La dictadura de Juan Vicente Gómez (también conocida como Gomecismo y autodenominada Rehabilitación) se refiere a los tres mandatos no consecutivos de Juan Vicente Gómez en Venezuela, intercalados entre tres gobiernos títeres. Fue el segundo conjunto de gobiernos de la etapa conocida como Hegemonía Andina, sucediendo a la dictadura de Cipriano Castro tras la traición que el vicepresidente Gómez materializó en el golpe de Estado en 1908, y culminando con su muerte 27 años después, tras la cuarta reelección de Gómez, el tercer presidente en morir en el cargo, desde Francisco Linares Alcántara.
Tras su asunción y resolución de la crisis diplomática de Castro con el Imperio neerlandés, se perfiló como un gobierno con tendencias democráticas, pero ante la posibilidad de perder las elecciones de 1914, Gómez denunció una supuesta invasión extranjera de Castro y persiguió a sus oponentes, instalando una férrea dictadura en 1913.
A nivel legislativo, el gobierno impulsó las constituciones de 1909, 1914, 1922, 1925, 1928, 1929 y 1931. Gómez tuvo también el control sobre el poder ejecutivo durante las presidencias de José Gil Fortoul, Victorino Márquez Bustillos y Juan Bautista Pérez.
Gómez estableció el ejército mejor equipado de Sudamérica. Durante este tiempo se conformó el Estado moderno en Venezuela y se materializó el declive de los caudillos criollos junto con la consolidación del final de casi un siglo de guerras civiles. En 1913 el gobierno perdió el control de Amazonas, después del asesinato de su presidente (gobernador) y la instalación del gobierno de facto de Tomás Funes, quien fue ejecutado siete años después por el guerrillero antigomecista Emilio Arévalo Cedeño.
A nivel económico, este período vio la aparición del petróleo, lo que condujo al inicio de la industria petrolera en el país de la mano de inversión extranjera, con el subsecuente pago de la deuda externa. Para la década de 1920 Venezuela era el primer exportador petrolero del mundo y el segundo productor a nivel mundial, promulgándose la primera Ley de Hidrocarburos.
La política exterior incluyó la resolución de la crisis neerlandesa-venezolana de 1908 junto con el restablecimiento de las relaciones con Estados Unidos en 1913 y Países Bajos en 1920. Venezuela firmó un tratado de no beligerancia con Brasil en 1933. Fue también el gobierno de Venezuela durante la Primera Guerra Mundial, donde se mantuvo una posición neutral.
El gobierno tuvo una marcada posición anticomunista, prohibiendo en 1909 la propaganda comunista en la constitución. Entre los opositores políticos destacados estuvo el Partido Comunista y a nivel estudiantil, la Generación del 28. Durante su gobierno, 20.000 personas se marcharon al exilio sólo en Táchira y se utilizaron a las fuerzas del Estado para cometer una cantidad indeterminada de torturas y desapariciones forzadas. A nivel nacional, centenares de presos políticos fueron enviados a trabajar en la construcción de carreteras. Desde el exterior, el exdictador Cipriano Castro y otros exministros de Gómez conspiraron en vano para derrocar al gobierno.
Tras la muerte de Juan Vicente Gómez, el Congreso ordenó en 1936 confiscar sus bienes y los de todos sus ministros y en 1945 se inició el Jurado de Responsabilidad Civil y Administrativa, relativo a corrupción durante la administración gomecista.
Golpe de Estado de 1908
miniaturadeimagen|Cipriano Castro y Juan Vicente Gómez en 1900. Hacia el final de la dictadura de Cipriano Castro, Venezuela estaba enfrentando un conflicto diplomático con la corona holandesa, que había rodeado las costas venezolanas. El presidente estadounidense Theodore Roosevelt pidió al Congreso autorización para invadir Venezuela, lo que Castro respondió con la ruptura de relaciones diplomáticas. El vicepresidente Juan Vicente Gómez hizo contactos con el gobierno de Estados Unidos con la finalidad de conseguir su apoyo para una futura conspiración.
Según el canciller de Gómez, Francisco González Guinán:
Cuando Castro se fue de viaje a Berlín por asuntos de salud, Gómez, quien era el presidente encargado por Castro, dio el golpe de Estado, con ayuda de Francisco Linares Alcántara Estévez, a quien nombró ministro después.
El día de su asunción, Gómez declaró:
Gabinete
Política nacional Política legislativa Al asumir como presidente encargado, Gómez decidió no disolver el Congreso Nacional ni iniciar su gestión convocando una Asamblea Constituyente, concediendo, en cambio, la libertad a 164 presos políticos de Cipriano Castro, y permitiendo a quienes permanecían en el exilio regresar al país.
Gómez consolidó una estructura legislativa completamente servil a su gobierno y a sí mismo; el régimen gomecista se valió de unas siete reformas constitucionales para legalizar su permanencia en el poder durante 27 años.
Constitución de 1909
En 1909 se aprobó una nueva constitución que reducía el periodo presidencial a 4 años, y en 1910 Gómez fue electo por el Congreso como presidente constitucional. El régimen de legalidad terminó en 1913, cuando Juan Vicente Gómez suspendió las garantías constitucionales y las elecciones presidenciales, instaurando oficialmente una dictadura en el país.
Presidencia de José Gil Fortoul En 1913 José Gil Fortoul fue nombrado presidente del Consejo de Gobierno mientras Juan Vicente Gómez se ocupaba de los alzamientos en su contra como el levantamiento de Horacio Ducharne y la conspiración de Luis Rafael Pimentel, lo que convirtió a Gil Fortoul en presidente interino hasta 1914.
Presidencia de Victorino Márquez Bustillos y constituciones de 1914 y 1922 miniaturadeimagen|Victorino Márquez Bustillos. En abril de 1914, Juan Vicente Gómez fue electo por el Congreso presidente de Venezuela. Sin embargo, Gómez decidió no asumir la presidencia, permaneciendo en Maracay como comandante en jefe del ejército nacional. Ante estas circunstancias, Victorino Márquez Bustillos, quien había sido nombrado Presidente Provisional, se mantuvo en el cargo durante siete años, por lo que Venezuela contó con dos presidentes. Se aprobó el Estatuto Constitucional Provisorio de 1914. El código civil fue reformado en 1916.
En 1917 la Asamblea Legislativa nombró a Maracay capital del estado Aragua.
Se promulgaron nuevas constituciones en 1914 y 1922. La última estableció dos vicepresidencias, que fueron ocupadas por el hermano y el hijo de Gómez. El código civil fue reformado también en 1922.
Constituciones de 1925 y 1928 Se promulgaron nuevas constituciones en 1925 y 1928. La primera constitución relegó poder de los estados hacia el ejecutivo, sellando el proceso de centralización, restableció la figura de un solo vicepresidente, que puede suplir faltas temporales o absolutas del presidente, así como que el presidente puede gobernar desde cualquier parte del país.
Presidencia de Juan Bautista Pérez y constituciones de 1929 y 1931 miniaturadeimagen|Juan Bautista Pérez Juan Bautista Pérez fue nombrado presidente el 30 de mayo de 1929. En 1931 Gómez obligó a renunciar a Juan Bautista Pérez, por lo que se realizaron la Elecciones presidenciales de Venezuela de 1931 y se reformó nuevamente la constitución.
Política judicial miniaturadeimagen|Los trabajos forzados para la construcción de obras públicas y carreteras fueron característicos del gomecismo.|izquierda Gómez estableció un poder judicial completamente servil a su gobierno y a sí mismo.
El 24 de julio de 1925 Gómez ofreció una amnistía política que permitió la repatriación de alrededor de 20.000 exiliados desde Colombia. Dos años después se aprobó una amnistía general, pero las protestas iniciadas por la generación del 28 llevaron al régimen a retomar medidas represivas.
El juez Abreu fue llevado a prisión por ratificar una condena de 15 años de prisión para Eustoquio Gómez, primo del dictador, tras el asesinato del gobernador Luis Mata Illas perpetrado por este.
Tortura Eustoquio Gómez fue nombrado jefe de la cárcel de San Carlos y «fue tanto el abuso, el terror, las torturas y los envenenamientos con vidrio molido, que los presos se alzaron. Eustoquio tuvo que irse», según el coronel Rogelio Benavídez Pacheco.
Política de defensa miniaturadeimagen|Pioneros de la Aviación Militar Venezolana junto al general Juan Vicente Gómez. Durante el gomecismo Venezuela adquirió todos los accesorios de un ejército nacional regular integrado y dirigido casi en su totalidad por andinos. Gómez estableció el ejército mejor equipado de Sudamérica. El 17 de abril de 1920 se decretó la creación de la Escuela de Aviación Militar de Venezuela.
Se cercenó la posibilidad de levantamientos de caudillos. La única amenaza armada contra Gómez provino de un exsocio comercial descontento a quien le había dado el monopolio de todo el comercio marítimo y fluvial, Román Delgado Chalbaud, en 1913, sin embarco la conspiración fue delatada, por lo que él y unos 157 supuestos colaboradores fueron arrestados.
Reclutamiento
El régimen trajo al coronel chileno Samuel Mac Gill, de influencias prusianas, que contribuyó en la modernización y centralización de las fuerzas armadas a través de la formación de los soldados en ideas relativas a la defensa de las fronteras y la integridad nacional. También se pusieron en práctica una serie de legislaciones para tratar de sustituir el reclutamiento forzado por medio del servicio militar obligatorio. El proceso de reclutamiento, profesionalización y modernización del ejército le permitió a Gómez erradicar los últimos vestigios del caudillismo y mantenerse en el poder por casi tres décadas.
A pesar de la profesionalización del ejército y las legislaciones sobre el alistamiento, en parte de la población el servicio militar era visto más como un castigo que como un deber ciudadano lo que provocó que se siguiera poniendo en práctica el reclutamiento forzado. En 1908 Gómez solicitó a las autoridades de cada estado enviar contingentes de milicianos para incorporarlos al ejército. La orden generó el reclutamiento forzado de trabajadores, desempleados, delincuentes e incluso los que estaban exceptuados por el Código Militar de 1904.
El descontento provocado por el proceso de alistamiento llevó a que el ministro de Guerra y Marina, Régulo Olivares, dirigiera una circular a las autoridades de algunos estados en donde criticaba la aplicación del reclutamiento forzado. Este rechazo a la recluta se reflejó en el artículo 23 en la Constitución de 1909 que prohibía el uso del reclutamiento forzoso y se disponía que solo se emplearan los mecanismos dispuestos en la ley. A pesar de los llamados de atención se siguieron incumpliendo los procedimientos respectivos al reclutamiento. Aunado a esto, la falta de nuevos contingentes anuales provocó que se prorrogara el servicio de los soldados activos generando deserciones y que muchos familiares le enviaran cartas al dictador solicitando las bajas de sus hijos.
Algunos comandantes empezaron a quejarse a sus superiores debido a que muchos de los reclutas eran opositores políticos, vagabundos o criminales, los cuales incitaban a motines y deserciones. En 1918 el general José Farias, comandante del Castillo San Felipe, decidió no reclutar a los «pendencieros, vagos y bebedores de cocuy».
Debido a la renuencia para alistarse, en ocasiones se recurrían a diversos procedimientos para reclutar a los hombres. Según la autora Cecilia Pimentel, en el pueblo de El Sombrero, el jefe civil organizó una fiesta en la plaza del pueblo que atrajo a muchos campesinos y habitantes. Mientras transcurría el evento, los soldados comenzaron a cercar a todos los que estaban en la plaza para posteriormente atrapar y maniatar a los hombres para reclutarlos.