroviaria de Malagueño también está vinculada a las rocas calizas. La vieja estación de tren, anterior a 1885, puede dar fe de eso. Coronel relata que durante la gobernación de Juárez Celman, Estanislao Ferreyra planteó la necesidad de la llegada del ferrocarril ante el crecimiento de la producción de la cal. “Encontramos un documento de 1904 donde consta que compró 60 mil toneladas de rieles, con los clavos, a 18 pesos la tonelada”, cuenta. Cada horno tenía su sistema férreo, su trochita por donde subía la “zorrita” que tiraba por el hueco la piedra para ser quemada y luego recogida en los túneles. De las ocho “zorritas” que había, sólo queda una en Malagueño, que necesita restauración. El resto está en museos ferroviarios del país o terminaron en fundiciones. - de Charla con Gustavo Coronel, jefe de la unidad asesora de Patrimonio Histórico de la municipalidad de Malagueño-https://lajornadaweb.com.ar/malagueno-una-ciudad-para-descubrir/
Inmigración en Malagueño En Malagueño, la presencia de migrantes es un factor clave en su historia y desarrollo. Contexto de la Inmigración en Argentina (1880-1914): Argentina se incorporó al mercado mundial como proveedora de materias primas y alimentos, y como receptora de manufacturas e inversiones. En este contexto, la inmigración de ultramar fue crucial para el desarrollo del país, ya que se necesitaba mano de obra para aprovechar los vastos recursos naturales. La Ley de Inmigración y Colonización de 1876 buscaba un perfil de inmigrante que no solo fuera productor, sino también un agente de civilización. Sin embargo, el modelo agroexportador no facilitó el acceso a la tierra para muchos inmigrantes, quienes terminaron radicándose en centros urbanos donde la industria, el comercio y los servicios ofrecían más oportunidades laborales. El período entre 1880 y 1914 fue la época de la gran inmigración, con 2.391.171 extranjeros en Argentina para 1914. Orígenes y Razones de la Migración: Inicialmente, las corrientes migratorias procedían principalmente de áreas rurales de la Europa Mediterránea y Atlántica (españoles e italianos), así como de Medio Oriente. A partir de principios del , esta composición se modificó, aumentando la llegada de personas de Europa Oriental (rusos, ucranianos, checos, polacos, yugoslavos). Las razones que impulsaron a estas personas a dejar sus países natales eran diversas, incluyendo conflictos étnicos, nacionalismos y problemas económicos como el escaso rendimiento de las tierras, hambrunas y el desempleo en las ciudades. La inmigración se convirtió en una alternativa para muchos para trabajar y mejorar su calidad de vida, especialmente después de la Primera Guerra Mundial. Llegada y Asentamiento en Malagueño: La elección del país a emigrar era influenciada por noticias y contactos en "L'América" (las Américas), y a menudo se daba a través de un sistema de "migración en cadena", donde familiares o "paisanos" ya establecidos llamaban a otros, propiciando la llegada de aldeas enteras. En Malagueño, el desarrollo de la industria minera en las primeras décadas del , especialmente la explotación de canteras y la fabricación de cal, generó una considerable demanda de mano de obra, lo que atrajo a nuevos pobladores de distintas partes del país y del mundo. La composición de la población residente en Malagueño entre 1920 y 1930 mostraba que el 25,6% eran extranjeros. De estos, los italianos representaban el 13%, mayormente de origen siciliano, napolitano, calabrés y sardo, y algunos del norte de Italia (Trento y Venecia Julia) que eran registrados como "austriacos". Los españoles, principalmente de Andalucía, constituían el 7,6%. El 5% restante incluía grupos minoritarios como croatas, eslovenos, bosnios, montenegrinos (conocidos como "yugoslavos"), polacos y en menor medida húngaros, lituanos, alemanes, rusos, checoslovacos y sirios En el libro "La Tierra Blanca: Historias de Vida en Voz Alta...", coescrito por María del Carmen Ferreyra, Sonia Sincich y Mario San Martín dedica una sección importante a las corrientes migratorias a Argentina y la llegada de los primeros inmigrantes a Malagueño entre 1900 y 1930. El libro define "migrante" como aquella persona que se desplaza, ya sea de un país a otro o entre regiones dentro del mismo país (migraciones internas) y habla del texto anterior. El libro incluye "Historias de Vida en Voz Alta" que rescatan y personalizan las experiencias migratorias. Algunos testimonios destacados son:
- Micaela Gonzáles: Una inmigrante africana la cual llegó a Argentina el 25 de agosto de 2013 y encontró trabajo en la casa del actual intendente Pedro Abram.
- Don Jorge Gherbaz: Un inmigrante croata que llegó a Argentina en 1923 y encontró trabajo en la fábrica de cal de Malagueño.
- José Pedrotti: Un inmigrante italiano ("el Bepi") de Malé, Magras, Trento, que llegó a Buenos Aires en 1949 y fue llamado a Malagueño por la familia Iob, también de Trento.
- Ana Fernández: Nació en Almería, España, y llegó a Argentina con su hija en 1953,siguiendo a su marido, Juan Fernández, quien había sido llamado por su hermano que ya vivía y trabajaba en Malagueño. Aunque al principio a su marido le costó adaptarse y quiso volver a España, Ana destaca que en Malagueño encontró una comunidad con muchos españoles que facilitó la adaptación cultural