El castillo de la Mota de San Sebastián (España) se encuentra en la cima del monte Urgull a 120 metros sobre la ciudad de San Sebastián, y desempeñó durante siglos un importante papel en la defensa de la villa.
La villa de San Sebastián había sido fundada en 1180 por Sancho VI el Sabio. En esa época consta ya la existencia de una fortificación en el monte Urgull, cuya construcción se atribuye tradicionalmente a Sancho VII el Fuerte de Navarra hacia 1194.
En el año 1200 pasó, junto al resto de Guipúzcoa, al rey castellano Alfonso VIII. Posteriormente, en 1284, Alfonso X el Sabio lo donó a la reina navarra Juana I, volviendo a manos castellanas a finales del .
El castillo ha recibido diversas figuras de protección patrimonial. En 1925 fue declarado Monumento Arquitectónico-Artístico; en 1964, Monumento Provincial de Interés Histórico-Artístico; y en 1984, Monumento Histórico-Artístico de carácter nacional.
Historia En 1180 Sancho el Sabio de Navarra fundó la villa de San Sebastián sobre una pequeña población y monasterio preexistentes.
La construcción de la fortaleza se remonta al año 1194, cuando Sancho VII el Fuerte de Navarra construyó la primera fortaleza y amuralló la ciudad. La ubicación estratégica del enclave permitía vigilar posibles ataques tanto por mar como por tierra.
La posición geográfica del monte Urgull proporcionaba además una defensa natural, al estar rodeado de acantilados en la mayor parte de su perímetro, excepto por su acceso meridional, donde se asentaba la ciudad.
Sobre la fortificación medieval se desarrolló posteriormente el castillo de Santa Cruz de la Mota.
Tras su origen bajo dominio navarro, el castillo pasó a la Corona de Castilla en 1200. Durante los siglos siguientes fue objeto de diversas obras de mantenimiento y refuerzo promovidas por monarcas castellanos, entre ellos Fernando IV y Juan II, reflejo de la continuidad de su función defensiva bajo la nueva soberanía.
En la torre del homenaje (conocida tradicionalmente como el macho) se instaló en el siglo XVI una horca para ajusticiar a los malhechores y exponerlos a pública vergüenza y escarmiento.
La fortaleza experimentó numerosas reformas durante la Edad Moderna. Tras los daños sufridos en 1688 se llevó a cabo una importante reconstrucción en la que intervino el ingeniero Hércules Torrelli.
A lo largo del siglo XIX, la evolución de las técnicas militares redujo la utilidad estratégica de este tipo de fortalezas, por lo que el castillo perdió progresivamente su función defensiva. El 24 de agosto de 1921 el Ayuntamiento de San Sebastián adquirió el monte Urgull, que posteriormente comenzó a transformarse en un parque público.
En 1950 se levantó sobre el Macho del castillo el monumento al Sagrado Corazón de Jesús, diseñado por el arquitecto Pedro Muguruza y el escultor Federico Coullaut-Valera. El conjunto está formado por un basamento de unos 16 metros y una escultura de 12,5 metros de altura.
Asedios
Los principales asedios que sufrió la fortaleza a lo largo de su historia fueron los siguientes:
- En 1476, durante la guerra en la que Luis XI de Francia apoyaba a Alfonso V de Portugal, un ejército francés sitió San Sebastián, aunque no logró tomar la villa. Tras el conflicto se reforzaron las defensas de la ciudad.
- En noviembre de 1512, en el contexto de las hostilidades franco-navarras posteriores a la conquista de Navarra, un ejército francés sitió San Sebastián. Para dificultar las operaciones de los atacantes, las autoridades locales ordenaron incendiar 156 casas de los arrabales. El sitio fue finalmente levantado sin que los franceses consiguieran tomar la villa.
- En 1719, durante la guerra de la Cuádruple Alianza, un ejército francés dirigido por el duque de Berwick sitió San Sebastián. Tras el bombardeo y la apertura de brechas en las defensas de la ciudad, la guarnición se replegó al castillo de la Mota. Los defensores de Urgull y de la isla de Santa Clara capitularon finalmente el 17 de agosto. Las tropas francesas permanecieron en San Sebastián hasta 1721. alt=San Sebastián en el siglo XVI por Joris Hoefnagel|miniaturadeimagen|San Sebastián en el siglo XVI por Joris Hoefnagel|248x248px - El 8 de julio de 1808, en la guerra de la Independencia las tropas francesas ocuparon la villa. Como es conocido, las tropas anglo-portuguesas del duque de Wellington recuperaron la ciudad tras el asedio de 1813, durante el cual San Sebastián fue incendiada el 31 de agosto.
Los bombardeos del castillo se siguieron produciendo hasta el 8 de septiembre, cuando las tropas acantonadas en él se rindieron, capturando 1836 prisioneros, lo que da idea de la capacidad de refugio que tenían el castillo y sus defensas.
- En el , el castillo desempeñó un importante papel defensivo de la ciudad durante las guerras carlistas. En 1863 San Sebastián perdió su condición de plaza de guerra y el 4 de mayo de ese año comenzó el derribo de las murallas de la ciudad, proceso autorizado definitivamente mediante una disposición de abril de 1864.
A lo largo de la historia, fueron miles los soldados que fallecieron asaltando el Castillo de la Mota, testigo de innumerables enfrentamientos bélicos que marcaron el destino de la ciudad. Su evolución refleja la importancia estratégica que tuvo el monte Urgull en la defensa de la ciudad desde la Edad Media hasta el siglo XIX.
Véase también Asedio de San Sebastián Cementerio de los Ingleses en San Sebastián Convento Santa Teresa de San Sebastián Corsarios de San Sebastián Paseo Nuevo de San Sebastián Puerto de San Sebastián
Referencias
Bibliografía
Breve pero intensa Historia de San Sebastián. Paco Bañales. Editorial Baroja, 2023.
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