El edificio Gran Kursaal, también denominado Gran Kursaal Marítimo,de San Sebastián (España), se inauguró el 29 de julio de 1922 y fue una de las grandes obras de la ciudad durante el primer cuarto del siglo XX. Catálogo, p. 13.
Su imagen se convirtió en una de las estampas más representativas de la ciudad lúdica y cosmopolita que caracterizó a la San Sebastián de la Belle Epoque.
Dos años más tarde, en la medianoche del 31 de octubre de 1924, se decretó la prohibición del juego en plena dictadura de Primo de Rivera y el casino cerró sus puertas.
Tras la prohibición del juego, el Gran Kursaal pasó a albergar diversas actividades, como representaciones teatrales, proyecciones cinematográficas, exposiciones y actos políticos a los que asistieron personalidades como el rey Alfonso XIII, la reina María Cristina o Francisco Franco. En 1972, la sociedad propietaria acordó su demolición que se produjo un año más tarde.
Historia En 1911 se constituyó una sociedad que obtuvo la concesión de los terrenos ganados al mar en la desembocadura del Urumea, comprometiéndose a realizar las necesarias obras de encauzamiento del río, así como la construcción del Gran Kursaal, y de un puente sobre el río.
En 1915 se convocó un concurso internacional que tenía como objetivo el diseño de un nuevo casino para la ciudad de San Sebastián en el ensanche Zurriola.
El arquitecto francés M. Auguste Bluysen fue el ganador del concurso. Sin embargo, no fue ese el proyecto que se ejecutó, ya que cuatro años más tarde, la propiedad decidió incorporar un gran teatro en el ángulo del edificio. Este hecho obligó a modificar completamente el diseño. El nuevo proyecto, realizado por Víctor Eusa y Saturnino Ulargui, fue aprobado por el Ayuntamiento en marzo de 1921. En junio de 1921 se inauguró el puente de la Zurriola y, el 29 de julio de 1922, abrió sus puertas el edificio del Gran Kursaal.
La inauguración del magnífico edificio contó con la presencia de la reina madre María Cristina. El Gran Kursaal completó la intensa oferta lúdica y social de la ciudad.
La construcción del Gran Kursaal pretendía afianzar a la ciudad dentro de los selectos destinos vacacionales, por lo que se dotó al edificio de un programa muy completo. Las lujosas salas se decoraron con esmero, destacando entre los diversos espacios el casino, el teatro y el salón de banquetes. La actividad desde sus inicios fue frenética, celebrándose numerosas fiestas y eventos.
San Sebastián era uno de los destinos veraniegos de la monarquía, la nobleza y la alta burguesía españolas. Además, la capital guipuzcoana disfrutó de ciertos privilegios y tolerancias con respecto al juego, lo que hizo su elección más atractiva y la situó al nivel de los grandes destinos costeros, como Biarritz.
No obstante, la prohibición del juego en 1924 frustró las expectativas depositadas en el complejo. A partir de entonces, su actividad fue decayendo progresivamente y el edificio pasó a desempeñar funciones como centro cultural, sala de cine o escenario de actos políticos, entre otras, hasta su demolición en 1973.
miniaturadeimagen|Pintura mural en el Hall del Gran Casino Kursaal
Descripción arquitectónica La edificación del Gran Kursaal, junto a la construcción del puente aledaño sobre el río Urumea, modificó la fisonomía de esa zona de la ciudad.
El edificio contaba con un hall central de 32,30 metros de longitud y 18,70 metros de anchura, con escaleras de mármol. Incorporaba un casino, un restaurante, sala de cine y diversas salas complementarias, así como un teatro con capacidad para 859 espectadores y con un techo en el que lucía una pintura al óleo de Vila Prades.
En 1990, el Ayuntamiento de San Sebastián decidió ubicar en el solar del antiguo Kursaal el actual auditorio y centro de congresos de la ciudad.
Referencias
Categoría:Arquitectura en el País Vasco en el siglo XX Categoría:Historia de San Sebastián Categoría:Arquitectura de San Sebastián Categoría:Kursaal