miniaturadeimagen|200px|El arcoíris es el símbolo moderno del movimiento noájida El noajismo es un movimiento religioso monoteísta del judaísmo para los Bnei Noaj (en hebreo: בני נח, ‘Hijos de Noé’ o ‘Noájidas’) que establece como premisa fundamental la observancia de los Siete preceptos de las naciones, que según sus seguidores y el judaísmo rabínico y talmúdico, fueron entregados por Dios a toda la humanidad.

Aunque no existe un cuerpo único que sistematice y fije el contenido dogmático del noajismo, su práctica se basa en las enseñanzas religiosas de la sagrada Torá, también llamada Pentateuco, compuesto por cinco libros. A su vez, la Torá es uno de los tres libros que conforman el Tanaj (o Antiguo Testamento), a los que se atribuye inspiración divina. La tradición oral denominada como Torá oral, también desempeña un papel importante. Según las creencias, fue entregada a Moisés junto con la Torá escrita y conservada desde su época y la de los profetas. La tradición oral rige la interpretación del texto bíblico, la codificación y el comentario. Esta tradición oral fue transcrita, dando nacimiento a la Mishná, que posteriormente sería la base del Talmud y de un enorme cuerpo exegético. Existiendo una codificación de la leyes noájidas en la Mishné Torá.

El noajismo es reconocido por gran parte de las corrientes del judaísmo, como los ortodoxos, conservadores, reformistas y ultraortodoxos como un camino religioso paralelo al judaísmo para los gentiles. De acuerdo a las leyes judías, los gentiles —los no-judíos— no están obligados a convertirse al judaísmo, pero sí a observar los preceptos noájidas, de modo que se aseguren un lugar en el "Mundo Venidero", la recompensa final de los justos.Torá Mishnah, Hilkhot M'lakhim 8:14Enciclopedia Talmúdica (edición en hebreo, Israel, 5741/1981, Ben Noah, fin del artículo); nótese las variaciones en la lectura de Maimonides. Las consecuencias divinas por violar las leyes y preceptos están descritas en el Talmud. Sin embargo, en la práctica, las consecuencias están sujetas a la sociedad y sus cortes de justicia en general. Aquellos que se subscriben a dichas leyes son llamados Bnei Noaj (en hebreo: בני נח), ‘Hijos de Noé’ o ‘Noájidas’, que significa un gentil justo o justo entre las naciones (en hebreo: חסידי אומות העולם Jasidei Umot ha-Olam).

Históricamente, el término hebreo Bnei Noaj se ha aplicado a todos los no judíos como descendientes de Noé. Sin embargo, hoy en día se usa principalmente para referirse específicamente a aquellos "Gentiles Justos" que observan las Siete Leyes de Noé. Las comunidades de noajidas se han extendido y desarrollado principalmente en Filipinas, India, Estados Unidos, América Latina, Reino Unido, Nigeria, y Rusia.

Hasta 2018, más de 20.000 personas se registraron como noajidas. Según Brit Olam hasta el año 2020 habría más de 50.000 noájidas.

El movimiento noájida moderno fue fundado en la década de 1990 por rabinos ortodoxos de Israel, vinculado principalmente a Jabad-Lubavitch, Breslev, organizaciones religiosas sionistas, incluido el Instituto del Templo.

Etimología La palabra «Noájida» proviene del francés "Noahide", que hace referencia a los "Bnei Noaj" (en hebreo: בני נח, lit. Hijos de Noé).

Noájida es un patronímico, que proviene de Noaj (en hebreo: נח Noé) + ida (hijo de), es decir "Hijo de Noé" o "descendiente de Noé".

Contexto Noájida: Es un término moderno para hacer referencia a quien sigue las creencias judías, sin ser judío; y acepta seguir los Siete preceptos de las naciones; es decir, a quienes desde la Antigüedad eran denominados por los judíos (y los antiguos Israelitas) como Bnei Noaj, Jasidei Umot Ha-Olam, Yir'ei HaShem o Ger toshav. En la actualidad, el noájida que habita el Estado de Israel es denominado Ger Toshav.

Bnei Noaj: Traducido como "Hijos de Noé" se refiere según esta creencia a todos descendientes de Noé, es decir a toda la humanidad, a la cual Dios encomendó la observancia de Siete preceptos de las naciones. Anterior al pacto divino con los Hijos de Israel (Bnei Yisroel), a quienes se encomendó el cumplimiento de 613 preceptos, sin embargo quien no sea parte del pueblo de Israel (actualmente denominados Judíos) debe continuar observando los Siete preceptos de las naciones.

Jasidei Umot Ha-Olam: Traducido como "Justo entre las Naciones", se refiere a personas de confesión no judía o extranjeros, que merecen consideración y respeto por observar una conducta moral acorde con los Siete preceptos de las naciones, y a los que, según esta creencia, les espera una recompensa Divina en el "Mundo Venidero"

Yir'ei HaShem: Traducido como "Temerosos de Hashem", es una frase de la Biblia hebrea que hace mención a los no judíos que adoran únicamente al Dios de Israel. Mencionados como "Temerosos de Dios" o "Temerosos del Cielo" en la literatura clásica (griega, romana, judía), en los escritos cristianos de Hechos de los Apóstoles, e inscripciones en antiguas sinagogas descubiertas en Afrodisias, Panticapeo, Tralles, Sardis, Venosa, Lorium, Rodas, Deliler y Mileto. En griego eran denominados como Theosebians, Sebomenoi o Phobeomenoi.Pieter W. van der Horst, God-fearers (theosebeis) (2015), Oxford Classical Dictionary.

Guer toshav: Traducido como "Extranjero residente", término halájico utilizado para designar a los noájidas que habitan en el Estado de Israel, antiguamente se refería a un extranjero no-judío que habitaba la Tierra de Israel, el cual no deseaba convertirse en judío, pero deseaba habitar en la Tierra de Israel; aceptando las siete leyes de Noé de manera vinculante, en presencia de un tribunal rabínico. Recibiendo por parte del pueblo judío cierta protección legal y ciertos privilegios en la sociedad judía sobre el resto de extranjeros, como la obligación de prestarle ayuda cuando lo necesite, considerándolo Justo entre las Naciones. la observancia de las leyes noájidas le otorga un lugar en el "Mundo Venidero".

Historia miniaturadeimagen|Ilustración del Arca de Noé durante el Diluvio.

Tradición noájida De acuerdo al Libro de Génesis, Noé y sus tres hijos, Sem, Cam y Jafet, sobrevivieron la gran inundación a bordo del arca, junto a sus esposas. Cuando Noé y su familia emergieron del arca en el Monte Ararat, Dios hizo un pacto con ellos y todos los animales dentro de ella, que Él nunca destruiría el mundo de nuevo con agua de diluvio (), así que creó los arcoíris en el cielo como símbolo de dicha promesa.

Las historias descritas en Génesis 9 incluían solo los parámetros sobre el consumo de carne (), que los animales deben estar muertos antes de que la carne sea removida, y la prohibición y pena de muerte (), pero de acuerdo al Talmud, esta promesa incluye ahora los Siete Preceptos. Entonces, los B'nei Noaj - todos los seres humanos, descendientes de Noé - están sujetos a dichas leyes. Después Dios estableció leyes separadas y únicas al pueblo judío en el Monte Sinaí.

Todas las personas no-judías son noájidas, pero es más apropiado el nombre para designar a las personas de entre las naciones que se reconocen como fieles y veneradores de Dios, aquellos que cumplen con los siete preceptos que HaShem ordenó al profeta Noé, según explica el libro del Génesis, y que posteriormente fueron desarrollados por los sabios judíos en el Talmud y en el Mishné Torá de Maimónides, en la actualidad se usa la palabra noájida para denominar a los seguidores del noajismo. Un noájida es una persona no judía que sigue los siete preceptos que Elohim entregó al profeta Noé.

Antiguo Israel El concepto de "gentiles justos" tiene precedentes en el antiguo Israel. En la Biblia hebrea, hace referencia que el estatus legal de guer toshav (hebreo: גר תושב, guer: "extranjero" + toshav: "residente" ) fue otorgado a aquellos gentiles (no-judíos) que vivían en la Tierra de Israel, aceptando las siete leyes de Noé de manera vinculante, en presencia de un tribunal conformado por tres rabinos. Recibiendo por parte del pueblo judío cierta protección legal y ciertos privilegios en la sociedad judía sobre el resto de extranjeros, como la obligación de prestarle ayuda cuando lo necesite. Este estatus legal dejó de ser utilizado tras la destrucción del Segundo Templo y la expulsión de los judíos de Judéa, y reutilizado tras el establecimiento del Estado de Israel.

Se considera que los primeros "guer toshav" fueron los hijos de Jetró, quienes pertenecian a la tribu kenita, este pueblo acompañó al pueblo de Israel en el desierto en su travesía hacia Canaan, al establecerse en este territorio convivieron armoniosamente con los israelitas, alcanzando su mayor protagonismo en la época de los dos reinos, principalmente en el tiempo previo a la caída del Primer Templo a manos de los babilonios. Su rastro en la Biblia se pierde tras el retorno de los judíos del exilio babilónico.Berreshit 15:19; Bemidbar 24:21; Shoftim 1:16; 4:17; 5:24; Shmuel Alef 15:6; 27:10; 30:29, Cf. Talmud Yerushalmí Kidushin 1:8

En la biblia hebrea, hay cierto reconocimiento de la adoración monoteísta de los gentiles como dirigida hacia el Dios de los judíos. Siendo mencionados en el Salmo 115:11 como yir'ei HaShem / yir'ei Shamayim (en hebreo: יראי השם , que significa "Temerosos de Hashem" / "Temerosos del Cielo"). La categoría de Temeroso de Hashem se diferencia de los Ger Toshav, al no ser necesariamente extranjeros que habitan en la Tierra de Israel, como por ejemplo Naaman, un general arameo del reino de Aram Damasco, quien renuncia a su antiguo dios Rimón, reconociendo al Dios de los judíos como el único dios y posteriormente regresando a su tierra.

Imperio romano derecha|miniaturadeimagen|250x250px|La sinagoga de Sardes (, Turquía) tuvo una gran comunidad de los "temerosos de Dios". Flavio Josefo, Filón de Alejandría, así como la literatura rabínica, registran que durante el dominio del Imperio romano, conforme lo judíos emigraban y se asentaban en las provincias romanas del Imperio, cierto número de paganos comenzaron a aceptar la fe de la Torá, algunos se convertian al judaísmo, mientras que otros eran parte de estas comunidades aceptando las siete leyes de Noé a quienes se los denominaba como "temerosos de Dios" (en griego: φοβούμενοι τὸν Θεόν , phoboumenoi ton Theon ).

En los primeros escritos cristianos se utilizan los términos griegos "temerosos de Dios" para denominar a los no-judíos o gentiles que seguían la fe de judaísmo, los cuales son mencionados en Hechos de los Apóstoles.

Alrededor del año 170 de la Era común, un gobernador romano de la provincia de Judea, llamado Antonino Pío fue un estudiante secreto del rabino Yehuda HaNasí, con quien sostuvo una amistad fue muy conocida y respetada, la cual es descrita en el Talmud (Avoda Zara 10a-b).

Arabia En el Corán se hace mención a personas que renunciaron a la idolatría y mantenían principios básicos quierenes eran denominados como "hanif" (en árabe: حنيف , ḥanīf ); monoteístas que no se consideraban judíos, ni cristianos, ni musulmanes. Se considera a los hanif como la religión monoteísta innata que "no asocia" a Dios con otras deidades, ni astros, ni ídolos.

En la edad temprana del Islam se hace mención de un hanif llamado Abū 'Amar 'Abd Amr ibn Sayfī, líder de la tribu árabe Banu Aws en Medina, quien en un principio contribuyó con la construcción de la Mezquita de Medina menicionado en el versículo coránico 9:107, posteriormente se convirtió en un opositor del Islam tras la expulsión de los judíos de la tribu Banu Nadir —quienes fueron expulsados de Medina al negarse a convertirse al Islam—, refugió a algunos judíos que eran perseguidos por Mahoma y se alió con la tribu árabe Quraysh, combatiendo a los musulmanes Batalla de Uhud.

Según fuentes chiitas la tribu de Banu Aws era una tribu judía, sin embargo otras fuentes indican que eran árabes monoteístas (hanif). En un inicio eran una tribu cliente de la tribu judía Banu Qurayza, posteriormente se independizaron y se mantuvieron como aliados de los judíos. Al-Ándalus