El charrán común (Sterna hirundo) es una especie de ave caradriforme de la familia Laridae.Gill, F; Donsker, D, eds. (2017). «Coursers, noddies, gulls, terns, auks & sandgrouse » IOC World Bird List (v.7.2) por el Congreso Ornitológico Internacional . Consultado el 21 de abril de 2017. Es un ave marina y migratoria que pasa el invierno en las costas de países tropicales y subtropicales. Sus cuatro subespecies anidan en regiones templadas y subárticas de Europa, de Asia y del este y centro de América del Norte. Los individuos adultos tienen las partes superiores de color gris claro y el dorso de blanco a gris claro, el píleo negro, las patas anaranjadas y el pico de punta estrecha. Dependiendo de la subespecie, el pico es rojo con la punta negra o completamente negro. Existen varias especies similares, como el charrán ártico —parcialmente simpátrico—, que se diferencia por los detalles del plumaje, patas y color del pico, o por las vocalizaciones.
El hábitat reproductivo es más extenso y diverso que el de cualquiera de sus parientes. Construye su nido en cualquier sitio —desde superficies con escasa vegetación hasta cerca del agua, incluyendo playas e islas— y se adapta fácilmente a sustratos artificiales como balsas flotantes. El nido es un escarbado al descubierto en la arena o grava, pero también puede revestirlo por dentro o en los bordes con residuos que encuentre disponibles. La nidada consiste de tres huevos de color tenue y con patrones de manchas que proporcionan camuflaje en la playa abierta. La pareja incuba los huevos hasta la eclosión, unos veintiún a veintidós días después, pero este tiempo se prolongaría si la colonia es perturbada por depredadores. Los pichones abandonan el nido en un tiempo de veintidós a veintiocho días. Como la mayoría de charranes, esta especie bucea para cazar peces, ya sea en el mar o en agua dulce, pero los moluscos, crustáceos y otras presas invertebradas son una parte importante de su dieta en algunas zonas.
Los huevos y las crías son vulnerables a la depredación por mamíferos —como las ratas y el visón americano— y aves de mayor tamaño, como gaviotas, rapaces nocturnas y garzas. El charrán común es propenso a sufrir parasitismo por parte de piojos, helmintos, ácaros y hematozoos (este último en menor cantidad). La numerosa población y área extensa de reproducción permiten que esta especie sea clasificada como de «preocupación menor», pero las poblaciones norteamericanas han disminuido drásticamente en las últimas décadas. Pese a la legislación internacional que protege al charrán común, en algunas zonas las poblaciones están amenazadas por la destrucción del hábitat, la contaminación o la perturbación de las colonias de anidación.
Descripción
thumb|izquierda|Un adulto reproductor de la subespecie nominal (S.h.hirundo) en el Refugio Nacional de la Vida Salvaje de Nantucket. miniaturadeimagen|upright=.75|Una pareja alimentando a sus polluelos. La subespecie nominal del charrán común (S.h.hirundo) tiene 31-35cm (centímetros) de longitud, 6.9cm de la punta de la cola y 77-98cm de envergadura. Su peso es de 110-141g (gramos). Las partes superiores de los adultos reproductores son de color gris tenue, mientras que las inferiores poseen una tonalidad gris muy clara; tienen un píleo negro, patas de color anaranjado rojizo y un pico con punta estrecha (la coloración de este último depende de la subespecie, ya que puede ser completamente negro o de color rojo con la punta negra). Las plumas superiores son gris claro, pero a medida que llega el verano los cañones oscuros de las plumas de vuelo externas quedan expuestos al aire y aparece en las alas una porción grisácea. El obispillo y la cola son blancuzcos y si el ave está de pie la longitud de la cola no sobrepasa los extremos de las alas plegadas, a diferencia del charrán ártico y rosado, en los que la cola sobresale más allá de las alas. No se observan diferencias significativas entre ambos sexos. En adultos no reproductores, la frente y las partes inferiores son blancas, el pico es negro en la punta y con una base de color rojizo —o completamente negro— y las patas son de color rojo oscuro o negro. Las plumas superiores tienen una zona oscura en el borde delantero del ala, denominada banda carpiana. Las aves que se no han desarrollado apropiadamente pueden sufrir una muda del plumaje de adulto no reproductor en junio, pero en los individuos bien desarrollados ocurre a finales de julio, con una muda interrumpida durante la migración. Existen algunas variaciones geográficas: por ejemplo, los pájaros californianos suelen tener plumaje de adulto no reproductor durante la migración.
miniaturadeimagen|upright=.75|En otoño la frente de este joven es blanca y ha perdido el tono rojizo característico de aves más jóvenes. miniaturadeimagen|upright=.75|Un charrán volando con un pez en el pico. Las plumas superiores de los jóvenes son de color gris claro con una banda carpiana oscura. El píleo y la nuca son marrones y la frente tiene un tono rojizo, que cambia a blanco en otoño. Las plumas de las partes superiores son rojizas con líneas marrones o blancas y la cola carece de las plumas largas de los adultos. Normalmente, las aves con su primer plumaje posjuvenil permanecen en sus áreas de invernada y se parecen a los adultos no reproductores, pero tienen píleo más oscuro, banda carpiana oscura y plumaje más desgastado. Al segundo año de vida, la mayoría de los charranes jóvenes son prácticamente indistinguibles de los adultos o solo muestran diferencias menores, como un pico más oscuro o una frente blanca.
El charrán común es un volador ágil, capaz de realizar giros y descensos rápidos en el cielo, planeos y despegue vertical. Cuando atrapa peces vuela cerca de la superficie acuática con un fuerte viento en contra, pero luego asciende 10-30m (metros) sobre el agua con un viento favorable. Por lo general, vuela por debajo de los 100m y a un promedio de 30km/h (kilómetros por hora) en ausencia de viento favorable; estos valores no son los mismos durante la migración. La velocidad promedio de vuelo durante el viaje migratorio diurno es 32-43km/h y en la noche es de 43-54km/h a una altitud de 1000-3000m.
Muda
miniaturadeimagen|izquierda|Pluma primaria. En octubre los jóvenes inician una muda a su primer plumaje adulto. Al siguiente año, durante del mes de febrero, el plumaje de la cabeza, la cola y la parte inferior del cuerpo son sustituidos por completo, seguidos de las alas. Las plumas primarias son remplazadas por etapas: primero las más internas, pero el proceso se interrumpe durante el invierno austral —a esta edad, las aves permanecen en sus áreas de invernada— y reinicia en el otoño austral. En el segundo año de vida (entre mayo y junio) comienza una nueva secuencia de muda, con una pausa de la muda principal en las aves que regresan al norte, pero no en aquellas que se quedan en las zonas de invernada. También se produce una muda importante al plumaje de adulto entre febrero y junio del siguiente año, en la que el 40-90% de las plumas son reemplazadas. Las primarias se desgastan hasta revelar las barbas negruzcas más próximas al raquis. El patrón de muda comienza en el plumaje más antiguo que está más cerca del centro del ala, por lo que a medida que llega el verano boreal aparece una cuña de tono oscuro en la parte superior del ala debido al envejecimiento de las plumas.
La frecuencia de renovación de las plumas primarias es distinta a los otros charranes, pues las remplazan al menos dos o tres veces en un año. Las diferencias visibles según la edad del plumaje se acentúan por la mayor reflectancia ultravioleta de las nuevas plumas primarias, la que es utilizada por las hembras al momento de seleccionar a su pareja. Las hembras más maduras tienden a buscar machos que exhiben una buena eficacia biológica a través la calidad de las plumas de las alas. En raras ocasiones una muda muy precoz en la colonia nidificante está relacionada con una insuficiencia reproductiva, pues tanto el inicio de la muda como el comportamiento reproductivo están vinculados con una disminución de los niveles de la hormona prolactina.
Vocalizaciones
El ave tiene un amplio repertorio de llamadas, así como un tono más grave que las de los charranes árticos. El sonido más distintivo es una llamada de alarma transcrita fonéticamente como kee-yah, que destaca la primera sílaba. Con el charrán ártico sucede lo contrario, pues este enfatiza la segunda sílaba en lugar de la primera. La llamada de alarma funciona como una advertencia a los intrusos, aunque ante serias amenazas emite un kyar y el ave regresa rápidamente para tranquilizar a la colonia, habitualmente bulliciosa, mientras los charranes evalúan el peligro. Puede pronunciar un keeur grave y borroso cuando un adulto se acerca al nido con un pez en el pico y es posible que lo utilice para la identificación individual (por ejemplo, cuando los polluelos salen de su escondite al escuchar a sus padres enunciando esta llamada). Otra llamada común es un kip pronunciado durante el contacto social. Otras vocalizaciones son un kakakakaka en los ataques a intrusos y un entrecortado kek-kek-kek en las luchas que los machos sostienen entre sí. Los padres y los polluelos pueden usar las llamadas para indicar su ubicación; los hermanos también se reconocen entre ellos mediante vocalizaciones alrededor de doce días después de la eclosión, lo que ayuda a mantener juntas a las crías.
Taxonomía
Los charranes o golondrinas de mar son aves marinas de tamaño pequeño a mediano estrechamente relacionadas con las gaviotas (grupo polifilético dentro de la familia Laridae), rayadores (Rynchops) y págalos (Stercorariidae). En apariencia son similares a las gaviotas, pero a grandes rasgos tienen una estructura anatómica más ligera, alas largas y puntiagudas (que les proporcionan un vuelo rápido y ligero), cola con una bifurcación profunda, patas delgadas y dedos con membranas interdigitales. La mayoría de los charranes son grises por encima y blancos por debajo y tienen un píleo negro que se llena o motea de manchas blancas en la temporada no reproductiva. Aparentemente los parientes más cercanos son los gaviotines antárticos (Sternavittata), seguidos de los charranes ártico y rosado. La evidencia genética sugiere que el charrán común pudo haberse separado de la línea ancestral antes que sus parientes. No existen fósiles identificados en América del Norte y los encontrados en Europa son de edad y especie inciertas.
El charrán común fue descrito por Carlos Linneo en su Systema naturæ (1758) bajo su actual nombre científico, Sternahirundo. La palabra stearn se usaba en el inglés antiguo y un vocablo similar era utilizado por los frisones para designar a la golondrina de mar. Una de las menciones más antiguas aparece en el poema The Seafarer (El navegante), escrito alrededor del año 1000. Linneo adoptó esta palabra para el nombre del género: Sterna. La palabra latina para golondrina es hirundo y, en este caso en particular, se aplica al charrán por su semejanza superficial con aquella ave no relacionada, la cual tiene una contextura similar y una cola larga bifurcada. Esta semejanza también originó el nombre «golondrina de mar», documentado en la literatura inglesa desde al menos el siglo . Se cree también que los nombres escoceses picktarnie, tarrock y sus muchas variantes son de origen onomatopéyico, es decir, derivados de la llamada del ave. A causa de la dificultad en diferenciar entre el charrán común y la golondrina, la mayoría de los nombres vulgares son compartidos con el charrán ártico. Cuatro subespecies del charrán común son reconocidas por la mayoría de autores, aunque a veces S.h.minussensis se considera un intergrado entre S.h.hirundo y S.h.longipennis.