El Sarcófago del ciclo de la Pasión es un sarcófago paleocristiano de finales del , conservado actualmente en el Museo de Bellas Artes de Valencia.
Descubrimiento y procedencia Las fuentes historiográficas hacen referencia por primera vez a esta particular pieza en 1865, situándola en el patio del cuartel de la Ciudadela de Valencia, previamente la antigua Casa de Armas, de la que ya no se conservan restos debido a su desaparición en el . Se especula con la procedencia del sarcófago, ya que alberga la posibilidad de que fuera elaborado en la península itálica, concretamente en la ciudad de Roma, y trasladado posteriormente a Valencia para la sepultura de algún aristócrata hispano. No obstante, es posible que su producción se realizara en un taller local de Hispania, donde se imitaban los prototipos de importación.
El sarcófago está fechado a finales del , durante el reinado del emperador Teodosio. La cristiandad se había asentado en todo el Imperio romano y, por consiguiente, en la provincia romana de Hispania. El cristianismo ya estaba muy extendido por esta provincia en el .
Las primeras comunidades cristianas de las que se tienen constancia durante época romana en Valencia aparecen a principios del , en torno a la figura de San Vicente, martirizado en el año 304. El historiador y cronista valenciano Martínez Aloy planteó en 1887 que este sarcófago pudiera ser el sepulcro de San Vicente Mártir, pero este hecho ha sido rebatido por diversos historiadores. Se considera probable que fuese importado a Valencia para la sepultura de algún personaje de la aristocracia hispana convertido al cristianismo tras el Edicto de Milán,un periodo caracterizado por la tolerancia religiosa por parte del Imperio romano hacia el cristianismo y sus seguidores, que facilitó la rápida expansión del cristianismo y con ella un renacimiento de las artes.
Descripción Se trata de una distintiva pieza del arte funerario paleocristiano labrada en un monolítico bloque de mármol de tenue coloración grisácea.El sarcófago posee unas dimensiones de 62 centímetros de altura, 192 centímetros de largo y 55 centímetros de ancho.
Esta pieza funeraria fue utilizada como pila o abrevadero en el patio del cuartel de la Ciudadela de Valencia, una circunstancia que explica las escotaduras y perforaciones que presenta, además de la carencia de una tapa que la sellara. En consecuencia, el sarcófago se encuentra en un pésimo estado de conservación.
Sólo su cara frontal está decorada y no presenta daños visibles, con campos de estrígiles en relieve que enmarcan un crismón inserto en corona de laurel sobre una cruz latina gemada con dos palomas, un ciervo y un cordero en el centro, que hacen referencia a la Pasión y Resurrección de Cristo. A ambos lados de los estrígiles aparecen representadas dos columnas de orden jónico.
Relieves Toda la decoración en relieve recae en la parte frontal del sarcófago, y se centra en el tema de la Pasión y Resurrección de Cristo.
En esta pieza predominan los estrígiles, motivos ornamentales usados para destacar el la escena centralque ocupan la mayor parte del espacio. En el centro aparece un crismón inserto en una corona de laurel sostenida por dos palomas a ambos lados de la cruz que divide la imagen central. El crismón, un monograma de Cristo formado por las letras griegas X y P entrelazadas,las iniciales de su nombre, simboliza la victoria de Cristo sobre la muerte, un tema representado en abundancia en los sarcófagos paleocristianos. Esta victoria se remarca al insertar la corona de laurel, un símbolo pagano que los primeros cristianos adoptaron para expresar sus propias creencias. En la parte inferior de esta imagen aparecen un ciervo y un cordero a ambos lados de la cruz gemada, siendo este último una representación frecuente de Cristo en el arte paleocristiano primitivo. No obstante, pese a que se ha identificado un ciervo en el relieve, es muy probable que se trate de otro animal relacionado más estrechamente con el tema principal. La resurrección es una parte fundamental del pensamiento cristiano y aparece representada en este sarcófago para transmitir la victoria sobre la muerte.
Producción La mayor parte de la escultura paleocristiana tiene carácter funerario, destacando por su abundancia y por su calidad la producción de sarcófagos dedicados al reposo del cuerpo del difunto, que aguardaba la resurrección prometida en el fin de los tiempos, la vida después de la muerte.
Durante el , Roma concentró la mayor parte de los talleres de producción de estas piezas. Desde la capital religiosa del imperio, se produjeron sarcófagos dedicados tanto a la ciudad como sarcófagos que serían enviados a las provincias del Imperio, entre ellas la Galia, en la que conservamos algunas piezas, y particularmente Hispania, donde se conservan en la actualidad algunas de estas piezas. La abundancia de estas piezas en Hispania no es fruto de la casualidad, ya que la provincia continuó siendo un centro proveedor de víveres para el Imperio Romano y para su capital.
La función principal de los sarcófagos era contener los restos del difunto, que eran depositados en el interior y enterrados siguiendo el rito de inhumación paleocristiano constatado desde el Bajo Imperio romano. La estructura frecuente observada en los sarcófagos es rectangular con una pieza superior para su cubrición plana. Además de esta función práctica, en la parte exterior está dotada de una función decorativa, con diversas connotaciones simbólicas relativas a la muerte, actuando como una muestra del elevado estatus del difunto o simplemente como motivos ornamentales sin un propósito significativo. Los primeros sarcófagos estaban caracterizados por su simplicidad, y carecían de una abundante decoración.
La clasificación de los sarcófagos según sus afinidades estéticas e iconográficas se dividen en tres tipologías formales esenciales. La tipología más abundante de sarcófagos la encontramos en los estrigilados, siendo el motivo principal su modesta apariencia y bajo coste en relación con los otros y, por lo tanto, accesible a la población. A esta última categoría pertenece el sarcófago de la Pasión.
Véase también
Sarcófago romano Prácticas funerarias
Referencias
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