Francisca de Gazmira, también llamada Francisca de La Palma o Francisca Palmesa (fl. 1491-1500), fue una mujer aborigen benahoarita de la isla de La Palma que vivió entre los siglos y . Es conocida por su doble papel en el período de la conquista castellana de su isla: primero como mediadora e intérprete entre los caudillos aborígenes y las autoridades de la Corona de Castilla, y posteriormente como denunciante ante los Reyes Católicos de la esclavización ilegal de aborígenes palmeses una vez consumada la conquista.
Aunque su figura no aparece en las primeras crónicas e historias de Canarias, fue recuperada del anonimato gracias a la investigación del etnólogo e historiador austríaco Dominik Josef Wölfel, quien localizó los documentos relevantes en el Archivo General de Simancas en la década de 1930. Desde entonces, la historiografía canaria la reconoce como una figura relevante en la historia de los aborígenes del archipiélago. Su nombre cuenta con varias vías públicas en La Palma: una calle en Los Llanos de Aridane y una plaza en El Paso.
Contexto histórico
thumb|La Caldera de Taburiente, en el entorno del bando de Gazmira, en El Paso.
Tras la finalización de la conquista de Gran Canaria en 1483, la nueva administración castellana asentada en la isla organizó con frecuencia cabalgadas esclavistas sobre las islas aún no sometidas de La Palma y Tenerife. Esta práctica, que se extendió durante casi una década, fue el marco en el que se inició la historia documentada de Francisca de Gazmira.
En paralelo, desde finales de la década de 1480, las autoridades de la Corona en el archipiélago ensayaron una política de acuerdos con los bandos aborígenes de La Palma y Tenerife, ofreciendo el estatuto de «bando de paces» —que garantizaba la libertad de sus miembros frente a las razias esclavistas— a aquellos que aceptasen el bautismo y la sujeción nominal a los reyes de Castilla. Esta política de pacificación previa fue el marco en el que se desarrolló la actividad mediadora de Francisca.
Biografía
Captura y vida en Gran Canaria
Francisca nació en la isla de La Palma en la segunda mitad del siglo , en una fecha no precisada. Pertenecía al bando de Gazmira, situado en el entorno del barranco de El Riachuelo, en el actual municipio de El Paso. Su nombre indígena no ha llegado hasta nuestros días.
En el transcurso de alguna de las cabalgadas castellanas realizadas desde Gran Canaria fue hecha prisionera y llevada a esa isla, donde quedó en situación de esclavitud. Tras su conversión al cristianismo —condición que, según la legislación vigente, liberaba a los aborígenes canarios del cautiverio— obtuvo la libertad y pasó a servir como criada principal en la casa de Diego de Zurita, conquistador de Gran Canaria y uno de los primeros regidores de la isla.
Mediación previa a la conquista (1491-1492)
El papel de Francisca como mediadora entre aborígenes y castellanos está documentado desde septiembre de 1491. En esa fecha fue enviada junto a Catalina Palmesa por las autoridades de Gran Canaria en un navío a La Palma con el encargo de gestionar el retorno de un grupo de veinte benahoaritas que habían sido injustamente cautivados.
Posteriormente, en la primavera de 1492, el gobernador de Gran Canaria Francisco Maldonado y el provisor de Canarias Pedro de Valdés la enviaron de nuevo a La Palma para negociar con varios bandos que habían manifestado su voluntad de bautizarse. Francisca logró convencer a cinco caudillos para que la acompañaran a Gran Canaria, donde fueron bautizados en la catedral de Las Palmas y suscribieron un acuerdo de sumisión a la Corona. Salvo uno que había fallecido durante el proceso, regresaron a La Palma con la condición de «bando de paces» para sus territorios, lo que los protegía de futuras expediciones esclavistas. Esta intervención frustró además la expedición esclavista que había planeado Pedro Fernández de Saavedra, yerno de Inés Peraza.
Estos acuerdos facilitaron el avance de Alonso Fernández de Lugo cuando desembarcó para la conquista militar de la isla cuatro meses después, en septiembre de 1492. Los bandos de los valles de Aridane y el suroeste de La Palma, que habían pactado con los castellanos gracias a la mediación de Francisca, no opusieron resistencia.
Denuncia de la esclavización ilegal (1494-1500)
Concluida la conquista en 1493, Alonso Fernández de Lugo procedió a esclavizar y vender en los mercados castellanos —principalmente en Sevilla y Jerez— a aborígenes palmeses que habían sido incluidos en los bandos de paces, contraviniendo así los compromisos adquiridos con ellos y las directrices de la Corona.
Francisca de Gazmira se constituyó en defensora de los esclavizados. A finales de 1494 consiguió hacer llegar su denuncia directamente a los Reyes Católicos, quienes ordenaron al gobernador de Gran Canaria, Alonso Fajardo, que instruyera una información testifical sobre los hechos. Hay constancia documental de que en 1496 se tramitaron en Sevilla varios procesos judiciales sobre la esclavización de palmeses, con resultado favorable a la libertad de los afectados. En septiembre de 1500 Francisca reclamó aún ante las autoridades el envío de aquel informe testifical, lo que atestigua su persistencia en la causa.
Fallecimiento
Se desconoce la fecha y circunstancias del fallecimiento de Francisca de Gazmira. Su nombre deja de aparecer en la documentación coetánea conocida a partir de finales de 1500. No existe ninguna fuente primaria que permita precisar si falleció en La Palma, en Gran Canaria o en la Península; las distintas hipótesis que se han formulado al respecto carecen de respaldo documental y deben considerarse especulativas.
Legado y reconocimiento
La figura de Francisca de Gazmira fue ignorada por las primeras crónicas canarias, que prestaron escasa atención a los actores indígenas. Su recuperación historiográfica se debe principalmente a los trabajos de Dominik Josef Wölfel, quien publicó en 1931 en la revista Investigación y Progreso el primer estudio monográfico sobre su papel en la conquista de La Palma. A partir de entonces, su figura ha sido incorporada de manera creciente a la historia canaria, con especial atención a su doble condición de mediadora y de denunciante de abusos.
La isla de La Palma ha reconocido su memoria mediante la dedicatoria de una calle en Los Llanos de Aridane y una plaza en El Paso. En enero de 2025, la serie documental de ficción televisiva Insulae, producida por RTVC, dedicó su segundo episodio a su figura.
En la ficción
La figura de Francisca de Gazmira ha sido utilizada como personaje en obras de ficción histórica:
Francisca de Gazmira: Un drama histórico en tres actos (1993), de Tomás Monterrey. El glauco mar de las tinieblas: La conquista de las Islas Canarias (2012), de Carolina Dafne Alonso.
Referencias
Bibliografía
Véase también
Conquista de La Palma Benahoarita Alonso Fernández de Lugo Dominik Josef Wölfel
Enlaces externos
Insulae: Capítulo 2 «Francisca de Gazmira: la mujer que liberó a su pueblo»
Categoría:Aborígenes canarios Categoría:Activistas de España Categoría:Benahoarita Categoría:Conquista de las islas Canarias Categoría:Nacidos en La Palma Categoría:Mujeres del siglo XV Categoría:Mujeres del siglo XVI